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martes, 7 de febrero de 2017

GH VIP 5: "Ni eres madres ni lo vas a ser nunca"


Ver el blog de ayer (pinchar aquí).
Me veo en la necesidad, una vez más, de recordaros que me la trae al pairo quien gane “Gran Hermano”, tanto el de los anónimos como el VIP. Ni me voy a llevar una parte del codiciado maletín ni aspiro a ser amigo ni siquiera conocido de ninguno de los concursantes. Insisto: me da absolutamente igual. Lo único que me interesa tanto del programa como de quienes participan en él es lo que busco cada vez que enciendo la televisión, ya sea en un reality, serie de ficción o las noticias de sobremesa: entretenimiento. Tan simple, directo, y aveces difícil de conseguir como eso. Un objetivo que “GH” siempre me había despertado, exceptuando la pasada versión de los anónimos, cuando a falta de un mes más o menos para su conclusión decidí dejar de verlo (para ser más exactos: cuando vi claro que la expulsada de la semana iba a ser Adara), por tanto en cuanto lo que quedaba dentro de Guadalix difícilmente iba a hacer que me emocionase de algún modo. No tengo nada contra “Naranjita la lía” y, de hecho, era una de mis favoritas al principio de la emisión, pero ese odio enfermizo que tuvo con Adara no sólo era injustificado, sino además nocivo para ambas. No es obligatorio que cada año tenga que ganar aquel que se aísla del grupo mayoritario (sin ir más lejos, en la pasada edición del VIP ganó Laura Matamoros frente a Carlos Lozano), pero sí se agradece que, al menos, los ejes más representativos de cada bando lleguen a la final, porque si no nos encontramos con un descafeinado desenlace donde nada importa ya, porque sus integrantes parecen estar en lago más parecido a unas vacaciones entre amigos (experiencia que, ya puestos, me gusta más vivirla que verla por televisión).
Por todo ello, no me gustaría que Aída ni Alejandro salgan este jueves de la casa. A no ser que con la presumible salida de la polemista se de inicio a la “repesca” y ello de con Toño Snachís de nuevo dentro del concurso. Cualquier otra cosa se me antoja como perjudicial, no sólo para mis intereses, sino para el propio espacio en sí. Recordemos que hace apenas un par de semanas sufríamos por la posible cancelación del VIP, con caídas en picado de audiencia en cada emisión y con la defenestración del “Límite 48 horas”, que definitivamente se queda fuera de la parrilla. Esto, por supuesto, y como he dicho otras muchas veces, no implica que comulgue con todo lo que hacen o dicen los susodichos Aída y Alejandro.. sobre todo en lo que respecta a la primera, que tiene un don natural para sacar de quicio a la gente. “Ni jarto de vino”, como se suele decir, me iría con ella a vivir encerrado en una casa (ni a tomar un café siquiera), pero me divierte profundamente verla en pantalla, máxime cuando consiguió despertar una convivencia aletargada e insufrible. Esto es de destacar, pues creo que mucha gente de la que seguramente voten esta semana para echar a alguien de Guadalix lo hagan pensando en el pasado de la colaboradora, que salió a las primeras de cambio tanto de su “Gran Hermano” como del postrero “Supervivientes”. En ambas ocasiones, yo también estaba por esa labor, pero no creo que debamos tomarlo como santo y seña. No al menos en esta ocasión. Hemos de ser justos y, sobre todo, coherentes con lo que estábamos viendo hasta su llegada.
Y, de la misma manera que no juzgo como persona (o personaje, si preferís) a Aída más allá de sus méritos o deméritos televisivos, otro tanto me pasa con “el trío Cobra”, como he bautizado a Aless Gibaja, Daniela Blume y Elettra Lamborgini. Nuevamente, tiremos un poco de eso que tantas veces se echa en falta: la memoria. El “influencer” (o como se defina) era un chico con armario monocromático que se pasaba los días diciendo cosas como “consejito”, “super pink”, “siempre smile” y “ok doky”. Un tipo en apariencia tan malvado como pudiese serlo un osito de peluche, que se disfrazaba con pijamas de unicornio y que decía luchar contra las injusticias y especialmente contra el “bullying” que él mismo había sufrido en el colegio. Y mira tú por dónde que desde la llegada de Aída su comportamiento ha cambiado ostensiblemente, hasta el punto de decirle cosas como: “Tienes 41 años y quieres ser tener muchos hijos, pero no vas a encontrar a nadie que quiera hacértelos”. Sí, ya sé que estaréis pensando que voy a soltar una parrafada en contra de Gibaja a costa de estas declaraciones, altamente desafortunadas y que agreden directamente a una cosa muy personal de una compañera. Pero… ¡no lo voy a hacer! Éste Gibaja me encanta. Al otro era al que no soportaba. Una personalidad así la quiero ver en pantalla, y por supuesto también quiero ver a la némesis que le saca dicho carácter. ¿Qué es lo que vamos a conseguir si sale Aída esta semana? ¿Qué vuelva a impregnarnos con sus “super consejitos”? ¿De verdad es lo que queremos?
Seamos sensatos, por favor. Nunca he dicho que la Nízar deba ganar este concurso ni creo que sea una postura que defienda en el futuro. Pero su presencia en la casa, a día de hoy, es innegociable. De momento, ha despertado el lado más oculto de gente que estaba muy en la sombra, como el mencionado Gibaja, pero también Alyson Eckman o Marco Ferri. Todos ellos han comprendido, cuanto menos, que les estaban “castigando” con la irrupción inesperada de Aíza y, por tanto, debían hacer algo en consecuencia, bien fuese estar a su lado o en contra, pero hacerlo de manera activa y no con la languidez con la que estaban dejando que pasaran las semanas.
En fin, no sé qué más decir para haceros entender que hemos ganado mucho con la llegada de Aída, y seríamos unos necios si la dejásemos escapar. Ya lo hicimos con Toño Sanchís, imbuidos por una supuesta necesidad de hacer justicia a favor de Belén Esteban que ni nos competía ni dio como resultado algo bueno para el desarrollo del concurso. No nos equivoquemos otra vez. Seguro que hay mejores oportunidades de volver a dar su escarmiento a Aída Nízar. Pero no esta semana.

