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domingo, 20 de mayo de 2018

“Blade 4”, más cerca que nunca


Desde que en 2011 los derechos del personaje volvieran a Marvel Studios, los rumores de una posible “Blade 4” no han dejado de circular por los mentideros de Hollywood. Ahora, tras el éxito de “Black Panther”, la Casa de las Ideas estaría dispuesta a resucitar su otra franquicia de más éxito protagonizada por un héroe afroamericano. Eso sí, toda vez que Wesley Snipes roza ya los 60, los planes podrían ser a modo de reboot cinematográfico u optar por darle el relevo a Fallon Grey, la hija de Blade, creada en los cómics hace un par de años y que permitiría de igual modo el regreso de Snipes… aunque sólo como mentor de la joven. Y es que, en su conjunto, la trilogía de películas estrenadas entre 1998 y 2004 recaudaron más de 400 millones de dólares, poniendo en el disparadero a un personaje que nunca había sido más que un secundario, desde su creación en 1973 para la cabecera de “La tumba de Drácula”, obra de Marv Wolfman (guión) y Gene Colan (dibujo). El estreno d ela última entrega, “Blade Trinity”, y el fracaso posterior de una serie de televisión de tan sólo una temporada, en 2006, dieron muestra del agotamiento del público para con el cazador de vampiros, si bien hace un par de años se especuló incluso un crossover con la franquicia de “Underworld”, tal y como la propia protagonista de dicha saga, Kate Beckinsale, confirmó en alguna entrevista. Todo listo, pues, para el regreso del chupa-sangres más molón de la gran pantalla, y a al espera de más novedades, desde Orgullo Fan... ¡seguiremos informando!

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sábado, 30 de septiembre de 2017

“Underworld” se convertirá en serie de televisión


Len Wiseman, responsable de la franquicia, desarrollará una serie de televisión basada en “Underworld”, que no obstante todavía no tiene cadena asignada. La eterna batalla entre vampiros y hombres lobo comenzó en 2003 y hasta la fecha ha estrenado en pantalla grande cinco películas, todas (salvo una) protagonizadas por Kate Beckinsale como la asesina “Selene”, incluyendo la última, “Guerras de sangre” (vercrítica), que se estrenó a principios de este año. paralelamente, Wiseman sigue vinculado a otros proyectos como la serie de televisión basada en “Sin City” o la dirección de la próxima entrega de “Die Hard/Jungla de cristal”, de los que podéis informaros más en los enlaces bajo estas líneas. A la espera de más novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

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jueves, 31 de agosto de 2017

Crítica de "DRÁCULA, de BRAM STOKER" (1992)


Año: 1992. Dirigida por: Francis Ford Coppola (“El padrino”). Intérpretes: Gary Oldman (“El topo”), Winona Ryder (“Eduardo Manostijeras”), Keanu Reeves (el Neo de “The Matrix”), Richard E. Grant (“Game of Thrones”), Cary Elwes (“La princesa prometida”), Billy Campbell (“Rocketter”), Sadie Frost (“Love, Honour and Obey”), Monica Bellucci (“Irreversible”), y el músico Tom Waits, entre otros. Presupuesto: 40 millones de dólares. Recaudación: 215 millones. Premios: entre otros, ganó 3 premios Oscar: Mejor Vestuario, Maquillaje y Edición de Sonido.


El origen: basada, como su propio nombre indica, en la novela de Bram Stoker de 1897 (el nombre del escritor se utilizó en el lanzamiento de la cinta para subrayar que ésta sería una adaptación fiel del personaje, alejada de la iconografía de la productora Hammer), el germen de la producción nos lleva hasta otra mítica saga, la de “El padrino”, y más concretamente, al rodaje de su tercera entrega, en 1990. Allí, Coppola tuvo un verdadero conflicto a la hora de elegir una actriz para encarnar el rol de la hija de Michael Corleone (Al Pacino). Se habló de Julia Roberts, Madonna… y Winona Ryder, quien finalmente firmó para tal efecto. Sin embargo, llego el día del inicio de rodaje, la actriz fue sustituida por la hija del propio realizador, y nunca se ha sabido si fue Ryder quien abandonó o Coppola quien propició el cambio. El caso es que ambos prometieron darse un tiempo y volver a verse, para acallar los rumores sobre su enfado, y fue entonces cuando la actriz le llevó el libreto de “Drácula”, que a Coppola le gustó porque parecía un sueño erótico de dos horas de duración.


