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sábado, 12 de agosto de 2017

Crítica de "SUPERMAN: El entrenamiento del Super Hijo"


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Información general: reseña del arco “Trials of the Super Son”, publicado entre los números de “Superman, volumen 4, 7 al 13 USA), por parte de la editorial DC Comics entre noviembre de 2016 y febrero de 2017, cortesía de Peter J. Tomasi y Patrick Gleason (guiones), y Doug Mahnke, Jorge Jiménez y el propio Gleason (dibujos). En España, ECC Ediciones, al igual que hizo con otras cabeceras, decidió utilizar una doble numeración para continuar con la anterior y a la vez subrayar el relanzamiento de toda la línea de DC Comics, de manera que la saga se encuentra entre los números 60/5 al 62/7 de la cabecera “Superman”, a razón de dos números norteamericanos por cada uno de su equivalente patrio, publicados entre abril y junio de 2017, al precio de 3,25 euros el ejemplar


Antecedentes: tal y como vimos en la reseña de “Hijo de Superman” (ver crítica), el Hombre de Acero que todos queríamos y amábamos está de regreso en el Universo DC post-“The New 52”… ¡pero no viene solo! Esto es así porque ahora vive en una humilde granja junto a su novia de toda la vida, Lois Lane, y el hijo que tuvo con esta, Jonathan Samuel Kent. Los tres pretendían vivir en el anonimato y completamente apartados de la vida superheróica, pero los acontecimientos narrados en dicha saga atrajeron de nuevo la atención de la opinión pública y la noticia de que Superman estaba de vuelta corrió por todo el planeta como un reguero de pólvora. Así pues, Clark no tendrá más remedio ahora que entrenar a su hijo para que aprenda a ser un “Superboy” digno.


Historia: pronto, Superman descubre que su nueva vida familiar es difícil de compaginar con su alter ego como Hombre de Acero, y apenas puede pasar tiempo con Lois y Jonathan, ni tan siquiera una tranquila noche en la feria. Días después, intentando ayudar a su hijo para un proyecto de ciencias, ambos dos y su perro Krypto acaban siendo transportados a una misteriosa isla con monstruos gigantes y dinosaurios que se niegan a la extinción. Allí se topan con William Storm, el único superviviente de “Los Perdedores”, que lleva atrapado en esa isla desde la II Guerra Mundial y ni siquiera tenía constancia de que ésta había finalizado. Gracias a su ayuda, Clark y Jonathan conseguirán regresar a la Fortaleza de la Soledad, si bien Storm decide permanecer en la isla para evitar que los monstruos escapen.


SPOILER: tras un primer encontronazo con Robin (Damian Wayne, el hijo de Batman) y la nueva NoBody (Maya Ducard, hija del anterior NoBody, a quien Damian asesinó en el pasado), Batman y Superman deciden que por el bien de sus hijos, lo mejor que pueden hacer es enseñarles a que sepan trabajar juntos, motivo por el que les envían a una misión en la montaña para recuperar sus respectivos trajes, secundados por NoBody y la “criatura dragón” Golliat, que es una suerte de mascota para Damian. Finalmente, los chicos cumplen su cometido y son bautizados por Alfred como… “¡los Super Hijos!”. Aún tendremos tiempo de disfrutar de una aventura más, cuando Lois se ve sin querer metida de por medio en una cacería de Frankenstein y su Novia, en pos de un alien buscado por media galaxia y que responde al nombre de Kroog, que se camufla entre la comunidad donde ahora residen Superman y su familia, haciéndose pasar por una humana. Después de ayudar en la captura del invasor, Superman regresa a casa y contempla cómo Jonathan ha caído rendido en la cama. Y es que… ¡son demasiadas aventuras para un niño, por “Super” que sea!



