Kurt Busiek, afamado autor de “Thunderbolts”, “Astro City”, “Los
Vengadores” o “Marvels”, entre otros muchos títulos, comenzará a publicar a
partir de noviembre de este año una suerte de secuela de otra de sus obras más
aclamadas, “Superman: Secret Identity”, de 2004. En ella, junto al dibujante
Stuart Immonen, presentaban una historia donde un chico debía soportar las
mofas de llamarse “Clark Kent”, igual que el nombre de civil de Superman. Un día,
no obstante, Clark empezaba a volar. ¿Significaba esto que realmente era
Superman? Siguiendo una premisa parecida, pero con el otro gran icono de DC
Comics y apoyado en esta ocasión por el ilustrador John Paul Leon, Busiek
presenta “Batman: Creature of the Night”. La historia sigue a Bruce Wainwright,
un chico del Boston de 1968, con un nombre parecido al del famoso
multimillonario de Gotham, que además corre su misma suerte cuando sus padres
son asesinados. Desde ese momento, un justiciero vestido de negro comenzará a
actuar por las noches en la ciudad. ¿Es Bruce? ¿Reamente está siguiendo los
pasos de su héroe de cómic? “Criatura de la Noche” constará de 4 números de 48
páginas cada uno y cadencia bimestral, que más pronto o más tarde seguro que
acabamos viendo editada en nuestro país, de modo que desde Orgullo Fan…
¡seguiremos informando!
Tu web de noticias, artículos, reseñas y críticas de todo lo relacionado con el entretenimiento.
Buscar este blog
Mostrando entradas con la etiqueta Clark kent. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Clark kent. Mostrar todas las entradas
sábado, 19 de agosto de 2017
lunes, 10 de abril de 2017
Crítica de "SUPERMAN: hijo de superman"
Click sobre las
imágenes para ampliar.
Información general:
reseña del arco “Son of Superman”, publicado entre los números “Superman
Rebirth 1” y “Superman, volumen 4, números 1 al 6 USA), por parte de la
editorial DC Comics entre agosto y noviembre de 2016, cortesía de Peter J.
Tomasi y Patrick Gleason (guiones), y Doug Mahnke, Jorge Jiménez y el propio
Gleason (dibujos). En España, ECC Ediciones, al igual que hizo con otras
cabeceras, decidió utilizar una doble numeración para continuar con la anterior
y a la vez subrayar el relanzamiento de toda la línea de DC Comics, de manera
que la saga se encuentra entre los números 56/1 añ 59/4 de la cabecera “Superman”,
a razón de dos números norteamericanos por cada uno de su equivalente patrio,
publicados entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, al precio de 3,25 euros el
ejemplar
Antecedentes:
durante el evento “Convergence”, Brainiac llevaba a los héroes de distintos
universos alternativos de DC Comics a ciudades encerradas en cúpulas al margen
del tiempo y el espacio, con el objetivo de hacerles luchar entre ellos y que
la línea temporal que resultase vencedora se estableciese como la nueva “continuidad
oficial”, destruyendo a las demás. Esto le dio la oportunidad a la editorial
para recuperar al Superman y la Lois Lane post-“Crisis” y pre-“Flashpoint”
(vamos, a los de toda la vida) en un spin-off de dos números donde además
presentaban al hijo de ambos, Jonathan Samuel Kent. Un nacimiento facilitado por
el hecho de que Superman, durante el tiempo que pasa bajo la cúpula, pierde sus
poderes. Terminado el evento, a los responsables de DC les hizo gracia todo
aquello y decidieron enviar a los tres personajes al universo de “Los Nuevos 52”,
donde en una cabecera titulada simplemente como “Lois y Clark” se nos mostraría
cómo la pareja vivían en el anonimato en una apartada granja, cuidando de un
niño que desconocía la realidad de su origen y de sus padres. Cuando el mayo de
2016, los “jefazos” de la editorial decidieron poner fin a “The New 52” tras
cuatro años de publicación y volver a relanzar toda la línea bajo el epígrafe
de “Rebirth”, el Superman de aquel universo fallecería junto con el mismo, en
el arco argumental “The last days of Superman”, mientras que el madurito Clark
junto a su esposa e hijo “sobrevivirían” a la reconversión, para devolvernos a
un “status quo” similar al visto antes de la citada “Flashpoint” (ver crítica) y donde Jonathan sería
por fin consciente de su legado y poderes, protagonizando también la cabecera “Supersons”
junto a Damien Wayne (el hijo de Batman).
