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martes, 7 de febrero de 2017

GH VIP 5: "Ni eres madres ni lo vas a ser nunca"


Ver el blog de ayer (pinchar aquí).
Me veo en la necesidad, una vez más, de recordaros que me la trae al pairo quien gane “Gran Hermano”, tanto el de los anónimos como el VIP. Ni me voy a llevar una parte del codiciado maletín ni aspiro a ser amigo ni siquiera conocido de ninguno de los concursantes. Insisto: me da absolutamente igual. Lo único que me interesa tanto del programa como de quienes participan en él es lo que busco cada vez que enciendo la televisión, ya sea en un reality, serie de ficción o las noticias de sobremesa: entretenimiento. Tan simple, directo, y aveces difícil de conseguir como eso. Un objetivo que “GH” siempre me había despertado, exceptuando la pasada versión de los anónimos, cuando a falta de un mes más o menos para su conclusión decidí dejar de verlo (para ser más exactos: cuando vi claro que la expulsada de la semana iba a ser Adara), por tanto en cuanto lo que quedaba dentro de Guadalix difícilmente iba a hacer que me emocionase de algún modo. No tengo nada contra “Naranjita la lía” y, de hecho, era una de mis favoritas al principio de la emisión, pero ese odio enfermizo que tuvo con Adara no sólo era injustificado, sino además nocivo para ambas. No es obligatorio que cada año tenga que ganar aquel que se aísla del grupo mayoritario (sin ir más lejos, en la pasada edición del VIP ganó Laura Matamoros frente a Carlos Lozano), pero sí se agradece que, al menos, los ejes más representativos de cada bando lleguen a la final, porque si no nos encontramos con un descafeinado desenlace donde nada importa ya, porque sus integrantes parecen estar en lago más parecido a unas vacaciones entre amigos (experiencia que, ya puestos, me gusta más vivirla que verla por televisión).
Por todo ello, no me gustaría que Aída ni Alejandro salgan este jueves de la casa. A no ser que con la presumible salida de la polemista se de inicio a la “repesca” y ello de con Toño Snachís de nuevo dentro del concurso. Cualquier otra cosa se me antoja como perjudicial, no sólo para mis intereses, sino para el propio espacio en sí. Recordemos que hace apenas un par de semanas sufríamos por la posible cancelación del VIP, con caídas en picado de audiencia en cada emisión y con la defenestración del “Límite 48 horas”, que definitivamente se queda fuera de la parrilla. Esto, por supuesto, y como he dicho otras muchas veces, no implica que comulgue con todo lo que hacen o dicen los susodichos Aída y Alejandro.. sobre todo en lo que respecta a la primera, que tiene un don natural para sacar de quicio a la gente. “Ni jarto de vino”, como se suele decir, me iría con ella a vivir encerrado en una casa (ni a tomar un café siquiera), pero me divierte profundamente verla en pantalla, máxime cuando consiguió despertar una convivencia aletargada e insufrible. Esto es de destacar, pues creo que mucha gente de la que seguramente voten esta semana para echar a alguien de Guadalix lo hagan pensando en el pasado de la colaboradora, que salió a las primeras de cambio tanto de su “Gran Hermano” como del postrero “Supervivientes”. En ambas ocasiones, yo también estaba por esa labor, pero no creo que debamos tomarlo como santo y seña. No al menos en esta ocasión. Hemos de ser justos y, sobre todo, coherentes con lo que estábamos viendo hasta su llegada.
Y, de la misma manera que no juzgo como persona (o personaje, si preferís) a Aída más allá de sus méritos o deméritos televisivos, otro tanto me pasa con “el trío Cobra”, como he bautizado a Aless Gibaja, Daniela Blume y Elettra Lamborgini. Nuevamente, tiremos un poco de eso que tantas veces se echa en falta: la memoria. El “influencer” (o como se defina) era un chico con armario monocromático que se pasaba los días diciendo cosas como “consejito”, “super pink”, “siempre smile” y “ok doky”. Un tipo en apariencia tan malvado como pudiese serlo un osito de peluche, que se disfrazaba con pijamas de unicornio y que decía luchar contra las injusticias y especialmente contra el “bullying” que él mismo había sufrido en el colegio. Y mira tú por dónde que desde la llegada de Aída su comportamiento ha cambiado ostensiblemente, hasta el punto de decirle cosas como: “Tienes 41 años y quieres ser tener muchos hijos, pero no vas a encontrar a nadie que quiera hacértelos”. Sí, ya sé que estaréis pensando que voy a soltar una parrafada en contra de Gibaja a costa de estas declaraciones, altamente desafortunadas y que agreden directamente a una cosa muy personal de una compañera. Pero… ¡no lo voy a hacer! Éste Gibaja me encanta. Al otro era al que no soportaba. Una personalidad así la quiero ver en pantalla, y por supuesto también quiero ver a la némesis que le saca dicho carácter. ¿Qué es lo que vamos a conseguir si sale Aída esta semana? ¿Qué vuelva a impregnarnos con sus “super consejitos”? ¿De verdad es lo que queremos?
Seamos sensatos, por favor. Nunca he dicho que la Nízar deba ganar este concurso ni creo que sea una postura que defienda en el futuro. Pero su presencia en la casa, a día de hoy, es innegociable. De momento, ha despertado el lado más oculto de gente que estaba muy en la sombra, como el mencionado Gibaja, pero también Alyson Eckman o Marco Ferri. Todos ellos han comprendido, cuanto menos, que les estaban “castigando” con la irrupción inesperada de Aíza y, por tanto, debían hacer algo en consecuencia, bien fuese estar a su lado o en contra, pero hacerlo de manera activa y no con la languidez con la que estaban dejando que pasaran las semanas.
En fin, no sé qué más decir para haceros entender que hemos ganado mucho con la llegada de Aída, y seríamos unos necios si la dejásemos escapar. Ya lo hicimos con Toño Sanchís, imbuidos por una supuesta necesidad de hacer justicia a favor de Belén Esteban que ni nos competía ni dio como resultado algo bueno para el desarrollo del concurso. No nos equivoquemos otra vez. Seguro que hay mejores oportunidades de volver a dar su escarmiento a Aída Nízar. Pero no esta semana.

