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lunes, 11 de septiembre de 2017

Carla Gugino, adicta al terror psicológico


La actriz Carla Gugino será la protagonista de la película “El juego de Gerald” y la miniserie de “The Haunting of Hill House”, proyectos ambos basados en conocidas obras de terror que el realizador Mike Flanagan (“Ouija: El origen del mal”) prepara para su inminente estreno en Netflix. En la primera, Gugino será una solicita amante que queda esposada al cabezal de una cama, sin posibilidad de escape, en una cabaña perdida en el medio del bosque, en una obra escrita originalmente por Stephen King. La segunda, en este caso basada en la novela homónima de Shirley Jackson, será una de las “acosadas” por los fantasmas de una casa encantada. La actriz, de 46 años, es conocida por sus intervenciones en la trilogía de “Spy Kids” y por su rol de Sally Jupiter en la adaptación cinematográfica de “Watchmen” (vercrítica). además, se la ha visto en la serie de televisión “Wayward Pines”, amén de ser “Kelor”, la kryptoniana de “Man of Steel” y “Batman vs Superman: El amanecer de la justicia”. A la espera de más novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

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jueves, 6 de abril de 2017

WAYWARD PINES: primera temporada


Creada por: M. Night Shyamalan y Chad Hodge. Basada en: la novela homónima de Blake Crouch. Emisión: mayo-julio 2015. Episodios: 10. Cadena: FOX. Intérpretes: Matt Dillon, Shannyn Sossamon, Charlie Lahan, Melissa Leo, Juliette Lewis, Toby Jones, Terrence Howard, Carla Gugino, Hope Davis.


Principal: Ethan Burke es un agente del Servicio Secreto estadounidense que tiene una nueva misión: encontrar a dos compañeros desaparecidos. Durante la búsqueda, sufre un accidente de coche y despierta en el hospital del idílico pueblo de Wayward Pines (Idaho). Pero, pronto descubrirá que no puede salir del pueblo, ni comunicarse con su familia para decirles que ha sobrevivido y que todos los habitantes parecen estar fingiendo. ¿Qué ocurre en Wayward Pines? Además, Burke encuentra a sus dos compañeros, uno muerto y la otra (su ex-amante) casada y con una aparente vida feliz en el pueblo… desde hace años, lo cual es harto difícil de entender cuando sólo han pasado dos semanas desde su desaparición. Para colmo, cuando intenta hablar del pasado o de su otra vida, los teléfonos de la comunidad suenan para advertir de que no continúen hablando sobre su vida anterior. Si desobedecen, serán ajusticiados cortándoles el cuello en la plaza mayor, ante la pasividad del resto de vecinos.


Secundario: la mujer y el hijo de Burke acuden a buscarle cuando no tienen más noticias de él. También tienen un accidente y también despiertan en el hospital de Wayward Pines. Consciente de que ahora tiene algo que perder si continúa su investigación, Ethan decide fingir junto a su familia que se está integrando en el pueblo, y acepta el trabajo como nuevo sheriff. Será así como pronto descubra que hay un muro electrificado alrededor del pueblo que impide que alguien pueda salir del perímetro. Además, su hijo empieza a ir al colegio de Wayward Pines, donde el personal docente parecen querer adoctrinar a los jóvenes en una especie de culto secreto llamado la “Primera Generación”.


