Emma Dumont interpretará el rol de Lorna Dane, alias “Polaris”, en la serie de la franquicia mutante de la FOX de la que os venimos hablando en las últimas semanas, “The Gifted”, que empezará la emisión de sus, en principio, diez episodios (el primero de ellos, dirigido por Bryan Singer), el próximo 2 de octubre. La actriz de 23 años había sido vista anteriormente en “Bunheads” (“Paraíso”, en España), la serie de corta vida de ABC Family centrada en una escuela de ballet clásico, y en “Aquarius”, de la cadena CBS, donde David Duchovny se ponía en la piel del policía que investigó a Charles Manson y sus acólitos antes de llevar a cabo los terribles asesinatos que todos conocemos. Con respecto a su personaje, Polaris es una mutante con la capacidad de controlar el magnetismo, por lo que siempre se sospechó que era hija de Magneto (y por tanto, también hermana de la Bruja Escarlata y Mercurio), algo que con los años se demostró como cierto (concretamente, en el “Uncanny X-Men, 431”, de 2003). Creada en 1968 por Arnold Drake, Don Heck y Jim Steranko, su mayor afiliación fue para con el grupo “X-Factor”, durante la década de los 90, cuando el grupo estuvo subvencionado por el Pentágono, y fue allí donde conoció a su pareja más estable, Havok/Kaos (interpretado por Lucas Till en las películas de “X-Men: Orígenes”). Recordemos que en la ficción, cuyo eje central gira en torno a unos padres que deciden animar a sus hijos adolescentes a que se unan a un grupo de prófugos mutantes, cuando descubren que sus vástagos están dotados con el gex X que les hace diferentes al resto, Emma coincidirá entre otros con Jamie Chung, quien dará vida a otro personaje muy querido de las viñetas, Blink (ver noticia). Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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jueves, 24 de agosto de 2017
Emma Dumont será "Polaris" en la serie mutante "The Gifted"
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jueves, 17 de agosto de 2017
Crítica de "X-MEN BLUE: Lo más extraño"
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Información editorial:
reseña de los números 1 al 6 USA del nuevo título “X-Men: Blue”, editados
originalmente entre abril y junio de 2017 por Marvel Comics, obra de Clullen
Bunn (guión), Jorge Molina, Ray-Anthony Height y Ramón Bachs (dibujos), y que
en España empezaron a ser publicados por Panini Comics a partir del número 52/1
de la renombrada “Patrulla X: Azul”, a partir de agosto y a razón de dos
números americanos por ejemplar, al precio de 4.25 euros.
Antecedentes:
tras la guerra entre inhumanos y mutantes, Marvel decidió relanzar la lína de
los “X-Men” bajo el epígrafe de “ResurrXion”, siendo su cabeza de lanza los
equipos “Azul” y “Oro” (ver crítica).
Mientras que ésta última recuperaba el espíritu noventero que imprimiesen en su
día Chris Claremont y Jim Lee, “Blue” sigue los pasos del grupo original creado
en los sesenta por Stan Lee y Jack Kirby, traídos desde el pasado hasta
nuestros días para que las nuevas generaciones de mutantes comprueben con sus
propios ojos cómo era el sueño primigenio de Xavier para la convivencia entre
ellos y los humanos… y como lo han pervertido (ver crítica). Así, y toda vez que la posibilidad de regresar a su
línea temporal parece haberse esfumado, el grupo liderado por Marvel Girl (la joven
Jean Grey) y compuesto de Cíclope, Ángel, el Hombre de Hielo y la Bestia,
inicia una nueva andadura en solitario buscando su propio lugar en el nuevo
Universo Marvel.
Historia: tras
una pelea contra Juggernaut y su compinche, Tom “El Negro” Cassidy, los X-Men
regresan a su base para toparse con… ¡Magneto! Pero tranquilos, porque ahora el
bueno de Erik Lesnherr es el mentor de los pupilos del Profesor X, y las
misiones de los chicos consisten en algo tan sencillo y a la vez difícil como
luchar contra mutantes que sigan suscitando el odio entre humanos y portadores
del gen X. De esta manera, no tardarán en vérselas con un renacido Bastión y su
horda de Centinelas, y con… ¿Lobezno?