Y mañana, como siempre en Orgullo Fan… más y mejor.

lunes, 30 de enero de 2017

GH VIP 5: ha tardado en llegar... pero empezó lo bueno


Me olvidé de comentar en el pasado artículo lo que quizás fue lo mejor de la pasada gala. Un vídeo bastante “random” y del que pocos se han hecho eco. Lo cierto es que no se presentó a bombo y platillo y podría haber incluso pasado desapercibido dentro de la maquinaria de un programa de tres horas, pero lo importante es que existió y lo vimos. Se trató de un momento de asueto dentro de la casa de Guadalix donde Alejandro Abad y Tuto Durán, entre risas,  “sacaban del armario” a María del Monte, así como suena. Según pudimos apreciar, Abad relataba al canario una de sus anécdotas profesionales (el tema favorito de ambos dentro d ela casa, por otro lado) y narraba cómo había tenido que componer canciones para algunas folklóricas de orientación sexual “dispersa” (creo que utilizó esta palabra, pero no estoy seguro. La verdad es que el propio Alejandro no sabía cómo decirlo, pero en el contexto se entendió perfectamente, y su interlocutor aún mejor), y ante la imposibilidad de poder referirse a un “amor masculino”, había tenido que recurrir a metáforas en las letras, por petición expresa de las cantantes, del tipo “cabalgando en un caballo” o similar. Fue entonces cuando Durán soltó, sin rubor, “¿Cómo María del Monte?”, a lo que Abad, tras pensárselo un segundo, replicó: “Por ejemplo”.
Lógicamente, si se le preguntase a Tuto por este incidente (que no se hizo), ralegaría de nuevo su inexperiencia en la televisión, que nunca ha visto “Gran Hermano”, que no sabe que todo se graba y etc. Es una excusa que utilizan muchos concursantes, no sólo del VIP sino de la edición anónima. Cuesta creer, toda vez que son ya 17 años los que lleva emitiéndose en Telecinco el formato, toda una vida (sigh). Pero ciertamente, muchas veces da la impresión de que ninguno de los que están dentro de la casa saben realmente de qué va la movida. Sólo así se explica la situación a la que ha llegado actualmente este “VIP 5” y todas las medidas que está tomando la dirección del reality para impedir su cancelación; la última de las cuales la vimos anoche, con la incorporación de Kiko Matamoros en plan “sargento de hierro”, con la excusa de la prueba semanal a la que tendrán que hacer frente, que en este caso será “Entrena como puedas”. De lo poco que pudimos ver cuando pinchaban la señal en directo, ya se veía bastante claro que el colaborador de “Sálvame” les soltaba algunas indirectas sobre lo mal que lo están haciendo de cara a la audiencia y la necesidad de que “espabilen” salvo pena de que les cierren el chiringuito.
Sin embargo, creo que la culpa no la tienen los participantes de esta edición. Al menos, no del todo. En “GH 17” (quizás, la peor edición de todos los tiempos) tuvimos que asistir una y otra vez a las llamadas de atención por parte del “Súper” hacia los habitantes de la casa de Guadalix, afeándoles su comportamiento y pidiéndoles una y otra vez que no se faltasen al respeto y hablasen con educación. Unas regañinas que, personalmente, vivía con una mezcla de estupor e indignación, máxime cuando acto seguido les solicitaban que se “posicionasen” en contra de quien quisieran ver fuera del programa o les pedían recitar los famosos “contra-alegatos”, en un acto de incoherencia sin parangón. En otras palabras: no se puede criar a un perro de presa para que ataque… y luego estar todo el rato tirándole de la correa. Estoy de acuerdo en que los anónimos de la edición pasada habían tomado las peleas y los insultos como “santo y seña” y llegados a extremos que nunca antes se habían traspasado, pero parecía haber una intención expresa de la directiva para que se comportasen como alumnos de una escuela católica, algo que los “grandes hermanos” nunca han sido… ni tampoco se les ha pedido que sea. Evidentemente, el ganador del formato no será aquel o aquella que grite más (aunque bueno, la que se alzó finalmente con el maletín fue la “Naranjita”), pero si “GH” defiende siempre que los concursantes se muestren “tal y como son” y salpicas el cásting con un montón de “chonis” y “canis”… ¿qué esperabas? “La gente no enciende la televisión para ver a un grupo de niñatos gritando día y noche”, repitió en varias ocasiones Jorge Javier Vázquez, presentador de la pasada edición. Bueno, quizás alguno no. Pero ese target, queridos amigos de Mediaset, hace tiempo que les perdisteis. Ese público es el que enciende Antena 3 y enarbolan la “televisión blanca”. A mí, personalmente, me gusta la marcha. Y es lo que espero ver en “GH”, sinceramente.
Y mira tú por dónde, tampoco era tan difícil de conseguir. Ha bastado la entrada de Aída Nízar para remover todo el avispero. Anoche, in fct, tuvimos el mejor “Debate” de lo que llevamos del “VIP”. Apenas hubo tiempo para entrevistar a Tuto, y no sólo porque la languidez del supuesto cantante internacional aburre a las ovejas, sino porque los vídeos de lo que había acontecido en poco más de 48 horas se atropellaban en la escaleta. Así vimos a un Aonso Caparrós “renacido”, que por fin ha entendido de qué va la película, y está dispuesto a re-escribir el final de la misma. O aun Aless Gibaja que se ha quitado la careta y se pasa el día hablando de “venenos”, “víboras” y reptiles varios. Se le olvida quizás mirarse en el espejo. El “siempre smiling”, supuesto azote del “bullying” que sufren sus pequeños seguidores, ha tenido muy poco decoro en comportarse como el típico acosador de instituto, haciendo pandillita con sus “amiguitas” para machacar a la recién llegada. La imagen bastante gráfica de él sentándose en la encimera de la cocina, al lado de su amiga, Blume, quien en ese momento estaba intercambiando lindezas con la Nízar, es bastante significativo. Es el proceder del típico que está siempre detrás del más fuerte, azuzándole para que pelée por él, y luego suelta una patadita en la cabeza cuando el rival está ya indefenso en el suelo. Y que conste que no es un ataque. Esta vez no. Prefiero mil veces a este Gibaja antes que al personaje pre-fabricado que hemos debido soportar en las pasadas semanas. Hace un par de blogs pedí que el “influencer” fuese nominado para verle cómo era realmente. Bueno, n hizo falta hacer tal cosa. Aída lo ha conseguido por nosotros.
Bueno… ¿y qué decir de la Lamborgini? La que presume de “cagarse” en las camas de sus enemigos o “mearles” en el té estuvo anoche muy cerca de proceder de tal manera, con conatos de agresión a la nueva participante, que lograron lo imposible: convertir a Aída Nízar en potencial víctima e incluso fagocitar entre la audiencia un sentimiento de lástima hacia ella. Todo esto  no quiere decir, por supuesto, que la susodicha no se lo haya ganado a pulso, por supuesto. Desde el primer momento que puso un pie en la casa, la habitual de otros programas de la cadena fue muy consciente de que su paso por Guadalix iba a ser muy efímero. Nominación y expulsión, que es el equivalente del “saque y volea” que empleó ayer Federer para dejarnos sin ver a Nadal levantando de nuevo un título de Grand Slam. Todo ello, por supuesto, siempre y cuando no la expulsaron disciplinariamente antes de que eso ocurriese, bien por algún comportamiento indebido, bien por “largar” más de la cuenta. Vamos, en total un par de semanitas a lo sumo. Pero el ambiente tan hostil, la indiferencia, los ataques constantes y la vigilancia extrema que están haciendo sus compañeros para con ella, quienes de hecho no paran de decir cada dos por tres que se ha saltado las normas del programa contándoles algo del exterior (cuando no lo ha hecho) podrían obrar el milagro de hacer que Aída supera una más que probable nominación la semana que viene, todo un hito en su carrera televisiva.

