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jueves, 24 de agosto de 2017

Emma Dumont será "Polaris" en la serie mutante "The Gifted"


Emma Dumont interpretará el rol de Lorna Dane, alias “Polaris”, en la serie de la franquicia mutante de la FOX de la que os venimos hablando en las últimas semanas, “The Gifted”, que empezará la emisión de sus, en principio, diez episodios (el primero de ellos, dirigido por Bryan Singer), el próximo 2 de octubre. La actriz de 23 años había sido vista anteriormente en “Bunheads” (“Paraíso”, en España), la serie de corta vida de ABC Family centrada en una escuela de ballet clásico, y en “Aquarius”, de la cadena CBS, donde David Duchovny se ponía en la piel del policía que investigó a Charles Manson y sus acólitos antes de llevar a cabo los terribles asesinatos que todos conocemos. Con respecto a su personaje, Polaris es una mutante con la capacidad de controlar el magnetismo, por lo que siempre se sospechó que era hija de Magneto (y por tanto, también hermana de la Bruja Escarlata y Mercurio), algo que con los años se demostró como cierto (concretamente, en el “Uncanny X-Men, 431”, de 2003). Creada en 1968 por Arnold Drake, Don Heck y Jim Steranko, su mayor afiliación fue para con el grupo “X-Factor”, durante la década de los 90, cuando el grupo estuvo subvencionado por el Pentágono, y fue allí donde conoció a su pareja más estable, Havok/Kaos (interpretado por Lucas Till en las películas de “X-Men: Orígenes”). Recordemos que en la ficción, cuyo eje central gira en torno a unos padres que deciden animar a sus hijos adolescentes a que se unan a un grupo de prófugos mutantes, cuando descubren que sus vástagos están dotados con el gex X que les hace diferentes al resto, Emma coincidirá entre otros con Jamie Chung, quien dará vida a otro personaje muy querido de las viñetas, Blink (ver noticia). Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

jueves, 17 de agosto de 2017

Crítica de "X-MEN BLUE: Lo más extraño"


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Información editorial: reseña de los números 1 al 6 USA del nuevo título “X-Men: Blue”, editados originalmente entre abril y junio de 2017 por Marvel Comics, obra de Clullen Bunn (guión), Jorge Molina, Ray-Anthony Height y Ramón Bachs (dibujos), y que en España empezaron a ser publicados por Panini Comics a partir del número 52/1 de la renombrada “Patrulla X: Azul”, a partir de agosto y a razón de dos números americanos por ejemplar, al precio de 4.25 euros.


Antecedentes: tras la guerra entre inhumanos y mutantes, Marvel decidió relanzar la lína de los “X-Men” bajo el epígrafe de “ResurrXion”, siendo su cabeza de lanza los equipos “Azul” y “Oro” (ver crítica). Mientras que ésta última recuperaba el espíritu noventero que imprimiesen en su día Chris Claremont y Jim Lee, “Blue” sigue los pasos del grupo original creado en los sesenta por Stan Lee y Jack Kirby, traídos desde el pasado hasta nuestros días para que las nuevas generaciones de mutantes comprueben con sus propios ojos cómo era el sueño primigenio de Xavier para la convivencia entre ellos y los humanos… y como lo han pervertido (ver crítica). Así, y toda vez que la posibilidad de regresar a su línea temporal parece haberse esfumado, el grupo liderado por Marvel Girl (la joven Jean Grey) y compuesto de Cíclope, Ángel, el Hombre de Hielo y la Bestia, inicia una nueva andadura en solitario buscando su propio lugar en el nuevo Universo Marvel.


Historia: tras una pelea contra Juggernaut y su compinche, Tom “El Negro” Cassidy, los X-Men regresan a su base para toparse con… ¡Magneto! Pero tranquilos, porque ahora el bueno de Erik Lesnherr es el mentor de los pupilos del Profesor X, y las misiones de los chicos consisten en algo tan sencillo y a la vez difícil como luchar contra mutantes que sigan suscitando el odio entre humanos y portadores del gen X. De esta manera, no tardarán en vérselas con un renacido Bastión y su horda de Centinelas, y con… ¿Lobezno?