SPOILER: el joven
equipo de mutantes acuden a la aparición de una snueva signatura señalada por
Cerebro y es así como topan con un amnésico Jimmy Hudson (el hijo de Lubezno
del “Universo Ultimate”). La aventura, posteriormente, les llevará a luchar
contra los nuevos Merodeadores, equipo formado por las versiones alternativas
de Mercurio, Mach II, Armadura y Guradian, quienes reclaman a Jimmy como
miembro de su equipo, y a las órdenes de Miss Siniestro. La propia Siniestro
hará acto de presencia durante la contienda para confirmar que está reclutando
mutantes de distintas líneas temporales, y terminará presagiando un aciago
futuro para Jean, antes de ordenar a sus Merodeadores que se retiren,
permitiendo que Jimmy se quede con los “X-Men”. De esta manera, con un miembro
más, los chicos se acaban instalando en la isla de Madripur, donde
posteriormente deberán luchar contra los “Rakhsa”, un grupo que actúa inspirado
por el Lobezno original. Al margen de estos acontecimientos, lo que los jóvenes
no saben es que su supuesto mentor, Magneto, parece estar construyendo una
máquina del tiempo para devolverlos a su línea temporal original.
Crítica: si os
soy sincero, no tenía ninguna fe en este título cuando supe que Cullen Bunn iba
a ser su guionista. El escritor había demostrado ser un dialoguista penoso,
hasta límites de vergüenza ajena, y hasta la fecha no había escrito nada que,
en líneas generales, pudiera considerarse como destacable. Puede que “X-Men:
Blue” sea esa obra que le demandábamos. De entrada, ya es bastante
significativo el hecho de que un equipo tan “demodé” como los X-Men originales
acaben siendo un reflejo de la lucha de las minorías (que fue el precepto
seguido en su día por Lee & Kirby, si bien curiosamente no incluyeron a
ningún miembro representantes de tales etnias en la formación). Ahora, no sólo
Jean Grey es una líder feminista fuerte, sino que el quinteto (hasta la llegada
de Jimmy Hudson) también suma entre sus filas a un personaje de orientación
homosexual (Bobby Drake, el Hombre de hIelo, por si hay algún despistado que
todavía no lo sabía). Efectivamente, los detractores podrán decir que ninguna de
estas dos revalidas son mérito de Bunn, sino que las “heredó” de las etapas
anteriores, pero es asombroso cómo estos cambios en los caracteres clásicos se
ven conjugados aquí de forma divertida, original y orgánica. Sin duda, se
sienten mucho más “reales” y dignos de la franquicia que sus hermanos del
equipo “Oro”. Incluso la recuperación de anquilosados parámetros como la
inclusión en el equipo de un Lobezno sin memoria y el consiguiente triángulo
amoroso que se establece entre éste, Cíclope y Jean Grey, se antojan ahora como
algo que, lejos de estar pasado de moda, nos recupera el espíritu de la serie
original. Por no decir que ahora dicho “triángulo” es más bien un “cuadrado” o
un “pentágono”, ya que el resto de compañeros de Marvel Girl (a excepción del
mencionado Drake, lógicamente) parecen estar encandilados por la chica. ¡Y cómo
no estarlo! La evidencia de que las dinámicas de grupo son el punto fuerte de
esta cabecera la encontramos también en los piques entre Scott y Hunak por el
uso que éste último hace de la magia, o la buena sintonía de la propia Bestia
con el Hombre de Hielo, y sus bromas incansables en medio de las batallas. Y,
si alguno pudiera pensar que Magneto, personaje fetiche del guionista, iba a
restarle protagonismo a los jóvenes de la colección, también se equivocaba. El Amo
del Magnetismo tiene un papel relevante en el título y sus planes en la sombra
nos tienen en vilo, pero sus intervenciones hasta la fecha son contadas. Sin
duda, Bunn ha aprendido por fin los mecanismos del oficio. Punto y aparte sería
el tema de la doble aparición mensual de la serie, que lastra un poco el ritmo,
por tanto en cuanto es evidente que el escritor tiene que meter más “relleno”
en la historia troncal que tiene para con el grupo, pero bueno… es la moda
imperante tanto en Marvel como en DC Comics, esto de sacar sus cabeceras de
manera quincenal, y en todos los casos el resultado es el mismo. Mención especial
merece el arte de Jorge Molina. Mientras que su trabajo en la franquicia de “Star
Wars” parecía un tanto encorsetado por la obligatoriedad de asemejarse a los
homólogos de la pantalla grande, se nota que aquí siente la libertad para
explotar su estilo en un mundo más colorido y superheróico, con cierta
semejanza, diría yo, al Alan Davis de sus buenos tiempos. Es obvio que el
trabajo del dibujante mexicano es uno de los alicientes de la colección, y la
principal duda es si la alternancia en los lápices con otros dibujantes
mermarán el resultado final del mismo, pues ya en el número que cierra esta
reseña, su sustitución por Ray-Anthony Height denotan un claro cambio en el
tono visual (a peor), que afortunadamente el español Ramón Bachs consigue
suplir en sus páginas. Con todo, la valoración final es más que positiva y
convierten a “X-Men: Blue” en la serie mutante que a día de hoy debes seguir. Y
desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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jueves, 13 de abril de 2017
Crítica de "INHUMANOS vs X-MEN"
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Información general:
reseña del evento “Inhumanos vs X-Men”, y en especial de la miniserie principal
de 6 números publicada por Marvel Cómics entre noviembre de 2016 y marzo de
2017, obra de Jeff Lemire, Charles Soule (guiones) y Leinil Francis Yu, Javier
Garrón (dibujos). Si bien, y como suele ocurrir en este tipo de
acontecimientos, la trama tenía repercusiones y se ampliaba en varios “tie-ins”
que afectaban a otros títulos como “All New X-Men”, “Deadpool & the Mercs
for Money”, “Extraordinary X-Men”, “Uncanny Inhumans” o “Uncanny X-Men”, aunque
su lectura no era esencial para seguir la historia principal.