En fin, me quedan muchas cosas por contar de lo que ha pasado en estos días, pero ya tendremos otras ocasiones, porque me quedo sin espacio ni tiempo. Mañana, en Orgullo Fan y como siempre… más y mejor.

jueves, 26 de enero de 2017

GH VIP 5: pidiendo la nominación de Aless Gibaja y la expulsión de Tuto


El sopor sigue inundando la casa de “Gran Hermano”. Lo único divertido en estos últimos días, de hecho, ha sido pensar en el careto que se les va a quedar a todos cuando esta noche entre Aída Nízar (quien, en principio y por lo que ella misma ha dicho en un vídeo en sus redes sociales, entra para ser concursante de pleno derecho). No sólo la entrada de nueva “competencia” le va a sentar como un tiro a más de uno, sino que lógicamente van a comprender que algo no va bien con la edición, pues a esto se le suma la retirada este martes del “Límite 48 horas”. No hace falta ser muy listo para sumar 2 y 2, pero si alguno de los concursantes actuales es algo cortito (véase Aless Gibaja) no os preocupéis que la “elegida de Dios” seguro que les deja caer algo para que espabilen de una maldita vez.
Tal y como señalé en algunos artículos anteriores, creo que la elección de cásting de este VIP ha sido, en líneas generales, buenoa El único problema es que se han congregado varios personajes que quieren ganar el famoso maletín o, cuanto menos, permanecer el mayor tiempo posible dentro de la casa, con lo que están midiendo muy mucho sus pasos para no tener ningún descuido que pueda acabar con ellos antes de tiempo. Es el caso, por ejemplo (y siento volver a mencionarle, de verdad que no es nada personal) de Gibaja. Me cuesta mucho creer que la cara que ofrece a la audiencia sea su verdadero yo, sobre todo porque a la primera que puede aprovecha para meter un poco de veneno. “Veneno Pink”, que diría él, pero veneno a fin de cuentas. El hecho de haberse integrado dentro del grupo mayoritario y no haber salido nominado hasta la fecha han hecho que pueda seguir con la pose durante estas tres semanas. Por ello, pido urgentemente su nominación, para ver cómo reacciona y descubrir si realmente es todo “siempre smile”. Me da igual que sea una nominación disciplinaria, o de los compañeros o del público. Pero que le nominen. Vale, vale… al final admito que sí tengo un poco de inquina personal contra él. Vamos, que no lo soporto.
Pero para que salga nominado, lógicamente, antes deberá salir el expulsado de esta semana. Ya expresé ayer mi deseo de que no sea Alonso el elegido, así que me voy a “mojar” y diré mi candidato para dormir esta noche en su casa (o en el hotel que la organización tenga a bien reservarle). Emma Ozores es cierto que no ha hecho nada en estos días de concurso. Es cierto que cuando habla resulta graciosa, pero esto (lo de hablar) lo hace poco a menudo. Bueno… lo de hablar, con otros quiero decir, porque se monta unos soliloquios entre susurros que ríete tú de “Cinco horas con Mario”. A pesar de esto, para mí ha sido una gran decepción a estas alturas, pues esperaba mucho más de ella, sobre todo después de la triunfal entrada que tuvo con sus repetidos “Adiós, buenas noches”. Empero, todas las encuestas señalan que es el porcentaje menos votado, algo que justifico por el hecho de tener un perfil simpático que puede enternecer a la audiencia. Veremos lo que dura.
Con esto, qué duda cabe que mi voto va para Tuto Durán. Fue el mismo que pedí la semana pasada, cuando intenté sin éxito obrar el milagro de la permanencia de Toño Sanchís. En aquel momento, dije que lo mejor del canario lo habíamos visto ya. No me equivocaba. Tuto es otro de esos caracteres que no ha terminado de “explotar” durante su estancia, y no me refiero únicamente a alguna bronca o algo así. El chico se ve que tiene genio, pero ya ha quedado claro que no lo va a sacar mientras permanezca en Guadalix, máxime cuando todos los planetas se están alineando para cumplir su sueño de convertirse en cantante. De momento, el programa ya le llamó al confesionario para que escuchase su single producido (que le causó la misma emoción que saber a cuánto se cotiza actualmente el euro en Wall Street; es decir… nada), y ha compuesto junto a Alejandro el tema principal de este VIP, que también se va a comercializar. Además, y aunque sea de Perogrullo, el simple hecho de haber entrado en el cásting ya le ha servido como escaparate para todos aquellos que no le conocíamos (que era toda España menos en su casa). Por todo ello, y puesto que también está casado y con un hijo (esto es, que tampoco va a darnos ninguna trama sentimental u “edredoning” en su defecto), lo mejor que podemos hacer es expulsarle esta noche. Tuto debe salir para grabar el videoclip de su single, hacer bolos, firmar contratos con discográficas y demás. Lo digo en serio: aunque os duela, es por su bien. Dejándole dentro le vais a privar de que se gane la vida dignamente con su trabajo.
El daño colateral será que Abad se queda teóricamente “solo”, aunque esta puede ser la oportunidad que Caparrós espera para unirse al compositor definitivamente y hacer bloque común contra el resto. Sería interesante de ver. Por otro lado, siempre está la opción de que la organización meta también a Juan Camus (quien, de hecho, ya ha dicho que tiene una oferta para ello, en su Twitter), el “triunfito” que más a criticado a Abad por los derechos de autor y a quien Alejandro siempre menciona para hacer burla y chanza a su costa, llamándole “Juan Camas”. Recordemos, además, que Camus participó en una edición del VIP y, si no me equivoco, estuvo a punto de ganarlo, así que ya esta acostumbrado al formato y lo que esto implica.
En fin… en unas hora saldremos de dudas. De verdad que lamento estar centrando toda la atención de mis blogs en menos de la mitad de los concursantes pero es que del resto no sé qué comentar. Lo más que hacen es perfilarse la barba y mantener conversaciones en el jacuzzi de niños de trece años. Os parecerá mentira, pero ayer fue la primera vez que me fijé en los enormes pechos de la Lamborgini. Vaya tetas, sí señor. Y no es que antes no fuesen evidentes, pero es que hasta la fecha había mirado a esa chica como si fuese una “Punky Brewster” (cuando la susodicha “Punky” era niña, obviamente), así que mirarla con otros ojos me parecía indecente.

