Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta adele. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta adele. Mostrar todas las entradas

sábado, 11 de marzo de 2017

Detalles del nuevo disco de Eminem


Aunque es difícil, porque los rumores no hacen más que correr por internet como la pólvora. Tras el lanzamiento de “Campaign Speech” como adelanto del trabajo que debería haber salido al mercado en 2016, parece que el título provisional del álbum será “Success”, y podría contener 21 cortes, con colaboraciones de Adele, Rihanna, Snoop Dogg y Dr Dre. Y es que los fans están desesperados por escuchar lo nuevo de Slim Shady desde que en 2013 apareciese “The Marshall Mathers LP” (vercrítica), pero eso no quiere decir que el rapero haya estado en un tiempo de asueto, ni mucho menos. Compuso temas para la banda sonora de “Suicide Squad” y el “Phenomenal” de la peli pugilística que él mismo iba a interpretar hace años pero que acabó protagonizando Jake Gyllenhaal, “Southpaw”, y el pasado mes de febrero de este 2017 hizo su aportación al tema “No Favours”, de Big Sean, donde arremetía contra el reciente presidente electo, Donald Trump, llamándole “perra”. Y es que parece, de hecho, que la reciente actualidad de su país ha hecho retrasar la salida del nuevo trabajo, pues le ha inspirado nuevas letras amén de hacerlo más actual. Por último, Eminem también anda ocupado encargándose de la producción ejecutiva y dirección musical de “Motor City”, la serie de Paramount Televisión basada en la película “Narc”, de la que os hablamos hace apenas unos días (ver noticia) y que se rodará en su ciudad natal, Detroit. Conforme se vayan confirmando todos estos puntos, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

viernes, 3 de marzo de 2017

Crítica de "SKYFALL" (2012)


Año: 2012. Director: Sam Mendes (“American Beauty”). Basada en: el personaje creado por Ian Fleming. Intérpretes: Daniel Craig (“Munich”), Judi Dench (“Philomena”), Javier Bardem (“Éxtasis”), Naomi Harris (“28 días después”), Albert Finney (“Big Fish”), Joseph Fiennes (“Shakespeare enamorado”). Presupuesto: 160 millones de dólares. Recaudación: 1108 millones. Premios: entre otros, ganó 2 BAFTA, 2 Grammy y 2 Oscar, uno de ellos para Adele, encargada del tema principal de la B.S.O.

Curiosidades: es el film número 23 de la saga y conmemoró el 50 aniversario de la misma en cines. Entre otros récords, fue la primera de la serie en estrenarse en cines IMAX y la primera en recaudar más de mil millones. Es la tercera película de Craig con el esmoquin más caro y elegante de la historia del cine, tras “Casino Roylae” y “Quantum of Solace”. Aún le quedaría por rodar una cuarta, “Spectre”, igualando el número de Pierce Brosnan. Sin embargo, en el momento de escribir estas líneas, su continuidad en la saga no está garantizada.

Sinopsis: James Bond, el agente 007, falla en una misión en Estambul al intentar detener a un ladrón que se ha hecho con un archivo donde constan las identidades de los espías británicos repartidos por todo el mundo. No solamente falla, sino que además es herido por “fuego amigo” y dado por muerto. Tras un tiempo dejando que le crean fallecido, no tendrá más remedio que regresar cuando la sede del MI 6 en Londres es víctima de una atentado explosivo y la vida de M se pone en peligro por las ansias de venganza del enigmático Silva, un antiguo agente secreto que también se sintió traicionado por su propia gente y no descansará hasta ver muerta a su antigua jefa.

Crítica: en 1983, la Warner Bros se anotó uno de los tantos más famosos de la historia del cine al estrenar “Nunca digas nunca jamás”, donde un Sean Connery de más de cincuenta años demostraba que todavía no estaba viejo para el papel. Bastante de aquel divertido juego tenemos en “Skyfall” (impagable ver a Bond teniendo que superar las pruebas físicas), un blockbuster crepuscular que muchos aventuraron a considerar el mejor de la saga. Yo no seré tan optimista, y empezaré diciendo que lo tenía fácil para superar a “Quantum of Solace”, un film que he visto en dos ocasiones y que en ambas me ha hecho dormir cual perezoso. Mendes (sin duda el gran reclamo de esta entrega, quitándole el puesto a las “chicas Bond”) no es tonto: sabe que tiene que dejar su impronta, pero también es consciente en todo momento de que lo que aquí se trata es de hacer dinero. Su gran baza es coger lo mejor de “Casino Royale” (es decir: ese look a lo “Bourne” y el gran gancho de Judi Dench jugando a vender palomitas) y los explota al máximo mezclando ahora un poco del Batman de Nolan o ese tiroteo final a lo Sam Peckinpah o el Curtis Hanson de “L.A. Confidential”. Javier Bardem, por su lado, le saca el mayor partido posible a una especie de “Joker” que tarda bastante en aparecer y, una vez explicado su plan… resulta ser la cosa más vulgar del mundo. Pero aún con todo, se queda con los mejores momentos de un film con un metraje algo excesivo que, sin embargo, consigue lo que pocas franquicias hacen: cerrar un círculo con su pasado reciente… y sembrar las bases de lo que llegará en el futuro.