SPOILER: el joven equipo de mutantes acuden a la aparición de una snueva signatura señalada por Cerebro y es así como topan con un amnésico Jimmy Hudson (el hijo de Lubezno del “Universo Ultimate”). La aventura, posteriormente, les llevará a luchar contra los nuevos Merodeadores, equipo formado por las versiones alternativas de Mercurio, Mach II, Armadura y Guradian, quienes reclaman a Jimmy como miembro de su equipo, y a las órdenes de Miss Siniestro. La propia Siniestro hará acto de presencia durante la contienda para confirmar que está reclutando mutantes de distintas líneas temporales, y terminará presagiando un aciago futuro para Jean, antes de ordenar a sus Merodeadores que se retiren, permitiendo que Jimmy se quede con los “X-Men”. De esta manera, con un miembro más, los chicos se acaban instalando en la isla de Madripur, donde posteriormente deberán luchar contra los “Rakhsa”, un grupo que actúa inspirado por el Lobezno original. Al margen de estos acontecimientos, lo que los jóvenes no saben es que su supuesto mentor, Magneto, parece estar construyendo una máquina del tiempo para devolverlos a su línea temporal original.



Crítica: si os soy sincero, no tenía ninguna fe en este título cuando supe que Cullen Bunn iba a ser su guionista. El escritor había demostrado ser un dialoguista penoso, hasta límites de vergüenza ajena, y hasta la fecha no había escrito nada que, en líneas generales, pudiera considerarse como destacable. Puede que “X-Men: Blue” sea esa obra que le demandábamos. De entrada, ya es bastante significativo el hecho de que un equipo tan “demodé” como los X-Men originales acaben siendo un reflejo de la lucha de las minorías (que fue el precepto seguido en su día por Lee & Kirby, si bien curiosamente no incluyeron a ningún miembro representantes de tales etnias en la formación). Ahora, no sólo Jean Grey es una líder feminista fuerte, sino que el quinteto (hasta la llegada de Jimmy Hudson) también suma entre sus filas a un personaje de orientación homosexual (Bobby Drake, el Hombre de hIelo, por si hay algún despistado que todavía no lo sabía). Efectivamente, los detractores podrán decir que ninguna de estas dos revalidas son mérito de Bunn, sino que las “heredó” de las etapas anteriores, pero es asombroso cómo estos cambios en los caracteres clásicos se ven conjugados aquí de forma divertida, original y orgánica. Sin duda, se sienten mucho más “reales” y dignos de la franquicia que sus hermanos del equipo “Oro”. Incluso la recuperación de anquilosados parámetros como la inclusión en el equipo de un Lobezno sin memoria y el consiguiente triángulo amoroso que se establece entre éste, Cíclope y Jean Grey, se antojan ahora como algo que, lejos de estar pasado de moda, nos recupera el espíritu de la serie original. Por no decir que ahora dicho “triángulo” es más bien un “cuadrado” o un “pentágono”, ya que el resto de compañeros de Marvel Girl (a excepción del mencionado Drake, lógicamente) parecen estar encandilados por la chica. ¡Y cómo no estarlo! La evidencia de que las dinámicas de grupo son el punto fuerte de esta cabecera la encontramos también en los piques entre Scott y Hunak por el uso que éste último hace de la magia, o la buena sintonía de la propia Bestia con el Hombre de Hielo, y sus bromas incansables en medio de las batallas. Y, si alguno pudiera pensar que Magneto, personaje fetiche del guionista, iba a restarle protagonismo a los jóvenes de la colección, también se equivocaba. El Amo del Magnetismo tiene un papel relevante en el título y sus planes en la sombra nos tienen en vilo, pero sus intervenciones hasta la fecha son contadas. Sin duda, Bunn ha aprendido por fin los mecanismos del oficio. Punto y aparte sería el tema de la doble aparición mensual de la serie, que lastra un poco el ritmo, por tanto en cuanto es evidente que el escritor tiene que meter más “relleno” en la historia troncal que tiene para con el grupo, pero bueno… es la moda imperante tanto en Marvel como en DC Comics, esto de sacar sus cabeceras de manera quincenal, y en todos los casos el resultado es el mismo. Mención especial merece el arte de Jorge Molina. Mientras que su trabajo en la franquicia de “Star Wars” parecía un tanto encorsetado por la obligatoriedad de asemejarse a los homólogos de la pantalla grande, se nota que aquí siente la libertad para explotar su estilo en un mundo más colorido y superheróico, con cierta semejanza, diría yo, al Alan Davis de sus buenos tiempos. Es obvio que el trabajo del dibujante mexicano es uno de los alicientes de la colección, y la principal duda es si la alternancia en los lápices con otros dibujantes mermarán el resultado final del mismo, pues ya en el número que cierra esta reseña, su sustitución por Ray-Anthony Height denotan un claro cambio en el tono visual (a peor), que afortunadamente el español Ramón Bachs consigue suplir en sus páginas. Con todo, la valoración final es más que positiva y convierten a “X-Men: Blue” en la serie mutante que a día de hoy debes seguir. Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

jueves, 13 de abril de 2017

Crítica de "INHUMANOS vs X-MEN"