Bueno, no me enrollo más. Mañana, en Orgullo Fan… más y mejor. Porque peor, sinceramente, es imposible (sigh).

miércoles, 25 de enero de 2017

GH VIP 5: Caparrós debe quedarse... aunque no quieras


Hace unos días escribí un artículo diciendo que Alonso Caparrós era la mano que movía la cuna en “GH VIP 5”. Hoy, quiero cambiar esa frase, con vuestro permiso. Alonso, en todo caso, es la mano “a la que le gustaría” mover algo (la cuna o lo que sea, a estas alturas). Es patente que intenta enemistarse con alguien dentro de la casa, porque nunca hay un héroe si no existe un villano, y la frustración que le produce el hecho de que todos sus intentos hayan sido infructuosos le están dejando en el límite. A día de hoy, Alonso es un Daredevil de la vida que va dando palos de ciego allá por donde pasa, a la espera de que con algunos de esos palazos le caiga algo encima. Por todo ello, y no por apetencias personales, sabiendo además de que puede parecer contradictorio, pido que Caparrós se queda al menos una semana más en Guadalix. Es el único que, mal o bien, está intentando que en la casa pase “algo”. Bueno, para ser justos… Daniela también está intentando que pase algo dentro de la casa (en este caso, una “carpeta” con ella como una de las protagonistas), pero hablaremos de ese tema cuando la Blume esté nominada.
El principal problema que tiene la permanencia de Alonso dentro del reality es que de momento nadie le ha entrado al trapo en sus provocaciones. O nadie que él considere apto para erigirse como su némesis. Todo esto, claro, tras la salida de Toño Sanchís, que sí era, en esencia, el rival que el presentador esperaba encontrarse en esta edición. El dragón al que poder cortarle la cabeza, si lo preferís. El único fallo que tuvo ese fantástico plan de Caparrós (ideado, qué duda cabe, desde antes de entrar en la casa), es que se le olvidó que aquí el único que corta cabezas es el público (y siempre metafóricamente, faltaría más), con lo que las medallas de producirle un supuesto escarmiento al representante que tanto daño le ha hecho a la “princesa del pueblo” se la quisieron apuntar todos los que llamaron para ponerle de patitas en la calle. Sin necesidad de ningún Caparrós que les echase una mano.
Desde entonces, Alonso anda completamente perdido por la casa, y todas sus maquinaciones son tan forzadas y están tan completamente fuera de lugar que mucho me temo que la audiencia las va a entender más como un incordio que como algo realmente interesante de seguir viendo cada día a través de la televisión. Al menos, Caparrós podía tener algo de sentido del humor, con lo que le veríamos como una especie de “Gremlin” humano o “Jaimito” trasnochado; un tierno gruñón al que le gusta estar en contra de todo y de todos. Pero no es el caso. El discurso de Alonso es, de hecho, tan pensado y rebuscado que carece completamente de gracia, al margen de que muchas veces se ha extralimitado en sus valoraciones y ha pronunciado según qué términos que también pueden ser mal entendidos por el respetable.
Lo último, en su larga lista de “me cabreo porque sí”, ha sido decir que quiere que su departamento de abogados o representantes valoren si da su consentimiento para la comercialización del tema que compusieron Alejandro Abad y Tuto Durán. Una pantomima tan absurda que se cae por su propio peso por el simple hecho de que, como digo, la canción la han compuesto Alejandro y Tuto. Que Caparrós esté incluida en ella es meramente circunstancial. “Pasaba por allí”, que diría Aute. Y el propio Alejandro se lo dejó bien claro: “El que no esté de acuerdo… se le quita su voz y listo”. Fin de la discusión. No hay más preguntas, señoría.
Pero ese no es, por supuesto, el único palo de ciego que ha dado Alonso en apenas tres semanas de permanencia en la casa. ¡Ojalá! Lo tendría mucho más fácil para pedir su salvación. Su retahíla de despropósitos comenzó con la Lamborgini, a la que puso de vuelta y media (además de nominarla)… porque la ve como una hija. ¡Tócate los pies! Luego siguió con Irma Soriano, a la que afeó una expresión mientras estaban discutiendo por la costumbre de ella de ser una “bienqueda”. La Soriano es, de hecho, la única que ha ido de cabeza contra él a partir de ese momento, pero creo que Caparrós la descartó por el hecho de ser mujer y porque, además, tiene mucha facilidad para llorar. Tanta… que a veces llora y ni siquiera se acuerda del por qué. Ir a saco a por Irma, según Alonso, le podría echar a los telespectadores encima, entendiendo que pueden haber muchos que se sientan identificados con ella o que piensen que está abusando de un enemigo en desventaja, por el hecho de ser mujer. De lo que no es consciente Caparrós es de que la paciencia del público se agota, y la sociedad actual ya no es tan mojigata como hace un tiempo. El año pasado Lozano iba sin cuartel a por Rosa, Raquel, Laura… y todo el que se le ponía por delante, independientemente de su condición, edad, raza o sexo, y a todos nos encantaba.
Lo mismo pasó con Emma Ozores, a la que quiso convertir en una “espía rusa” (como ella misma ha dicho) y luego rectificó echándose a llorar como un niño, al darse cuenta de que enemistarse con la Ozores es como hacerlo con un conejito de peluche. Es otro de los hándicaps negativos de Caparrós: que parece que tiene todos sus pasos muy medidos y estudiados pero luego recula con demasiada facilidad. Lo mismo con Marco Ferri y la “chapa” de vergüenza ajena que le dio a Sergio en contra de él. Bueno, no de él… sino de todos los italianos. Dejando a un lado la cantidad de estupideces que encerraba el discurso, lo que más me sorprendió del asunto es que Alonso intentase a poner al concejal en contra de quien, a día de hoy, es su mejor amigo en la casa. ¿Qué esperaba ganar con eso? ¿Realmente creía que iba a influir en la relación entre estos dos pimpollos? El “doctore amore” es otro que, no sabemos si de fachado o no, parece no tener mucha maldad, así que el dardo de Alonso en su buca de dar con un rival digno cayó en el agua. Y van…
Lo mismo podríamos decir de su pataleta cuando Tuto salvó a Alejandro diciendo que era “injusto”, ya que ambos estaban en ventaja de salvarse el uno al otro por el hecho de ser amigos. Eh… am… sí, Alonso. Es la misma ventaja que tiene el resto de la casa para nominar, precisamente, a Alejandro y Tuto de manera sistemática por el simple hecho de que les conviene estar en “pandillita” e ir a por los más débiles (numéricamente cuanto menos). De nuevo, este gesto no es bien entendido por la audiencia y parece una meada fuera del tiesto. Lo peor de todo esto es que Alonso todavía no ha intentado nada en contra de Daniela o Aless Gibaja, que son quienes realmente podrían postularse como sus enemigos acérrimos, máxime cuando ya hacen burlas y chanzas de él a sus espaldas.

