Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta box set. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta box set. Mostrar todas las entradas

viernes, 17 de marzo de 2017

BEYONCÉ KNOWLES: beyoncé (2013)


Reseña del sexto álbum de estudio de Beyoncé Knowles, titulado simplemente “Beyoncé”. El disco salió por rospresa y sin ningún tipo de promoción a finales de 2013 y consta de 14 canciones producidas por Pharrell Williams, Timbaland, Justin Timberlake… entre otros, y colaboraciones vocales de Frank Ocean, Drake, su marido Jay Z e incluso la hija de ambos, Blue Ivy. El disco fue concebido como una experiencia audiovisual, de modo que se acompañó cada canción con su correspondiente videoclip desde el mismo momento de su salida al mercado. Vendió un millón de copias en sus primeros seis días, consiguiendo su quinto número 1 consecutivo para la artista. Hasta la fecha, se han vendido cuatro millones de copias en todo el mundo y los críticos de la industria lo consideran uno de los mejores álbumes del año. Un año después, salió al mercado el box set “More”, cuya reseña podéis leer aquí (ver crítica)

Crítica: “Tus tetas son mi desayuno”, rapea Jay Z en “Borrachos de amor”. Mientras, en “Partition”, la propia Beyonce dice: “Los hombres creen que a las mujeres muy femeninas no les gusta el sexo… pero se equivocan”. Vamos, temáticamente el nuevo trabajo de la ex. Destinys Child puede resumirse en esas dos frases. Si alguien pensaba que la maternidad la iba a volver ñoña o reflexiva, se equivocaban. La Knowles reivindica la sexualidad femenina y quiere promulgar a los cuatro vientos lo mucho que le gusta hacerlo. Lejos quedan aquellos tiempos en que, como la Britney, jugaba con lo políticamente correcto y aseguraba querer llegar vírgen al matrimonio. Incluso para mí, el videoclip de la mencionada “Partition” me parece rayando lo obsceno (y no es el único) y en las últimas puestas en escena que he visto de la diva, casi parece más una bailarina de striptease que una cantante, haciendo piruetas sobre una barra o abriéndose de piernas en un sillón reclinable. Y es que, señores, lejos del control de su padre (al que “jubiló” ya en el disco anterior como gestor de su carrera), la Beyoncé hace ahora lo que le sale del coño, y nunca mejor dicho. Ella, Jay Z, Kanye West, Rihanna, Timbaland y Justin Timberlake… parecen los nuevos “Rat Pack” de la música; están re-inventando la industria con sus últimos trabajos, desterrando para siempre el concepto de canciones de tres o cuatro minutos como máximo y rechazando los singles convencionales. Las pistas de “Beyoncé” son inclasificables; no puede decirse que sean pop… pero tampoco r&b, soul, rap, electro o ninguna otra etiqueta que quiera añadírseles. En “Mine” suena el piano y parece una balada convencional… y de repente aparece Drake en el estribillo y aquello se convierte en algo casi tribal. “Blow” parece una producción de Quince Jones para el Jacko de “Off the Wall”, siendo “XO” (junto con “Grown Woman”, que finalmente se descartó como pista de la edición estándar, aunque sí aparece como bonus track y tiene su correspondiente videoclip) es la canción más reconocible de la Beyoncé de los últimos tiempos. Como anécdota queda esa “Blue” compuesta para su hija que era, sin duda, el tema que todo el mundo estaba esperando. Y esa es la única concesión porque “Beyoncé” es, en todos los sentidos, una sorpresa. Y agradable, se entiende. Veremos cómo se ponen de acuerdo en el futuro para virar a otro costado y que el mundo siga girando en torno a ellos. Nuff said!

domingo, 15 de enero de 2017

BEYONCÉ [Platinum Edition] (More, 2014)


Información general: reseña del box set que la cantante Beyonce, de la mano de Columbia Records, lanzó el 25 de noviembre de 2014 para celebrar el aniversario del lanzamiento de su quinto álbum homónimo. El pack incluía el mencionado “Beyonce”, un segundo cd (titulado simplemente “More”) con dos canciones nuevas (“7/11” y “Ring Off”) además de 4 remixes del álbum anterior con colaboraciones de Nicki Minai, Kanye West o The Weeknd y dos DVD: uno incluyendo el videoclip de cada uno de los temas de “Beyonce” y otro adicional con diez actuaciones de la “Sra Carter Show World Tour”. En total, “Beyonce” lleva vendidos más de cinco millones de copias en todo el mundo.

Crítica: habiendo hecho ya una reseña del álbum original, puede que hacer otra de esta “The Platinum Edition” no mereciese la pena, pero me ha llevado a una reflexión que considero importante. Y es esta: el mundo de la música está muerto. Pero tranquilos, que no me refiero a la música en sí, sino a la industria en concreto. La esposa de Jay Z y su entorno lo saben, así que han sido los pioneros, una vez más, y re-inventan las reglas del juego. Kanye West lo llevó un paso más allá con su “Yeezus”, al que prácticamente no ayudó a promocionar en absoluto, pero la diva no puede permitirse esos lujos (porque la competencia, como la propia Minai o Iggy Azalea) vienen pisando fuerte y quieren destronarla. Así pues, Beyonce encuentra una solución magistral: se hace ella misma los vídeos, con una cámara digital normal, en el balcón de su casa, y los sube al YouTube. Olé. El videoclip de ese “7(11” seguro que va a tener muchas versiones de chicas que quieran jugar a ser ella en su próxima fiesta de pijamas. ¿A qué viene toda esta ola de “anti-promoción”? Pues muy sencillo. La red está ahí. No sólo el YouTube, sino otros muchos canales vierten todas las pistas de cualquier LP en cuanto éste sale a la calle (o incluso antes, que todos conocemos el caso). Y mientras las discográficas se tiran del pelo intentando parchear la sangría de ingresos, lo cierto es que a los músicos se la trae un poco al pairo, porque ellos con lo que ganan dinero es en los directos y en las marcas publicitarias que les solicitan como imagen. Eso sí… ya que el disco se va a filtrar en cualquier canal de vídeos desde el minuto uno… pues mucho mejor si en vez de una foto cutre, escuchan las canciones con su correspondiente vídeo. Y, como ellos mismos (o su sello) lo suben a su canal, las visitas millonarias generan pingues beneficios por la publicidad de dichos canales, con lo cual algo les llega a ellos y… bueno, es una solución. Puede que no sea lo que a ellos les gustaría del todo pero es lo que hay. Por eso, la Beyonce acompañó la salida de su anterior trabajo con videoclips (algunos convencionales, con grandes presupuestos, pero otros bastante modestos y caseros) de absolutamente todos los tracks del disco. Y por eso, por seguir en el candelero y que la gente no se olvide de ella en estos tiempos donde cualquiera se puede convertir en un fenónemo viral desde el balcón de su casa, se inventa este “The Platinum Edition” cuyo videoclip del single raya en el voyeurismo más absoluto. Esto es lo que hace que la rueda siga girando. Porque su mundo puede que esté muerto. Pero la música no. O, por lo menos, no debería.