SPOILER: el psiquiatra David Pilcher se rebela como el ideólogo de Wayward Pines y cuenta a Ethan la verdad sobre el pueblo: en realidad, son parte de un experimento de criogenización y no están en el año 2015 sino en el 4000, y el muro que rodea la población no es para impedir que nadie salga, sino para protegerles de unas criaturas humanoides que han involucionado y serían letales para los supervivientes del planeta. Una vez descubierto la verdad, Burke se compromete a mantener el orden en el pueblo, pues sólo unos pocos saben la verdad para no sembrar el caos entre los “elegidos” para “despertar”. Pero un grupo de habitantes conspiran en secreto y Pilcher decide cortar la electricidad para que los salvajes puedan entrar en el perímetro y así “purgar” la población y empezar desde cero con una nueva generación en el futuro. La cosa sale mal y Pilcher muere mientras que Ethan se sacrifica para salvar a quienes han sobrevivido al primer ataque de los salvajes. Ben, el hijo de Ethan, despierta en el hospital tras el incidente y se da cuenta de que todo el esfuerzo de su padre fue en vano: los jóvenes de la Primera Generación han vuelto a reconstruir el pueblo a imagen y semejanza de David Pilcher y han criogenizado a todos los adultos. El sueño de Wayward Pines sigue como si nada.


Crítica: tengo que reconocer que la visión de esta serie ha sido una pequeña decepción este verano. Esta especie de “Twin Peaks” mezclada con “Lost” y “Soy Leyenda”, repleta de grandes actores y con el sello de Shyamalan, se deshace como un azucarillo a las primeras de cambio, toda vez que la resolución de su “misterio” empieza a llenar de tantos interrogantes incongruentes la trama que ya no es posible disfrutar de lo que queda de ella. Una vez descubres cuál es la verdad de Wayward Pines, lo que en un principio se había presentado como un thriller más o menos competente se acaba traduciendo en una especie de “survival horror” bastante poco interesante, con un final que se ve venir de lejos. No me extraña que su continuación sea más que dudosa, no ya sólo por su audiencia (que, lamentablemente, ignoro) sino porque sería muy difícil que los guionistas encontraran algo nuevo que ofrecer, en tanto en cuanto el final de estos primeros diez capítulos deja indicar que lo siguiente sería una repetición de lo ya visto pero con el personaje del hijo de Matt Dillon en sustitución de éste. Y, francamente, la presencia del inmortal Dillon (uno de esos actores que, como Ethan Hawke, parecen haber hecho un pacto con el diablo para no envejecer) eran uno de los principales reclamos de la ficción. Proseguir sin él no tiene ningún sentido.



Resumiendo: ¿en qué cabeza cabe que, para evitar el caos, los dirigentes de una comunidad que, supuestamente, es la última estirpe de la raza humana, decidan no contarles la verdad e inventarse un rocambolesco “mundo feliz” a lo “Pleasantville” donde, si hacen preguntas, se los cargan sin contemplaciones? ¿No sería más fácil enseñarles los zombis de fuera y decirles: “Esto es lo que hay, amigos”? Al igual que ocurre con algunos de los films del propio Shyamalan, la premisa argumental de esta serie, si no se dilatan hasta suponer un “cliffhanger” final, no puede sostener el resto de la narración una vez descubierto. ¿Os imagináis que descubrir el secreto de “El bosque” (película de Shyamalan que guarda cierto parecido con esta serie) hubiese tenido lugar en mitad dela película y no al final? Pues eso. Una buena idea mal ejecutada.



martes, 28 de marzo de 2017

Crítica de "SAN ANDRÉS" (2015)


Año: 2015. Director: Brad Peyton (“Viaje al centro de la Tierra 2”). Intérpretes: Dwayne Johnson (“Fast 7”... ver crítica), Alexandra Daddario (“Percy Jackson y el mar de los monstruos”), Carla Gugino (“Spy Kids”), Ioan Gruffud (Reed Richards en “Los 4 Fantásticos” de 2005), Paul Giamatti (“Entre copas”),Hugh Johnstone-Burt (“Gooddess”),  Will Youn Lee (la serie “Witchblade”), Colton Haynes (Arsenal en “Arrow”) y la cantante Kylie Minogue. Presupuesto: 110 millones. Recaudación: 474 millones.