Pero, a pesar de todo lo dicho, pido… qué coño… “exigo”, que Alonso se queda en Guadalix. Como he señalado en este artículo, y aunque todo le esté saliendo mal, Alonso es el único que está intentado remover el clima de hastío que reina en esta edición del VIP. Prefiero mil veces verle metiendo la pata una vez más que contemplar, por ejemplo, a Ivonne desayunando (que son los únicos planos de ella que tenemos dentro de la casa) o a Sergio paseando de fondo en algún vídeo (que ídem de ídem). Ya cometimos el error de expulsar a Toño la semana pasada. No volvamos a hacerlo. Telecinco amenaza con meter a Aída Nízar para animar el cotarro. ¿No es eso ya suficiente motivo como para mantenerle dentro?

martes, 24 de enero de 2017

GH VIP 5: Peligro de cancelación y listado de problemas


“Houston, tenemos un problema”. Algo así deben estar pensando tanto en Mediaset como en Zeppelin Televisión, ahora que ven cómo, entrega tras entrega, tanto en las galas como en los “Debates” y demás, mengua día a día la audiencia de “GH VIP 5·, programa estrella de Telecinco y su formato más exitoso desde hace casi dos décadas. Una caída alarmante de popularidad y seguimiento que ya comenzó en la pasada edición de los anónimos (“GH 17”), y que por lo pronto ha llevado a la cadena a sustituir, al menos esta semana, el espacio de “Límite 48 horas”, programado para este martes por la noche, por la segunda gala de la nueva edición de “Got Talent”. Además, los responsables estarían valorando la posibilidad de incluir a una nueva concursante, Aída Nízar, tal y como se desprende de la encuesta que la propia Telecinco está efectuando en su web para que los visitantes determinen si ha llegado el momento de “perdonar” a la controvertida colaboradora. Y muy desesperados deben de estar en Mediaset para tomar esta resolución, ya que la otrora concursante de “GH 6” y posterior “Supervivientes” (en la edición que ganó Rosa Benito) llevaba alejada de sus pantallas desde hace 5 años, y más concretamente desde que demandó al grupo audiovisual por unas informaciones vertidas en el programa “Enemigos íntimos”, que supuso un gravante para las arcas del ente privado de más de cincuenta mil euros.
En fin, por todo ello, he creído conveniente aparcar por un día lo concerniente a la actualidad de la casa (incluyendo las declaraciones de Alison Eckman sobre que está “enamorada” de Marco Ferri) para señalar algunos puntos que podrían ser los responsables de este bajón de audiencia.
El cásting. No parece que, a priori, sea éste el punto más fuerte. Al igual que en otras ediciones, se ha seleccionado a un grupo bastante ecléctico que incluye gente popular en el sesgo de varias generaciones. Gente televisiva, aparecida en otros espacios como “Sálvame”, “Mujeres y Hombres y Viceversa”, etc, así como personajes con gran cantidad de seguidores en redes sociales del estilo Twitter, amén de otros a los que hacía tiempo que se les había perdido la pista y que podrían suscitar el interés de los telespectadores. Sin embargo, al margen de Toño Sanchís, que está de plena vigencia por su conflicto con la Esteban, no ha habido más grandes “bombazos” dentro del elenco, como el de la propia Belén o el de Rosa Benito (independientemente de su aportación final en el reality). Como siempre, muchos nombres sonaron en la terna de posibles inquilinos de la casa más famosa de Guadalix, pero fuera se quedaron algunos apetecibles como Mariló Montero (según parece, una ·inocentada” de algunas páginas web) o algún concursante de la primera edición de “Operación Triunfo”.
La expulsión de Toño Sanchís. Como decía en el párrafo anterior, el principal reclamo de esta edición era el famoso representante, que sin embargo se ha ido a la calle a las primeras de cambio, tal y como todos pronosticaban. Que Zeppelin no haya tomado medidas para evitarlo (al margen de lo ético o no de dicha acción) me parece un error garrafal. Además, no tuvieron el cuenta el factor “cliffhanger”, que raramente funciona con los “villanos”, pero sí en cambio con las “comedias románticas”. Esto es: en su día, muchos vieron el VIP para acontecer al “final feliz” de ver a la Esteban erigirse como ganadora del mismo. En cambio, saber que “el malo” (Toño) va a morir más pronto que tarde no llama tanto la atención. La única forma en que esto pudiese haberse revertido habría sido que su participación en el programa hubiese sido completamente distinto a lo que todos esperaban, pero la estancia de Sanchís se fraguó por los cauces que todos más o menos sospechábamos.
Las subtramas. Aparte de ese gran “bombazo” principal al que hacía referencia, un espacio multi-coral como la edición VIP de “Gran Hermano” necesita partir, de base, con algunas otras historias que podrían dar la sorpresa, ya que acontecimientos inesperados (como relaciones sentimentales, enemistades o alianzas) pueden llegar cuando el público ya haya dejado de seguir la edición. Es el caso de algunos conflictos que ya venían “de fuera” en otras ediciones y que dieron mucho que hablar por su continuación en un formato de telerrealidad, en otras ediciones, como la de Olvido Hormigos y Belén hace dos años o el de Laura Matamoros y Javier Tudela en la temporada pasada. Haber incluido a uno de los mencionados “triunfitos” con el productor Alejandro Abad, por ejemplo, habría sido un potente foco de atención secundario, toda vez que mantienen un contertulio público por los derechos de “Mi música es tu voz”, pero dicha subtrama no se fraguó.
La novedad. En cada entrega, los guionistas de “GH” se esfuerzan por ofrecer algo nuevo que pueda enganchar a quienes ya estén quemados de ver siempre lo mismo, pero en numerosas ocasiones, sobre todo en la historia reciente, esos mismos aportes han sido denostados por los seguidores más acérrimos. Es el caso de la edición donde se concursaba “por parejas”, que ganó Paula, y que propició bastantes concursantes “mueble” (que fueron despachados en las últimas semanas con dobles expulsiones), o el famoso “Club” de la reciente versión anónima del formato. Y del “Contra-Club” mejor ni hablamos; el “bluff” más famoso en la historia de este popular programa. Para el “VIP 5” los responsables pensaron en incluir a un desconocido dentro del cásting de rostros populares, fingiendo ser una celebridad internacional. Una especie de “broma” que podría haber dado bastante juego, de no ser porque el susodicho, Tuto Durán, es bastante soso y no se está tomando esa oportunidad como un verdadero juego cómplice con la audiencia, sino como una tabla de salvación que le permita, realmente, convertirse en un músico conocido a su salida del reality, con lo que la cara que está mostrando es demasiado “blanca” y poco jugosa para lo que un “Gran Hermano” requiere.
La entrada de Terelu. Al margen de que te guste o no la mayor de las hijas de la Campos, la irrupción de la colaboradora de “Sálvame” es de esas cosas que prometían más de lo que fueron. Su estancia durante una semana podría haber removido los cimientos de la casa, de no ser porque no aportó nada nuevo a lo que ya había, sino que por el contrario vino a sumarse al vapuleo a Toño Sanchís, haciéndolo además a sus espaldas. Los responsables del programa podrían haber exigido algo más de este alojamiento VIP dentro del propio VIP (por ejemplo, poniéndole a Sanchís los vídeos de Terelu en el confesionario, tal y como se ha hecho en otras ocasiones), pero parece que la intención de Zeppelin era hacerle la estancia a la susodicha lo más confortable que se pudiese, seguramente con la intención de que ésta reconsiderase su postura de cara a concursar en alguna futura edición.
Los orígenes del “Debate”. Por último, y para no hacer muy largo este artículo, reseñar que Sandra Barneda, en la presentación del “DBT”, aseguró que iba a tener una vuelta a los orígenes del mismo, amén de alguna que otra novedad interesante. Esto, a la postre, no ha sido así. Si no recuerdo mal, los orígenes del susodicho “spin-off” de las galas eran un espacio deominical casi de madrugada, como complemento de alguna serie de éxito (la “Aída” de Carmen Machi, Paco León y cía) y con un núcleo de cuatro o cinco colaboradores fijos alrededor de un presentador. La idea de convertirlo en un espacio de “prime time” llevó, lógicamente, a ampliar no sólo su duración, sino también el número de contertulios y pequeñas secciones interactivas con el espectador para poder cubrir las tres horazas de lo que no deja de ser un “recoge-vídeos” del “24 horas”. Ese es, en esencia, su principal defecto. “El debate” no tiene ninguna identidad propia, y erróneamente en sus últimas ediciones se ha convertido en una especie de “Sálvame” venido a menos, con colaboradores y familiares de concursantes que se pelean entre sí, en muchos casos por cuestiones que no tienen nada que ver con “Gran Hermano”. Además, la existencia de otros espacios como “El programa de Ana Rosa”, “Sálvame” o el resumen diario del reality, hacen prescindible su visionado, toda vez que casi nunca tiene incidencia sobre lo que pasa en Guadalix; no hay expulsiones, ni nominaciones ni nada realmente relevante (salvo honrosas excepciones).