Crítica: ya lo he señalado en otras ocasiones, pero incidiré en ello una vez más: los fans somos inconformistas por naturaleza y cambiamos de opinión con la misma facilidad que de calzoncillos o bragas. Y es que, si en la reseña del primer arco argumental de esta nueva andadura del “Super” destacaba que no me importaría que se siguiese indagando en la vertiente “familiar” del kryptoniano… ¡tras la lectura de estos números pienso exactamente lo contrario! A ver, tranquilos, no se me desmadren. Este “nuevo” Hombre de Acero sigue teniendo ese espíritu “naif” que me atrapó en los primeros números y que introducen un elmento fresco y novedoso en un personaje tan anquilosado como el que nos ocupa. El problema es que uno se para a pensar en que llevamos casi un año de andadura en la nueva colección… y prácticamente no ha pasado nada. Además, el título parece más un tebeo de “Superboy” que de su padre, y los dos números que comparte junto a Robin son un intento descarado de vendernos la nueva serie que ambos protagonizan en este nuevo universo “Rebirth”. Como colofón tenemos otros dos ejemplares donde se nos presenta a Frankenstein y su Novia (de la cual, por cierto, ignoraba su existencia), que son bastante prescindibles y no se me antojaban, a priori, como caracteres que “casen” bien con un tipo como Superman. Vamos, que la colección adolece de un gran villano que ponga a prueba al que, se presupone, es el superhéroe más poderoso del Universo DC. Quizás en los próximos números esa “sombra” que se deja ver por algunas viñetas y que parece estar tras los monstruos con implantes cibernéticos, haga acto de presencia y resulte una amenaza potente (por favor, que no sea Lex Luthor, sólo pido eso), pero de momento a este Superman sólo le ha faltado ponerse a bajar gatitos de los árboles como si fuese un simple bombero. Afortunadamente, el dibujo de cada número sigue siendo tan espectacular como destaqué en la anterior reseña, y esto hace que el título siga siendo sobresaliente, aunque sólo sea porque cada plancha es una pequeña obra de arte. A poco que afinen un poco más con las tramas y descubramos si realmente hay un plan a largo plazo con los personajes, en lugar de estas “slices of life”, puede que “Superman” termine… ¡oh, verbigracia!... de despegar del suelo y coger vuelo. Desde Orgullo Fan… seguiremos informando.


domingo, 23 de abril de 2017

Amy Adams protagonizará "Sharp Objects" para HBO


El director Jean-Marc Vallée, responsable de dirigir la exitosa “Big Little Lies” para HBO, prepara una nueva serie junto a la actriz de 43 años Amy Adams, ganadora de 2 Globos de Oro y nominada en 5 ocasiones al premio Oscar, a la que pronto veremos repitiendo como Lois Lane en “La Liga de la Justicia” . “Sharp Objects” (que podríamos traducir como “Objetos agudos”) es el título de la ficción que trasladará la novela escrita por Gillian Flynn, cuya adaptación quedará a cargo de Marti Noxon, veterana guionista que formó parte del equipo creativo de éxitos como Buffy, la cazavampiros, Mad Men o Unreal. La protagonista de Sharp Objects es Camille Preaker, una joven que no logra componerse emocionalmente luego de la muerte de su hermana, episodio que la llevó a pasar un tiempo en un hospital psiquiátrico. Ella es periodista policial para un diario poco reconocido, pero su rutina cambiará drásticamente cuando vuelva a Wind Gap, su pueblo natal, para investigar el asesinato de una preadolescente y la desaparición de otra. En su regreso, se reencontrará con parte de su familia y con otras caras que le mostrarán el lado menos amable de Wind Gap. Junto con Adams estará Chris Messina interpretando a un detective local y Patricia Clarkson, en la piel de la madre de la protagonista. La cadena tiene muchas esperanzas puestas en este nuevo proyecto que constará en principio de 8 episodios, ya que Adams es una de las estrellas de moda en Hollywood gracias a su participación en las aclamadas películas “La llegada” (ver crítica) y “Animales nocturnos”. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 10 de abril de 2017

Crítica de "SUPERMAN: hijo de superman"


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Información general: reseña del arco “Son of Superman”, publicado entre los números “Superman Rebirth 1” y “Superman, volumen 4, números 1 al 6 USA), por parte de la editorial DC Comics entre agosto y noviembre de 2016, cortesía de Peter J. Tomasi y Patrick Gleason (guiones), y Doug Mahnke, Jorge Jiménez y el propio Gleason (dibujos). En España, ECC Ediciones, al igual que hizo con otras cabeceras, decidió utilizar una doble numeración para continuar con la anterior y a la vez subrayar el relanzamiento de toda la línea de DC Comics, de manera que la saga se encuentra entre los números 56/1 añ 59/4 de la cabecera “Superman”, a razón de dos números norteamericanos por cada uno de su equivalente patrio, publicados entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, al precio de 3,25 euros el ejemplar