Resumiendo: después de sólo dos películas como Bond, la continuidad de Craig como merecedor de la licencia para matar se cuestionaron en grado sumo (sonaron desde Clive Owen a Chris Hemsworth, pasando por Orlando Bloom o un Will Smith que habría sido el primer actor negro en enfundarse el esmoking). Finalmente, Mendes supo sacarle partido a un agente secreto que, como los deportistas de élite, ven su jubilación anticipada cuando aún se encuentran en el cénit de sus aptitudes. Nadie dudaba ya de que el rubio actor debía seguir bebiendo el vodka-Martini. Y Mendes, desde luego, junto a él. Después de todo, si hay algo que hemos aprendido en la franquicia del agente al servicio de Su Majestad es que si algo funciona… ¿para qué cambiar?

Memorable: desde ese reboot que fue “Casino…”, las cintas de Bond empiezan con una espectacular persecución que, en ocasiones, se convierte en lo mejor de la película, por su aparatosidad. La de “Skyfall”, por el sabio uso de un Mendes que debutaba rodando este tipo de acciones, pasa automáticamente a ser una de las mejores filmadas de todos los tiempos, por el sabio manejo de una cámara que lo muestra todo sin necesidad de cambiar constantemente de plano.

Mejorable: bien alguno de los puntos más fuertes asociados al personaje se ven reforzados, otros (como su magnetismo sexual, los gadgets, y ese aire un tanto “naif” del espionaje de altos vuelos”) se pasan casi por alto, como si estuviesen pasados de moda. Aunque bueno… con el recuerdo de las pistolas láser o la mochila-cohete que si mal no recuerdo manejaba Roger Moore… quizás no hace mucha falta que regresen.


Parafraseando: algo que siempre ha tenido el espía con licencia para matar han sido unos diálogos repletos de frases lacerantes, con ese tonito chulesco y mordaz, que lógicamente no se iba a dejar de lado en esta ocasión, donde Bond se reencuentra con la agente de campo que le hirió sin querer: “Si te consuela, un objetivo en movimiento es muy difícil de dar” “Entonces sigue moviéndote”.

miércoles, 8 de febrero de 2017

SAM SMITH: in the lonely hour (2014)


Información general: reseña de “In the lonely hour”, álbum debut del cantante británico Sam Smith, lanzado por Capitol Records en mayo del 2014 y del que se han extraído los singles: “Lay Me Down”, “Money On My Mind”, “Stay With Me”, “Like I Can” y “I´m Not The Only One”. El disco entró directo al uno en la UK Charts superando al “Ghost Stories” de Coldplay, y número 2 en la estadounidense Billboard, por detrás del “Ultraviolence” de Lana del Rey, siendo hasta la fecha el único artista que ha vendido más de un millón de copias en ambas listas en el 2014. Es uno de los favoritos en la próxima edición de los Grammy, con 5 nominaciones.

Crítica: hay que ser muy gilipollas para no celebrar la llegada de Sam Smith como el mejor cantante de este año (quizás de lo que llevamos de milenio). El año pasado, mis dos canciones favoritas fueron el inevitable “Happy” de Pharrell Williams y el “La la la” de Naughty Boy, que se desmarcaba del resto de éxitos discotequeros con la aportación vocal de Smith, un joven que ha llamado la atención por su espectacular falsetto pero que realmente tiene un registro amplísimo, agradable también en los tonos más graves. Muchos critican “In the lonely hour” por su (según el parecer de ellos) “pobreza musical”. No sé si se refieren a las canciones más acústicas o a la fusión en otras del soul con la electrónica, al estilo de la mencionada colaboración con Naughty Boy. O al equilibrio que se produce entre ambos estilos en el conjunto global. Lo digo porque sólo hay que escuchar algunos remixes de “Latch”, donde algún productor supuestamente prestigioso destroza el tema, para darse cuenta de que la sencillez, en la versión del álbum, con ese violín rasgado que entra justo a tiempo, son la mejor elección en este caso. Quizás el punto más en contra de Smith son las inevitables comparaciones con Adele, quien contaba además con su misma edad cuando lanzó su aclamado “21” (con lo que el factor “juventud” tampoco cuenta), y si bien el género o esas arrancadas de salvajismo épico en la magistral “I´ve told you now” (que, siendo lo mejor del disco, curiosamente no ha sido lanzado como single) pueden recordar a aquella, pero también es injusto poner un listón tan grande para un chaval que acaba de iniciarse en la industria (por cierto, el mencionado “21” de Adele era su segundo LP y no su debut, como es el caso). ¿Qué pasa? ¿Debemos tomar a partir de ahora, como vara de medir, a los más grandes en comparación con los que llegan? Pues entonces… vamos a quedarnos solos. “In the lonely hour” es un trabajo superlativo, que te transporta a otras épocas, aquellas donde la música todavía se juzgaba por emociones y no por cifras de ventas, contando además con uno de esos temas, el radiadísimo “Stay With Me”, que se seguirá escuchando durante generaciones como un clásico. Pocos discos del 2014 pueden decirlo. Lo mismo puede decirse de un artista que, con su primer trabajo, ha creado su propio sello característico (esa forma de romper las melodías con los falsettos, que en ocasiones suena a travesura infantil y en otras te sesga el alma como un afilado cuchillo). Lo dicho: “In the lonely hour” es uno de esos LP que, no sólo debes regalar, sino que también debes quedarte en tu estantería. Y sí, en eso sí que se parece al “21” de Adele.