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sábado, 6 de mayo de 2017

Verónica Echegui, la india más sexy de "Apaches"


La actriz madrileña de 34 años Verónica Echegui, nominada al Goya en dos ocasiones por “Yo soy la Juani” y “Katmandú”, será el principal interés romántico en “Apaches”, serie de televisión de una sola temporada compuesta por 12 capítulos que, por algún motivo desconocido, Antena 3 lleva guardando en un cajón desde el pasado 2015 pese a estar ya completamente grabada. El reparto se completa con Alberto Ammann (“Celda 211”), Paco Tous (en la reciente “La casa de papel”), Eloy Azorín (la serie “Sin identidad”), Nerea Barros (ganadora del Goya por “La isla mínima”), Lucía Jiménez (“Silencio roto”), Elena Ballesteros (la serie “Punta escarlata”), Antonio Dechent (visto recientemente en la serie “Sé quién eres”) o Críspulo Cabezas (“Nadie conoce a nadie”… ver crítica), entre otros. Basad en la novela homónima de Miguel Sáez Carral, que la adaptado para el formato televisivo además de ser productor ejecutivo de la ficción, la acción nos traslada hasta el madrileño barrio de Tetuán en la década de los noventa, cuando Miguel (Ammann), un prometedor periodista, se ve obligado a regresar al lugar donde creció y vengar a su padre, víctima de la avaricia de unos socios que le traicionaron en el pasado. Con unos 70 minutos de duración por episodio, se espera que la cadena privada la programe en la parrilla tras el verano de este 2017. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 6 de febrero de 2017

Crítica de "Celda 211" (2009)


Año: 2009. Director: Daniel Monzón (“El niño”… ver crítica). Guión: Jorge Guerricaechevarría (“Cien años de perdón”). Basada en: la novela homónima de Francisco Pérez Gandul. Intérpretes: Luis Tosar (“Te doy mis ojos”), Alberto Ammann (“Combustión”), Antonio Resines (“La buena estrella”), Marta Etura (“El hombre de las mil caras”), Carlos Bardem (“Alacrán enamorado”), Jesús Carroza (“7 vírgenes”), Manolo Solo (“Tarde para la ira”). Presupuesto: 3 millones de euros. Recaudación: 14 millones de euros. Premios: entre otros, ganó 8 premios Goya (de los 16 alos que estaba nominada), incluyendo Mejor Película, Director, Actor Principal, Actriz de Reparto, Actor Revelación y Guión Adaptado, entre otros.

Sinopsis: a Juan Oliver, nuevo funcionario de prisiones, no se le ocurre nada mejor para caer bien en su nuevo destino que presentarse el día antes de su incorporación para que le expliquen cómo funciona todo. La mala suerte quiere que coincida con un motín en la cárcel, quedando él aislado, junto al resto de presos, encerrado en la celda 211, donde pronto será descubierto por los amotinados. A Juan no le quedará más remedio que hacerse pasar por recluso homicida y ganarse la amistad de Malamadre, el líder de la revuelta y un auténtico sociópata, erigido como nuevo rey del presidio.

Crítica: por fin Daniel Monzón da con la tecla del éxito, porque sus anteriores incursiones cinematográficas habían sido un “querer y no poder”; una suma de buenas ideas que no casaban bien unas con otras. Aquí en cambio, todo va a favor de obra, quizás porque con un guión bueno (sin florituras, lineal pero funcional) y un puñado de buenos actores, poco más hay que hacer. A veces es así de sencillo. “Celda 211” arranca como un tiro y sigue hasta el final; a los cinco minutos ya está metida en faena, con unos protagonistas definidos desde la primera vez que aparecen en pantalla. Los únicos momentos de cierto sosiego quedan para los “flashback”, que al contrario de lo que pasa en otras ocasiones y de lo que podría parecer, en este caso ayudan a construir el momento cumbre de la película, sin el cual la transformación del protagonista no resultaría creíble. Mención especial para un sublime Luis Tosar, que crea un coloso llamado “Malamadre” que quedará por muchos años en el imaginario colectivo. No sólo él está enorme en el apartado interpretativo, aunque sí es el que más destaca. Es en este apartado donde hay que volver a subrayar el papel de Monzón y lo meritorio de su narrativa casi documental, rápida y afilada como el bisturí de un cirujano, porque de haberse recreado en algunos momentos, muchas de estas fantásticas creaciones de caracteres caerían en la caricatura y lo estereotipado, por lo extremo  de sus personalidades, que era uno de los puntos flacos de sus anteriores films.

Resumiendo: un clásico moderno del cine español, sin estridencias, donde nada falta ni nada sobra. Precursora, además, del “revival” en nuestra industria del género del thriller, que hemos seguido cultivando en los últimos años, dejando un poco de lado el del terror, que era la moda imperante por aquel entonces. Y que nos dure mucho, por cierto, a tenor de lo bien que estamos sabiendo perfeccionarlo. Como curiosidad, decir que Sylvester Stallone compró los derechos para hacer un remake norteamericano que todavía no ha tenido lugar, lo cual no sé si es necesariamente bueno o malo.

Memorable: la resurrección para el cine de Antonio Resines tras su periplo en “Los Serrano”, convertido aquí en un roba-escenas y que tiene un desenlace brutal.

Mejorable: al final le falta un poquito de fuerza, o quizás de valor, para no acabar en lo pre…sumible y(o lo pre…visible.


Parafraseando: una bienvenida perfecta para tu nuevo trabajo. “Acojona, ¿eh?” “Tranquilo chaval, en cuatro días te acostumbras”. “Más te vale, porque estos cabrones acaban saliendo, pero tú te vas a pasar aquí toda tu puta vida”.