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Información general: reseña del evento “Inhumanos vs X-Men”, y en especial de la miniserie principal de 6 números publicada por Marvel Cómics entre noviembre de 2016 y marzo de 2017, obra de Jeff Lemire, Charles Soule (guiones) y Leinil Francis Yu, Javier Garrón (dibujos). Si bien, y como suele ocurrir en este tipo de acontecimientos, la trama tenía repercusiones y se ampliaba en varios “tie-ins” que afectaban a otros títulos como “All New X-Men”, “Deadpool & the Mercs for Money”, “Extraordinary X-Men”, “Uncanny Inhumans” o “Uncanny X-Men”, aunque su lectura no era esencial para seguir la historia principal.


Antecedentes: en la saga anterior “Death of X”, los X-Men descubrían que las “nieblas terrígenas” que otorgan sus poderes a la raza de los Inhumanos y que, por ende, les define como tales, es venenosa para los mutantes. Un problema de proporciones catastróficas para los otrora discípulos del difunto Charles Xavier, toda vez que ahora hay dos grandes nubes de dichas nieblas esparciéndose por el globo terráqueo y amenazando las vidas de todos los nacidos con el genoma X. Para impedir la pandemia, Cíclope (el original, pues recordemos que en la actualidad también se encuentra en la misma realidad temporal el joven Scott Summers del pasado) no dudará en desintegrar una de las nubes, si bien su acto será considerado como una agresión por parte de Rayo Negro, el líder de los Inhumanos, quien acabaría matando a Cíclope como represalia. Tras esto, Hank McCoy/la Bestia decide quedarse en Nuevo Attilan para intentar encontrar una solución al problema, trabajo en el que se ha empleado durante los últimos meses antes del comienzo de esta historia.


Principal: finalmente, y por desgracia, la Bestia ha llegado a la conclusión de que no hay cura para el efecto que produce en los mutantes la exposición a as nieblas, que además llegarán a ocupar toda la superficie del planeta en el plazo de dos semanas, motivo por el que se reúne con los principales líderes de los distintos grupos (Magneto, Emma Frost, Pícara, Tormenta, Forja y la contrapartida joven del propio Hank McCoy) para comunicarles la noticia y plantearles las opciones que se le ocurren: trasladar a todos los mutantes a otro planeta o dimensión donde puedan escapar de la nube terrígena… o quedarse en la tierra y perecer. Sin embargo, y habiendo previsto dicha contingencia, sus compañeros han estado trabajando en los últimos meses en una acción bélica que, si bien no es una declaración de guerra en sí misma, sí dejará fuera de combate a los Inhumanos mientras ellos destruyen la nube que aún les amenaza. De esta manera, Medusa y la mayoría de los habitantes de Nuevo Attilan acaban confinados en el Limbo, mientras Emma Frost se ocupa de Rayo Negro, Jean Grey y Fantomex hacen lo propio con Karnak y Magneto desarticula a Gorgon.


Secundario: de las escaramuzas, sin embargo, acaban escapando los jóvenes Iso e Inferno, quienes se las ingenian para ponerse en contacto con Kamala Khan/Ms Marvel, y ésta a su vez con el resto de “Nohumans” del planeta con la intención de poder organizarse y contraatacar. Por su lado, los miembros de la Familia Real neutralizados también consiguen desembarazarse del ataque mutante, con lo que todo queda dispuesto para una batalla final entre ambas facciones donde la raza que pierda quedará invariablemente condenada a la extinción.