Y mañana, como siempre en Orgullo Fan… más y mejor.

lunes, 6 de febrero de 2017

GH VIP 5: Kárate a muerte en Guadalix


Ver el blog del día anterior (pinchar aquí).
Eso al menos es lo que parecía anoche durante las veces que conectaron en “El Debate”. O, para ser más exactos, desde que la dirección tuvo a bien comenzar con los posicionamientos, porque hasta entonces la hermandad era santo y seña de los concursantes con el objetivo común de superar la prueba semanal. Vamos, para quienes nos quejábamos de la indolencia de este VIP desde que comenzó a emitirse hace más de un mes, toda una gozada, si bien es cierto que las actitudes de algunas concursantes como Elettra o Alyson son punibles, cuanto menos, de una nominación directa y, sin embargo, hasta el momento se están marchando de rositas. Una cosa es que Aída Nízar nos parezca a todos sobreactuada cuando la vemos llorando en el confesionario y otra muy distinta que no tenga razón cuando se queja de que si fuese ella la protagonista de dichas acciones, ya habría sido puesta de patitas en la calle,. O habría una jauría humana con antorchas humeantes camino de Guadalix clamando para que les dejasen quemarla en una hoguera.
Lamentablemente, el “speech” de su madre en plató no estuvo muy trabajado. Intentó enumerar todo lo que había recibido su hija en contra desde que entró a participar en el programa, para justificar también las salidas de tono de Aída (que se las trae, cosa que nunca he negado) pero lo dijo repitiendo algunas de esas chanzas, trabándose y en general sin mucha convicción. También es cierto que “en vivo y en directo”, con la tensión y los nervios, es mucho más difícil que hacerlo en la intimida de mi casa y con una hoja en blanco delante. Repasemos: Daniela la amedrantó cuando Nízar y Alonso estaban comentando en privado el comportamiento de algunos en la casa, exigiéndole que la hiciesen partícipe de lo que se hablaba (cosa que, por supuesto, no tenía por qué hacer); Alyson le preguntó si había hecho porno y luego dijo que ella misma sí lo había hecho… pero con su madre; esta misma concursante, muy natural y muy graciosa ella, en los últimos días le ha escupido en dos ocasiones y, no sólo lo ha reconocido, sino que ha asegurado que podría hacerlo en su cara durante la emisión de la próxima gala; Aless Gibaja comenzó su convivencia con ella envenenado al resto de concursantes en su contra, y pasó de decir de ella que era una “víbora” a espetarle “que era lo peor y había traído el mal rollo a la casa”, de manera bastante vehemente y agresiva, sumándose además al linchamiento que estaba recibiendo en ese momento la polemista, con varios compañeros en contra y de pie delante de ella, mientras que la propia Aída continuaba sentada en el sofá. Pero es que voy más allá, porque esta última acción tuvo lugar después del (primer) intento de agresión a Aída, cuando Elettra se acercó a ella soltando todo tipo de improperios, masajeándose las tetas (algo así como el golpe de pecho de los gorilas, pero en versión choni recauchutada) y tocándole la cara en tono bastante intimidatorio, hasta el punto de que varias personas tuvieron que sujetarla para que la cosa no fuese a más.
Es cierto que la propia Aída exageró posteriormente otro empujón por parte de Elettra cuando apareció en la casa el mal llamado “sargento” Matamoros, pero eso no quita que el contacto existiese. También es cierto que no parece motivo de expulsión a simple vista las palmaditas de la Eckman en la pierna de la colaboradora durante la última fiesta, ni que ésta le gritase al oído “¡Agresión, súper, expulsión!”, para hacerle burla refiriéndose a la escena anteriormente mencionada. Y bueno, tampoco se puede considerar como una agresión directa el hecho de que Elettra anoche golpease con puñetazos y patadas el mobiliario de la casa mientras discutía con ella. Ahora bien, sumándolo todo… hay que ser muy necio para no darse cuenta de que lo que están practicando en Guadalix es un amago de “bullying” en toda regla, un machaque contínuo de 24 horas donde se van turnando para hacer de la Nízar un saco de boxeo para todo tipo de vejaciones. Y sí, ya sé que todos los que odien a muerte a la “elegida de Dios” dirán que ésta se lo tiene bien merecido, pues es bastante propensa a apagar el fuego con un chorrito de gasolina. Esto también es cierto, sí. Pero a todos aquellos que nieguen lo evidente les diré que es una reacción bastante común en personas que están siendo maltratadas de esta manera responder de la misma forma para dar una falsa impresión de que no están siendo “sometidos”.
La gota que colmó el vaso, y quizás la que pasó más inadvertida. Fue la manera en que la casa en bloque atacó a Alejandro Abad cuando éste le dio su apoyo a Aída. Quedó patente entonces que lo que tenemos ahora mismo en el VIP es una guerra en toda regla donde, o estás con el bando teóricamente “bueno”… o estás en su contra. Para el resto de concursantes no es suficiente que la Nízar salga expulsada presumiblemente este jueves. No. Antes de que eso ocurra tienen que amargarle la existencia, dejándola sola como un perro y, si se puede, chafándole la cabeza en el barro de la pista americana donde minutos antes la animaban entonando su característico “¡Amo mi vida!” para que terminase la prueba. Nagore Robles señalaba desde el plató que Aída había querido sabotear la prueba. La verdad es que no sé si lo hizo. Pero debería. Porque, a todo lo señalado en este artículo, le faltaba la guinda del pastel en forma de un Kiko Matamoros que, lejos de intentar mantener una especie de equilibrio de poderes, se sumó al escarnio público afeándole el mismo comportamiento que él había tenido los días que estuvo en la casa.