Secuela: aunque parezca inverosímil dado el estado en que queda el planeta al final del metraje, ya hay en marcha una segunda parte con el mismo director y protagonista, que cambiará la falla de San Andrés por los volcanes marinos en el océano Pacífico. Antes, sin embargo, Peyton y Johnson trabajarán en la adaptación del videojuego “Rampage”, que tiene fecha de estreno para el próximo 2018, y donde el ex luchador deberá vérselas en esta ocasión con tres monstruos que han venido a invadir la Tierra… o algo por el estilo.


Sinopsis: Después de que la traicionera falla de San Andrés finalmente ceda y desencadene con ello un TERREMOTO de magnitud 9 en California, un piloto de helicóptero de búsqueda y rescate (Dwayne Johnson) y su exmujer deciden ir juntos de Los Ángeles a San Francisco para salvar a su única hija. Sin embargo, este engañoso viaje hacia el norte es sólo el principio, y cuando creen que lo peor ya ha pasado…en realidad sólo acaba de empezar.


Crítica: “Ya ves: todavía puedo hacerte volar”. Cuando las cosas se hacen bien, uno simplemente se levanta y aplaude. “San Andres” es un vigoréxico blockbuster que, cual francotirador kurdo, en su punto de mira sólo tiene un objetivo: entretenerte. Y por encima de eso pasa todo, desde las frases lapidarias, a lo imposible de su guión o a los giros del mismo muy trillados. El cine de catástrofes tuvo su gran apogeo en la década de los 70, con producciones como “La aventura del Poseidón” (Ronald Neame, 1972), “Terremoto” (Mark Robson, 1974), o “El coloso en llamas” (John Guillermin e Irwin Allen, 1974), pero desde que Spielberg demostró que los dinosaurios podían volver a repoblar la Tierra gracias al CGI, Hollywood se ha empeñado en demostrar que también puede destruirla, y con la inminente llegada del nuevo milenio y los posteriores pronósticos mayas, hemos vivido una suerte de cintas del género que son ya casi cita obligada de todo verano que se precie. Nos las hemos visto con prácticamente cualquier cosa: tornados (“Twister”, Jan de Bont, 1996), volcanes (“Volcano”, Mick Jackson, 1997), meteoritos (“Armageddon”, 1998, Michael Bay), glaciaciones (“El día de mañana”, Roland Emmerich, 2004) o directamente el fin del mundo (“2012”, Roland Emmerich, 2009). Cada vez son más espectaculares, más grandilocuentes, se dedican más minutos en pantalla a ver cómo fallecen miles de personas de la peor manera posible y siempre hay un héroe dispuesto a salvar el día. Ya digo: nada nuevo bajo el sol, y en este sentido, “San Andres” no muestra nada nuevo. Pero… ¿y qué más da? La fuerza de sus imágenes y la concatenación de “putadas” a las que se ven sometidos los protagonistas, en un cíclico “Venga… ¿y qué más?”, que parece no va a tener fin, con varios grupos de supervivientes que se van alternando acertadamente en la historia, hacen que te quedes clavado en la butaca durante sus casi dos horas de metraje, y sales del cine sudando y con la adrenalina por las nubes como si acabaras de terminar una clase de “spinning”. Una clase donde, además, Dwayne Johnson sería el monitor que te gritaría en el oído: “¡Venga, más rápido, tú puedes!”. Desde que debutase como villano en “El rey escorpión”, la carrera del ex luchador ha ido lenta pero segura y actualmente es un seguro de vida para la taquilla a sus 43 años, y teniendo en cuenta lo que les dura el físico a esta gente (miren si no a Stallone y sus “mercenarios”), todo parece indicar que al tipo le queda cuerda para rato. Y si su sola presencia no basta para llenar la pantalla, ver el puente Golden Gate de San Francisco romperse como si estuviese hecho de palillos bien merece el precio de la entrada.