Antecedentes: durante el evento “Convergence”, Brainiac llevaba a los héroes de distintos universos alternativos de DC Comics a ciudades encerradas en cúpulas al margen del tiempo y el espacio, con el objetivo de hacerles luchar entre ellos y que la línea temporal que resultase vencedora se estableciese como la nueva “continuidad oficial”, destruyendo a las demás. Esto le dio la oportunidad a la editorial para recuperar al Superman y la Lois Lane post-“Crisis” y pre-“Flashpoint” (vamos, a los de toda la vida) en un spin-off de dos números donde además presentaban al hijo de ambos, Jonathan Samuel Kent. Un nacimiento facilitado por el hecho de que Superman, durante el tiempo que pasa bajo la cúpula, pierde sus poderes. Terminado el evento, a los responsables de DC les hizo gracia todo aquello y decidieron enviar a los tres personajes al universo de “Los Nuevos 52”, donde en una cabecera titulada simplemente como “Lois y Clark” se nos mostraría cómo la pareja vivían en el anonimato en una apartada granja, cuidando de un niño que desconocía la realidad de su origen y de sus padres. Cuando el mayo de 2016, los “jefazos” de la editorial decidieron poner fin a “The New 52” tras cuatro años de publicación y volver a relanzar toda la línea bajo el epígrafe de “Rebirth”, el Superman de aquel universo fallecería junto con el mismo, en el arco argumental “The last days of Superman”, mientras que el madurito Clark junto a su esposa e hijo “sobrevivirían” a la reconversión, para devolvernos a un “status quo” similar al visto antes de la citada “Flashpoint” (ver crítica) y donde Jonathan sería por fin consciente de su legado y poderes, protagonizando también la cabecera “Supersons” junto a Damien Wayne (el hijo de Batman).


Historia: mientras el planeta entero sufre el duelo de la muerte del Superman que conocían, Clark y Lois continúan ajenos al mundanal ruido en una granja bajo el apellido de “Smith”, mientras el pequeño Jonathan aprende poco a poco a usar sus poderes ayudado por su padre, quien empieza a llevarle en sus misiones de incógnito con el traje y el nombre de “Superboy”. Sin embargo, los padres pronto descubren con sorpresa la dualidad de su hijo, que por un lado parece tan invulnerable como el padre (además de tener su fuerza, visión calorífica y capacidad de volar), pero por el otro puede llegar a sentir dolor, e incluso sangrar y desmayarse, denotando también el lado humano heredado de Lois. Para intentar averiguar algo más sobre la constitución de su vástago, le trasladan hasta la Fortaleza de la Soledad, si bien una vez llegan la encuentran invadida por un antiguo y poderoso enemigo.


SPOILER: el Erradicador, un robot programado por el general Zod para preservar el genoma kryptoniano en la Zona Fantasma con el fin de “resucitar” algún día el planeta natal de Superman, no está muy conforme con el hecho de que éste haya “contaminado” su ADN al mezclarlo con el de una humana, motivo por el que pretende eliminar del organismo de Jonathan sus cromosomas humanos… aunque en el proceso el niño muera. Lógicamente, ni Superman ni Lois están dispuestos a consentirlo, y la batalla contra la némesis les lleva hasta la Luna y la “batcueva” ubicada en dicho satélite, donde finalmente Clark conseguirá vencer al Erradicador gracias ala fuerza combinada de su propio poder, el de su hijo, el de las otras conciencias kryptonianas encerradas en la Zona Fantasma… ¡e incluso su fiel y vijo amigo canino “krypto” y su mujer Lois, ataviada con el traje de “Hellbat”! La explosión resultante de la destrucción del villano, sin embargo, no pasa desapercibida en la Tierra, donde sus habitantes abrazan entusiasmados el regreso de su héroe más poderoso, lo que lleva a Clark a tener que salir de la clandestinidad y presentar al resto de la Liga de la Justicia a su hijo, oficialmente, como el nuevo Superboy de la Tierra.



