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domingo, 23 de julio de 2017

"Resident Evil" tendrá reinicio con 6 nuevas películas


Y ojo, porque según confirmaron los responsables de Constantin Film, los poseedores de los derechos cinematográficos del videojuego de Capcom, su intención sería dar el pistoletazo de salida a otras seis entregas. Eso sí, en principio no se contaría de nuevo con la dupla formada por el director Paul WS Anderson y la protagonista Milla Jovovich, quienes ya demostraron con creces este mismo año con el estreno de “Resident Evil: El capítulo final” (ver crítica), que ya habían dicho todo lo que tenían que decir sobre Alice, la corporación Umbrella y el resto del imaginario creado tanto en las consolas como en las pantallas de cines los últimos 15 años. Pero como en todo, el dinero manda, y los más de mil millones recaudados por la franquicia, incluyendo los más de 300 de la cinta anteriormente citada (que batió el record de recaudación para una película extranjera en “la gigante dormida”, China, con 160 millones) dan cuartel a quienes creen que esto de los zombis todavía no se ha exprimido lo suficiente. Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 10 de abril de 2017

Crítica de "POMPEYA" (2014)


Año: 2014. Director: Paul WS Anderson (“Resident Evil: El capítulo final”… ver crítica). Intérpretes: Kit Harington (el John Nieve de “Juego de Tronos”), Emily Browning (“Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket”), Carrie Anne Moss (la Trinity de “Matrix”), Adewale Akinnuoye-Agbaje (“The Mummy Returns”),  Kiefer Sutherland (el Jack Bauer de “24”), Jared Harris (Lane Pryce en la serie de AMC, “Mad Men”), Jessica Lucas (la serie “Gotham”). Presupuesto: 80 millones de dólares. Recaudación: 108 millones. Premios: Kiefer Sutherland estuvo nominado en una de esas ceremonias que se dedican a reseñar “lo menos bueno del año” como Peor Secundario.


La realidad: el 24 de agosto del año 79 después de Cristo, el volcán Vesubio (que se encuentra en la actual Nápoles y que todavía se mantiene activo, sin ir más lejos volvió a manifestarse en 1944) entró en erupción y pasó a la historia por ser uno de los mayores desastres naturales de la jamás vividos por el hombre, cobrándose la vida de, se calcula, unas diez mil personas; o, lo que es lo mismo, la mitad de la población de Pompeya, de la que se han recuperado mil cadáveres fosilizados. El por qué de dichas muertes sigue siendo a día de hoy objeto de estudio, pues las erupciones volcánicas, de por sí, no producen en su gran mayoría víctimas mortales, ya que las mareas de lava son demasiado lentas como para resultar un peligro en sí mismas, y la lluvia de proyectiles rocosos suele ser con polvo o sedimentos casi microscópicos. A día de hoy, se cree que fue una mezcla de fortuitos desastres, culminados con una reacción poco frecuente de oleadas de polvo ardiente, que golpeó a quienes todavía no habían escapado a la velocidad de 200 kilómetros por hora, hirviéndoles la piel y llenando sus pulmones de aire caliente. Dicha oleada se extendió por un perímetro de 30 kilómetros alrededor del volcán, con lo que escapar de sus efectos en dicha época fue sumamente difícil.


Sinopsis: en los días previos a la erupción del Vesubio, un gladiador conocido como “El Celta” es llevado a la ciudad de Pompeya para ser la atracción principal de unos juegos que podrían suponer la liberación de Ático, un veterano luchador de la arena. Durante la travesía, El Celta conocerá a Casia, la hija del empresario más importante de Pompeya, que acaba de regresar de Roma y mostrará un interés especial por el joven. ¿Podrán sobrevivir a una de las mayores catástrofes naturales de la historia?