Historia:
mientras el planeta entero sufre el duelo de la muerte del Superman que
conocían, Clark y Lois continúan ajenos al mundanal ruido en una granja bajo el
apellido de “Smith”, mientras el pequeño Jonathan aprende poco a poco a usar
sus poderes ayudado por su padre, quien empieza a llevarle en sus misiones de
incógnito con el traje y el nombre de “Superboy”. Sin embargo, los padres
pronto descubren con sorpresa la dualidad de su hijo, que por un lado parece
tan invulnerable como el padre (además de tener su fuerza, visión calorífica y
capacidad de volar), pero por el otro puede llegar a sentir dolor, e incluso
sangrar y desmayarse, denotando también el lado humano heredado de Lois. Para
intentar averiguar algo más sobre la constitución de su vástago, le trasladan
hasta la Fortaleza de la Soledad, si bien una vez llegan la encuentran invadida
por un antiguo y poderoso enemigo.
SPOILER: el
Erradicador, un robot programado por el general Zod para preservar el genoma
kryptoniano en la Zona Fantasma con el fin de “resucitar” algún día el planeta
natal de Superman, no está muy conforme con el hecho de que éste haya “contaminado”
su ADN al mezclarlo con el de una humana, motivo por el que pretende eliminar
del organismo de Jonathan sus cromosomas humanos… aunque en el proceso el niño
muera. Lógicamente, ni Superman ni Lois están dispuestos a consentirlo, y la
batalla contra la némesis les lleva hasta la Luna y la “batcueva” ubicada en
dicho satélite, donde finalmente Clark conseguirá vencer al Erradicador gracias
ala fuerza combinada de su propio poder, el de su hijo, el de las otras
conciencias kryptonianas encerradas en la Zona Fantasma… ¡e incluso su fiel y
vijo amigo canino “krypto” y su mujer Lois, ataviada con el traje de “Hellbat”!
La explosión resultante de la destrucción del villano, sin embargo, no pasa
desapercibida en la Tierra, donde sus habitantes abrazan entusiasmados el
regreso de su héroe más poderoso, lo que lleva a Clark a tener que salir de la
clandestinidad y presentar al resto de la Liga de la Justicia a su hijo,
oficialmente, como el nuevo Superboy de la Tierra.
Crítica: antes
que nada, debo confesar que nunca he sido un gran fan del “Super”… y mucho
menos de su etapa en “Los Nuevos 52”, si bien el hecho de rejuvenecer cada
tanto a los principales iconos de las grandes editoriales se me antoja ya como
un mal irremediable y hasta cierto punto necesario, a la par que su noviazgo
con Wonder Woman me hizo esbozar una sonrisa y concluir que era un paso hasta
cierto punto “lógico”. Dicho esto, repito que leí los primeros números de
Morrison y su tratamiento en “Justice League” y no me suscitó el suficiente
interés como para mantenerme al corriente en los últimos cuatro años. De igual modo,
la última encarnación que vimos en la película de “Man of Steel” (ver crítica) me parecía igualmente
desacertada, oscura y desapegada del personaje con el que había crecido. Parece
que no era el único que lo sentía así. “El hijo de Superman” es un ejercicio de
nostalgia pura, sencilla y contundente, con el Superman preferido por todos (el
de John Byrne) y que demuestra que los superhéroes, por grandes que sean,
también pueden crecer, casarse y tener hijos. La relación con Jonathan es
sencillamente entrañable, y si bien el niño puede que tenga un poco de
protagonismo de más (hasta el punto de que por momentos parece él el
protagonista y no su padre), el hecho de incluirlo plenamente en los
acontecimientos, al igual que a Lois denotan que son realmente una “familia” y
que el regreso del antiguo status quo no es una nueva campaña publicitaria,
sino la elección más coherente y acertada con el “background” del mito. Sabe a
poco (que ya es mucho decir en un tebeo, a día de hoy) y si bien se antoja como
difícil que la dinámica de “combatir el crimen en familia” pueda seguir
repitiéndose en arcos sucesivos, tampoco me importaría que indagasen en esta
vertiente, mucho más divertida, fresca y “amable” de lo exhibido en los últimos
tiempos. Tomasi y Gleason, tras su larga estancia en “Batman y Robin”,
demuestran que no hay nadie mejor para contar historias de padres e hijos en el
actual cómic “mainstream”. Ah, por cierto, con respecto a éste último, destacar
que dada la periocidad quincenal del título, se ve obligado a simultanear su
condición de “dibujante oficial” de la colección con otros autores, si bien
todos ellos son de primer nivel y se nota que intentan mantener un mismo hilo
artístico; aunque el gran descubrimiento, a mi juicio, es el andaluz Jorge
Jiménez, un “clon” de Adam Kubert absolutamente brillante que ojalá se queda en
estas páginas por mucho tiempo, pues cada plancha es una obra de arte digna de
estar colgada en cualquier museo. En definitiva, que este nuevo “viejoven”
Superman se ha convertido, contra todo pronóstico en mi caso, en una lectura
imprescindible a partir de ahora. Y eso ya lo dice todo. Seguiremos informando.