Antecedentes: en
la saga anterior “Death of X”, los X-Men descubrían que las “nieblas terrígenas”
que otorgan sus poderes a la raza de los Inhumanos y que, por ende, les define
como tales, es venenosa para los mutantes. Un problema de proporciones
catastróficas para los otrora discípulos del difunto Charles Xavier, toda vez
que ahora hay dos grandes nubes de dichas nieblas esparciéndose por el globo
terráqueo y amenazando las vidas de todos los nacidos con el genoma X. Para
impedir la pandemia, Cíclope (el original, pues recordemos que en la actualidad
también se encuentra en la misma realidad temporal el joven Scott Summers del pasado)
no dudará en desintegrar una de las nubes, si bien su acto será considerado
como una agresión por parte de Rayo Negro, el líder de los Inhumanos, quien
acabaría matando a Cíclope como represalia. Tras esto, Hank McCoy/la Bestia
decide quedarse en Nuevo Attilan para intentar encontrar una solución al
problema, trabajo en el que se ha empleado durante los últimos meses antes del
comienzo de esta historia.
Principal:
finalmente, y por desgracia, la Bestia ha llegado a la conclusión de que no hay
cura para el efecto que produce en los mutantes la exposición a as nieblas, que
además llegarán a ocupar toda la superficie del planeta en el plazo de dos
semanas, motivo por el que se reúne con los principales líderes de los
distintos grupos (Magneto, Emma Frost, Pícara, Tormenta, Forja y la
contrapartida joven del propio Hank McCoy) para comunicarles la noticia y
plantearles las opciones que se le ocurren: trasladar a todos los mutantes a
otro planeta o dimensión donde puedan escapar de la nube terrígena… o quedarse
en la tierra y perecer. Sin embargo, y habiendo previsto dicha contingencia,
sus compañeros han estado trabajando en los últimos meses en una acción bélica
que, si bien no es una declaración de guerra en sí misma, sí dejará fuera de
combate a los Inhumanos mientras ellos destruyen la nube que aún les amenaza. De
esta manera, Medusa y la mayoría de los habitantes de Nuevo Attilan acaban
confinados en el Limbo, mientras Emma Frost se ocupa de Rayo Negro, Jean Grey y
Fantomex hacen lo propio con Karnak y Magneto desarticula a Gorgon.
Secundario: de
las escaramuzas, sin embargo, acaban escapando los jóvenes Iso e Inferno,
quienes se las ingenian para ponerse en contacto con Kamala Khan/Ms Marvel, y
ésta a su vez con el resto de “Nohumans” del planeta con la intención de poder
organizarse y contraatacar. Por su lado, los miembros de la Familia Real
neutralizados también consiguen desembarazarse del ataque mutante, con lo que
todo queda dispuesto para una batalla final entre ambas facciones donde la raza
que pierda quedará invariablemente condenada a la extinción.