Crítica: “Mataste a mi familia. Masacraste a mi pueblo. No te equivoques: mis dioses vienen a por ti”. Algo pasa con WS Anderson. Ni su divertida revisitación de los mosqueteros de Dumas ni esta digna mezcla de “Gladiator” y “Volcano” han contado con el apoyo del público. Y eso, a pesar de que es uno de los realizadores que mejor partido sabe sacarle a la moda del 3D que aún da coletazos. El principal problema que podría tener esta producción es que, al igual que ocurriese con “Titanic” o “Pearl Harbor”, el desenlace de la historia es conocido por todos, así que la espera hasta que llegue dicho momento puede resultar tediosa si no hay algo entre medias que realmente nos llame la atención. Quizás sea porque la moda de los “péplums” o las “películas de desastres” se pasaron en los 70. O quizá porque Anderson abusa de los “homenajes”, rayando en el plagio, a otras producciones épicas como “Braveheart”. Sin duda, “Pompeya” podría haber sido mejor película de lo que es, si hubiese incidido más en los aspectos socio-políticos de una urbe que, no lo olvidemos, fue borrada de la faz de la tierra y de la noche a la mañana, en el año 79 a.c., quizás como un castigo de los dioses, quizás por un mero capricho del volcán cercano. En cualquier caso, Anderson parece creer que toda la secuencia de la erupción no va a ser suficiente motivo para que el espectador quiera pagar una entrada de cine, así que mete con calzador una historia de amor de dudosa credibilidad y una suerte de peleas circenses con la venganza como trasfondo que restan bastante protagonismo al inevitable y catastrófico final. ¿El resultado? Pues eso: una película entretenida que es, ni más ni menos, lo que pretendían sus responsables.


Resumiendo: qué difícil es pasar de la televisión al cine (nada que ver, sin duda, con dar el salto a la inversa). Por mucho que seas el “fan favourite” de millones de personas en todo el mundo y te rodees de la mayor cantidad de efectos digitales en 3D. Harington lo aprendió aquí por la fuerza, si bien el visionado de la cinta no llega a justificar por sí misma el desastre, por tanto en cuanto, pese a su falta de originalidad, se desenvuelve como un “blockbuster” competente y, sobre todo, fidedigno a los hechos históricos, si bien es cierto que esto último no suele ser un factor determinante que mueva masas a la hora de asistir al cine. “Pompeya” es un “cine de sandalias”, para entendernos, y no sólo referido al calzado de sus protagonistas, sino a que es altamente disfrutable desde la comodidad de tu sala de estar. Bien vendría a ser un “Titanic” de nuestra época… pero dirigido por Paul WS Anderson, claro. Y cuando has consagrado tu filmografía a glorificar una saga de videojuegos sobre zombis… pues pasa lo que pasa. Ya no distingues lo que está “muerto” de lo que está “vivo”. Reflexionen.


Curiosidades: según palabras del propio actor, Harington se obsesionó tanto con mostrar un cambio físico en su primer gran papel en la pantalla que llegó a ir tres veces al día durante seis días por semana al gimnasio… hasta que su entrenador personal le paró los pies, claro. Y hablando de obsesiones, el director, Anderson, se mostró especialmente cuidadoso en la recreación histórica de la película, no sólo en la representación de la ciudad tal como era entonces, sino también en la escenificación de las costumbres, la sociedad romana de la época, el vestuario e incluso la erupción del Vesubio, para lo que contó con el asesoramiento de expertos vulcanólogos. Independientemente de sus méritos cinematográficos, el film fue muy aplaudido por su dirección de arte en general.


Memorable: la batalla entre gladiadores y soldados romanos para recrear la victoria sobre los rebeldes célticos, con ese lanzamiento final de hacha hacia la pantalla donde Ático vuelve a salvar la vida a su nuevo mejor amigo. Lástima que todo el contexto estuviese ya “quemado” enla mencionada cinta de Ridley Scott o, sobre todo, en las distintas temporadas de la ficción televisiva “Espartaco”.


Mejorable: ni un castigo de quince latigazos la noche anterior, ni una batalla contra un ejército de centuriones, ni un montón de tropelías entre medias… nada parece hacer mella en nuestro héroe, que cabalga esquivando una lluvia de piedras flamígeras sin despeinarse, como si de un Superman cuadrúpedo se tratase. Suspensión de la credibilidad… ¿qué haría yo sin ti?