Etiquetas:
Clark kent,
comics 2016,
convergence,
dc comics,
doug mahnke,
erradicador,
jonathan samuel kent,
jorge jiménez,
krypto,
lois lane,
patrick gleason,
peter j. tomasi,
rebirth,
superboy,
superman
sábado, 11 de febrero de 2017
ACTION COMICS: Last Son (2008)
Click sobre las
imágenes para ampliar.
Información
editorial: reseña de la saga “Last Son”, publicado entre los números de “Action
Comics” 844 a 846, 851 y “Action Comics Annual 11”, entre diciembre de 2006 y
julio de 2008, en USA, por parte de DC Comics. Obra de Geoff Johns, Richard
Donner (guión) y Adam Kubert (dibujo). En España, Planeta de Agostini lo
publicó serializado en el primer volumen de su cabecera “Superman”, que también
abarcaba en ese momento la etapa de Kurt Busiek y Carlos Pacheco en “Superman”.
Sinopsis: un
meteorito llega a la Tierra y cuando Superman acude a controlarlo, se da cuenta
de que es en realidad una nave espacial que lleva en su interior a un niño de
corta edad. Toda vez que el gobierno decide quedarse con la custodia, Superman se
rebela y habla con Lois para adoptarlo, puesto que es un superviviente de
Krypton, al igual que él mismo. El chico, pues, pasa a ser adoptado por Clark
Kent y Lois Lane y recibe el nombre de Christopher Kent. Pero pronto, la
llegada del muchacho conlleva también la visita de los criminales encerrados en
la Zona Fantasma: el general Zod, Ursa y Non. Los dos primeros, son en realidad
los hijos del pequeño, cuyo verdadero nombre es Lor-Zod.
SPOILER: ante la
llegada de todos los criminales que habían permanecido en la Zona Fantasma y,
que al proceder de Krypton, tienen poderes similares a los suyos, Superman no
tiene más remedio que pedir ayuda a Lex Luthor, quien ha formado un nuevo
“Superman Revenge Squad” integrado por Bizarro, Metallo, Parásito y el propio
Luthor. La balanza se inclina durante la batalla gracias también en parte a que
Lor-El se rebela contra sus propios padres, y Luthor consigue crear un vórtice
que lleva de nuevo consigo a todos los criminales a la Zona Fantasma. Superman
intenta retener a Lor-Zod(Chris Kent, pero el niño crée que será el único capaz
de sellar el vórtice, así que se sacrifica por el bien de la Tierra. Más tarde,
Superman acude a la Fortaleza de la Soledad para preguntar a la conciencia de
su padre, Jor-El, y éste le dice que el ADN de un kryptoniano y el de una
humana son incompatibles, por lo que nunca podrán tener un hijo.