Resumiendo: terremotos, tsunamis, rescates imposibles mientras rascacielos enteros se vienen abajo, helicópteros que se estrellan, saltos en paracaídas porque el avión se queda sin gasolina… En los tiempos que corren, mucha gente se queda de que los tráilers muestran lo mejor de la película, lo que luego redunda en un cierto “chasco” cuando finalmente se estrena. “San Andres” es tan grande, delirante, absurda y espectacular, que no sólo cumple lo que prometía en sus avances sino que te da más. Mucho más. una película de la que es muy fácil reírse… pero de la que es imposible escapar.


Memorable: Alexandra Daddario, eso si que es una fuerza de la naturaleza y lo demás son tonterías. Su primera aparición es tomando el sol en bikini, pero conforme vaya avanzando la película y la veas con tremendo escote y empapada de pies a cabeza… te hará sudar. Ha nacido otra rutilante estrella en la ciudad donde más lucen. Por cierto, que está a punto de volver a coincidir con su “padre” (en esta ficción, se entiende) en la adaptación televisiva de “Baywatch – Los vigilantes de la playa”, así que prepárate para volver a verla en bañador y corriendo a cámara lenta. Ouh, mami…


Mejorable: hay un cliché que se cumple, como cuando en las películas de guerra hay uno que se pone a enseñar fotos de familia justo antes de palmarla. Aquí es la chica que conduce por el borde de una carretera sinuosa y se distrae primero buscando un batido y posteriormente mandando un mensaje por móvil. Vale, lo que le pasa no tiene nada que ver con esto, pero… es que lo ha ganado a pulso.


Curiosidades: fue la película más taquillera de Warner Bros en 2015 y el mejor estreno de Johnson como protagonista desde “El rey Escorpión”, incluso después de ajustar la inflación. Debutó como número 1 de la taquilla en Estados Unidos, y a la semana siguiente bajó al segundo puesto ante la entrada de la comedia “Espías”. Por otro lado, es la tercera vez en que Carla Gugino y Dwayne Johnson coinciden en pantalla grande, tras haberlo hecho previamente en “La montaña embrujada” y “Faster (Sed de venganza)”. De concretarse la secuela de “San Andrés”, volverían a hacerlo una cuarta vez. Por cierto, la intención del estudio de que Gimatti también regrese al elenco hacen pensar en que sería más bien una precuela, si bien no se ha confirmado nada al respecto.



Parafraseando: cuando lo que lleva años vaticinando por fin se cumple, el profesor al que interpreta Giamatti pronuncia una de esas frases que podría haber escrito un mono con una máquina de escribir, sacada directamente del manual sobre “Cómo escribir guiones para Hollywood”, Anexo, Frases Que Molen: “¿A quién avisamos?” “A todo el mundo”.

lunes, 20 de marzo de 2017

En marcha la secuela "San Andrés 2"


The Hollywood Reporter informa que New Line Cinema ha puesto en marcha la secuela de la película estrenada en 2015, 'San Andrés'. Para la secuela volverá gran parte del equipo que participó en la primera parte, con Dwayne Johnson (“G.I. Joe: La venganza”… vercrítica) como un piloto de helicóptero de búsqueda y rescate de California acompañado por Carla Gugino (“Watchmen”… vercrítica), Alexandra Daddario (que volverá a coincidir con Johnson en la adaptación cinematográfica de la televisiva “Baywatch: Los vigilantes de la playa”) y Paul Giamatti (“Entre copas”). También repetirán el director Brad Peyton (que tiene con “The Rock” la asignatura pendiente de llevar a la gran pantalla el personaje de DC Comics, “Lobo”… ver noticia) y el productor Beau Flynn. La nueva historia que cambiará los grandes terremotos por enormes volcanes en el océano Pacífico. Y es que según el Servicio Geológico de los Estados Unidos, esta zona cuenta con algo más de 450 volcanes, lo que equivale al 75% de los volcanes activos e inactivos de la tierra. Recordemos que 'San Andrés' llegó a recaudar más de 473 millones de dólares en la taquilla mundial, todo un éxito teniendo en cuenta sus 110 millones de presupuesto. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

viernes, 17 de marzo de 2017

Crítica de "WATCHMEN" (2009)


