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viernes, 10 de marzo de 2017

Crítica de "IRON MAN 3" (2013)


Año: 2013. Estudio: Marvel Studio. Director: Shane Black (“Kiss Kiss Bang Bang”(. Intérpretes: Robert Downey Jr. (“Sherlock Holmes”), Don Cheadle (“Hotel Rwanda”), Gwyneth Paltrow (“Shakespeare enamorado”), Guy Pearce (“Memento”), Ben Kingsley (“Gandhi”), Cobie Smoulders (“Los Vengadores”).  Rebecca Hall  (“Trascendence”),Paul Bettany (“El código Da Vinci”). Presupuesto: 200 millones de dólares. Recaudación: 1,2 billones. Basada en: la saga “Extremis”, de Warren Ellis y Adi Granov.


Franquicia: como anuncia su título, es la tercera entrega en solitario (y supuestamente, última) para el Hombre de Hierro, tras las “Iron Man” (2008) e “Iron Man” (2010), y secuela directa de los eventos de la primera “Los Vengadores”. Downey Jr., independientemente de lo apuntado, volvió a ejercer de Tony Stark en “Los Vengadores: La era de Ultrón” y “Capitán América: Civil War”, y repetirá en “Spider-Man: Homecoming” y “Los Vengadores: Infinity War”.


Sinopsis: tras lo ocurrido en New York, un Tony Stark con ataques de ansiedad se va haciendo cada vez más dependiente de las máquinas y menos de sus propias emociones humanas, al tiempo que un terrorista internacional conocido como El Mandarían obliga al Gobierno de Estados Unidos a enfundar en la armadura de Iron Patriot a Jim Rhodes para intentar localizarle y detenerle. Todo ello, mientras un antiguo rival del pasado, Aldrich Killian, regresa para seducir a Pepper Potts e intentar venderle un avance bio-tecnológico conocido como “Extremis”, que puede convertir a hombres en armas vivientes.


Crítica: “¿Eso es todo? ¿Un truco barato y una frase cutre?” “Nena, ese podría ser el título de mi autobiografía”. Hay dos máximas del cine de superhéroes que se cumplen en “Iron Man 3”. La primera es que la película sólo funcionará si hay un enemigo a la latura del héroe. La segunda es que, si tienes a una estrella de Hollywood como protagonista, va a querer pasarse más tiempo fuera del “disfraz” que dentro. Esto, que en otras ocasiones se ha traducido en un fracaso absoluto (por lo menos, a nivel creativo), aquí se traduce, prácticamente, como una reinvención del género, haciendo de la que nos ocupa una de las mejores películas de superhéroes de todos los tiempos, a la altura de “El caballero oscuro”. Pero si la epopeya de Nolan era sobresaliente por su sentido de la épica oscura y trascendental, “Iron Man 3” lo es porque se camufla de “buddy movie”, con un Downey Jr siempre dispuesto a jugar y a hacer de su rol un tipo muy humano que podría ser el protagonista de una sitcom al más puro estilo “Seinfeld”. Para ello, nadie mejor que Shane Black, el tipo que modificó el cine de acción en los 80 con sus guiones para “Arma Letal” o “El último boy scout”, y que aquí hace un homenaje a todas ellas, sabiendo siempre cómo mezclar escenas espectaculares con chascarrillos y frases lapidarias. Además, lejos de querer hacer borrón y cuenta nueva (que tampoco habría sido mala opción, después de la decepcionante “Iron Man 2”), Black reutiliza todos los elementos a su alcance, no sólo del Hombre de Hierro, sino también de “Los Vengadores”, para cerrar el círculo y ponerle el broche a la Primera Fase de Marvel Studios, allanando el terreno para lo que venga. Porque, si la primera “Iron Man” nos sacudió a todos con su final, donde Tony Stark revelaba al mundo que era el portador de la armadura roja y dorada, en “Iron Man 3” se da un paso más allá y se juega con la interesante premisa de: “¿Qué pasaría si Tony Stark dejase de ser Iron Man?”, con un apoteósico final donde una orgía de armaduras compensan el resto del metraje. Y, para sorpresa de todos… resulta que no las habías echado de menos. Y ya sólo por eso… “Iron Man 3” vale su peso en oro.


Conclusión: desde hace ya un tiempo, el subgénero cinematográfico de los superhéroes demostró que no era una moda pasajera, y ya se han estrenado muchas cintas distintas que demuestran que el cómic no era algo exclusivo de los niños. Además, la planificación de los estudios ya hace que el hecho de estrenar una nueva entrega de un personaje no sea un mero “saca-cuartos”, sino que forma parte de una historia global mucho más amplia que se nutre de otras y a la par retro-alimenta un mismo universo común. Tanto es así, que también es ley de vida que alguna estimables producciones como las primeras “X-Men” o “Spider-Man” resulten anacrónicas. Puede que eso llegue a pasar dentro de un tiempo con esta “Iron Man 3”, pero lo cierto es que la facilidad que tiene para entretener con los “juguetes” de los que dispone y trazar un marco adulto donde al mismo tiempo nunca se termina de tomar en serio a sí misma… me parece un claro ejemplo de lo que debe ser un blockbuster que pertenece a una longeva saga. Chapó.