En fin, que por todo lo dicho, me gustaría que Aída superase la nominación de esta semana, aunque sé que es una proeza difícil de conseguir, sólo al alcance de auténticos héroes. Y esos héroes, queridos telespectadores, somos todos nosotros, que tenemos el auténtico poder del programa en nuestro voto. Hagámoslo posible.

viernes, 3 de febrero de 2017

GH VIP 5: Pedimos oficialmente la entrada de Aylen Milla, novia de Marco


Ver el blog de ayer (pinchar aquí).
“Dios, ¿por qué la hiciste así?”, parafraseaba anoche Jordi González la famosa expresión de Aída Nízar ante el jolgorio de la platea. Lo cierto es que, nos guste más o menos, la entrada de la polemista ha dado vida a este VIP, que de hecho registró ayer su máximo de temporada en una gala donde, por fin, los vídeos de lo acontecido en la última semana se sucedían en la escaleta sin tiempo para que los invitados al plató abriesen la boca. Esto hay que debérselo a la Nízar, sin duda, pero también a la suspensión del “Límite 48 horas”. Dos decisiones que tomó Mediaset ante la sangría de espectadores y que han resultado ser milagrosas para el concurso. Podríamos decir, después de un mes de emisión, que bienvenidos a “Gran Hermano VIP 5”.
Por lo mismo que aplaudo la irrupción cual elefante en una cacharrería de Aída, lamento profundamente la expulsión ayer de Alonso Caparrós. Más allá de que te guste o no como persona, que te caiga simpático o insoportable, que fuese o no tu favorito… Alonso es otro de esos concursantes que “hacían programa”. Sí, ya sé que el concepto del formato “GH” se define como “telerrealidad” y que a los participantes se les pide que vivan la experiencia y sean ellos mismos. Eso está muy bonito sobre el papel. Pero si te encuentras con una panda que lo único que hacen es estar tumbados a la bartola y esperar que vaya pasando el tiempo (pues la permanencia, sobre todo en el VIP, equivale a seguir ingresando tu caché)… nos pintan bastos. Al menos, a los que queremos entretenimiento. Como se ha señalado varias veces, a mí me la repanplinfa que gane fulano o mengano. No estamos escogiendo al Premio Nobel de nada. Lo que queremos es que, durante los 3 meses o lo que dure el espacio en la parrilla, vivamos un carrusel de tramas donde haya espacio para el humor, los escarceos amorosos y las broncas. Eso, señores, es “Gran Hermano”. Lo demás… es “Barrio Sésamo”.
Paradójicamente, puede que el principal perjudicado de la entrada de Aída fuese el propio Alonso, aunque en las primeras horas de vivencia de la nueva compañera se antojase todo lo contrario. Con la entrada de Nízar, el VIP vuelve a tener un nuevo villano, y la presencia de Caparrós se hizo, por tanto, prescindible. Además, reculó bastantes pasos en su primera intención de forjar alianza con la polémica colaboradora, y encima optó por alejarse del foco de atención de la casa, lo que se traduce en una cadena de errores que han dado con sus huesos fuera de la casa de Guadalix, muy lejos del maletín que tanto ansiaba. Decidir, por voluntad propia, no dar “más juego” esta semana del estrictamente necesario ha sido la gran metedura de pata de un Caparrós que nunca llegó a entender del todo cómo funcionaba el formato, pero que cuanto menos apostó por jugar; algo que no se puede decir de todos los que aún siguen dentro, ni mucho menos.
En este sentido tenemos a un Aless Gibaja, que anoche después de la retransmisión en directo se flagelaba por los abucheos que había oído referidos a su persona mientras comunicaban las nominaciones. Gibaja es otro de los que a día de hoy no se espera nada dentro del concurso. Como sabréis todos los que sigáis el blog, nunca fue de mi agrado, pero también es cierto que esperaba más de él. Le veía como el auténtico villano en la sombra, con ese veneno camuflado de “buenrollismo” que ya no consigue disfrazar, por mucho que lo intente con sus pijamas del Primark. Sin embargo, y quizás por esos mismos “pitos” (que no es la primera vez que escucha), su protagonismo se ha ido diluyendo hasta quedar en nada. Ahora, más que nunca, es un sosías del amigo de Chabelita que entró la pasada edición y cuyo nombre ya ni recuerdo.
El panorama que nos queda, no obstante, es propenso al optimismo. El resto de tramas que había dentro de la casa siguen su curso y tomando derroteros que no nos esperábamos. El acercamiento de Alyson y Marco, por ejemplo, ya no parece tan inocente. Ayer la novia del italiano entró vía telefónica desde Chile para dejar claro que el tonteo de ambos no le gusta un pelo. Hay muchos que aseguran que la pareja de novios, que se conoció dentro de un reality en el citado país, están deseando “forzar” la situación para que la dirección del VIP opte por meter a la chica de Ferri en la casa, al igual que se ha hecho en otras ediciones, sobre todo de la versión de anónimos. Desconozco si esto es viable, habida cuenta de que lo último que supimos de la novia antes de su llamada de ayer es que había entrado a participar en otro concurso de similares características junto a Oriana. No obstante, y a pesar de que parezca que lo llevaban planeado de fuera, me encantaría ver cómo se desenvolvería todo con la llegada de esta nueva concursante. Ya me imagino a la Eckman entrando en cortocircuito con sus muletillas habituales de “Oh, my God”, “Fucking Crazy” repetidas una y otra vez en bucle.
Lo mismo podemos decir de Ivonne y Sergio, que parecen más cerca de tener algo más que un roneo, por más que me siga pareciendo ciencia-ficción, lo suyo. Pero lo de la Reyes es el caso más delirante de este VIP. Su perfil puede que sea el más bajo dentro de la casa, pero el que más está dando que hablar fuera de ella. La jugada le ha salido perfecta, imagino que mucho mejor de lo que ella misma esperaba. Y puesto que ahora lo sabe (esa pregunta con sonrisilla a Matamoros de si había mucha “tormenta” fuera), podría suceder que la chica decidiese explotar un poquito más la cosa y dar un nuevo motivo para habladurías, liándose con un chaval que perfectamente podría ser su hijo. Es otra de esas historias que estoy deseando ver cómo finalizan.

Y bueno… la verdad es que hay mucho más que contar. Pero como siempre, me quedo sin espacio. Eso sí, intentaré seguir escribiendo durante este fin de semana, así que seguid atentos a Orgullo Fan porque mañana y como siempre… más y mejor.

jueves, 2 de febrero de 2017

GH VIP 5: ¿Quién merece salir expulsado hoy?