Sinopsis: Jonathan Harker es un joven abogado británico obligado por su firma a viajar hasta Rumanía para hacerse cargo de los deseos de su cliente, un misterioso conde que dice ser descendiente del mítico Vlad El Empalador. Paralelamente, la vida de su prometida, Mina, en Londres, no parecen atravesar un buen momento, cuando su mejor amiga cae presa del influjo de una misteriosa criatura que la tiene cautivada en cuerpo y alma. Todo lo ocurrido acabará desembocando en la llamada al prestigioso Abraham Van Helsing, quien les revelará la verdad: lo que están sufriendo no proviene de este mundo. se enfrentan a un ser por encima del bien y del mal. Se enfrentan con… un vampiro.


Crítica: “He cruzado océanos de tiempo para encontrarte”. La leyenda dice que los ejecutivos que vieron la película antes de su estreno, siempre tan acertados en sus predicciones, la bautizaron como “La hoguera de los vampiros”; un juego de palabras con la adaptación de “La hoguera de las vanidades” dirigida por BRIAN DE Palma, que había sido un rotundo fracaso de taquilla. Según los “videntes” de Columbia Pictures, la cinta era tan “barroca”, “extraña” y “grotesca”, que difícilmente seduciría a la audiencia. ¡Que listos eran! “Drácula” no sólo fue un éxito, sino que, en su pequeña parcela, lo cambió todo en su género. Y es que a día de hoy, que si “Crónicas Vampíricas”, que si “Crepúsculos”, que si “Underworld”, que si “Condemor”… estamos un poco saturados del género vampírico , la verdad. Pero toda esta moda que parece no tener fin tuvo un principio. Y ese principo… es el “Drácula, de Bram Stoker”. Y lógicamente, no me refiero únicamente a la novela original, que recomiendo desde aquí encarecidamente pese a llevar más de un siglo escrita. Ésta es una de esas películas casi “redondas”, donde se conjugó el proyecto perfecto para las personas indicadas. Una cinta casi de otro tiempo, debido al acertado uso que Coppola hizo de los efectos visuales “artesanales”. Y no me refiero sólo a las escenas que implican a criaturas o secuencias de acción. La planificación de toda la historia por parte de Coppola es la de un niño que se está divirtiendo con lo que hace, con unas transiciones y juegos de sombras cercano al teatro de marionetas, y una puesta en escena sencillamente abrumadora. Coppola quería hacer un guiño a los inicios del séptimo arte (del que se hace mención en la propia película), con ese poder subyugante de “generar” ilusiones en el espectador, donde muchas veces se “insinuaba” en lugar de “enseñar”. Y a fe que lo consigue. El metraje avanza durante su primer tercio como un carruaje de caballos en medio del bosque balcánico (lo que, no obstante, produce también cierta confusión en algunos pasajes), y se juega hábilmente con la narrativa de la historia respetando el juego original del propio Stoker, cuya novela estaba ensamblada merced a la correspondencia y diarios de todos los implicados en la misma. Mención especial me gustaría dar a la banda sonora de Wojciech Kilar, que se convierte en un instrumento más de seducción aterradora, y al tema de Annie Lennox utilizado para la promoción del film, “Love Song for a Vampire”, que escuché una y otra vez en el momento del estreno. Causante también de numerosas parodias e imitaciones, si por algo es recordada “Drácula” es la impactante y poderosa caracterización de Gary Oldman, completamente entregado a la causa (ojo al movimiento de sus manos) y la dualidad como “ángel caído” de la que dota a su personaje. Siempre habíamos sabido que el vampiro tenía un corazón, pero no fue hasta esta película que entendimos que servía para algo más que para clavarle una estaca. Otra cosa, puestos a quedarnos con “lo malo”, sería hablar de la interpretación de Reeves y su acento londinense, considerado como uno de los peores de la historia del cine, pero bueno… Siempre hemos sabido que lo mejor que ha tenido Keanu “Cara de Palo” Reeves ha sido la elección de sus papeles. Por eso pasará a la historia del cine, y ya lleva más de treinta años en la profesión. Por algo será. En conclusión, que esta “Drácula, de Bram Stoker” vino a dignificar un género de terror casi siempre denostado, y cambió la forma de verlo, entenderlo y realizarlo… hasta nuestros días. Si todo eso te parece poco… pues también es una grandísima película. Nos e puede decir más.