Crítica: antes que nada, debo confesar que nunca he sido un gran fan del “Super”… y mucho menos de su etapa en “Los Nuevos 52”, si bien el hecho de rejuvenecer cada tanto a los principales iconos de las grandes editoriales se me antoja ya como un mal irremediable y hasta cierto punto necesario, a la par que su noviazgo con Wonder Woman me hizo esbozar una sonrisa y concluir que era un paso hasta cierto punto “lógico”. Dicho esto, repito que leí los primeros números de Morrison y su tratamiento en “Justice League” y no me suscitó el suficiente interés como para mantenerme al corriente en los últimos cuatro años. De igual modo, la última encarnación que vimos en la película de “Man of Steel” (ver crítica) me parecía igualmente desacertada, oscura y desapegada del personaje con el que había crecido. Parece que no era el único que lo sentía así. “El hijo de Superman” es un ejercicio de nostalgia pura, sencilla y contundente, con el Superman preferido por todos (el de John Byrne) y que demuestra que los superhéroes, por grandes que sean, también pueden crecer, casarse y tener hijos. La relación con Jonathan es sencillamente entrañable, y si bien el niño puede que tenga un poco de protagonismo de más (hasta el punto de que por momentos parece él el protagonista y no su padre), el hecho de incluirlo plenamente en los acontecimientos, al igual que a Lois denotan que son realmente una “familia” y que el regreso del antiguo status quo no es una nueva campaña publicitaria, sino la elección más coherente y acertada con el “background” del mito. Sabe a poco (que ya es mucho decir en un tebeo, a día de hoy) y si bien se antoja como difícil que la dinámica de “combatir el crimen en familia” pueda seguir repitiéndose en arcos sucesivos, tampoco me importaría que indagasen en esta vertiente, mucho más divertida, fresca y “amable” de lo exhibido en los últimos tiempos. Tomasi y Gleason, tras su larga estancia en “Batman y Robin”, demuestran que no hay nadie mejor para contar historias de padres e hijos en el actual cómic “mainstream”. Ah, por cierto, con respecto a éste último, destacar que dada la periocidad quincenal del título, se ve obligado a simultanear su condición de “dibujante oficial” de la colección con otros autores, si bien todos ellos son de primer nivel y se nota que intentan mantener un mismo hilo artístico; aunque el gran descubrimiento, a mi juicio, es el andaluz Jorge Jiménez, un “clon” de Adam Kubert absolutamente brillante que ojalá se queda en estas páginas por mucho tiempo, pues cada plancha es una obra de arte digna de estar colgada en cualquier museo. En definitiva, que este nuevo “viejoven” Superman se ha convertido, contra todo pronóstico en mi caso, en una lectura imprescindible a partir de ahora. Y eso ya lo dice todo. Seguiremos informando.

viernes, 24 de marzo de 2017

Crítica de "GREEN LANTERN" (2011)


Año: 2011. Director: Martin Campbell (“Casino Royale”). Guión: Greg Berlanti (productor de las series sobre DC del canal “The CW”) y los escritores de cómics Michael Green y Marc Guggenheim. Intérpretes: Ryan Reynolds (“R.I.P.D.”), Blake Lively (“Gossip Girl”), Peter Sarsgaard (“House of Cards”), Mark Strong (“RocknRolla”), Angela Bassett (“Malcom X”), Tim Robbins (“Arlington Road”), Geoffrey Rush (Barbosa en la saga “Piratas del Caribe”… ver  crítica), Michael Clarke Duncan (nominado al Oscar por “La milla verde”), Taika Waititi (conocido por su faceta como director, por ejemplo de la future “Thor Ragnarok”).  Presupuesto: 200 millones de dólares. Recaudación: 219 millones. Premios: ganó un “People´s Choice” al Superhéroe Favorito.


Franquicia: desde el fracaso de la que nos ocupa, Warner Bros y DC Comics han estado dándole vueltas al regreso cinematográfico del personaje. Primero se especuló con una posible película junto a “The Flash”, luego una inclusión como secundario en la inminente “Justice League” y ahora se ha fechado una “Green Lantern Corps” para 2020 con David S. Goyer como guionista y Geoff Johns como productor. En pantalla, esta vez, John Stewart y Hal Jordan serían los roles principales, y la lista de actores que aspiran a darles vida pasan por Bradley Cooper, Jake Gyllenhaal y… sí, Ryan Reynolds.

Sinopsis: el piloto de combate Hal Jordan se topa con un alienígena moribundo que le entrega un anillo que le otorga poderes utilizando la fuerza de la voluntad. Pronto, descubrirá que portarlo le convierte en miembro de un cuerpo de pacificación intergaláctico conocido como los “Green Lantern Corps”, lo que también conlleva enfrentarse a una amenaza que puede destruir la Tierra y todos los seres que ama. Sin tiempo para aprender el verdadero alcance de lo que le ha sido otorgado, Jordan deberá aprender a ser un héroe. Quizás… el más grande de todos.