Ver el blog de ayer (pinchar aquí).
A pocas horas (minutos, como me descuide mucho) de la nueva gala de “Gran Hermano VIP 5”, vamos a repasar la lista de nominados y ver quién tiene (o merece) más papeletas para entrevistarse con Jordi González esta noche. Recordemos que la única vez que hemos visto los porcentajes ciegos fue el domingo pasado y había alguien muy destacado con más de un sesenta por ciento de votos. Todo esto puede cambiar radicalmente, ya que de todos es sabido que la mayoría de la gente se espera hasta el último momento para emitir su veredicto, durante la emisión de la susodicha gala. Así pues, refresquemos la memoria:

Alejandro Abad: el compositor y azote de los “triunfitos” vive hoy su primera nominación “real”, toda vez que la primera semana Irma Soriano se confundió al incluirle en la lista y la pasada se libró por cortesía de Tuto Durán, que pagó caro su gesto.
A su favor: su sentido del humor, su ironía, su “maldad bondadosa” (como de osito de peluche), la composición del tema “Mi gran hermano, mi amigo”, hit del programa. Muchos le ven como uno de los favoritos.
En su contra: se ha quedado “solo” como representante de Los Panchos, tras las salidad de Toño y Tuto, y puede que la audiencia le pague con la expulsión tanto su acercamiento a los anteriormente citados como el hecho de no tener ya un foco de atención sobre su persona. Además, podría haber muchos fans de la primera edición de “OT” que quisieran expulsarle como reprimenda por sus declaraciones hacia ellos.

Alyson Eckman: la actriz, reportera y otras cosas (la verdad es que no entiendo muy bien por qué es VIP esta chica) también afronta su primera reválida en la casa.
A su favor: es una de las opciones de “carpeta” por su enamoramiento de Marco Ferri. Además, el hecho de que éste no le haga caso, como sabemos, suma puntos en el reality. Por otro lado, ya se ha enfrentado con Daniela y, sobre todo, Eletta, lo que para muchos ya la erige como la principal oposición al “grupo mayoritario”.
En su contra: de los cuatro nominados, es la que, a priori, menos gente conoce antes de su paso por Guadalix, lo cual no tiene por qué ser necesariamente malo. No creo que esté realmente en peligro, al menos esta semana.

Alonso Caparrós: el otrora actor, colaborador y presentador (participante también de “La granja de los famosos”) suma su segunda nominación consecutiva.
A su favor: muchos le ven como el “Carlos Lozano” de esta edición, si bien las comparaciones son odiosas. Tiene muy claro que quiere ganar el concurso y eso le hace participar activamente de lo que sucede en la casa, lo que de cara a la audiencia, da mucho juego.
En su contra: ese mismo afán de ganar a toda costa le ha hecho salirse del tiesto en varias ocasiones de manera garrafal. La semana pasada se libró por los pelos de la expulsión y el público no duda en abuchearle cada vez que aparece en pantalla, lo que da cuentas de los sentimientos que despierta en el exterior. Además, ninguno de sus intentos por hacer pandillita en la casa ha tenido su efecto.

Irma Soriano: la antigua “chica Hermida”, periodista y colaboradora de varios programas afronta también su primera nominación.
A su favor: tiene ese perfil “gracioso” con un universo propio que la hacen protagonizar el vídeo humorístico de cada semana. Además, muchos la ven como “la madre” de la edición.
En su contra: por lo mismo del apartado anterior, hay mucha gente a la que le resulta un tanto cargante y, por otro lado una “bienqueda”. No ha querido unirse a Alonso, quien lleva tiempo advirtiéndola del peligro que suponen los “jóvenes”, la mayoría de los cuales nominan en bloque a los “veteranos”. Por último (pero no menos importante) su forma de sacar las cosas de contexto y dramatizarlo todo sacan de quicio a más de uno.


Y bueno, veremos qué pasa dentro de poco. La verdad es que a priori se antojaba un duelo reñido entre Alonso e Irma, incluso con un posible “duelo a dos” durante la emisión de la gala, por los enfrentamientos que han tenido entre ambos, tal y como se ha hecho en otras ediciones con otros concursantes. Pero vistos los porcentajes del domingo… parece que todo puede pasar. ¿Y después? Pues nada. Por primera vez este año, sólo podrá votar la mitad de la casa en base a lo que pase en la resolución de la prueba. Independientemente de quienes sean los afortunados, tendremos nueva lista de nominados con Aída Nízar y dos más (como mínimo). Y mañana, en Orgullo Fan… pues más y mejor. Como siempre.