Memorable: que la armadura, lejos de Stark, se convierte en otro personaje. Ese amigo tonto siempre dispuesto a echar una mano, como Sancho Panza. También ayuda la chulería innata de Downey Jr., claro. Ese tipo que estaba acabado hace unos años víctima de sí mismo, pero que gracias a un superhéroe… con problemas serios de alcoholismo, verbigracia, es una de las grandes estrellas del Hollywood actual.


Mejorable: lo que han hecho con la figura de El Mandarín, aunque también es una de las mejores sorpresas de la peli, que le da toda la vuelta a la trama, es de esas cosas que a los fans nos dan patadas en…



Parafraseando: otro de los secundarios “roba-planos” del film: el niño que ayuda en su peor momento a Stark, armado con un lanzador de patatas: “¿Quién hay en casa?” “Pues… mamá ya se ha ido al restaurante, y papá se fue al Seven Eleven a por “rascas”. Debió de ganar, porque de eso hace ya seis años”.

sábado, 14 de enero de 2017

SUPERIOR IRON MAN #1: reseña y análisis


Información editorial: reseña de “Superior Iron Man”, número 1, publicado por Marvel en USA en noviembre de 2014, obra de Tom Taylor (guión) y Yildiray Cinar (dibujos), posteriormente recopilado dentro del tomo “Infamous” (“Infame”). En España, Panini Comics lo editó junto al segundo número USA en “Iron Man: Superior”, número 50, en marzo de 2015, al precio de 3.50 euros.

Antecedentes: previamente, en el evento “AXIS”, el clon de Cráneo Rojo consiguió el cerebro de Charles Xavier y con ello sus poderes de telepatía y la transformación en un ser casi omnipotente llamado “Red Onslaught”, que convirtió a los superhéroes en villanos y viceversa. Al final de la saga, como suele ocurrir, todo volvería a su cauce natural, exceptuando a Iron Man, Havok/Kaos y Dientes de Sable, que continuarán con sus personalidades alteradas.


Historia: así pues, tenemos a este nuevo Tony Stark (Iron Man) de mudanza en San Francisco, donde ha regalado a la población una aplicación para móviles llamada “Extremis 3.0”, que convierte a todo aquel que la tenga en joven y guapo, como si de un/a supermodelo se tratase. Tony tiene también una armadura nueva, de metal líquido inteligente, que se adhiere a su cuerpo como un simbionte. Con ella intentará detener a una monstruosa criatura que ha aparecido en la ciudad y que se hace llamar “Abominación Adolescente”.

SPOILER: lo que no tardamos en descubrir es que Stark pretende hacerse rico usando el “Extremis 3.0”, de manera que una semana después de haberla liberado gratuitamente, su uso pasará a costar dinero para quien quiera seguir usándola, en una población que lógicamente ya se encuentra enganchada a ella. Esto le traerá problemas con Daredevil, que hace un tiempo se mudó también a la ciudad de la bahía por sus problemas para ejercer la abogacía en New York… y también con su querida Pepper Potts, quien de repente se topa con alguien dispuesta a ayudarla a detener a Tony: una versión añeja de la armadura de Iron Man que parece tener sus propios planes para acabar con Stark.


Crítica: lo menos que se le puede pedir a un “nuevo número uno” (que en ocasiones es un mero truco publicitario para sacarle los cuartos al lector) es que cuente con una premisa interesante que realmente transmita algo novedoso en el lector, sobre todo en personajes como el Hojalatas, que lleva varias décadas dando vueltas por las viñetas de los cómics de la Casa de las Ideas. Este “Superior Hombre de Hierro”, sin llegar del todo a ser un bombazo, lo consigue en su primera entrega, presentando a un Tony Stark que vuelve a ser el anti-héroe de la editorial por antonomasia (recordemos sagas precedentes como “La Encrucijada” o “Civil War”), a la par que mantiene el tono que Robert Downey Jr le está imprimiendo en la gran pantalla, con lo que no resultará desconocido a aquellos que se acerquen al tebeo a través de las películas. El resultado final no termina de ser redondo porque su lectura sabe a poco una vez finalizada y porque mucho me temo que algunas implicaciones morales del uso del “Extremis 3.0” (entre ellas, la crítica a la sociedad actual y su “dictadura de la imagen”, que convierten a los menos agraciados físicamente en “criaturas inferiores”),quedarán sin explotar, sirviendo como mero “macguffin” para el inicio de esta nueva etapa, aunque como siempre habrá que darle tiempo a Tom Taylor para ver cómo desarrolla la idea que tiene en la cabeza. Si a ti también te interesa ver cómo continúa, no dudes en regresar a Orgullo Fan porque… ¡seguiremos informando!