Año: 2009. Dirigida por: Zack Snyder (“300”). Basada en: la maxiserie de Alan Moore y Dave Gibbons publicada por DC Comics entre 1986 y 1987. Intérpretes: Jackie Earle Haley (Freddy Krueger en el remake de “Pesadilla en Elm Street”), Patrick Wilson (en la segunda temporada de “Fargo”), Billy Crudup (“Casi famosos”), Jeffrey Dean Morgan (Negan en “The Walking Dead”), Malin Akerman (“La era del rock”), Matthew Goode (“Tenías que ser tú”), Carla Gugino (Ingrid Cortéz en la trilogía de “Spy Kids”). Presupuesto: 130 millones de dólares. Recaudación: 185 millones.  


Curiosidades: la cadena HBO se encuentra actualmente desarrollando una nueva adaptación para la pequeña pantalla, donde también se incluiría lo narrado en “Before Watchmen”, una precuela de 2012 publicada por la propia DC Comics y bajo cuyo epígrafe se englobaban ocho miniseries y un one-shot. A pesar de no contar ni con el arte ni con el beneplácito de ninguno de los dos autores originales, las historias estaban realizadas por lo más granado de la industria actual, si bien es cierto que son más una anécdota complementaria a la original que unos títulos meritorios de por sí.


Sinopsis: ¿Quién vigila a los vigilantes? Gracias a los superhéroes, los Estados Unidos ganaron la guerra de Vietnam. Esto ha acrecentado la lucha entre potencias, y la histeria en la URSS por la amenaza que supone el casi omnipotente “Doctor Manhattan” ha llevado al mundo al borde de la guerra nuclear. Todo ello, pese a que el Gobierno de los EEUU dictó una ley años atrás considerando proscritos a los justicieros enmascarados, lo que ha obligado a la mayoría a retirarse. Sin embargo, la muerte de uno de ellos, El Comediante, a manos de un asaltante misterioso, obliga al resto a volver a salir a la luz pública ante la posibilidad de que sean el próximo objetivo del asesino. Rorschach, Ozymandias, Búho Nocturno, Espectro de Seda… ¿quién de todos es el traidor?


Crítica: “Diario de Rorschach. 12 de octubre de 1985: hoy, un comediante ha muerto en la ciudad de Nueva York”. Cuando se publicó “Watchmen” en España yo era apenas un crío. Desde muy pequeño, me aficioné a leer cómics, pero mis padres no era lo que se dice precisamente ricos, así que mi compra de tebeos no tenía una cadencia mensual. En la mayoría de las ocasiones, mi provisión anual se limitaba a una visita a una cochera de un pueblo costero donde veraneábamos, cuyo dueño vendía al saldo revistas, fotonovelas, libros… y sí, también cómics. Todos de segunda mano. Había una pila sin orden ni concierto, donde se mezclaban colecciones tanto de Forum como de Ediciones Zinco. Como he dicho, yo era un niño, así que lo mismo me daba leer el número 182 de “Spider-Man”… y seis meses o un año después leerme el 57. Pero los devoraba, vaya que sí. Y aquí y allá, bien fuese en artículos o en los correos de los lectores, se hablaba de una obra maestra llamada “Watchmen”. Tardé mucho, mucho tiempo en leerla, como comprenderéis. Un año pillaba el 4, al siguiente el 6… al tercer año encuentro un tomo “retapado” con los seis primeros números… Y así hasta que Norma decidió reeditar la obra en un solo volumen. ¿Y todo esto os lo cuento para qué? ¿Qué tiene que ver con la película? Bueno, en la mayoría de las ocasiones, se dice que el libro siempre es mejor que la película en que se adapte por el simple hecho de que la “compañía vital” que te hace la obra original es mucho mayor que dos horas de un metraje. Una lectura te puede llevar semanas, o meses… y recordarte lugares y momentos concretos en que estabas leyendo tal o cual libro determinado. Es una aventura, una página de tu vida. Entenderéis, pues, después de lo que os he contado, que me es muy difícil juzgar una película que condensa toda mi niñez y mi juventud. Si bien, tengo que ser honesto y confesar que es la mejor conversión a pantalla grande que podía hacerse. Otros como Terry Gilliam o Darren Aronofsky abandonaron el proyecto por considerarlo “imposible”. Snyder sale airoso de la titánica lucha por ceñirse al original como el traje de cuero de Espectro de Seda lo hace a su hermosa piel, y “bailando con el Diablo a la luz de la luna” con sus distintas subtramas, sabiendo perfectamente cuál es el eje sobre el que pivota toda la historia y el nexo común donde confluyen todos los artificios de Alan Moore, lo que a la postre supone simplificar en exceso la premisa argumental y tornarla incluso en previsible. Pero Snyder se queda a medio camino de alcanzar el Olimpo. Que eso, creo, es mucho mejor que ni siquiera haber empezado a recorrer el camino.