lunes, 30 de enero de 2017

GH VIP 5: ha tardado en llegar... pero empezó lo bueno


Me olvidé de comentar en el pasado artículo lo que quizás fue lo mejor de la pasada gala. Un vídeo bastante “random” y del que pocos se han hecho eco. Lo cierto es que no se presentó a bombo y platillo y podría haber incluso pasado desapercibido dentro de la maquinaria de un programa de tres horas, pero lo importante es que existió y lo vimos. Se trató de un momento de asueto dentro de la casa de Guadalix donde Alejandro Abad y Tuto Durán, entre risas,  “sacaban del armario” a María del Monte, así como suena. Según pudimos apreciar, Abad relataba al canario una de sus anécdotas profesionales (el tema favorito de ambos dentro d ela casa, por otro lado) y narraba cómo había tenido que componer canciones para algunas folklóricas de orientación sexual “dispersa” (creo que utilizó esta palabra, pero no estoy seguro. La verdad es que el propio Alejandro no sabía cómo decirlo, pero en el contexto se entendió perfectamente, y su interlocutor aún mejor), y ante la imposibilidad de poder referirse a un “amor masculino”, había tenido que recurrir a metáforas en las letras, por petición expresa de las cantantes, del tipo “cabalgando en un caballo” o similar. Fue entonces cuando Durán soltó, sin rubor, “¿Cómo María del Monte?”, a lo que Abad, tras pensárselo un segundo, replicó: “Por ejemplo”.
Lógicamente, si se le preguntase a Tuto por este incidente (que no se hizo), ralegaría de nuevo su inexperiencia en la televisión, que nunca ha visto “Gran Hermano”, que no sabe que todo se graba y etc. Es una excusa que utilizan muchos concursantes, no sólo del VIP sino de la edición anónima. Cuesta creer, toda vez que son ya 17 años los que lleva emitiéndose en Telecinco el formato, toda una vida (sigh). Pero ciertamente, muchas veces da la impresión de que ninguno de los que están dentro de la casa saben realmente de qué va la movida. Sólo así se explica la situación a la que ha llegado actualmente este “VIP 5” y todas las medidas que está tomando la dirección del reality para impedir su cancelación; la última de las cuales la vimos anoche, con la incorporación de Kiko Matamoros en plan “sargento de hierro”, con la excusa de la prueba semanal a la que tendrán que hacer frente, que en este caso será “Entrena como puedas”. De lo poco que pudimos ver cuando pinchaban la señal en directo, ya se veía bastante claro que el colaborador de “Sálvame” les soltaba algunas indirectas sobre lo mal que lo están haciendo de cara a la audiencia y la necesidad de que “espabilen” salvo pena de que les cierren el chiringuito.
Sin embargo, creo que la culpa no la tienen los participantes de esta edición. Al menos, no del todo. En “GH 17” (quizás, la peor edición de todos los tiempos) tuvimos que asistir una y otra vez a las llamadas de atención por parte del “Súper” hacia los habitantes de la casa de Guadalix, afeándoles su comportamiento y pidiéndoles una y otra vez que no se faltasen al respeto y hablasen con educación. Unas regañinas que, personalmente, vivía con una mezcla de estupor e indignación, máxime cuando acto seguido les solicitaban que se “posicionasen” en contra de quien quisieran ver fuera del programa o les pedían recitar los famosos “contra-alegatos”, en un acto de incoherencia sin parangón. En otras palabras: no se puede criar a un perro de presa para que ataque… y luego estar todo el rato tirándole de la correa. Estoy de acuerdo en que los anónimos de la edición pasada habían tomado las peleas y los insultos como “santo y seña” y llegados a extremos que nunca antes se habían traspasado, pero parecía haber una intención expresa de la directiva para que se comportasen como alumnos de una escuela católica, algo que los “grandes hermanos” nunca han sido… ni tampoco se les ha pedido que sea. Evidentemente, el ganador del formato no será aquel o aquella que grite más (aunque bueno, la que se alzó finalmente con el maletín fue la “Naranjita”), pero si “GH” defiende siempre que los concursantes se muestren “tal y como son” y salpicas el cásting con un montón de “chonis” y “canis”… ¿qué esperabas? “La gente no enciende la televisión para ver a un grupo de niñatos gritando día y noche”, repitió en varias ocasiones Jorge Javier Vázquez, presentador de la pasada edición. Bueno, quizás alguno no. Pero ese target, queridos amigos de Mediaset, hace tiempo que les perdisteis. Ese público es el que enciende Antena 3 y enarbolan la “televisión blanca”. A mí, personalmente, me gusta la marcha. Y es lo que espero ver en “GH”, sinceramente.
Y mira tú por dónde, tampoco era tan difícil de conseguir. Ha bastado la entrada de Aída Nízar para remover todo el avispero. Anoche, in fct, tuvimos el mejor “Debate” de lo que llevamos del “VIP”. Apenas hubo tiempo para entrevistar a Tuto, y no sólo porque la languidez del supuesto cantante internacional aburre a las ovejas, sino porque los vídeos de lo que había acontecido en poco más de 48 horas se atropellaban en la escaleta. Así vimos a un Aonso Caparrós “renacido”, que por fin ha entendido de qué va la película, y está dispuesto a re-escribir el final de la misma. O aun Aless Gibaja que se ha quitado la careta y se pasa el día hablando de “venenos”, “víboras” y reptiles varios. Se le olvida quizás mirarse en el espejo. El “siempre smiling”, supuesto azote del “bullying” que sufren sus pequeños seguidores, ha tenido muy poco decoro en comportarse como el típico acosador de instituto, haciendo pandillita con sus “amiguitas” para machacar a la recién llegada. La imagen bastante gráfica de él sentándose en la encimera de la cocina, al lado de su amiga, Blume, quien en ese momento estaba intercambiando lindezas con la Nízar, es bastante significativo. Es el proceder del típico que está siempre detrás del más fuerte, azuzándole para que pelée por él, y luego suelta una patadita en la cabeza cuando el rival está ya indefenso en el suelo. Y que conste que no es un ataque. Esta vez no. Prefiero mil veces a este Gibaja antes que al personaje pre-fabricado que hemos debido soportar en las pasadas semanas. Hace un par de blogs pedí que el “influencer” fuese nominado para verle cómo era realmente. Bueno, n hizo falta hacer tal cosa. Aída lo ha conseguido por nosotros.
Bueno… ¿y qué decir de la Lamborgini? La que presume de “cagarse” en las camas de sus enemigos o “mearles” en el té estuvo anoche muy cerca de proceder de tal manera, con conatos de agresión a la nueva participante, que lograron lo imposible: convertir a Aída Nízar en potencial víctima e incluso fagocitar entre la audiencia un sentimiento de lástima hacia ella. Todo esto  no quiere decir, por supuesto, que la susodicha no se lo haya ganado a pulso, por supuesto. Desde el primer momento que puso un pie en la casa, la habitual de otros programas de la cadena fue muy consciente de que su paso por Guadalix iba a ser muy efímero. Nominación y expulsión, que es el equivalente del “saque y volea” que empleó ayer Federer para dejarnos sin ver a Nadal levantando de nuevo un título de Grand Slam. Todo ello, por supuesto, siempre y cuando no la expulsaron disciplinariamente antes de que eso ocurriese, bien por algún comportamiento indebido, bien por “largar” más de la cuenta. Vamos, en total un par de semanitas a lo sumo. Pero el ambiente tan hostil, la indiferencia, los ataques constantes y la vigilancia extrema que están haciendo sus compañeros para con ella, quienes de hecho no paran de decir cada dos por tres que se ha saltado las normas del programa contándoles algo del exterior (cuando no lo ha hecho) podrían obrar el milagro de hacer que Aída supera una más que probable nominación la semana que viene, todo un hito en su carrera televisiva.