Curiosidades: el éxito de la película suscitó una adaptación de cómic realizada por Roy Thomas (guión) y Mike Mignola (dibujos). También pudo verse en los salones recreativos de la época una máquina de pinball inspirada en la película y figuras de acción con los personajes, así como un juego de mesa. Posteriormente, cuando se lanzó para el mercado doméstico en el VHS de la época, se comercializó una edición de lujo presentada en forma de ataúd, que contenía la película y una edición de bolsillo de la novela original de Stoker.


Memorable: las concubinas del conde, y la escena de sexo con Reeves, incluyendo a una desconocida por entonces Mónica Bellucci. En general, y tal y como quería Coppola, el erotismo que siempre había acompañado la leyenda de los vampiros impregna aquí cada fotograma del metraje, lo que incluye también el juego cromático con el vaporoso vestido rojo de la “libertina” amiga de Mina, o el blanco virginal usado por la misma en toda su vestimenta.


Mejorable: dejando a un lado lo apuntado acerca de Reeves, lo cierto es que poco o nada podemos decir negativo acerca de la película. Incluso la elección de Coppola de escenarios recreados en el interior del estudio, que fue tomada únicamente para controlar los gastos de producción que siempre le habían acompañado en su carrera, ayudan a imbuir de una atmósfera “irreal” a todo el conjunto que, en este caso en conreto, le viene como anillo al dedo.



Parafraseando: tras haberla cortejado durante semanas, y a pesar de que ella acaba casándose con su prometido, cuando el príncipe de las tinieblas vuelve a acudir a su encuentro, la joven Mina se deshace a los encantos de su amado, quien no puede evitar confesarle quién es realmente: “Yo… soy… nada. Sin vida. Sin alma. Odiado y temido. Estoy muerto… para todo el mundo. escúchame. Yo soy el monstruo al que los hombres vivos matarían. Yo… soy… Drácula”. 

lunes, 10 de abril de 2017

Crítica de "ENTREVISTA CON EL VAMPIRO" (1994)


Año: 1994. Título original: Interview with the vampire: The vampire chronicles. Director: Neil Jordan (“Juego de lágrimas”). Guión: Anne Rice, basado en su propia serie de novelas, la primera publicada en 1976. Intérpretes: Tom Cruise (“Algunos hombres buenos”), Brad Pitt (“Leyendas de pasión”), Christian Slater (“Broken Arrow”), Kirsten Dunst (“Spiderman”), Stephen Rea (“Underworld Awekening”), Antonio Banderas (“Two Much”), Thandie Newton (“Misión Imposible II”). Presupuesto: 60 millones de dólares. Recaudación: 223 millones. Premios: fue nominada a dos Oscar (Diseño de Producción y B.S.O) y a un Globo de Oro para Kirsten Dunst.


Franquicia: en 2002, se estrenó la adaptación de “La reina de los condenados”, que fusionaba en una sola película, lo narrado en “El vampiro Lestat” (la segunda entrega de la saga) y la mencionada “La reina…”. En esta nueva encarnación, Stuart Townsend se metía en la piel de Lestat, si bien el resultado no puede compararse, ni a nivel artístico ni económico, a la película que hoy reseñamos. Actualmente, la autora de las novelas, Anne Rice, ha recuperado los derechos de las 12 entregas que componen la serie, y estaría trabajando junto a su hijo en el desarrollo de una ficción televisiva, sin que todavía haya una cadena que haya comprado el proyecto. La última aventura literaria, que llevaba a Lestat a las ruinas de Atlantis, llegó a las librerías el pasado noviembre de 2016.


Sinopsis: un periodista que se dedica a grabar los testimonios de desconocidos a los que encuentra por la calle se topa una noche con Louis de Pointe du Lac, un vampiro que le relata la historia de toda su vida, desde que despertó a las tinieblas en 1791, cortesía de Lestat, un vampiro nacido en el viejo continente que tiene un sentido de la humanidad mucho más desapegado que el propio Louis, quien se resiste a matar. Así, Lestat convierte también a Claudia, una niña, para que haga compañía a Louis y sean por fin una familia. Pero pronto, la propia Claudia despertará un odio hacia su creador que podría acabar en sangrienta tragedia.