SPOILER: al enterase de que X-Men luchan por evitar la muerte de toda su especie, la propia Medusa decide destruir la nube de niebla terrígena que sobrevuela el planeta, si bien esto no pone fin a la batalla, pues el verdadero propósito de Emma Frost era vengar la muerte de Cíclope. La conocida como “Reina Blanca” se las ingenia para controlar a varios de los miembros de ambos bandos e insta al resto para que continúen luchando, al tiempo que utiliza a unos gigantescos Centinelas para matar a decenas de jóvenes Inhumanos. La unión de los dos partidos en la contienda y el apoyo de la Antorcha Humana consiguen hacer que cese la disputa, si bien antes de que se pueda ajusticiar a Frost, Kaos/Havok aparece para teletransportarse con ella a un lejano y desconocido lugar. Como consecuencia de lo ocurrido, a partir de este momento los grupos de X-Men integrarán también entre sus filas a miembros de los Inhumanos que permita limar asperezas entre ambas razas. Sin embargo, lo más relevante es que la destrucción de la nube terrígena supone que a partir de entonces, los jóvenes Inhumanos no podrán ser expuestos como es tradición a sus efectos, de manera que puedan despertar sus poderes latentes y convertirse en meta-humanos.



Crítica: cuando Marvel anunció su nuevo gran evento mutante, todo parecía indicar que era un intento por repetir el éxito comercial de “Avengers vs X-Men” (ver crítica) e intentar que de una vez por todas la franquicia recupere el brillo de antaño. Unos intentos, por cierto, que son bastante inútiles por una sencilla razón: la impersonalidad que afecta a las cabeceras con una “X” en el título durante los últimos años es consecuencia, casi exclusivamente, de que ya no hay un solo tío que se encargue de escribirlas todas, como en su día pasase con Chris Claremont. Éste era un escritor que, sin duda, tenía muchos defectos, pero al menos mantenía el mismo tono y cohesión entre toda la familia mutante. Algo parecido haría Bendis hace unos años con la “Edad Heroica”, si bien no consiguió emular dichos réditos en su reciente paso por la franquicia. Títulos, además, que se vieron muy condicionados por injerencias externas a los autores encargados de su desempeño, pues el “acoso y derribo” que se ha llevado a cabo en los últimos tiempos por posicionar a los Inhumanos por encima de los personajes más clásicos sólo se puede entender como que Marvel quiere sublimar a estos últimos por el simple hecho de que los derechos cinematográficos de “los otros” están en propiedad de 20th Century Fox, y los “jerifaltes” entienden que todo lo que sea continuar dando lustre a los Lobezno y compañía no es sino una forma de promocionar “gratuitamente” unas películas de las que no reciben unos beneficios directos. Pero en fin… no me enrollo más. tal y como decía, “IvX” parecía ser una copia de “AvX” y, para bien o para mal… lo es. Por tanto, su premisa es bastante simple y su historia intrínseca, sorprendentemente, también (quizás incluso demasiado). Algo, no obstante, que se agradece, por tanto en cuanto no hay subtramas que enreden la cosa más de lo que es ni es obligada la compra de ningún otro título para disfrutar de lo esencial. Por tanto, el resultado es un “blockbuster” comiquero entretenido y cuya acción y dramatismo, además, va “in crescendo”… hasta sucumbir en un desenlace convencional y poco afortunado. Al igual que suele ocurrir en este tipo de sagas, de nuevo tenemos a un personaje importante que cambia completamente su forma de ser y de actuar en las últimas décadas hasta parecer un insulto para su bagaje anterior, mientras que el “versus” de la portada se demuestra como innecesario cuando hasta los propios personajes acaban concluyendo con diálogos del tipo “Pero… ¿por qué no lo habéis dicho antes?” que parecen una broma de mal gusto para el lector. Concluiremos también diciendo que se entiende como un mal menor que los lápices de la miniserie se repartan entre dos dibujantes (lo ideal hubiese sido sólo uno, pero también es cierto que hemos visto crossover similares donde metían mano siete u ocho), si bien es un tanto incomprensible la elección de Garrón para complementar al excelso Francis Yu, pues sus estilos son como la noche y el día y, si bien no tiene malas maneras, la comparación entre ambos se antoja como que Garrón es el “relleno” indispensable para que el otro pueda cumplir con los plazos de entrega de, al menos, la mitad de ejemplares. En resumen: uno de esos eventos para vender cómics (¿acaso no lo son todos?) que no obstante tiene más puntos a su favor que en contra, quizás porque las expectativas generadas a su alrededor no eran tampoco muy altas. Se agradece la concreción, simplicidad y el buen uso de sus recursos. Se le echa en cara, por el contrario… pues todo lo demás. Eso sí… seguiremos informando.