En fin, que todo esto acaba pasando factura al reality más longevo y querido de nuestro país, sobre todo con la sobreexplotación que Telecinco está haciendo del mismo en las últimas ediciones, tal y como señalé en blogs pasados. Espero que todo esto no acabe suscitando una posible cancelación de este “VIP 5”, algo que sin duda sería histórico y a la par catastrófico para esta producción de Zeppelin y Mediaset. Mañana en Orgullo Fan… más y mejor.

viernes, 20 de enero de 2017

GH VIP 5: Daniela Blume, señalada como "la Reina Blanca"


Escribo conforme acaba de terminar la gala del jueves, así que no me preguntéis si Tuto ha sabido salir bien de la “cagada” de Toño, quien parece que se olvidó de que el secreto del canario, en principio, sólo debían conocerlo Alejandro Abad y él mismo. Por lo poco que nos han dejado ver cuando han conectado antes de ir a publi, parece que el cantante amateur estaba saliendo bien del paso. Por otro lado, y como no me gusta incidir demasiado en cosas que ya se han visto y que no tienen remedio a estas alturas, sólo señalaré muy escuetamente que ni “sorpasos” ni ostias. La némesis de la Esteban se fue a la calle y, aunque creo que con esto el VIP se pegó un tiro en el pie, ahora sólo queda esperar que realmente se abran nuevos focos de interés en lo que resta de concurso (que es mucho). Eso sí… para este viaje, no hacían falta tantas alforjas.
Lo más interesante, al margen de los derroteros por los que la dinámica del reality se desenvuelve (esto es: prueba semanal, expulsión, nominaciones y etc), es que, para muchos, Daniela Blume es la que mueve los hilos dentro del grupo mayoritario. Insisto: es la opinión de muchos, tanto dentro como fuera de la casa de Guadalix. Creo que esto es en parte cierto, por tanto en cuanto la locutora de radio y sexóloga ha decidido tomar la voz cantante (no de manera literal, afortunadamente) en algunas de las grandes discusiones que hemos tenido hasta el momento, pero también opino que esto sólo es fruto de que todavía no ha encontrado ningún opositor digno al que medirse. Toño era el único que podía rivalidar con ella ella en esto de jugar al “Stratergoris” (nuevo juego de mesa que, opino que sin querer, se inventó Sanchís anoche) pero no me parece que tenga la suficiente fuerza mental como para posicionarse en ese sentido demasiado tiempo si de repente alguien decide plantarle cara. Su ataque de ansiedad sin motivo aparente de esta misma semana parecen confirmarlo.
Y si Daniela es la líder… ¿qué dice eso de los demás? Bueno, pues que Aless y Eletta no han acudido a este encierro realmente con la intención de ganarlo. Lo suyo fue un descuido. Les dijeron que iban a una fiesta de pijamas y se colaron dentro. Mi opinión sobre el comentario de la Lamborgini, prometiendo donar el premio si lo gana, ante los reiterados ataques a su nivel de vida y su parentesco… no merece la pena ni reseñarlo. Que las dos últimas ganadoras del VIP hayan decidido prescindir del maletín (o, por lo menos, lo dijeran, que luego ya se sabe): Belén Esteban a una asociación que no recuerdo y Laura Matamoros a la educación de su hermana pequeña… no quiere decir que sea un requisito imprescindible a partir de ahora para ganar este concurso. Eso sí, me temo que no serán las únicas promesas que escucharemos en este sentido. Creo que Alejandro Abad ya lo dejó caer hace unos días.
Dejando a estos “pinky flowers” a un lado, creo que ni Irma ni Emma Ozores están tampoco muy por la labor de erigirse como capitanas de nada. A la primera todavía no le he cogido el punto. A priori, parece encajar con uno de estos perfiles “cargantes”; una de estas personas con un mundo interior tan propio que exaspera a todo aquel que tenga al lado. Generalmente, este tipo de concursantes sirven para dar un vídeo más o menos gracioso por gala y poco más (el de los pimientos verdes de anoche fue impagable), pero he visto algunas actitudes que me hacen pensar que hay algo más escondido debajo de esa piel de corderito. Curiosamente, la Soriano parece haberle quitado el papel a la Ozores, que entró en el VIP con mucha fuerza y haciéndonos creer que iba a ser la “rara avis” de esta edición, pero que luego se ha venido desinflando, quizás precisamente por lo que acabo de señalar: el comportamiento de Irma es tan estrafalario que a ella la hace parecer normal y, con esto, la desubica dentro del grupo porque su presencia ya no tiene razón de ser. Veremos en qué queda la acusación de Alonso sobre que Emma es una “topo” dentro de la casa, pero le aconsejaría al señor Caparrós que se busque un enemigo más potente para hacer su guerra, porque este enfrentamiento, en principio, no sólo parece descompensado, sino que se antoja como absurdo.
Otros que pululan por ahí son Sergio e Ivonne. Ayer me adelanté y les taché a ambos de ser los “muebles” de temporada en Guadalix. Por lo visto, a tenor de los últimos vídeos y el más que obvio acercamiento entre ellos, la cosa puede ponerse caliente, caliente dentro de esta ola de frío que azota la península. Y, al igual que mencioné en el caso de la posible relación lésbica entre Daniela y Eletta, en caso de concretarse este idilio, sería una pareja inédita en la historia de GH. Nunca hemos tenido una relación con tanta diferencia de edad entre una chica y un chico (la Reyes le dobla en este sentido al concejal). Veremos cómo se desenvuelve la cosa, pero en cualquier caso, y en lo que atañe a este artículo, ambos están más interesados en hacer una “carpeta” (sobre todo él) que en cualquier otra cosa que tenga que ver con los devaneos de este VIP.
Con esto, y si no he hecho mal las cuentas, nos quedarían Alyson Eckman y Marco Ferri (entendiendo, por supuesto, que el otro grupo es el compuesto únicamente por Alejandro y Tuto y apartando también a Alonso, que pretende ser el “lobo solitario” del concurso). Con respecto a la americana, ya se ha desmarcado del grupo mayoritario tras algunos roces con Daniela, y de hecho ha sido la primera en dar la voz de alarma en contra de la Blume. Creo que sería interesante que la Eckman se convirtiese en su principal rival, pues tendríamos una “pelea de gatas” que sin duda acabarían con el actual clima de aparente “buenrollismo” que es tan sólo eso: una apariencia. Por último, del italiano no tenco ganada que decir. Lo único que he visto de Marco en estas dos semanas es su físico y que canta bastante bien una canción de Elton John. Sí, ya sé que se ha convertido en el “doctor Amor” y en “celestino” oficial de Sergio, pero todo lo concerniente a este respecto estoy intentando olvidarlo de mi mente como si no hubiese pasado.