Crítica: empecemos diciendo que “Linterna Verde” es una película entretenida y un acercamiento correcto al personaje de DC Comics. Dicho está. Pero vamos a ser crueles en esta crítica, porque la oportunidad que Warner Bros perdió para hacer de éste un nuevo icono entre el público no iniciado (máxime teniendo en cuenta el alto nivel y el lugar que ocupaba en esos tiempos en los cómics gracias a Geoff Johns) fue tal… que uno se pone de los nervios sólo de pensarlo. Y el principal problema es ése: que a los responsables de la película se les ve el plumero desde el principio esperando que ésta sea la primera de una trilogía o una nueva franquicia cinematográfica, razón por la que cometen el mismo error garrafal que en su día acució a “Daredevil”: aglutinar en un metraje de poco más de hora y media, no sólo el origen del héroe, el villano de turno y la relación amorosa ineludible… sino también Abin Sur, Parallax, los “Green Lantern Corps”, el planeta Oa, los Guardianes, Killowog… y todo el que pase por allí. Con lo cual, uno tiene la sensación de que la película va a todo trapo pero “pasando por encima” de todas las cosas. Y si uno “pasa por encima” de todo, pues se encuentra con un film que tiene unas escenas espectaculares para hacer unos tráilers acojonantes… pero un acabado final carente de alma (porque al personaje principal no se le da la oportunidad de resultar carismático al espectador, por muchos chistes que le hagas decir a Reynolds), falto de épica (porque la amenaza de turno, por muchos CGI que utilices, no termina de parecer tan terrorífica) y prescindible (porque en un argumento, puedes añadir todas las subtramas que quieras… pero si el espectador no sabe qué trama es la principal… todas acaban siendo secundarias). Vamos, que en este caso (aunque en otras ocasiones lo aplaudo), tirar por la calle de en medio no era una opción. O te curras una película de dos horas y media como “Batman Begins”… o haces una de hora y media limitándote al origen del héroe (y luego ya, si tiene suerte y se hace otra, te lo llevas al espacio y lo que quieras).


Resumiendo: si no conoces el cómic en el que se basa y eres poco exigente, te entretendrá aunque no te dejará en la memoria un poso que vaya a durar mucho tiempo. Y si eres un friki como es mi caso… pues ya lo he dicho todo. Creo que ahora que hemos visto “Deadpool” y el empeño que el propio actor ha puesto en dicho proyecto para redimirse de la que nos ocupa, a todos nos hubiera encantado ver a Reynolds como el Green Lantern de “Justice League”. Desgraciadamente… no va a poder ser. ¿O quizás sí? Ya se sabe… “nunca digas nunca” en la ciudad de las estrellas.


Curiosidades: la idea de llevar al personaje había estado en desarrollo durante años, pero los vaivenes que dio el proyecto demuestran que no sabían muy bien qué hacer con él. El encargo se ofreció a Kevin Smith (que por aquellas fechas había terminado un borrador para un “Superman Lives” que nunca vio la luz), David S. Goyer (que había dirigido “Blade Trinity” y escrito el guión de “Batman Begins”) y… ¡Quentin Tarantino! Además, también se estuvo a punto de hacer una comedia al estilo de “La Máscara” de Jim Carrey, pero con Jack Black de protagonista. El mismo carrusel de nombres siguió para el papel principal que podría haber tenido las facciones del cantante Justin Timberlake o de Jared Leto, actor que actualmente es el Joker de “Suicide Squad”.


Memorable: la escena a mitad de los créditos finales, donde vemos a Siniestro poniéndose el anillo amarillo, que hace presagiar unos futuros “Siniestro Corps”… que me temo, nunca veremos. La intención de Warner y DC era emular lo que Marvel estaba haciendo con sus franquicias. A éste “Green Lantern” tendría que haberle seguido una peli sobre “Flash”, luego el “reboot” de Superman y finalmente la esperada “Liga de la Justicia”… para volver a empezar con un nuevo “Linterna Verde 2” y etc. Pero el fracaso de la que nos ocupa y el fallido intento de la ABC por una serie sobre “Wonder Woman” que se quedó en episodio piloto… hicieron a Warner Bros mirar de una maldita vez a lo que estaba haciendo Marvel y empezar a construir un universo cinematográfico “cohesionado”.


