Después de que la última entrega se haya convertido en un pequeño éxito con más de 100 millones recaudados en todo el mundo, Paramount ha dado luz verde a 'Scream 6', que además podría rodarse éste próximo verano con vistas a su estreno en el próximo Hollywood, de nuevo con la misma dupla de directores y guionistas… y presumiblemente con los supervivientes de la última entrega. Recordemos que la franquicia comenzó en el ahora ya lejano 1996, a las órdenes de Wes Craven y bajo guión de Kevin Williamson. A la espera de más novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
Tu web de noticias, artículos, reseñas y críticas de todo lo relacionado con el entretenimiento.
Buscar este blog
Mostrando entradas con la etiqueta wes craven. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta wes craven. Mostrar todas las entradas
domingo, 6 de febrero de 2022
martes, 19 de septiembre de 2017
Keke Palmer, nueva víctima en el reinicio de “Scream”
La actriz y cantante Keke Palmer será la principal
protagonista del reinicio televisivo de “Scream”, que de cara a su tercera
temporada en MTV cambiará por completo su elenco y tramas, con Queen Latifah
como nueva productora ejecutiva y estreno previsto para marzo de 2018. Palmer,
de 24 años y oriunda de Illinois, lanzó su primer álbum debut, “So Uncool”, en
2007, y llegó a ser una de las estrellas infantiles mejor pagadas en la sitcom “The
Jackson, VP”, del canal Nickelodeon, por la que ganaba veinte mil dólares por
episodio. Su trabajo más reciente, sin embargo, también ha tenido que ver con
el terror adolescente y su participación en la cancelada “Scream Queens”. En la
ficción televisiva basada en la franquicia auspiciada a finales de los noventa
en el cine por Wes Craven y Kevin Williamson, dará vida a una activista de
derechos sociales que se convertirá en el nuevo objetivo de Ghostface. Junto a ella, en la tercera temporada se
incorpora RJ Cyler (“Power Rangers”), Jessica Sula (quien fue Grace Violet en
la británica “Skins”), Giorgia Whigham (Kat, en “Por 13 razones” de Netflix),
Giullian Yao Goiuello, el rapero Tyga y CJ Wallace. A la espera de más
novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
Te puede interesar también:
sábado, 8 de abril de 2017
"Scream" podría reiniciarse en su tercera temporada
La serie de “Scream” tendrá tercera temporada este 2017 en
MTV (o Netflix, dependiendo del territorio), que constará de seis episodios y
que probablemente sea un reinicio con actores e historia diferentes. Basada en
la serie de películas desarrolladas por Wes Craven y Kevin Williamson como
director y guionista, respectivamente, y ene special la original “Scream” (ver crítica) y “Scream 2” (ver crítica), las dos temporadas
emitidas hasta la fecha transcurren en la ficticia localidad de Lakewood y siguen
a Emma Duvall (Willa Fitzgerald), una adolescente en apariencia normal y
corriente que pronto empezará a ser perseguida por un trasunto de “Ghostface” y
del que serán víctima tanto ella como sus amigos del instituto. Si bien la
ficción sigue utilizando las meta-referencias a la cultura pop y las nuevas
tecnologías como base de su argumento, los pshycho-killers “buscafama” de la
saga de películas original se entretejen aquí con una figura del pasado
maltratada por su aspecto físico que bien podría haberse inspirado en otros
clásicos como “Pesadilla en Elm Street” del propio Craven. Desde Orgullo Fan…
¡seguiremos informando!
Etiquetas:
buscafama,
emma duvall,
ghostface,
Kevin Williamson,
lakewood,
mtv,
netflix,
psycho-killers,
scream,
tercera temporada,
wes craven,
willa fitzgerald
miércoles, 22 de marzo de 2017
Crítica de "SCREAM 2" (1997)
Año: 1997. Director:
Wes Craven (“Vuelo nocturno”). Guión: Kevin Williamson (“Secuestrando a la
Srta. Tingle”). Música: Marco Beltrami (compositor especializado en el género
del terror autor de, por ejemplo, de la B.S.O de “Hellboy”). Intérpretes: Neve
Campbell (“Juegos Salvajes”), David Arquette (“Nunca me han besado”), Courtney
Cox (la serie “Cougar Town”), Jerry O´Connell (“Misión a Marte”), Sarah
Michelle Gellar (“Crueles intenciones”), Liev Schreiber (el Dientes de Sable de
“X-Men Orígenes: Lobezno”), Jada Pinkett (“Matrix Reloaded”), Timothy Olyphant
(“Hitman”). Presupuesto: 24 millones de dólares. Recaudación: 172 millones.