¿Cómo se equilibrará la lucha de poderes tras la expulsión de Toño Sanchís? Mañana, en Orgullo Fan, intentaremos darle una respuesta. Como siempre… más y mejor.

miércoles, 18 de enero de 2017

GH VIP 5: peligra el "sorpaso" que todos esperamos


Tal y como hice ayer, empezaré el post de hoy confirmando que el “abuso” al que Telecinco está sometiendo al formato de su reality más popular le está pasando factura y el “Límite 48 horas” de anoche fue la tercera elección de los espectadores, (12 por ciento de share) si bien es cierto no obstante señalar que tenía una dura competencia con “MasterChef Junior” (19 por ciento) y “Pulsaciones” (14 por ciento).
Pero a lo que vamos. Han sido muy comentadas en las redes unas palabras de Ivonne Reyes argumentando que a los concursantes de GH unas veces les salva la audiencia… y otras el programa. Como si dejase entrever que puede haber algún “chanchullo” por parte de la productora o la cadena para que se quede tal o cual participante en lugar de otro. Y, en mi opinión, no entiendo el revuelo. ¿O es que acaso el resto de televidentes somos tontos? Quizás lo llamativo haya sido que lo haya dicho en voz alta y siendo ella una de las integrantes del elenco de este VIP.
Tal y como hemos visto recientemente en “GH 17”, los responsables del concurso han propiciado los “sorpasos” en las votaciones, eliminando la noche de la gala del jueves a uno de los contendientes en la terna de nominados y dejando que la audiencia decida entre los otros dos en un “duelo final” que, como es lógico, iguala las fuerzas de ambos y en varias ocasiones ha provocado que se quede el nominado que durante toda la semana parecía en la picota, aunque estuviese muy encabezado en los porcentajes antes de dicha maniobra.
Subrayemos, para que no haya objeto de polémica, que crear ese “duelo final” es una treta completamente legal y que la productora está en todo su derecho de propiciarlo para crear más tensión y, de paso, recaudar más dinero con las llamadas de los fans de “fulano” o “mengano·”, quienes quizás estuviesen más relajados si viesen que la cosa está demasiado definida como para que su voto sirva de algo. A nivel meramente televisivo, confieso que “lo mucho cansa”, como suele decirse, y este tipo de “sorpasos” (que si no recuerdo mal, el primero fue con la nominación de Belén Esteban y Ares Teixidó en el “VIP 3”), en ocasiones son tremendamente adrnalíticos (como la expulsión “in extremis” de Clara frente a Adara), pero convertirlo en rutinario le quita la gracia y también suscita que podamos quedarnos sin un buen concursante a las primeras de cambio.
Recordemos que anoche los porcentajes estaban en un 72, 22 y 5 por ciento, aproximadamente, y si bien hay una diferencia abismal entre el primero y el segundo, esto no es óbice para que tengamos un adelantamiento de última hora, pues ha quedado probado que el grueso de las votaciones del programa tienen lugar durante la emisión de la propia gala. Es decir, que Toño Sanchís (que todos los contertulios y encuestas señalan como el poseedor de ese 72 por ciento) podría salvarse al final toda vez que en la gala de mañana, como es de esperar, reduzcan a dos en lugar de a tres los expuestos a la guillotina del público.
Sin embargo, el hecho de que la dirección de GH haya decidido endosarles la nueva prueba semanal, “Canta como puedas”, me hizo temerme lo peor. Lo digo porque es ciertamente una prueba muy indicada para Tuto Durán (quien, además, es uno de los “capitanes” de la misma, junto a Alejandro Abad), y hasta la fecha venía defendiendo que la opción más factible para que Toño se salvase era la eliminación de Tuto. No sólo porque la presencia de Eletta da más juego en la casa, sino porque la heredera del emporio Lamborgini es chica y, además, joven, lo que la haría congraciarse con el target de la audiencia que comúnmente se cree que son las que se gastan los cuartos en esto de las llamadas para “salvar” o “expulsar”. Es decir, que Toño lo tendría más crudo en un enfrentamiento directo con Eletta en lugar de con Tuto. La elección de la prueba puede que no tenga nada que ver (o que, al contrario, la productora haya decidido que por lo menos el canario tenga un par de días para dejar encarrilada su aportación en la misma, porque haberla programado una vez él estuviese fuera sí que sería una putada), pero no sé… creo que “pintan bastos” ahora mismo para los que ansiamos que la presencia de Sanchís continúe al menos una semana más en Guadalix.
Termino aclarando, al igual que ayer, que Toño no es mi concursante favorito ni deseo que gane el reality, pero ahora mismo, no me imagino este VIP sin él. Los soporíferos vídeos de la propia Eletta y Aless Gibaja lamentándose por no poder “cagar” o la prueba de micro para discernir las capacidades vocales (sigh) de todos los concursantes que emitieron ayer me lo dejaron bastante claro, por si aún tenía dudas (que no era el caso). Así que, “espartoños”, espero lo mejor de vosotros para mañana por la noche y que hagáis realmente el milagro de conseguir que la de mañana sea una gala no apta para cardíacos.