Resumiendo:”Watchmen” no sólo era una historia de superhéroes cojonuda. Sino que era una historia que transcurría en el “tiempo real” de su publicación. La década de los ochenta con Thatcher, Reagan, la amenaza de la guerra nuclear… Si bien la película nos transporta a esa distopía que a la vez nos resulta cercana, es imposible que nos afecte del mismo modo en que afectó a los lectores en el momento en que fue publicada. Si bien, aplicándola como simple pieza de entretenimiento dentro del puzle de la moda cinematográfica por el género de los tipos con mallas, podemos decir que también ayudó a ser un punto de inflexión para que se entendiese que también podían hacerse apuestas más oscuras, complejas, maduras y adultas que ayudasen a ser tomadas en serio más allá de cómo excusa para vender palomitas. Tenemos que congraciarnos por el mero hecho de que todo el mundo disfrutase de una obra que hasta la fecha era un simple “cuento” para todos aquellos amigos a los que les recomendábamos su lectura y nos respondían con indiferencia. Chapó. Porque lo difícil se consigue, y lo imposible… se intenta.


Memorable: sin duda, el gran aporte de Snyder a la obra de Moore y Gibbons es el uso de la banda sonora para reforzar (y en algunos momentos, resumir) el contexto. El ejemplo más claro de esto es el “The Times They Are A Changin´” de Bob Dylan en el prólogo. Sólo por esa secuencia ya se justifica la realización de la película.


Mejorable: sin duda, Rorschach es lo mejor, tanto del cómic como d ela película, pero gran parte de su trama personal queda aquí solapada por otro montón de información que no admite momentos para la contemplación. También, los juegos de “mecanismos unitarios” a modo de relojes sincronizados con los que funcionaban cada uno de ls números de la maxiserie, quedan aquí reducidos invariablemente a su mínima expresión, con el logo de El Comediante que abre y cierra el metraje.


Parafraseando: gracias a esta pregunta sabréis por qué cada número del cómic mostraba el mismo dibujo de un reloj marcando lóbregamente una inexorable cuanta atrás: “Doctor Manhattan: como sabe, el “reloj del Juicio Final es un reloj simbólico que representa la proximidad de la humanidad a la extinción, y en la que la medianoche representa la posibilidad de una guerra nuclear. En este momento se sitúa en cuatro minutos antes de la medianoche. ¿Coincide en que estamos tan cerca de la aniquilación?” “Mi padre era relojero. Pero abandonó su ofició cuando Einstein descubrió que el tiempo es relativo. Sólo coincido en que un “reloj simbólico” es tan beneficioso para el intelecto,… como una fotografía de oxígeno para un hombre que se ahoga”.