Premios: Neve Campbell ganó un premio MTV a la Mejor Interpretación Femenina.
Franquicia: lógicamente,
la que nos ocupa es la secuela de la original “Scream” (ver crítica) de 1996, que sigue siendo a día de hoy la cinta de
terror mas taquillera de todos los tiempos en USA. Después llegarían “Scream 3”
(2000) y “Scream 4” (2011). Los hermanos Weinstein, productores de toda la
franquicia, tenían previsto completar una segunda trilogía, pero la recaudación
de la última cinta fue inferior a las expectativas generadas, por lo que la
ficción viró hacia un nuevo rumbo con el estreno de una serie de televisión en
la cadena MTV, cuyas dos primeras temporadas se emitieron en 2015 y 2016. Una tercera
temporada ha sido confirmada para 2017, que constará de 6 nuevos capítulos y
servirán de reinicio para la serie.
Sinopsis: Sidney
Prescott y Randy Meeks, los supervivientes de la matanza de Woodsboro, intentan
pasar página en su nueva vida como universitarios, pero el estreno de una
película basada en su historia y el inicio de una serie de crímenes que apuntan
a un imitador de “Ghostface” llevan de nuevo a su vida al ayudante del sheriff
Dwight Riley y la periodista Gale Weathers, junto al anterior sospechoso puesto
en libertad, Cotton Weary, los cuales por supuesto pasan a ser automáticamente
posibles víctimas y verdugos en la nueva ola de asesinatos.
Crítica: “Les
diré una cosa: será una excelente película”. Una de las cosas que me gustan del
hip-hop es esa forma de referirse a su música como “el juego del rap”, por más
que seguramente sea el estilo donde los cantantes (o MCs, en este caso) se
expongan de manera más personal. Pero en esencia, no deja de ser un espectáculo
para los demás. Un “juego”. Extrapolando eso al mundo del cine, los hay que
piensan que están reinventando la rueda y los hay que, sencillamente, son
conscientes de que forman parte de una maquinaria que lleva girando muchos años
antes de que ellos apareciesen. “Scream 2” va un paso más allá en su concepción
del “slasher” como una vía de contar su propia historia, y siendo ya artífices
de toda una “fiebre revival” sobre el género, las meta-referencias y las
autoparodias llegan al paroxismo con el estreno de “Puñalada”, una película
dentro de la película que ficciona los supuestos hechos reales del film
anterior, donde Tori Spelling acaba finalmente interpretando el papel de Sidney
(tal y como la propia Neve Campbell vaticinaba en la cinta original), y la
periodista a la que da vida Courtney Cox se ríe de su desnudo en internet
asegurando que utilizaron su cabeza sobre una foto del cuerpo de su “friend”
Jennifer Aniston, amén de las consabidas coñas sobre lo malas que son las
segundas partes y los requisitos que debe tener toda secuela que se precie de
serlo para triunfar (en resumidas cuentas: más muertes y más espectaculares).
Un axioma que también justificaba “South Park” en su salto a la pantalla grande
bajo el epígrafe de “Mejor, más grande y sin cortes”, que la película que nos
toca podría firmar punto por punto excepto en lo de “sin cortes”, porque aquí
de lo que se trata es precisamente de lo contrario. Craven y Williamson siguen
volcando las tintas en la vertiente más “descubre al asesino” de la premisa
argumental (lo que hace de la saga un curioso cruce entre “Scooby Doo” y las
novelas de Agatha Christie), pero sin olvidar que hay un amplio sector del
público sediento de sangre, por lo que ya forman parte también de su particular
intra-historia la cruel e irónica muerte sin sentido del prólogo en el cine, y
la de una Sarah Michelle Gellar pre-“Buffy” que no deja de ser una trasunta de
la de Barrymore en la primera “Scream” pero donde se sustituye la sorpresa por
el efectismo en pos de conseguir el mismo resultado.