Crítica: hay
muchos alicientes para reseñar esta saga que, por otro lado, y es justo
reconocerlo, habría pasado con más pena que gloria si no fuese por esos mismos
“valores añadidos”. El primero es el guión a cuatro manos entre Geoff Johns
(actualmente, el editor en jefe de DC, un seguro de vida a la hora de realizar
grandes acontecimientos con personajes clásicos) junto a Richard Donner, nada
menos que el director de la mítica “Superman: The Movie”, de 1978, artífice en
gran medida de su secuela. Por otro lado, tenemos a Adam Kubert en el dibujo,
leyenda viva del noveno arte, quien junto a su hermano, por aquellas fechas y
tras toda una vida trabajando para Marvel, se pasaron a la Distinguida
Competencia para encargarse de los personajes más importantes de la misma (Adam
en “Action Comics” y Andy Kubert en “Batman” junto a Grant Morrison). El
resultado, pues, es un homenaje a las dos primeras entregas cinematográficas de
Superman (y, sobre todo, al actor que le dio vida, el tristemente desaparecido
ya por entonces Christopher Reeve, que “presta” su nombre al niño de la
historia) y una secuela de “Superman Returns”, queaquel mismo año se estrenaba
bajo el linchamiento popular y la dirección de Bryan Singer. Por último, era la
primera vez, tras las “Crisis en Tierras Infinitas”, que el general Zod y sus
compinches se establecían en la corriente regular del universo DC. La intención
pues de Johns y Donner, no se sabe muy bien si era darle continuidad a lo que
Singer planteaba en el film (para aquellos que se acercasen a los cómics
después de ir al cine)… o darle un tirón de orejas por cuanto que la crítica
mayoritaria de los fans fue el haber sido incapaz de haber presentado una
amenaza digna para el Hombre de Acero. Seguramente fuesen las dos cosas. Fuera
como fuese, la historia en sí quedó un tanto deslucida por el hecho de tardar
más de un año en publicarse por los retrasos en el arte de Kubert, aquejado de
una enfermedad, lo que suscitó quejas hacia DC por no haber sabido planificar
convenientemente una saga de apenas cinco entregas que para colmo tuvo que ser
finalizada en un Annual.
Resumiendo: unos
Johns y Kubert con el piloto automático son mucho mejores que cualquier otro
artista en plenas facultades, pero si encima le añadimos el plus de Richard
Donner y ese halo de nostalgia-retro-compensatoria con la primera peli de
Superman y el presentar a un personaje tan atractivo como Christopher Kent (que
posteriormente sería recuperado y adoptaría la identidad de Nightwing,
haciéndose amigo de, cómo no, Damien Wayne, el hijo de Batman)… son demasiados
ingredientes como para no recuperar “Last Son”, máxime si podéis conseguir la
edición de Planeta donde, además, por el mismo precio te incluían la cabecera
de Busiek y Pacheco. Un buen momento para el kryptoniano antes de “Los Nuevos
52”.
Etiquetas:
action comics,
ADAM KUBERT,
Christopher kent,
Clark kent,
comics 2006,
dc comics,
general zod,
geoff johns,
krypton,
last son,
lois lane,
meteorito,
planeta de agostini,
Richard donner,
ursa,
zona fantasma
lunes, 23 de enero de 2017
MAN OF STEEL (2013)
Año: 2013. Título original: Man of Steel. Basado
en: el personaje de DC creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Director: Zack Snyder (“300”). Guión: David S. Goyer (“Blade”).
Producción: Christopher Nolan (“Origen”). Intérpretes: Henry Cavill
(“Immortals”), Amy Adams (“The Fighter”), Michael Shannon (“Bad Boys II”),
Russell Crowe (“Gladiator”), Kevin Costner (“Waterworld”(, Lawrence Fishburne
(“Matrix”(. Presupuesto: 225 millones de dólares. Recaudación: 668
millones.
Sinopsis: cuando
el planeta Krypton y todos sus habitantes están a punto de perecer a causa de
su propia desidia, Jor-El encuentra la forma de que su legado siga vivo
mandando a la Tierra a su único hijo, Kal-El, quien es apenas un bebé. Allí,
será adoptado por un humilde matrimonio de campesinos de Kansas, que le
enseñarán a ser una buena persona y controlar sus poderes, cuando estos
empiezan a manifestarse gracias a las peculiaridades de la atmósfera terrestre.
Sin embargo, al cumplir los treinta y tres años, el joven ahora conocido como
Clark Kent encontrará los restos de la nave que le trajo hasta nuestro planeta,
descubriendo así su procedencia pero enviando también una señal que el General
Zod, asesino de su padre, podrá rastrear desde el espacio.
Crítica: “Welcome to the Planet”. Sí, muy bien.