Crítica: “Así que quieres que te cuente la historia de mi vida”. Hoy en día, estamos bastante cansados de los vampiros. Y de los hombres lobo. “Crepúsculo”, “True Blood”, “Underworld”, “Las crónicas vampíricas”… hay una sobreexposición del monstruo, la mayoría de las cuales son grandes producciones. Pero en los 90, Drácula y sus imitadores estaban asociados con las antiguas películas de la factoría Hammer, en subproductos de dudosa calidad. Tuvieron que llegar Coppola y Jordan para estilizarlo, para darle un trasfondo, convirtiendo a las diabólicas criaturas en protagonistas y, paradójicamente, sacarles su lado humano. Así tenemos esta excelente “Entrevista con el vampiro” que cuenta con un diseño brutal de Dante Ferretti y un plantel de actores que incluso hoy en día harían palidecer a cualquiera. Especial atención a Cruise, jugando aquí con los rumores sobre su orientación sexual, en una composición (inclusive de gestos, con esas manos que salen a pasear) de lo más afeminada. También para nuestro Banderas, que acababa de desembarcar en los States y la niña Dunst, que irrumpió en el mundo del cine por la puerta grande emulando a Shirley Temple con sus ricitos y consiguió no convertirse en uno de esos niños prodigio caídos en desgracia.


Resumiendo: una de las mejores películas de todos los tiempos dentro del subgénero vampírico, que también se puede disfrutar aunque no te gusten los colmillos. El terror, el romanticismo y la atracción sexual comúnmente asociada al género, sublimada a su máximo exponente. Que se lo digan a la Dunst, convertida en la niña más odiada del mundo: los dos primeros besos de su vida se los dieron Tom Cruise y Brad Pitt. A día de hoy… todavía no se ha decidido por quién le gustó más. “Claudia, has sido una niña muy mala. Y muy desobediente”.


Curiosidades: el primero en utilizar el mito del vampirismo fue Bram Stoker en su conocida novela “Drácula”. Rice, como todos los que han querido utilizar a los chupasangres, se inspiró para su aclamada novela, dándole una vuelta de tuerca y profundizando en su lado más romántico y barroco. Tal fue el éxito de sus “Crónicas Vampíricas” que en 1992 el cine decidió sacar tajada con el “Drácula” de Francis Ford Coppola, que en 1992 reventó las taquillas de todo el mundo y fue nominada a 4 Oscars. Lo gracioso es que dicha versión tenía más puntos en común con la obra de Rice con la del propio Stoker, así que la novelista decidió tomar venganza adaptando en guión su propio libro y con un diálogo donde los protagonistas se refieren a Bram Stoker (sin mencionarle directamente) y uno lo califica como “un irlandés borracho”.


Memorable: la pantomima teatral del Teatro de los Vampiros, donde unos ingenuos parisinos creen estar viendo una función cuando realmente están asistiendo a un auténtico banquete de los “No Muertos”. Curiosamente, no es una invención de Rice. La mezcla de teatro y circo con el terror sigue triunfando incluso en nuestros días. Y es que en el fondo… nos encanta que nos den un buen susto.


Mejorable siempre tendremos el eterno debate, con algún gafapasta que dirá “El libro es mucho mejor” (afirmación que suele ser en parte cierta… pero también de auténticos tostones se han hecho grandes películas, y si no que se lo digan a “El padrino” de Mario Puzo). En este caso, tanto la novela como la película son buenas.



Parafraseando: en éste SPOILER que imagino que ya no fastidiará a nadie, Pitt termina de contar su historia y, lejos de lo que era su intención, el periodista al que encarna Slater le pide que le convierta. Cuando el vampiro se pone serio, Slater sale corriendo pero… ¿quién le encuentra al ritmo del “Shympathy for the devil” de los Rolling Stones? Él mismo lo dice: “Supongo que no necesito presentación”.

