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sábado, 19 de agosto de 2017

Crítica de "CONVERGENCE" (2015)


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Información editorial: reseña de la miniserie principal “Convergence”, publicada semanalmente en abril y mayo de 2015 en USA por parte de DC Comics y que se completa con 40 “tie-ins” de dos números de periocidad mensual. El crossover principal es obra de Jeff King, Scott Lobdell y Dan Jurgens (guión) y Carlo Pagulayan, Ethan Van Sciver, Stephen Segovia, entre otros (dibujo). La miniserie consta de 8 números y un “número 0”.


Antecedentes: como parece que la mudanza desde New York a Burbank (en Los Angeles, California) de las oficinas DC les iba a suponer demasiado trabajo como para estar pendientes de sus series, el editor en jefe Dan Didio reveló que todo el universo DC se paralizaría durante dos meses durante los cuales tendría lugar el acontecimiento “Convergence”, un supuesto homenaje a los lectores veteranos que vendría de los crossovers previos “Earth 2: World´s End” y “Future Sin” y que traería de vuelta a versiones de personajes anteriores a los antiguos “reajustes” de la editorial como “Crisis en Tierras Infinitas”, “Hora Zero”, “Crisis Infinita” o “Crisis Final”. Además, “Convergence” serviría también para dejar de utilizar la marca de “Los Nuevos 52”, epígrafe bajo el que se amparaba todo el universo tras “Flashpoint”, en 2011, último gran reboot de toda su línea.


Historia: los héroes de Tierra 2 junto a Yolanda Montes (en otras versiones, conocida como la segunda Wildcat) y el reportero Dick Grayson (en otras versiones, el primer Robin y postrior Nightwing) llegan al desértico planeta de Telos. Allí, se les presenta un extraño personaje que dice ser la personificación viviente del propio planeta, un sirviente de Brainiac (el enemigo de Superman), que permanece a la espera del regreso de su “amo”. Según parece, el propio Brainiac consiguió unirse a todas sus versiones paralelas de los 52 mundos que componen el “multi-verso” y, con esa conciencia del mismo, ha llevado hasta Telos algunas de las ciudades emblemáticas de cada mundo con sus correspondientes héroes. Telos informa que ahora los héroes de dichas ciudades deberán enfrentarse entre sí y los vencidos serán destruidos para siempre.


SPOILER: los héroes acceden finalmente a la ayuda de Deimos, el enemigo de Warlord, quien les promete poder vencer a Telos. En realidad, Deimos ha capturado a los Maestros del Tiempo y con ese poder planea convertirse en el amo del Multiverso y rehacerlo a su antojo, para lo cual contará con seres perversos de otras realidades como “Kingdom Come” para que le ayuden en su batalla contra los héroes, a cambio de realizar todos sus deseos. Telos, finalmente, se pone de parte de los superhéroes y convence a los siervos de Deimos de que están siendo utilizados. Entre todos, consiguen debilitarlo  La entidad de Hora Zero unida al antiguo Green Lantern Hal Jordan, Parallax, llega en ese momento para destruirlo. Así Brainiac hace acto de presencia por fin y, dándose cuenta de que se ha convertido en un monstruo, confía en redimirse enviando a cada héroe y su ciudad a su mundo de origen. Cuando el evento original de “Crisis en Tierras Infinitas” se lo impide, Brainiac manda a Supergirl y el Flash Barry Allen para que cumplan su destino (morir) pero Parallax y Superman se ofrecen para cambiar el signo de dicho evento. Así, los héroes de Tierra 2 junto a los despatriados de su mundo destruido, encuentran en Telos un nuevo hogar.


Consecuencias: a partir de junio, tras “Convergence”, estamos viendo como las 25 principales colecciones de “Los Nuevos 52” (aunque ya no se conocen como tal) prosiguen su numeración y “status quo” anterior al crossover, mientras que otras 24 nuevas cabeceras con nuevo “número 1” han salido al mercado, con personajes y eventos que derivan de lo acontecido en “Convergence”.