SPOILER: al
enterase de que X-Men luchan por evitar la muerte de toda su especie, la propia
Medusa decide destruir la nube de niebla terrígena que sobrevuela el planeta,
si bien esto no pone fin a la batalla, pues el verdadero propósito de Emma
Frost era vengar la muerte de Cíclope. La conocida como “Reina Blanca” se las
ingenia para controlar a varios de los miembros de ambos bandos e insta al
resto para que continúen luchando, al tiempo que utiliza a unos gigantescos
Centinelas para matar a decenas de jóvenes Inhumanos. La unión de los dos
partidos en la contienda y el apoyo de la Antorcha Humana consiguen hacer que
cese la disputa, si bien antes de que se pueda ajusticiar a Frost, Kaos/Havok
aparece para teletransportarse con ella a un lejano y desconocido lugar. Como consecuencia
de lo ocurrido, a partir de este momento los grupos de X-Men integrarán también
entre sus filas a miembros de los Inhumanos que permita limar asperezas entre
ambas razas. Sin embargo, lo más relevante es que la destrucción de la nube
terrígena supone que a partir de entonces, los jóvenes Inhumanos no podrán ser
expuestos como es tradición a sus efectos, de manera que puedan despertar sus
poderes latentes y convertirse en meta-humanos.
Crítica: cuando
Marvel anunció su nuevo gran evento mutante, todo parecía indicar que era un
intento por repetir el éxito comercial de “Avengers vs X-Men” (ver crítica) e intentar que de una vez
por todas la franquicia recupere el brillo de antaño. Unos intentos, por
cierto, que son bastante inútiles por una sencilla razón: la impersonalidad que
afecta a las cabeceras con una “X” en el título durante los últimos años es
consecuencia, casi exclusivamente, de que ya no hay un solo tío que se encargue
de escribirlas todas, como en su día pasase con Chris Claremont. Éste era un
escritor que, sin duda, tenía muchos defectos, pero al menos mantenía el mismo
tono y cohesión entre toda la familia mutante. Algo parecido haría Bendis hace
unos años con la “Edad Heroica”, si bien no consiguió emular dichos réditos en
su reciente paso por la franquicia. Títulos, además, que se vieron muy
condicionados por injerencias externas a los autores encargados de su
desempeño, pues el “acoso y derribo” que se ha llevado a cabo en los últimos
tiempos por posicionar a los Inhumanos por encima de los personajes más
clásicos sólo se puede entender como que Marvel quiere sublimar a estos últimos
por el simple hecho de que los derechos cinematográficos de “los otros” están
en propiedad de 20th Century Fox, y los “jerifaltes” entienden que todo lo que
sea continuar dando lustre a los Lobezno y compañía no es sino una forma de
promocionar “gratuitamente” unas películas de las que no reciben unos
beneficios directos. Pero en fin… no me enrollo más. tal y como decía, “IvX”
parecía ser una copia de “AvX” y, para bien o para mal… lo es. Por tanto, su
premisa es bastante simple y su historia intrínseca, sorprendentemente, también
(quizás incluso demasiado). Algo, no obstante, que se agradece, por tanto en
cuanto no hay subtramas que enreden la cosa más de lo que es ni es obligada la
compra de ningún otro título para disfrutar de lo esencial. Por tanto, el
resultado es un “blockbuster” comiquero entretenido y cuya acción y dramatismo,
además, va “in crescendo”… hasta sucumbir en un desenlace convencional y poco
afortunado. Al igual que suele ocurrir en este tipo de sagas, de nuevo tenemos
a un personaje importante que cambia completamente su forma de ser y de actuar
en las últimas décadas hasta parecer un insulto para su bagaje anterior,
mientras que el “versus” de la portada se demuestra como innecesario cuando
hasta los propios personajes acaban concluyendo con diálogos del tipo “Pero…
¿por qué no lo habéis dicho antes?” que parecen una broma de mal gusto para el
lector. Concluiremos también diciendo que se entiende como un mal menor que los
lápices de la miniserie se repartan entre dos dibujantes (lo ideal hubiese sido
sólo uno, pero también es cierto que hemos visto crossover similares donde
metían mano siete u ocho), si bien es un tanto incomprensible la elección de
Garrón para complementar al excelso Francis Yu, pues sus estilos son como la
noche y el día y, si bien no tiene malas maneras, la comparación entre ambos se
antoja como que Garrón es el “relleno” indispensable para que el otro pueda
cumplir con los plazos de entrega de, al menos, la mitad de ejemplares. En resumen:
uno de esos eventos para vender cómics (¿acaso no lo son todos?) que no
obstante tiene más puntos a su favor que en contra, quizás porque las
expectativas generadas a su alrededor no eran tampoco muy altas. Se agradece la
concreción, simplicidad y el buen uso de sus recursos. Se le echa en cara, por
el contrario… pues todo lo demás. Eso sí… seguiremos informando.
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