Crítica de "THE VAMPIRE DIARIES: primera temporada"


Creada por: Kevin Williamson. Basada en: la serie de novelas homónimas de L.J. Smith. Cadena: The CW. Emisión: septiembre 2009-mayo 2010. Episodios: 22. Intérpretes: Nina Dobrey, Paul Wesley, Ian Somerbalder, Steven R. McQueen, Sara Canning, Katerina Graham, Candice Accola. Audiencias: en su país de origen, la primera temporada tuvo una media de 8 millones de espectadores. Premios: también arrasó en los “Teen Choice Awards”, ganando 7 galardones.


Principal: en la ciudad ficticia de Mystic Falls, en Virginia (EEUU), la joven Elena Gilbert y su hermano Jeremy intentan sobreponerse a la muerte e sus padres, volviendo de nuevo al instituto. Allí, Elena empieza una relación con el misterioso Stefan Salvatore, quien pronto se descubre que es un vampiro, convertido en 1864, y que solamente se alimenta de animales y bolsas de sangre. Tanto Stefan como su hermano, Damon, fueron convertidos por la misma persona, la despiadada Katherine Pierce, con quien ambos iniciaron una relación. Damon, de regreso en Mystic Falls, crée que Katherine y otros vampiros están sepultados en una cripta sellada con magia bajo las ruinas de una antigua iglesia, por lo que buscará desesperadamente la forma de romper el surtilegio con la ayuda de Bonnie, amiga de Elena, quien desciende de brujas.


Secundario: el grupo de “los Miembros Fundadores”, que saben de la presencia de los vampiros, comienzan a conspirar contra ellos buscando un arma capaz de destruirlos a todos a la vez. Entre ellos está John, tío de Elena, quien más tarde resulta ser el padre verdadero de ésta. Elena también descubre que su madre auténtica es Isobel, esposa de Alaric (nuevo profesor de historia), a la que se creía muerta pero que en realidad fue convertida por Damon años atrás en vampiresa.


SPOILER: Stefan y Damon sobreviven al ataque de los Miembros Fundadores, pero el resto de vampiros que habían huído de la cripta son reducidos a cenizas junto con el alcalde Lockwood y otros inocentes. Damon llega a casa de los Gilbert y encuentra a Elena; ámbos rompen la tensión sexual entre ellos con un beso… sin saber que Elena es en realidad Katherine haciéndose pasar por ésta. De este modo, Katherine consigue también apuñalar a John Gilbert. Y en ese momento… Elena regresa a su casa.



Crítica: con la primera entrega de “Crepúsculo” arrasando en los cines un año antes, el creador de dos obras tan diferentes como “Scream” y “Dawson crece” fue el primero en anticiparse a la nueva moda y presentó una especie de versión televisiva de lo mismo, que encontró su hueco perfecto en la cadena CW. Mtv, por ejemplo, aún tardaría dos años en presentar a su “Teen Wolf”, que no dejaba de ser otra vuelta de los mismos conceptos pero con hombres-lobo en lugar de vampiros. En definitiva, Williamson estuvo en el momento y el lugar adecuado, y supo vertebrar su “diario vampírico” en otro triángulo amoroso, el de los hermanos Salvatore con Elena, amén de subtramas con ex novios y demás “fauna” de las series adolescentes tipo “Sensación de vivir” o “The O.C.” que conseguían mantener el tipo en una temporada larguísima de 22 episodios. La inclusión de collares de verbena o anillos mágicos que impiden a los personajes morir por causas sobrenaturales, junto a giros sorpresas del tipo “Luke… yo soy tu padre”… todo vale para una ficción de perfil bajo cuya mayor ventaja es, precisamente, que sabe a qué público va dirigido y lo confía todo al pétreo físico de Wesley (una especie de Mario Casas norteamericano, que sale sin camiseta siempre que puede) y el magnetismo animal de Somerhalder, que salió rebotado de “Perdidos” para tener mucho más peso en esta nueva serie. Teniendo en cuenta que ya van por la sexta temporada y lo mucho que se ha enrevesado la cosa, aconsejaría a alguien que nunca hubiese visto “The Vampire Diaries” que se abstuviera de empezar a hacerlo y cogiese cualquiera de las novelas de Anne Rice que pusieron de moda lo de los “vampiros románticos”. Pero sin duda, las “crepusculistas” tienen aquí una apuesta segura.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Primer avance de "Midnight, Texas", de NBC