En fin, me quedan muchas cosas por contar de lo que ha pasado en estos días, pero ya tendremos otras ocasiones, porque me quedo sin espacio ni tiempo. Mañana, en Orgullo Fan y como siempre… más y mejor.

jueves, 26 de enero de 2017

GH VIP 5: pidiendo la nominación de Aless Gibaja y la expulsión de Tuto


El sopor sigue inundando la casa de “Gran Hermano”. Lo único divertido en estos últimos días, de hecho, ha sido pensar en el careto que se les va a quedar a todos cuando esta noche entre Aída Nízar (quien, en principio y por lo que ella misma ha dicho en un vídeo en sus redes sociales, entra para ser concursante de pleno derecho). No sólo la entrada de nueva “competencia” le va a sentar como un tiro a más de uno, sino que lógicamente van a comprender que algo no va bien con la edición, pues a esto se le suma la retirada este martes del “Límite 48 horas”. No hace falta ser muy listo para sumar 2 y 2, pero si alguno de los concursantes actuales es algo cortito (véase Aless Gibaja) no os preocupéis que la “elegida de Dios” seguro que les deja caer algo para que espabilen de una maldita vez.
Tal y como señalé en algunos artículos anteriores, creo que la elección de cásting de este VIP ha sido, en líneas generales, buenoa El único problema es que se han congregado varios personajes que quieren ganar el famoso maletín o, cuanto menos, permanecer el mayor tiempo posible dentro de la casa, con lo que están midiendo muy mucho sus pasos para no tener ningún descuido que pueda acabar con ellos antes de tiempo. Es el caso, por ejemplo (y siento volver a mencionarle, de verdad que no es nada personal) de Gibaja. Me cuesta mucho creer que la cara que ofrece a la audiencia sea su verdadero yo, sobre todo porque a la primera que puede aprovecha para meter un poco de veneno. “Veneno Pink”, que diría él, pero veneno a fin de cuentas. El hecho de haberse integrado dentro del grupo mayoritario y no haber salido nominado hasta la fecha han hecho que pueda seguir con la pose durante estas tres semanas. Por ello, pido urgentemente su nominación, para ver cómo reacciona y descubrir si realmente es todo “siempre smile”. Me da igual que sea una nominación disciplinaria, o de los compañeros o del público. Pero que le nominen. Vale, vale… al final admito que sí tengo un poco de inquina personal contra él. Vamos, que no lo soporto.
Pero para que salga nominado, lógicamente, antes deberá salir el expulsado de esta semana. Ya expresé ayer mi deseo de que no sea Alonso el elegido, así que me voy a “mojar” y diré mi candidato para dormir esta noche en su casa (o en el hotel que la organización tenga a bien reservarle). Emma Ozores es cierto que no ha hecho nada en estos días de concurso. Es cierto que cuando habla resulta graciosa, pero esto (lo de hablar) lo hace poco a menudo. Bueno… lo de hablar, con otros quiero decir, porque se monta unos soliloquios entre susurros que ríete tú de “Cinco horas con Mario”. A pesar de esto, para mí ha sido una gran decepción a estas alturas, pues esperaba mucho más de ella, sobre todo después de la triunfal entrada que tuvo con sus repetidos “Adiós, buenas noches”. Empero, todas las encuestas señalan que es el porcentaje menos votado, algo que justifico por el hecho de tener un perfil simpático que puede enternecer a la audiencia. Veremos lo que dura.
Con esto, qué duda cabe que mi voto va para Tuto Durán. Fue el mismo que pedí la semana pasada, cuando intenté sin éxito obrar el milagro de la permanencia de Toño Sanchís. En aquel momento, dije que lo mejor del canario lo habíamos visto ya. No me equivocaba. Tuto es otro de esos caracteres que no ha terminado de “explotar” durante su estancia, y no me refiero únicamente a alguna bronca o algo así. El chico se ve que tiene genio, pero ya ha quedado claro que no lo va a sacar mientras permanezca en Guadalix, máxime cuando todos los planetas se están alineando para cumplir su sueño de convertirse en cantante. De momento, el programa ya le llamó al confesionario para que escuchase su single producido (que le causó la misma emoción que saber a cuánto se cotiza actualmente el euro en Wall Street; es decir… nada), y ha compuesto junto a Alejandro el tema principal de este VIP, que también se va a comercializar. Además, y aunque sea de Perogrullo, el simple hecho de haber entrado en el cásting ya le ha servido como escaparate para todos aquellos que no le conocíamos (que era toda España menos en su casa). Por todo ello, y puesto que también está casado y con un hijo (esto es, que tampoco va a darnos ninguna trama sentimental u “edredoning” en su defecto), lo mejor que podemos hacer es expulsarle esta noche. Tuto debe salir para grabar el videoclip de su single, hacer bolos, firmar contratos con discográficas y demás. Lo digo en serio: aunque os duela, es por su bien. Dejándole dentro le vais a privar de que se gane la vida dignamente con su trabajo.
El daño colateral será que Abad se queda teóricamente “solo”, aunque esta puede ser la oportunidad que Caparrós espera para unirse al compositor definitivamente y hacer bloque común contra el resto. Sería interesante de ver. Por otro lado, siempre está la opción de que la organización meta también a Juan Camus (quien, de hecho, ya ha dicho que tiene una oferta para ello, en su Twitter), el “triunfito” que más a criticado a Abad por los derechos de autor y a quien Alejandro siempre menciona para hacer burla y chanza a su costa, llamándole “Juan Camas”. Recordemos, además, que Camus participó en una edición del VIP y, si no me equivoco, estuvo a punto de ganarlo, así que ya esta acostumbrado al formato y lo que esto implica.
En fin… en unas hora saldremos de dudas. De verdad que lamento estar centrando toda la atención de mis blogs en menos de la mitad de los concursantes pero es que del resto no sé qué comentar. Lo más que hacen es perfilarse la barba y mantener conversaciones en el jacuzzi de niños de trece años. Os parecerá mentira, pero ayer fue la primera vez que me fijé en los enormes pechos de la Lamborgini. Vaya tetas, sí señor. Y no es que antes no fuesen evidentes, pero es que hasta la fecha había mirado a esa chica como si fuese una “Punky Brewster” (cuando la susodicha “Punky” era niña, obviamente), así que mirarla con otros ojos me parecía indecente.