Mejorable: que no sabes qué destacar de la película. ¿Qué recordamos del primer “Superman”? La escena del helicóptero y el rescate de Lois Lane. ¿Del primer “Spiderman” de Sam Raimi? El beso bajo la lluvia entre Spidey y Mary Jane. ¿De “The dark knight”? Toda la caracterización de Ledger como el Joker y, especialmente, la escena del hospital volando por los aires. Pero… ¿escenas para el recuerdo de “Linterna Verde”?


El juramento: como Ryan Reynolds descubre pronto, no es ni “Hasta el infinito y más allá” ni “Por el poder de Greyskull”, sino el más solemne: “En el día más brillante, en la noche más oscura, ningún mal podrá escapar de mi vigía. Que aquellos que adoran el poder del mal teman ni poder… la luz de Green Lantern”.



Parafraseando: el alocado Hal Jordan cuenta a su colega friki su encuentro con el alien moribundo:  “Dijo que el anillo me ha elegido. Y que era un gran honor. Y una responsabilidad”. Su amigo le mira y responde: “¿Una responsabilidad? ¿Tú? A lo mejor en su planeta, “responsabilidad” significa… “capullo””.

sábado, 11 de febrero de 2017

ACTION COMICS: Last Son (2008)


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Información editorial: reseña de la saga “Last Son”, publicado entre los números de “Action Comics” 844 a 846, 851 y “Action Comics Annual 11”, entre diciembre de 2006 y julio de 2008, en USA, por parte de DC Comics. Obra de Geoff Johns, Richard Donner (guión) y Adam Kubert (dibujo). En España, Planeta de Agostini lo publicó serializado en el primer volumen de su cabecera “Superman”, que también abarcaba en ese momento la etapa de Kurt Busiek y Carlos Pacheco en “Superman”.

Sinopsis: un meteorito llega a la Tierra y cuando Superman acude a controlarlo, se da cuenta de que es en realidad una nave espacial que lleva en su interior a un niño de corta edad. Toda vez que el gobierno decide quedarse con la custodia, Superman se rebela y habla con Lois para adoptarlo, puesto que es un superviviente de Krypton, al igual que él mismo. El chico, pues, pasa a ser adoptado por Clark Kent y Lois Lane y recibe el nombre de Christopher Kent. Pero pronto, la llegada del muchacho conlleva también la visita de los criminales encerrados en la Zona Fantasma: el general Zod, Ursa y Non. Los dos primeros, son en realidad los hijos del pequeño, cuyo verdadero nombre es Lor-Zod.

SPOILER: ante la llegada de todos los criminales que habían permanecido en la Zona Fantasma y, que al proceder de Krypton, tienen poderes similares a los suyos, Superman no tiene más remedio que pedir ayuda a Lex Luthor, quien ha formado un nuevo “Superman Revenge Squad” integrado por Bizarro, Metallo, Parásito y el propio Luthor. La balanza se inclina durante la batalla gracias también en parte a que Lor-El se rebela contra sus propios padres, y Luthor consigue crear un vórtice que lleva de nuevo consigo a todos los criminales a la Zona Fantasma. Superman intenta retener a Lor-Zod(Chris Kent, pero el niño crée que será el único capaz de sellar el vórtice, así que se sacrifica por el bien de la Tierra. Más tarde, Superman acude a la Fortaleza de la Soledad para preguntar a la conciencia de su padre, Jor-El, y éste le dice que el ADN de un kryptoniano y el de una humana son incompatibles, por lo que nunca podrán tener un hijo.