NBC ha lanzado el tráiler oficial de 'Midnight, Texas', nueva serie inspirada en la exitosa saga escrita por la misma autora de 'True Blood', Charlaine Harris. Al inicio de la serie nos encontramos con Manfred (François Arnaud), un médium que trata de huir de su peligroso pasado y acaba en Midnight, donde parece que la frontera entre los vivos y los muertos es particularmente fina. Y esto hará que se encuentre a vampiros, brujas, hombres lobo y otras extrañas criaturas. Rodeado de seres de otros mundos, puede que Manfred encuentre finalmente el lugar al que pertenece. Por su parte el primer episodio está dirigido por el también director del piloto de 'Mr. Robot', Niels Arden Oplev, responsable también de la primera adaptación de 'La Saga Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres'. La saga de Charlaine Harris en la que se basa la serie se compone de tres libros: 'Midnight Crossroad' (2014), 'Day Shift' (2015) y ‘Night Shift' (2016). 'Midnight, Texas' se estrenará en julio en Estados Unidos, en el canal NBC, y, poco después, en Syfy España. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

lunes, 13 de febrero de 2017

"Castlevania" tendrá su serie animada en Netflix este año


“Castlevania”, la mítica saga de videojuegos de Konami que desde 1986 cuenta la historia de la familia de cazadores de vampiros Balmont contra el conde Drácula, tendrá una serie de animación producida por Netflix este año 2017, y su “showrunner”, Adi Shankar, ha prometido que será para adultos y sangrienta al estilo de “Juego de Tronos”. La trama de la serie de Castlevania se ambientaría en el año 1400 y en concreto inspirada en el videojuego Castlevania III: Dracula´s Curse, lanzado en NES en el año 1989 y que no se llegó a distribuir en nuestro país de manera oficial. En este videojuego el protagonismo recae en Trevor Belmont en su ardua tarea de limpiar Europa de los malvados secuaces de Drácula.  Aún se desconocen, no obstante, muchos detalles sobre la nueva ficción que los fans ya esperan entusiasmados, como si habrá algún actor famoso que prestará su voz en la V.O. o la fecha de lanzamiento de toda la temporada en la famosa plataforma de streaming. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

viernes, 10 de febrero de 2017

Crítica de "Underworld: Guerras de sangre"


Año: 2016. Dirección: la debutante Anne Foerster. Intérpretes: Kate Beckinsale (“Pearl Harbor”), Theo James (la serie de películas “Divergente”), Tobias Menzies (las series “Juego de Tronos” y “Outlander”),, Lara Pulver (Irene Adler en “Sherlock”), James Faulkner (“El diario de Bridget Jones”), Charles Dance (Tywin Lannister en “Juego de Tronos”), Bradley James (la serie “Merlín”). Presupuesto: 35 millones de dólares. Recaudación: 78 millones (hasta la fecha).

Curiosidades: es la quinta entrega de una saga que empezó con “Underworld” (2003), “Underworld Evolution” (2006), “Underworld: La rebelión de los licántropos” (2009) y “Underworld: El despertar” (2012). En total, las cinco entregas superan los 500 millones de recaudación a nivel mundial, lo que duplica el presupuesto conjunto de las mismas. Desde hace un par de años, se habla de un posible spin-off para la pequeña pantalla que todavía no se ha concretado.

Sinopsis: la milenaria guerra entre vampiros y licántropos ha llegado a su punto más encarnizado, y Selene es la diana de ambas facciones por tanto en cuanto su hija mestiza puede ser la clave para inclinar la balanza de un bando o de otro. Animada por su único amigo en esos momentos, David, ambos aceptan unirse de nuevo al “Aquelarre del Este” para que les ayuden a ganar la guerra, pero pronto descubrirán que sólo han sido objeto de una nueva traición.