Y hablando de mañana… más y mejor en Orgullo Fan. Prometo que dedicaré más tiempo a hablar del resto de concursantes, a los que he hecho poco o nulo caso hasta la fehca, pero es que creo firmemente que esta primera expulsión marcará el rumbo de la presente edición en un sentido u otro, y es necesario que intente hacer reflexionar a los indecisos. En fin… See you!

martes, 17 de enero de 2017

GH VIP 5: Si Toño es expulsado el jueves... ¿a qué estamos jugando?


Empezaré diciendo que, para mi sorpresa, Telecinco recupera esta noche el “Límite 48 horas”, y ayer tuvimos un “última Hora”, lo que sumado a las galas de los jueves y el “Debate” del domingo suponen para el espectador alrededor de unas 10 horas de “reality” a la semana (dejando aparte, por supuesto, las tertulias y comentarios que hacen en otros programas de la cadena como “Sálvame”, “El programa de Ana Rosa”, “Deluxe” y etc). Creía que habían aprendido la lección con anteriores ediciones de “Supervivientes” o “Gran Hermano”, que habían disminuido sensiblemente de audiencia por culpa de la sobre-explotación del formato. Pero en fin… A esto se le llama “estrujar la gallina de los huevos de oro” y los demás son tonterías, como se suele decir. Demasiado en cualquier caso.
Pero vayamos con lo importante. Esta semana están nominados Toño Sanchís, Tuto Durán y Eletta Lamborgini y, en distintos ruedos de comentaristas, he escuchado cierto clamor por que sea el representante el que abandone el jueves la casa de Guadalix… y si es por un porcentaje histórico, mejor que mejor. Y mi pregunta es: “¿A qué estamos jugando?”. Vaya por delante que en lo que respecta a su conflicto legal, yo estoy más de parte de la Esteban. Conozco el mundillo y sé que hay muchos representantes (demasiados, en realidad), que hacen sus propios “chanchullos” con el caché de sus clientes. No digo que directamente se lo queden, pero sí que lo “reutilizan” para potenciar a otros representados con menos interés o etc. En fin… no es éste el lugar para hablar del tema. Lo que me interesa es que no entiendo el por qué de esta animadversión, como si de repente ahora “todos fuésemos la Esteban” y tuviésemos que hacer justicia mediática con la expulsión de Toño. ¿Qué ganaríamos con eso? Nada. Es más: perderíamos bastante.
No dudo que, al igual que ha ocurrido en otros “realities”, la baja de un peso pesado como pueda serlo Toño de lugar a que se produzcan nuevos focos de atención que, hasta el momento, parecen solapados por todo lo que éste genera a su paso. Pero, a día de hoy, la quinta edición de “GH VIP” depende y, en esencia, es Toño Sanchís. No sólo es que la mayoría de los vídeos le tienen como protagonista, sino que los más interesantes surjen de su actitud y posicionamiento de la casa. Ateniéndonos a lo que llevamos de concurso, y con lo que hemos visto en los distintos programas que señalaba en el primer párrafo… ¿qué ha hecho Sanchís para que merezca la expulsión? Pues más bien poco. Centrarse en sus “Panchos” y alejarse un tanto del resto de participantes pueden ser un buen motivo para que éstos le nominaran en masa, pero no olvidemos que desde el minuto uno le endilgaron la etiqueta de “malo oficial” de esta edición, así que “lo comido por lo servido”, podríamos decir.
Supongo que los defensores de Tuto o Eletta podrían hacerme la misma pregunta. Es decir: “¿Qué han hecho sus defendidos para que tengan que abandonar el programa?”. Y la respuesta es la misma: nada. Es demasiado pronto para que hayamos visto “acuchillamientos” o comportamientos que realmente deban ser sancionados por el televidente. Así pues, hay que recurrir a motivos más prosaicos para determinar quién debe salir este jueves. Prosaicos… pero quizás el más importante de todos: lo que nos aporta su presencia a nivel de entretenimiento.
Eletta Lamborgini, a la que no conocía de nada antes del VIP (y, en los primeros compases, me pareció como un remedo de otras concursantes ya vistas, sin nada nuevo que aportar), me ha sorprendido por su carácter alegre y un tanto infantil y, por supuesto, a día de hoy es el principal interés amoroso para el resto de solteros de la casa (los pocos que hay, todo hay que decirlo), lo que incluye, no sólo al típico “buenorro” de turno… sino también a Daniela Blume (lo siento, me niego a llamarla Alejandra), en lo que podría ser la primera relación lésbica del programa (lo de Raquel y Noemí, al igual que el resto de “movies” que hayan pasado FUERA de Guadalix, no cuentan). No es que su pérdida me supiera tan mal como la de Toño, pero creo que también es imprescindible a estas alturas.
Es por ello que mi voto es para el “anónimo” Tuto Durán, y apuesto porque “los Panchos” pasen a ser un dúo. No sólo por descarte, sino porque honestamente, lo que hemos visto hasta la fecha del supuesto ídolo de masas musical dan más sopor que las dos horas de Terelu y su madre cenando que nos tuvimos que tragar (y nunca mejor dicho) el domingo. La broma con la que entró en el VIP me parece, en efecto, un chiste que, para diez minutos, tuvo su gracia. Pero pasar de ahí… sería una broma pesada. El interés que suscitó su acercamiento a Toño y Alejandro Abad, posicionándose como un bloque cerrado frente al grupo mayoritario de la casa, se desvaneció (y en mi opinión, le sentenció) en cuanto se desmarcó de sus dos confidentes a la hora de las nominaciones. Si tan siquiera esa oposición a “pactar” se hubiese traducido en un enfrentamiento directo contra el representante y Abad, al menos habríamos tenido la primera gran bronca de esta edición, pero al hacerlo tan subrepticiamente y por la espalda le dejaron marcado (insisto: en mi opinión) y no puedo estar más de acuerdo con Kiko Matamoros cuando señaló que “Roma no paga traidores”.
Sé que hay muchas más cosas que comentar sobre lo que están dando de sí estos primeros días, pero me parecía importante comenzar por señalar lo evidente, toda vez que los porcentajes emitidos de ayer daban una ventaja casi definitiva de uno de los nominados (más de un 70 por ciento) y creo que si los “espartoños” no se ponen las pilas de aquí al jueves, estaremos ante un craso error similar al que ocurrió en la edición de los anónimos con la expulsión de Adara y del que difícilmente podríamos levantarnos habida cuenta que la edición acaba de echar a rodar.

Mañana, en Orgullo Fan… más y mejor.