Resumiendo:
siempre que tenemos que hablar de una secuela (o de una tercera o cuarta o…
parte de una saga) siempre está esa coletilla de “la primera era la mejor”.
Consciente de ello, “Scream 2” ni siquiera se plantea entrar en ese debate y
abraza su condición con sangriento descaro, precediendo a la fórmula actual de
Hollywood de concebir cualquier estreno como el inicio de una fructífera
franquicia. “Scream 2” es, por tanto, como “Scream”. No es “mejor”, pero es
“más”. Y con eso lo dice todo.
Curiosidades: ya
antes de que se le comprase el primer guión, Kevin Williamson había abocetado
unos borradores de cinco páginas cada uno para dos secuelas, pensando que esto
incrementaría sus opciones de que comprasen el primer guión, pues no estarían
adquiriendo sólo una película, sino una posible franquicia. Ante el éxito de la
original, Dimension Films dio luz verde a la secuela que hoy nos ocupa, pero
con menos de un año entre el estreno de ambas, hubo un serio contratiempo
cuando el guión entero se filtró por internet, lo que obligó a Williamson ha
hacer constantes revisiones, e incluso el propio Craven tuvo que rodar algunas
escenas tomando sus propias decisiones sobre lo que pasaba en la historia. En la
secuencia inicial en el cine, hubo tantos extras que a los pocos días de su
rodaje también lo que acontecía en la apertura del film se divulgó por las
redes. Todo ello llevó a una nueva política de los estuios en general, y de “Scream
2” en particular, a firmar cláusulas de confidencialidad, amén de otro tipo de
medidas como imprimir el guión en otro color para evitar ser fotocopiado,
destruirlo después de haberlo usado, limitar el acceso del equipo al mismo o
darle las separatas a los actores el mismo día de rodaje.
Memorable: la
persecución a Gale y Dewey en la sala de cine y la tensión en el accidente de
tráfico, cuando Sidney se ve obligada a pasar por encima de “Ghostface”, que
puede despertarse en cualquier momento. Toda una lección que nos dejó el maestro,
ya desaparecido, Wes Craven, de cómo hacerte estremecer sin necesidad de abusar
de los ganchos de efecto o la sangre falsa.
Mejorable: el
numerito de Jerry O´Connell (alias, el ex niño gordito de “Cuenta Conmigo”),
cantando a lo Tom Cruise en “Top Gun” y que da más vergüenza ajena que otra
cosa. Por cierto… ¿dónde demonios se ha vuelto a meter? Por aquella época
O´Connell estuvo implicado en algunas producciones importantes como “Jerry
Maguire” o “Misión a Marte”, pero lo cierto es que le he perdido la pista.
Parafraseando:
todos pensamos lo mismo, pero afortunadamente están las “cheerladers” de la
fraternidad para sacarnos de nuestro error: “Todos creen que las hermandades
femeninas son centros de felación, pero no es cierto” “Sólo promocionamos el
sexo seguro con condones. Vamos de amor, respeto y responsabilidad” “Aunque el
estilo armónica se acepta, ¿verdad?”.
Etiquetas:
courtney cox,
David arquette,
Dewey riley,
gale weathers,
Jerry o´connell,
Kevin Williamson,
liev schreiber,
neve Campbell,
películas 1997,
scream 2,
sidney Prescott,
slasher,
wes craven,
woodsboro
miércoles, 15 de marzo de 2017
Habrá otro remake para "Pesadilla en Elm Street"
David Leslie Johnson, quien se encargará de escribir para Warner
Bros. la adaptación de 'Dungeons and Dragons', ha sido contratado para escribir
el guión del nuevo film de “Pesadilla en Elm Street”, franquicia que New Line
quiere poner de nuevo en boca de todos, ignorando un anterior intento de
reinicio en 2010, bajo producción de Michael Bay, y que tuvo como intérprete a Jackie
Earle Haley en lugar del mítico Robert Englund, quien había encarnado a Freddy
Krueger en la cinta original de 1984 y sus siete secuelas, amén de la serie de
televisión basada en la saga cinematográfica. La primera entrega, además, fue
el primer éxito comercial del estudio New Line y ayudó a lanzar la carrera del
tristemente desaparecido Wes Craven, quien años después tendría su reválida con
la otrora serie de “Scream” (vercrítica). Por si hay algún despistado leyendo esto, recordemos que las
películas giran en torno a un grupo de adolescentes que son asesinados mientras
duermen por un psicópata de rostro desfigurado y manos armadas con guantes de
cuchillas, que se aparece en sus pesadillas como venganza por los actos que en
su día sus padres cometieron en contra del susodicho. Se prevé que la nueva
entrega de “A Nightmare on Elm Street” (título original en inglés) vea la luz
en 2018, aunque como siempre, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
Etiquetas:
a nightmare on elm street,
freddy krueger,
jackie earle haley,
Michael bay,
new line,
pesadilla en elm street,
remake,
robert englund,
wes craven
martes, 21 de febrero de 2017
Crítica de "SCREAM" (1996)
Año: 1996.