Crítica: no sé si habré podido contar bien todo lo que pasa en la miniserie porque, y esto es lo peor que tiene, la historia en sí es un galimatías que parte, a su vez, de una simpleza que raya en el absurdo. Tampoco podemos estar hablando de “insulto al lector” en lo que ha hecho Jeff King y DC como máxima responsable, porque la editorial nos tiene acostumbrados a este tipo de eventos un año sí y otro también, pero la sensación de “improvisación” que destilan estos nueve números es palpable, partiendo ya del simple hecho que en total hay cinco dibujantes distintos, quienes a pesar de intentar mantener el tono para que no haya muchas diferencias, llegan a errores de diseño de algunos personajes de una entrega a otra, lo que a la postre implica que no había ningún editor (al menos, ninguno competente) para supervisar su trabajo. Como suele pasar en este tipo de “mega-reuniones”, la saturación de personajes es tal que al dibujante de turno no le queda más remedio que ventilárselo todo tirando de dobles “splash pages” con la esperanza de que la espectacularidad reste la sensación de caos inherente. Para más inri, el viejo axioma de “todo cambia… para que todo siga igual”, vuelve a cumplirse una vez más, y los resultados derivados de “Convergence” se traducen en una mera excusa para sustituir las series que no funcionaban por otras (ya se sabe, los “números 1” siempre venden más), a la espera de que el siguiente gran evento del año próximo haga una nueva criba, y el resto de títulos de… um… digamos, la “Liga BBVA”, pues siguen como si nada hubiera pasado. La ventaja es que los lectores que ya estén un poco saturados de este tipo de trucos publicitarios pueden esperarse esos dos meses tranquilamente a que todo acabe y recuperar luego sus lecturas preferidas, algo que sin duda bien podrían haber hecho los de la propia DC, aunque claro… dos meses sin ingresos es mucho tiempo. Eso sí, desde Orgullo Fan confirmamos que ya están ubicados en Burbank y tan a gusto. La mudanza sólo les ha costado dos meses y un evento que no pasará a la historia precisamente por su impacto entre el fandom. Pero mientras la caja registradora siga facturando…

viernes, 3 de febrero de 2017

BOOSTER GOLD: vive o muere (2008)


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Información general: reseña de “The 52 Pick Up” (titulada en España como “Vive o muere”) arco argumental comprendido entre los números 1 al 6 del segundo volumen de “Booster Gold”, publicados originalmente entre noviembre de 2007 y abril de 2008 por DC Comics, obra de Geoff Johns y Jeff Kat (guión) y Dan Jurgens (dibujo), que posteriormente fue recopilado en un tomo. En España, Planeta de Agostini lo editó una única vez en los dos primeros números de la colección, formato grapa, conteniendo tres cómics de la edición original por número.

El origen: creado por Dan Jurgens en 1986, el nombre real de Booster Gold es Michael John Carter, un jugador de fútbol universitario de Gotham, en el siglo XXV, que es expulsado por hacer apuestas ilegales. Caído en desgracia, viaja hasta Metropolis, donde se hace cargo de un museo y queda fascinado por los superhéroes del siglo XXI. Así, Carter roba algunos artilugios (incluyendo un robot inteligente llamado Skeets) y con una esfera temporal de Rip Hunter, el Maestro del Tiempo, viaja hasta nuestra época, donde formaría parte de la “Liga de la Justicia Internacional”. Cuando su traje quedó destrozado en la batalla contra Doomsday y el posterior asesinato de su amigo Ted Cord (el segundo “Blue Beetle”) a manos de Maxwell Lord en “Crisis de Identidad”, Booster decide dejar de ser un superhéroe. Poco después, conocerá a Daniel Carter, un antepasado suyo del siglo XXI que se convertirá en el superhéroe Supernova.