Bueno, no me enrollo más. Mañana, en Orgullo Fan… más y mejor. Porque peor, sinceramente, es imposible (sigh).

miércoles, 18 de enero de 2017

GH VIP 5: peligra el "sorpaso" que todos esperamos


Tal y como hice ayer, empezaré el post de hoy confirmando que el “abuso” al que Telecinco está sometiendo al formato de su reality más popular le está pasando factura y el “Límite 48 horas” de anoche fue la tercera elección de los espectadores, (12 por ciento de share) si bien es cierto no obstante señalar que tenía una dura competencia con “MasterChef Junior” (19 por ciento) y “Pulsaciones” (14 por ciento).
Pero a lo que vamos. Han sido muy comentadas en las redes unas palabras de Ivonne Reyes argumentando que a los concursantes de GH unas veces les salva la audiencia… y otras el programa. Como si dejase entrever que puede haber algún “chanchullo” por parte de la productora o la cadena para que se quede tal o cual participante en lugar de otro. Y, en mi opinión, no entiendo el revuelo. ¿O es que acaso el resto de televidentes somos tontos? Quizás lo llamativo haya sido que lo haya dicho en voz alta y siendo ella una de las integrantes del elenco de este VIP.
Tal y como hemos visto recientemente en “GH 17”, los responsables del concurso han propiciado los “sorpasos” en las votaciones, eliminando la noche de la gala del jueves a uno de los contendientes en la terna de nominados y dejando que la audiencia decida entre los otros dos en un “duelo final” que, como es lógico, iguala las fuerzas de ambos y en varias ocasiones ha provocado que se quede el nominado que durante toda la semana parecía en la picota, aunque estuviese muy encabezado en los porcentajes antes de dicha maniobra.
Subrayemos, para que no haya objeto de polémica, que crear ese “duelo final” es una treta completamente legal y que la productora está en todo su derecho de propiciarlo para crear más tensión y, de paso, recaudar más dinero con las llamadas de los fans de “fulano” o “mengano·”, quienes quizás estuviesen más relajados si viesen que la cosa está demasiado definida como para que su voto sirva de algo. A nivel meramente televisivo, confieso que “lo mucho cansa”, como suele decirse, y este tipo de “sorpasos” (que si no recuerdo mal, el primero fue con la nominación de Belén Esteban y Ares Teixidó en el “VIP 3”), en ocasiones son tremendamente adrnalíticos (como la expulsión “in extremis” de Clara frente a Adara), pero convertirlo en rutinario le quita la gracia y también suscita que podamos quedarnos sin un buen concursante a las primeras de cambio.
Recordemos que anoche los porcentajes estaban en un 72, 22 y 5 por ciento, aproximadamente, y si bien hay una diferencia abismal entre el primero y el segundo, esto no es óbice para que tengamos un adelantamiento de última hora, pues ha quedado probado que el grueso de las votaciones del programa tienen lugar durante la emisión de la propia gala. Es decir, que Toño Sanchís (que todos los contertulios y encuestas señalan como el poseedor de ese 72 por ciento) podría salvarse al final toda vez que en la gala de mañana, como es de esperar, reduzcan a dos en lugar de a tres los expuestos a la guillotina del público.
Sin embargo, el hecho de que la dirección de GH haya decidido endosarles la nueva prueba semanal, “Canta como puedas”, me hizo temerme lo peor. Lo digo porque es ciertamente una prueba muy indicada para Tuto Durán (quien, además, es uno de los “capitanes” de la misma, junto a Alejandro Abad), y hasta la fecha venía defendiendo que la opción más factible para que Toño se salvase era la eliminación de Tuto. No sólo porque la presencia de Eletta da más juego en la casa, sino porque la heredera del emporio Lamborgini es chica y, además, joven, lo que la haría congraciarse con el target de la audiencia que comúnmente se cree que son las que se gastan los cuartos en esto de las llamadas para “salvar” o “expulsar”. Es decir, que Toño lo tendría más crudo en un enfrentamiento directo con Eletta en lugar de con Tuto. La elección de la prueba puede que no tenga nada que ver (o que, al contrario, la productora haya decidido que por lo menos el canario tenga un par de días para dejar encarrilada su aportación en la misma, porque haberla programado una vez él estuviese fuera sí que sería una putada), pero no sé… creo que “pintan bastos” ahora mismo para los que ansiamos que la presencia de Sanchís continúe al menos una semana más en Guadalix.
Termino aclarando, al igual que ayer, que Toño no es mi concursante favorito ni deseo que gane el reality, pero ahora mismo, no me imagino este VIP sin él. Los soporíferos vídeos de la propia Eletta y Aless Gibaja lamentándose por no poder “cagar” o la prueba de micro para discernir las capacidades vocales (sigh) de todos los concursantes que emitieron ayer me lo dejaron bastante claro, por si aún tenía dudas (que no era el caso). Así que, “espartoños”, espero lo mejor de vosotros para mañana por la noche y que hagáis realmente el milagro de conseguir que la de mañana sea una gala no apta para cardíacos.

Y hablando de mañana… más y mejor en Orgullo Fan. Prometo que dedicaré más tiempo a hablar del resto de concursantes, a los que he hecho poco o nulo caso hasta la fehca, pero es que creo firmemente que esta primera expulsión marcará el rumbo de la presente edición en un sentido u otro, y es necesario que intente hacer reflexionar a los indecisos. En fin… See you!

martes, 17 de enero de 2017

GH VIP 5: Si Toño es expulsado el jueves... ¿a qué estamos jugando?