Productora: Dimension Films. Director: Wes Craven (“Pesadilla en Elm Street”).
Guión: Kevin Williamson (creador de series como “Dawson Crece”). Intérpretes:
Neve Campbell (“Tango para tres”), David Arquette (“Arac Attack”), Courtney Cox
(la Mónica Geller de “Friends”), Drew Barrymore (“E.T., el extraterrestre”),
Skeet Ulrich (“Cabalgando con el diablo”), Matthew Lillard (“Scooby Doo”), Rose
McGowan (“Planet Terror”). Presupuesto: 15 millones de dólares. Recaudación:
173 millones.
Franquicia: hasta
la fecha, la cinta original ha dado lugar a tres secuelas, estrenadas en 1997,
2000 y 2011, y una serie de televisión emitida por MTV desde 2015. Además, se
convirtió en referente generacional, dando lugar a todo tipo de homenajes,
plagios y parodias. Sin ir más lejos, toda la franquicia de “spoof movies”
tituladas “Scary Movie”, tienen su origen en el estreno de esta película.
Sinopsis: en la pequeña
localidad de Woodsboro, en California, la tragedia asaltará de nuevo un año
después del asesinato aún no resuelto de la madre de la joven Sidney Prescott.
En esta ocasión, será el brutal crimen de una aluma del instituto y su novio a
manos de un psicópata misterioso disfrazado de Ghostface quien pondrán en
alerta al ayudante del sheriff, Dewey Riley, y llamará la atención de la
periodista Gale Weathers. La propia Sidney parece ser el objetivo del asesino,
y su novio Billie Loomin, uno de los principales sospechosos, aunque todo su
círculo cercano pueden ser los culpables… y nadie está a salvo de una puñalada mortal.
Crítica: “Yo no
ncecesito ningún motivo. ¿Tenía Norman Bates algún motivo? ¿Descubrieron por
qué Hannibal Lecter se comía a la gente? Resulta más escalofriante cuando no se
tiene ningún motivo”. Muere Wes Craven, y con él uno de esos maestros que
consagró su carrera al noble arte de hacérnoslo pasar mal en una pantalla
grande (al igual que Hitchcock lo hiciese para con el suspense, Mel Brooks para
la comedia o Michael Bay para los blockbuster hiper-vitaminados, para citar
otros ejemplos de otros géneros). Momento tan bueno como cualquier otro para
revisionar “Scream”, una de esas películas de culto que hemos visto cientos de
veces y que podemos volver a ver sin prejuicio de “desgastarla”. En esta
ocasión, el mérito de Craven fue prestarse al juego de las meta-referencias
propuesto por el guionista Kevin Williamson, en una simbiosis que hacía décadas
no se producía en Hellywood, desde aquellos gloriosos años donde realizador y
dramaturgo trabajaban codo a codo en la máquina de escribir. A lo largo de todo
el metraje hay chistes referidos al cine de Craven (al que incluso una d elas
actrices llama “Wes Carpenter”, fusionando su nombre con el de otro genio del
terror, John Carpenter), actualizando y dando una vuelta al género del
“slasher”, con los protagonistas siendo conscientes de su condición de
“clichés” dentro de la historia (lo que suscita otra novedad para las cintas de
este tipo: el humor) y llevando hasta el extremo ese “juego del gato y el
ratón” que siempre se establece entre los responsables del producto y el
público que lo consume, que gran parte del metraje se lo pasan elucubrando
sobre quién será realmente el asesino, lo que Craven y Williamson aprovechan
para despistar constantemente con “pistas falsas”, personajes que desaparecen
misteriosamente, otros con un pasado más que dudoso y etc. Williamson se
destapa así como una de esas criaturas cinéfilas surgidas de la generación que consumía