Crítica: hay muchos alicientes para reseñar esta saga que, por otro lado, y es justo reconocerlo, habría pasado con más pena que gloria si no fuese por esos mismos “valores añadidos”. El primero es el guión a cuatro manos entre Geoff Johns (actualmente, el editor en jefe de DC, un seguro de vida a la hora de realizar grandes acontecimientos con personajes clásicos) junto a Richard Donner, nada menos que el director de la mítica “Superman: The Movie”, de 1978, artífice en gran medida de su secuela. Por otro lado, tenemos a Adam Kubert en el dibujo, leyenda viva del noveno arte, quien junto a su hermano, por aquellas fechas y tras toda una vida trabajando para Marvel, se pasaron a la Distinguida Competencia para encargarse de los personajes más importantes de la misma (Adam en “Action Comics” y Andy Kubert en “Batman” junto a Grant Morrison). El resultado, pues, es un homenaje a las dos primeras entregas cinematográficas de Superman (y, sobre todo, al actor que le dio vida, el tristemente desaparecido ya por entonces Christopher Reeve, que “presta” su nombre al niño de la historia) y una secuela de “Superman Returns”, queaquel mismo año se estrenaba bajo el linchamiento popular y la dirección de Bryan Singer. Por último, era la primera vez, tras las “Crisis en Tierras Infinitas”, que el general Zod y sus compinches se establecían en la corriente regular del universo DC. La intención pues de Johns y Donner, no se sabe muy bien si era darle continuidad a lo que Singer planteaba en el film (para aquellos que se acercasen a los cómics después de ir al cine)… o darle un tirón de orejas por cuanto que la crítica mayoritaria de los fans fue el haber sido incapaz de haber presentado una amenaza digna para el Hombre de Acero. Seguramente fuesen las dos cosas. Fuera como fuese, la historia en sí quedó un tanto deslucida por el hecho de tardar más de un año en publicarse por los retrasos en el arte de Kubert, aquejado de una enfermedad, lo que suscitó quejas hacia DC por no haber sabido planificar convenientemente una saga de apenas cinco entregas que para colmo tuvo que ser finalizada en un Annual.

Resumiendo: unos Johns y Kubert con el piloto automático son mucho mejores que cualquier otro artista en plenas facultades, pero si encima le añadimos el plus de Richard Donner y ese halo de nostalgia-retro-compensatoria con la primera peli de Superman y el presentar a un personaje tan atractivo como Christopher Kent (que posteriormente sería recuperado y adoptaría la identidad de Nightwing, haciéndose amigo de, cómo no, Damien Wayne, el hijo de Batman)… son demasiados ingredientes como para no recuperar “Last Son”, máxime si podéis conseguir la edición de Planeta donde, además, por el mismo precio te incluían la cabecera de Busiek y Pacheco. Un buen momento para el kryptoniano antes de “Los Nuevos 52”.


miércoles, 1 de febrero de 2017

"Supergirl" tiene nueva némesis de lujo: Teri Hatcher


Si ayer os hablamos del regreso de Eva Longoria a la televisión (ver noticia), hoy le toca el turno a otra de sus ex compañeras “desesperadas”. Se trata de Teri Hatcher, la inolvidable Susan Mayer de “Mujeres desesperadas”, papel que le valió un Globo de Oro, entre otras distinciones. A sus 53 años, la actriz se incorporará en un papel recurrente de la tercera temporada de la nueva “Supergirl” del canal The CW, hasta destaparse como la villana en la sombra de esta nueva tanda de capítulos protagonizados por Melissa Benoist como la superheroína del título. Se da la circunstancia de que Hatcher ya era una asidua del Hombre de Acero, pues no en vano encarnó nada más y nada menos que a Lois Lane en la serie de ABC, “Lois y Clark, las nuevas aventuras de Superman”, entre 1993 y 1997. Posteriormente, también tuvo un guiño para los fans del personaje al hacer de madre de la susodicha Lois en la ficción de “Smallville”, en 2010. Habrá que esperar, no obstante, a finales de año para volver a verla dentro del Universo DC, pero desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 23 de enero de 2017

MAN OF STEEL (2013)


Año: 2013. Título original: Man of Steel. Basado en: el personaje de DC creado por Jerry Siegel y Joe Shuster. Director: Zack Snyder (“300”). Guión: David S. Goyer (“Blade”). Producción: Christopher Nolan (“Origen”). Intérpretes: Henry Cavill (“Immortals”), Amy Adams (“The Fighter”), Michael Shannon (“Bad Boys II”), Russell Crowe (“Gladiator”), Kevin Costner (“Waterworld”(, Lawrence Fishburne (“Matrix”(. Presupuesto: 225 millones de dólares. Recaudación: 668 millones.

Sinopsis: cuando el planeta Krypton y todos sus habitantes están a punto de perecer a causa de su propia desidia, Jor-El encuentra la forma de que su legado siga vivo mandando a la Tierra a su único hijo, Kal-El, quien es apenas un bebé. Allí, será adoptado por un humilde matrimonio de campesinos de Kansas, que le enseñarán a ser una buena persona y controlar sus poderes, cuando estos empiezan a manifestarse gracias a las peculiaridades de la atmósfera terrestre. Sin embargo, al cumplir los treinta y tres años, el joven ahora conocido como Clark Kent encontrará los restos de la nave que le trajo hasta nuestro planeta, descubriendo así su procedencia pero enviando también una señal que el General Zod, asesino de su padre, podrá rastrear desde el espacio.