Antecedentes: tras haber sido recuperado en la serie semanal “52”, que significaba la cuenta atrás a la “Crisis Infinita”, DC decidió darle una nueva oportunidad a Booster Gold, personaje que tuvo su época “dorada” (y nunca mejor dicho) en la década de los ochenta gracias a haber formado parte de la JLA de Giffen, DeMatteis y Maguire, pero que siempre había sido un secundario dentro del Olimpo de héroes DC. Y claro, para dar empaque a un personaje, nadie mejor que Geoff Johns, acostumbrado a revitalizar a “Green Lantern” o “Flash”, ayudado en la parte gráfica por Jurgens, el creador original del propio Booster.

Historia: mientras su antepasado Daniel se dedica a mejorar su puntuación en la Xbox, Booster intenta ser de nuevo aceptado por la Liga de la Justicia, que le piden una semana para considerarlo. En ese tiempo, Rip Hunter aparece delante de Booster y le encarga la misión de restaurar el continuo espacio-tiempo, ya que algún misterioso viajero temporal está intentando eliminar a todos los grandes héroes del universo. Booster acepta con la única intención de poder aprovechar para salvar a su amigo Blue Beetle. De este modo, Booster viajará para que Hal Jordan o Barry Allen consigan sus poderes, intentará salvar a Barbara Gordon del Joker o se trasladará hasta el lejano Oeste donde conocerá a Jonah Hex.

SPOILER: Booster descubre que los culpables del caos temporal son un hombre que se hace llamar Rex Hunter (que forma parte de los “Maestros del Tiempo” e intentó hacer el bien, empujando a un Lex Luthor de niño a las vías del tren, por lo que fue expulsado) y un nuevo Supernova (que ha robado el traje a Daniel y posteriormente resultará el propio padre de Booster Gold); ambos planean, efectivamente, convertirse en los dos únicos superhéroes del universo, a costa de matar al resto utilizando la corriente temporal. Tras detenerle, tres versiones de Blue Beetle (el original, el actual y el futuro) se aparecen ante Booster y le ayudan a salvar a Ted Cord de ser asesinado por Maxwell Lord, pero… puede que esta acción heróica haya traído consecuencias devastadoras en el presente.


Crítica: hay una declaración de intenciones muy obvia en este primer arco argumental del Booster Gold de Johns al intentar que el héroe cambie el curso de lo que Alan Moore narró en “La broma asesina”; uno de los cómics que, junto al “Dark Knight Returns” de Frank Miller dieron lugar a la “era oscura” de los superhéroes, con unos personajes atormentados y pegados a la realidad. John, que siempre ha sido partidario de devolver “el brillo” al género, tiene aquí su reválida perfecta, al tiempo que utiliza su vasto conocimiento del pasado de la editorial para crearle un vehículo perfecto a Booster Gold, un personaje que crea nostalgia entre quienes le conocieron en los ochenta y, precisamente de eso, de nostalgia, va esta cabecera donde le vemos recorrer algunos de los eventos más reconocibles de DC. La nueva andadura en solitario del miembro de la Liga, pues, es un entretenimiento en estado puro, que sabe ir dosificando la acción desarrollando tramas que eclosionarán en el futuro cercano, aprovechando además para “rescatar” (aunque sea por poco tiempo) a Blue Beetle, la pareja indispensable de Gold. No es que sea una lectura obligada ni el mejor trabajo de Johns, pero el guionista sabe aprovechar el cariz de secundario del protagonista para hacer de ésta una cabecera desenfadada y sin pretensiones. Sólo podría echársele en cara el recurso de la relación paterno-filial como eje del drama del héroe, que Johns ya había explotado con anterioridad en otras colecciones. Por último, el trabajo de Jurgens, que sigue anclado en su época dorada, no hace más que reforzar ese tono “nostálgico” del que hablaba, que impregna, cada una de las páginas. Aunque la he pillado con unos años de retraso, me ha enganchado lo suficiente para seguir leyéndola. Como el propio Booster diría: nos vemos… ¡en el futuro!