ávidamente todo lo que hubiera en los video-clubs y las reposiciones
televisivas, en una educación enciclopédica del séptimo arte y la cultura
popular equiparable, por ejemplo, a la de Quentin Tarantino. Esta primera
entrega de “Scream” no sólo fue el inicio de su propia franquicia, sino el
resurgir de todo el fenómeno “slasher”, con copias más o menos declaradas (“Sé
lo que hicisteis el último verano”), y no sólo en Estados Unidos, sino en todo
el mundo (en España, por ejemplo, “El arte de morir”, “Tuno negro”… o “Deep in
the Woods” en Francia), e incluso parodias (toda la saga “Scary Movie”, título
que curiosamente fue el primero que Williamson le dio al libreto de “Scream”,
aunque los hermanos Weinstein lo cambiaron posteriormente). La mayoría de esas
películas, no obstante, cayeron en el olvido (¿o es que acaso alguien tiene
como preferidas a “Leyenda urbana” o “Un San Valentín de muerte”?), porque no
conocían las “reglas” del cine de terror. Algo que sí era conocimiento de Wes
Craven, de Kevin Williamson… y de los propios protagonistas de la película.
“Ciertas reglas deben seguirse para poder sobrevivir con éxito en una película
de terror. Por ejemplo, número uno: no practicar el sexo”.
Resumiendo: una
de las primeras cosas que se aprenden cuando intestas escribir algo (da igual
lo que sea) es que tienes que saber de lo que estás hablando. No puedes
escribir sobre cómo es la vida de una mujer en Japón si nunca has vivido allí
ni usas sujetador (esto tampoco quiere decir que no puedas hacerlo, pero
necesitas “informarte”… sobre todo en lo de los sujetadores). Este axioma es
frecuentemente ninguneado por los ejecutivos de Hollywood, que alegremente
presumen de producir películas para adolescentes… sin saber lo que eso
significa. Craven, con cincuenta tacos ya cumplidos, supo valerse de un
talentoso Williamson que venía con ideas frescas para poder “hablar” de tú a tú
con los chavales de la Mtv y el periodismo sensacionalista. Esos chavales que
enseguida encuentran la única explicación lógica (para ellos) del por qué Jamie
Lee Curtis no enseñó las tetas hasta ser famosa: “Hasta entonces no podía
pagarse unas decentes”. Y es que en el fondo, todo es cuestión de tetas. Puede
parecer estúpido, pero esta serie de chascarrillos pensados más desde el punto
de vista femenino, ayudaron a acercar a dicho público el “slasher”, un género
que por su violencia y escenas de desnudo gratuitas se había convertido en un
reducto “de chicos”.
Memorable: el
golpe de efecto perfecto con el que empieza todo es el prólogo de Drew
Barrymore, una de las muertes más famosas de la historia del cine.”¿Te gustan
las películas de miedo?”. Ah, bueno, y el cameo de Freddy Krueger como conserje
de instituto. Tronchante.
Mejorable: que
con el paso de los años se la haya metido en “el mismo saco” que alguna de esas
otras producciones de serie B que mencionaba en el apartado de “Crítica”.
Parafraseando:
otro de sos chistes escritos expresamente para su target, a costa de la
“enchufada” de “Beverly Hills 90210: Sensación de vivir”: “Eh Sidney, si hacen una película
sobre ti… ¿quién te interpretaría?” “Tiemblo sólo de pensarlo” “Te veo como una
joven Meg Ryan, personalmente” “Gracias. Con mi suerte le darían el papel a
Tori Spelling”.
Etiquetas:
billie loomin,
Dewey riley,
drew barrymore,
gale weathers,
ghostface,
hermanos weinstein,
Kevin Williamson,
películas 1996,
scream,
sidney Prescott,
slasher,
videoclubs,
wes craven,
woodsboro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





