Crítica: “Welcome to the Planet”. Sí, muy bien. Entendemos el mensaje que encierra el juego de palabras. A ver si Snyder y el resto entienden esta. Superman No Mata. Bonito y caro ejercicio de cómo hacer una película de Superman… sin Superman, es lo que tenemos aquí (de hecho, como tal no se le menciona más que una vez en todo el film). Hay dos maneras de analizar a “El Hombre de Acero”: por un lado, como superproducción de Hollywood al uso; por el otro, como cinta basada en el personaje de DC Comics. En el primer sentido, es obvio que los más de doscientos millones de presupuesto se notan, con un alarde de explosiones, edificios que se vienen abajo y luchas espectaculares que inundan el metraje, sobre todo en su segunda mitad (aunque en este sentido, también podríamos discutir, con unas acciones que suceden tan rápido que no te da tiempo a seguirlas ni a discernir quién es quién, con lo que te acaba creando una sensación de “a ver si terminan ya”). Pero en el segundo aspecto, como revisión del icono de las viñetas, “Man of Steel” fracasa estrepitosamente. Era difícil hacer otra adaptación tan decepcionante para los fans como “Superman Returns” (Bryan Singer, 2006), pero Snyder y Nolan lo han conseguido. Sobre todo porque, a pesar del excelente trabajo del segundo en la reciente trilogía de Batman, parece que ninguno de los dos se ha dado cuenta de que Superman no es el Hombre Murciélago. La atmósfera oscura y el tono pesimista que envuelven la figura del Cruzado Enmascarado son perfectos para éste… pero Superman es, precisamente, la antítesis y el contrapunto del héroe creado por Bob Kane. Superman es la luz, la esperanza y el “buen rollo”. Y eso aquí brilla por su ausencia. Éste no es Superman. De hecho, parece que los elementos asociados durante más de cincuenta años al personaje, como Metrópolis o el Daily Planet, les resulten incómodos a los responsables de esta nueva encarnación. Incluso el tonto pero entrañable Clark Kent es aquí prescindible. Pero inclusive, si quisiéramos obviar todo esto y calificarlo como la simple pataleta de un friki, “Man of Steel” es, simplemente, aburrida. Un prólogo innecesariamente largo, con un Crowe que aparece demasiado y, en ocasiones, parece el auténtico protagonista de la película; una narrativa deslavazada, que abusa de los flashback; y, sobre todo, un protagonista poco carismático y una historia de amor inverosímil. En todos sus aspectos, “El hombre de acero” sale perdiendo con la mejor adaptación hasta la fecha, la reivindicable “Superman” (Richard Donner, 1978), que casi 40 años después parece insuperable. Incluso la banda sonora, a pesar de un Hans Zimmer que hace un trabajo bastante decente, carece de un leit motiv tan poderoso como el que John Williams compuso para la de Donner.

En resumen: intento fallido de revisionar el mito y apartarlo de los lugares comunes ya conocidos por todo el público. Pero se apartan tanto, tanto… que pierden incluso al personaje principal, y lo que tenemos está más próximo a las páginas del Nuevo Testamento (no, tampoco se me han escapado esos claros simbolismos a Jesucristo, incluyendo la edad de Superman) que a las de “Action Comics”. Lo único de “Super” que tiene “Man of Steel” es la producción.

Lo mejor: la figura paternal de Jonathan Kent sería realmente el único aspecto en el que esta nueva versión saldría ganando, con un Kevin Costner en estado de gracia, capaz de decirlo todo con un simple gesto en el adiós a su hijo. La mejor escena del film.

Lo peor: la gota que colma el vaso es esa Lois Lane que haciendo cuatro preguntas consigue averiguar la verdadera identidad del hombre más buscado del planeta… ¡y luego se las apaña para estar siempre en el meollo de la acción, como si fuera la capitana general del ejército!

La frase: ¿quién dijo que las mujeres no pintaban nada en el ejército? Superman insta al gobierno de que den de intentar averiguar dónde vive y, tras destrozar un satélite, se aleja volando. El general se gira para pillar in fraganti a la mujer uniformada que tiene detrás de él: “¿De qué se ríe, capi´tan?” “De nada señor. Es que… está buenísimo”.