Crítica: “He vivido mil años. Tal vez viva mil más. O tal vez muera mañana. Pero no le temo  la muerte, porque la he mirado a los ojos”. Empezaré esta reseña aplaudiendo la iniciativa de los responsables del film de hacer un breve resumen de la franquicia en los primeros minutos, pues a estas alturas de la película, hay poco que recuerde de ella. Y me gustaría decir que ese recordatorio no es necesario para comprender la película que nos toca, pero estaría mintiendo. “Guerras de sangre” no es una unidad independiente, sino que sólo es  un capítulo más dentro de una saga que sería mucho más coherentemente consigo mismo si hubiese dado el salto a la televisión, como se viene rumoreando desde hace un tiempo. De hecho, sólo hecho en falta en esos primeros minutos que no comience con una voz diciendo: “Anteriormente, en “Underworld”…”, como se hace en muchas ficciones televisivas. La mera existencia de esta película, pues, ya es toda una incógnita para mí. ¿Alguien recuerda cuando ver cinco entregas de una misma franquicia estrenadas en pantalla grande era poco menos que una quimera? Reconozco que a la primera entrega de la sempiterna guerra entre chupasangres y hombres-lobo le vi cierta gracia por le hecho de mostrar una puesta en escena similar a “The Matrix”, con sus personajes vestidos de cuero negro y desenfundando armas a pares, que escupían casquillos a tutiplén. Además, la prota era Kate Beckinsale, una chica de la que muchos esperaban grandes cosas y que, a priori, era más guapa que Carrie-Anne Moss (sí, ya sé que para gustos colores), amén de una premisa argumental que recordaba los cómics de “Wetworks”. Bueno, pues en esencia, eso es lo que encontraréis aquí, más allá del galimatías de su intra-historia donde aparecen personajes que recuerdas vagamente y un “macguffin” (la búsqueda de la hija de Selene) que nunca llega a resolverse, aunque tampoco es que te importe mucho, la verdad, de no ser porque entre eso y la escena final un tanto incomprensible, todo parece indicar que la intención de las partes implicadas en este proyecto no es que éste sea el final de la historia. ¿Da para más? No. Pero bueno… tampoco daba para cinco, y aquí estamos.

Resumiendo: no tengo ningún problema en que haya gente con talento (o que lo aparentan) en esta película, intentando mantener caliente un cadáver que hace ya mucho que quedó tan frío como en teoría lo son los propios vampiros. Cada uno se ajusta sus cuentas personales mirándose al espejo por las mañanas y oye… si ellos no tienen reparos… ¿quién soy yo? Pero cuanto menos, se les exige que lo maquillen un poco. Esta es la quinta entrega de una saga y, exceptuando la tercera (que era una precuela o spin-off o ni me acuerdo, pero me pareció rescatable por tanto en cuanto añadía algo más a lo ya sabido) el resto han seguido auto-plagiándose, de tal manera que no sabría distinguir cuál es la primera, la cuarta o la que hoy toca. Empero, todos tenemos nuestros “placeres culpables” cinéfilos, e imagino que para algunos la serie “Underworld” lo sea, más allá de que yo pueda entenderlo o no. Pero insisto: el público no es tonto. Lo que tiene es mucha paciencia. Pero eso, como todo en la vida, se acaba. Tarde o temprano. Y en lo que a esta franquicia respecta… ya es muy tarde.

Memorable: hay muchos momentos de la película (en las escenas de acción, vaya), donde creí intuir que habían abrazado sin rubor el espíritu “Dragon Ball”, como la estupenda pelea sobre el hielo entre Selene y el jefe de los licántropos, por más que los efectos digitales chirriasen unpoco. Pero lo de la Beckinsale transformada en “super saiyan” (con el pelo de rubio inclusive, aunque sea por los efectos de los rayos del sol)… bueno, bueno, bueno. Tremendo.

Mejorable: la sensación de que a todos les da un poco igual lo que están haciendo. El sin sentido de la premisa argumental (Selene, traicionada mil veces, regresa a lo que suponemos más parecido a un hogar para ella… sólo para que la traiciones de nuevo y vuelva estar como al principio). Al menos ya han explicado qué es lo que pasó con Michael, el padre de la hija de Selene, que  si mal no recuerdo desapareció en la segunda entrega y no parece que tenga intención de volver. Ah, por cierto… está muerto.


Parafraseando: Lara Pulver, que interpreta a “Semira”, es la única que parece estar realmente disfrutando con lo que le toca. Una dominatrix que viene a ser algo así como la némesis de Selene y que tiene un advenedizo únicamente para tener sexo y poco más. La siguiente conversación la tiene justo antes de ponerle la mano en la nuca al susodicho y hacer que “baje al pilón”. Magnífico: “Yo pienso…” “No pienses, Varga. Te harás daño, amor. Hay otras formas de que pruebes tu devoción”.