Empezaré diciendo que, para mi sorpresa, Telecinco recupera esta noche el “Límite 48 horas”, y ayer tuvimos un “última Hora”, lo que sumado a las galas de los jueves y el “Debate” del domingo suponen para el espectador alrededor de unas 10 horas de “reality” a la semana (dejando aparte, por supuesto, las tertulias y comentarios que hacen en otros programas de la cadena como “Sálvame”, “El programa de Ana Rosa”, “Deluxe” y etc). Creía que habían aprendido la lección con anteriores ediciones de “Supervivientes” o “Gran Hermano”, que habían disminuido sensiblemente de audiencia por culpa de la sobre-explotación del formato. Pero en fin… A esto se le llama “estrujar la gallina de los huevos de oro” y los demás son tonterías, como se suele decir. Demasiado en cualquier caso.
Pero vayamos con lo importante. Esta semana están nominados Toño Sanchís, Tuto Durán y Eletta Lamborgini y, en distintos ruedos de comentaristas, he escuchado cierto clamor por que sea el representante el que abandone el jueves la casa de Guadalix… y si es por un porcentaje histórico, mejor que mejor. Y mi pregunta es: “¿A qué estamos jugando?”. Vaya por delante que en lo que respecta a su conflicto legal, yo estoy más de parte de la Esteban. Conozco el mundillo y sé que hay muchos representantes (demasiados, en realidad), que hacen sus propios “chanchullos” con el caché de sus clientes. No digo que directamente se lo queden, pero sí que lo “reutilizan” para potenciar a otros representados con menos interés o etc. En fin… no es éste el lugar para hablar del tema. Lo que me interesa es que no entiendo el por qué de esta animadversión, como si de repente ahora “todos fuésemos la Esteban” y tuviésemos que hacer justicia mediática con la expulsión de Toño. ¿Qué ganaríamos con eso? Nada. Es más: perderíamos bastante.
No dudo que, al igual que ha ocurrido en otros “realities”, la baja de un peso pesado como pueda serlo Toño de lugar a que se produzcan nuevos focos de atención que, hasta el momento, parecen solapados por todo lo que éste genera a su paso. Pero, a día de hoy, la quinta edición de “GH VIP” depende y, en esencia, es Toño Sanchís. No sólo es que la mayoría de los vídeos le tienen como protagonista, sino que los más interesantes surjen de su actitud y posicionamiento de la casa. Ateniéndonos a lo que llevamos de concurso, y con lo que hemos visto en los distintos programas que señalaba en el primer párrafo… ¿qué ha hecho Sanchís para que merezca la expulsión? Pues más bien poco. Centrarse en sus “Panchos” y alejarse un tanto del resto de participantes pueden ser un buen motivo para que éstos le nominaran en masa, pero no olvidemos que desde el minuto uno le endilgaron la etiqueta de “malo oficial” de esta edición, así que “lo comido por lo servido”, podríamos decir.
Supongo que los defensores de Tuto o Eletta podrían hacerme la misma pregunta. Es decir: “¿Qué han hecho sus defendidos para que tengan que abandonar el programa?”. Y la respuesta es la misma: nada. Es demasiado pronto para que hayamos visto “acuchillamientos” o comportamientos que realmente deban ser sancionados por el televidente. Así pues, hay que recurrir a motivos más prosaicos para determinar quién debe salir este jueves. Prosaicos… pero quizás el más importante de todos: lo que nos aporta su presencia a nivel de entretenimiento.
Eletta Lamborgini, a la que no conocía de nada antes del VIP (y, en los primeros compases, me pareció como un remedo de otras concursantes ya vistas, sin nada nuevo que aportar), me ha sorprendido por su carácter alegre y un tanto infantil y, por supuesto, a día de hoy es el principal interés amoroso para el resto de solteros de la casa (los pocos que hay, todo hay que decirlo), lo que incluye, no sólo al típico “buenorro” de turno… sino también a Daniela Blume (lo siento, me niego a llamarla Alejandra), en lo que podría ser la primera relación lésbica del programa (lo de Raquel y Noemí, al igual que el resto de “movies” que hayan pasado FUERA de Guadalix, no cuentan). No es que su pérdida me supiera tan mal como la de Toño, pero creo que también es imprescindible a estas alturas.
Es por ello que mi voto es para el “anónimo” Tuto Durán, y apuesto porque “los Panchos” pasen a ser un dúo. No sólo por descarte, sino porque honestamente, lo que hemos visto hasta la fecha del supuesto ídolo de masas musical dan más sopor que las dos horas de Terelu y su madre cenando que nos tuvimos que tragar (y nunca mejor dicho) el domingo. La broma con la que entró en el VIP me parece, en efecto, un chiste que, para diez minutos, tuvo su gracia. Pero pasar de ahí… sería una broma pesada. El interés que suscitó su acercamiento a Toño y Alejandro Abad, posicionándose como un bloque cerrado frente al grupo mayoritario de la casa, se desvaneció (y en mi opinión, le sentenció) en cuanto se desmarcó de sus dos confidentes a la hora de las nominaciones. Si tan siquiera esa oposición a “pactar” se hubiese traducido en un enfrentamiento directo contra el representante y Abad, al menos habríamos tenido la primera gran bronca de esta edición, pero al hacerlo tan subrepticiamente y por la espalda le dejaron marcado (insisto: en mi opinión) y no puedo estar más de acuerdo con Kiko Matamoros cuando señaló que “Roma no paga traidores”.
Sé que hay muchas más cosas que comentar sobre lo que están dando de sí estos primeros días, pero me parecía importante comenzar por señalar lo evidente, toda vez que los porcentajes emitidos de ayer daban una ventaja casi definitiva de uno de los nominados (más de un 70 por ciento) y creo que si los “espartoños” no se ponen las pilas de aquí al jueves, estaremos ante un craso error similar al que ocurrió en la edición de los anónimos con la expulsión de Adara y del que difícilmente podríamos levantarnos habida cuenta que la edición acaba de echar a rodar.

Mañana, en Orgullo Fan… más y mejor.