Parafraseando: las cosas claras; así es como se consigue la amistad verdadera, y no con presentaciones de cortesía: “Tendremos que hablar en algún momento” “No. Tendremos que matarnos en algún momento. Así que mi nombre es cosa mía. Y el tuyo no tengo interés por conocerlo”.

martes, 7 de marzo de 2017

"Monster Hunter", otro videojuego al cine


Finalizada ya su franquicia con “Resident Evil” (o eso dicen) con el estreno de “El capítulo final” (ver crítica), el realizador Paul WS Anderson planea ya otra adaptación de Capcom de cara a convertirla en una presumible nueva saga fílmica, su tercera incursión en estas lides si tenemos en cuenta que fue el director de la primera “Mortal Kombat”. La agraciada en este caso es la serie de videojuegos “Monster Hunter”, que ha vendido la friolera de 38 millones de copias en todo el mundo desde que debutó en PlayStation 2, si bien no es menos cierto que es mucho más conocida en Japón (donde ha sido adaptado también en un anime) que en el resto del mundo. Su argumento, tal y como puede deducirse del título, es el de un cazador en un mundo mágico que se dedica a dar muerte a gigantescos monstruos que osan alterar la tranquilidad de los seres humanos. Sin ningún atisbo de rubor, el propio Anderson ha señalado que la premisa de la película girará en torno a un joven del “mundo real” que viaja hasta el mundo fantástico descrito por el videojuego para aprender a cazar los horribles seres… hasta que los monstruos se escapen a nuestro mundo, con lo que tendremos una segunda parte que transcurrirá en nuestro universo. La producción ya avanzado con el arte conceptual de los diseños y se prevé que la cinta pueda estar en los cines de todo el mundo en 2019. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 6 de marzo de 2017

Crítica de "Resident Evil: El capítulo final"


Año: 2017. Producida, escrita y dirigida por: Paul WS Anderson (“Los tres mosqueteros 3D”). Basada en: la saga de videojuegos homónima de Capcom. Intérpretes: Milla Jovovich (“El quinto elemento”), Ali Larter (Clear Rivers en las dos primeras entregas de “Destino final”), Shawn Roberts (“Diario de los muertos”), Ruby Rose (“xXx: Reactivado”…ver crítica), William Levy (“Retazos de vida”). Presupuesto: 40 millones de dólares. Recaudacion: 293 millones.

Franquicia: es la sexta entrega de la saga, tras “Resident Evil” (2002), “Resident Evil: Apocalypsis” (2004), “Resident Evil: Extinction” (2007), “Resident Evil: Afterlife” (2010), “Resident Evil: Retribution” (2012), que en total han recaudado más de mil millones en la taquilla mundial. Todas ellas, protagonizadas por Milla Jovovich, y cuatro de ellas dirigidas por su esposo, Paul WS Anderson, que también ha sido director creativo, guionista o productor de las otras dos.

Sinopsis: la lucha final entre Alice y la Corporación Umbrella llega a su fin. La Reina Roja, antaño quebradero de cabeza para nuestra protagonista, conmina ahora a esta a que regrese donde la pesadilla comenzó, a La Colmena de Raccoon City, lugar donde los directivos de la compañía planean llevar a cabo su acto final contra los vestigios de la raza humana, devastada por el virus T que ellos mismos liberaron, con el objetivo de diezman a la población y erigirse como líderes de un nuevo planeta sin habitar. Así, a Alice le quedan 48 horas para encontrar el antídoto del virus y acabar con todos los infectados con el virus… o la extinción de toda la especie dará comienzo.

Crítica: ¿alguna vez has estado completamente borracho, con la cabeza metida hasta el fondo en el wáter, vomitando hasta la primera papilla que tomaste en tu vida, suplicándole a un dios en el que no crees que acabe con tu sufrimiento… y preguntándote cómo es posible que hayas llegado hasta ahí? Más o menos, eso es lo que pasa con “El capítulo final” de esta saga. Imagino que para Anderson y Jovovich, la justificación para ponerla en marcha fue el darle un final digno y no dejar a los hipotéticos fans con la miel en los labios por los “cliffhangers” con los que suelen terminar los films de la saga (¡oh, sorpresa! Ésta supuesta última entrega también tiene lo que se podría considerar como un “continuará” a pesar de todo). Pero bueno… gilipolleces. Lo único que explica es que a estas alturas sigamos teniendo entregas de la franquicia en pantalla grande es que ninguno de los dos nombres arriba apuntados tienen nada mejor que hacer más allá de esta adaptación del videojuego homónimo… que hace mucho que no se parece al susodicho, todo sea de paso. Una vez dejadas las cosas claras, queda constatar si, cuanto menos, han tenido la dignidad de ofrecer un producto meramente interesante. Y por fortuna, lo han hecho. O mejor… podríamos decir que no es tan mala como todos pensábamos. Esta nueva “Resident Evil” se disfraza un poco durante su primera mitad de un remedo de “Mad Max”, y concatena una secuencia de acción detrás de otra, y de otra, y de otra… hasta llegar a un tramo final donde por cojones no les queda otra que explicar un poco qué es lo que está pasando de cara a encorsetar ese prometido broche a la serie. Con esto, tenemos que desde el primer minuto vemos a la Jovovich (bastante macizorra, por cierto, a pesar de haber dado a luz recientemente) danzando por ahí en un entorno post-apocalíptico y cruzándose con algunos personajes que no sabemos quiénes son ni nos importan, por tanto en cuanto su único cometido es servir de carnaza más o menos inmediata, ya que no podemos olvidar que ésta es una peli de zombis y alguien tiene que morir, porque si no… ¿a qué estamos jugando? Uséase, que durante dos tercios del film asistimos a un carrusel de escenas de acción que, si bien carecen de cualquier emoción, toda vez que no tenemos ningún tipo de empatía hacia los personajes, al menos consiguen que el metraje sea fluido y disfrutable dentro de un perfil bajo. ¿El resto? Pues comida para perros. Pero perros zombis, claro.