Entendemos el mensaje que encierra el juego de palabras. A ver si Snyder y el
resto entienden esta. Superman No Mata. Bonito y caro ejercicio de cómo hacer
una película de Superman… sin Superman, es lo que tenemos aquí (de hecho, como
tal no se le menciona más que una vez en todo el film). Hay dos maneras de
analizar a “El Hombre de Acero”: por un lado, como superproducción de Hollywood
al uso; por el otro, como cinta basada en el personaje de DC Comics. En el
primer sentido, es obvio que los más de doscientos millones de presupuesto se
notan, con un alarde de explosiones, edificios que se vienen abajo y luchas
espectaculares que inundan el metraje, sobre todo en su segunda mitad (aunque
en este sentido, también podríamos discutir, con unas acciones que suceden tan
rápido que no te da tiempo a seguirlas ni a discernir quién es quién, con lo
que te acaba creando una sensación de “a ver si terminan ya”). Pero en el
segundo aspecto, como revisión del icono de las viñetas, “Man of Steel” fracasa
estrepitosamente. Era difícil hacer otra adaptación tan decepcionante para los
fans como “Superman Returns” (Bryan Singer, 2006), pero Snyder y Nolan lo han
conseguido. Sobre todo porque, a pesar del excelente trabajo del segundo en la
reciente trilogía de Batman, parece que ninguno de los dos se ha dado cuenta de
que Superman no es el Hombre Murciélago. La atmósfera oscura y el tono
pesimista que envuelven la figura del Cruzado Enmascarado son perfectos para
éste… pero Superman es, precisamente, la antítesis y el contrapunto del héroe
creado por Bob Kane. Superman es la luz, la esperanza y el “buen rollo”. Y eso
aquí brilla por su ausencia. Éste no es Superman. De hecho, parece que los
elementos asociados durante más de cincuenta años al personaje, como Metrópolis
o el Daily Planet, les resulten incómodos a los responsables de esta nueva
encarnación. Incluso el tonto pero entrañable Clark Kent es aquí prescindible.
Pero inclusive, si quisiéramos obviar todo esto y calificarlo como la simple
pataleta de un friki, “Man of Steel” es, simplemente, aburrida. Un prólogo
innecesariamente largo, con un Crowe que aparece demasiado y, en ocasiones,
parece el auténtico protagonista de la película; una narrativa deslavazada, que
abusa de los flashback; y, sobre todo, un protagonista poco carismático y una
historia de amor inverosímil. En todos sus aspectos, “El hombre de acero” sale
perdiendo con la mejor adaptación hasta la fecha, la reivindicable “Superman”
(Richard Donner, 1978), que casi 40 años después parece insuperable. Incluso la
banda sonora, a pesar de un Hans Zimmer que hace un trabajo bastante decente,
carece de un leit motiv tan poderoso como el que John Williams compuso para la
de Donner.
En resumen:
intento fallido de revisionar el mito y apartarlo de los lugares comunes ya
conocidos por todo el público. Pero se apartan tanto, tanto… que pierden
incluso al personaje principal, y lo que tenemos está más próximo a las páginas
del Nuevo Testamento (no, tampoco se me han escapado esos claros simbolismos a
Jesucristo, incluyendo la edad de Superman) que a las de “Action Comics”. Lo
único de “Super” que tiene “Man of Steel” es la producción.
Lo mejor: la
figura paternal de Jonathan Kent sería realmente el único aspecto en el que
esta nueva versión saldría ganando, con un Kevin Costner en estado de gracia,
capaz de decirlo todo con un simple gesto en el adiós a su hijo. La mejor
escena del film.
Lo peor: la gota
que colma el vaso es esa Lois Lane que haciendo cuatro preguntas consigue
averiguar la verdadera identidad del hombre más buscado del planeta… ¡y luego
se las apaña para estar siempre en el meollo de la acción, como si fuera la
capitana general del ejército!
La frase: ¿quién
dijo que las mujeres no pintaban nada en el ejército? Superman insta al
gobierno de que den de intentar averiguar dónde vive y, tras destrozar un
satélite, se aleja volando. El general se gira para pillar in fraganti a la
mujer uniformada que tiene detrás de él: “¿De qué se ríe, capi´tan?” “De nada señor.
Es que… está buenísimo”.
Etiquetas:
: superman,
amy Adams,
Clark kent,
el hombre de acero,
general zod,
Henry cavill,
jor-el,
kal-el,
Lawrencefishburne,
lois lane,
Michael Shannon
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




