Concluyendo: me parece de lo más acertado que hayamos tenido el estreno de las dos últimas entregas de “Underworld” y “Resident Evil” casi al mismo tiempo. Ambas tienen mucho en común. Ambas tienen a una chica guapa como protagonista, ambas están repletas de acción sin mucho sentido… y ambas debieron terminar hace mucho tiempo. De ambas, además, se recuerdan sus primeras entregas, mientras que el resto están ahí, sabes que existen, puede que que incluso las hayas visionado… pero no sabrías distinguir una de otra. No pasará lo mismo con “El capítulo final”, ya que lógicamente podrás decir que te acuerdas de ella porque es la última de la saga. Aunque ojito… el inesperado desempeño del film a nivel internacional, sobre todo en China, donde se ha convertido en uno de los mejores estrenos extranjeros de todos los tiempos… amenazan con hacer un “donde dije “digo”, digo “Diego” y tener que vernos las caras en esta tesitura de aquí a no mucho.

Memorable: en otro parecido con la mencionada última entrega de “Underworld”, al principio se hace un resumen de todo lo que ha pasado en la saga, completamente necesario porque muchos llegamos a ella sin recordar apenas nada de las anteriores. Eso sí, no explican cómo pasamos del final de la anterior al comienzo de ésta, pero… ¿a alguien le importa? Los guiños con la primera entrega, por cierto, con el túnel de rayos láser cortantes que en su día le “tomaron prestado” a la cinta de culto “Cube”, también se agradecen.

Mejorable: las secuencias donde la protagonista y el principal villano utilizan sus “poderes” para prevenir y anticipar los movimientos de su adversario, es otra de esas idean “prestadas”; en este caso, al “Sherlock Holmes” de Guy Ritchie. La lástima es que es un recurso que se antoja como bastante cutre, incluso con un poco de vergüenza ajena. O a lo mejor es que ya no tengo quince años y no me resulta tan “molón”.

Parafraseando: una de las aparentes sorpresas del film es que descubrimos el pasado de Alice y (aviso de SPOILER) como resultado tenemos a más de una, y no todas tienen la misma edad. Ahí lo dejo. Será una de ellas la que tenga el diálogo más lapidario, al dirigirse a un moribundo Wesker, que le pide: “Aýudame” “No necesitas ayuda. Te estás muriendo. Así que… 

lunes, 30 de enero de 2017

Tráiler español de "Resident Evil: El capítulo final"

Paul WS Anderson y su mujer (o lo que sea, que ahora mismo no lo tengo muy claro), Milla Jovovich, regresan este viernes 3 de febrero a nuestras dcarteleras, con la intención de narrarnos la (muy) criticada pero a la par (muy) exitosa adaptación de los videojuegos de Capcom, con “Resident Evil: El capítulo final”, que se estrenó este pasado fin de semana sin mucho entusiasmo en USA, a pesar de lo cual el conjunto de las seis películas ya ha superado los más de mil millones de recaudación en todo el mundo, desde el estreno de la primera entrega en 2002. Un rodaje muy accidentado, con heridos graves e incluso un fallecido, amén de un retraso por causas más felices (el embarazo de la protagonista), auguran una cinta repleta de acción que esperemos sea el broche final a la que, nos guste o no, ha sido la franquicia de películas más fructífera en cuanto a la adaptación de videojuegos se refiere. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!