La rapera más “cool” del panorama, Nicki Minaj, prepara el
que será su cuarto álbum de estudio, todavía sin fecha ni título pero de
inminente aparición, según todos los indicios. La de Trinidad y Togago, que
acaba de firmar con la agencia Wilhemina Models para sacarle partido a sus,
entre otros, 77 millones de seguidores en Instagram, ya ha desgranado tres
sencillos promocionales en su canal de YouTube: “Change It”, “No Frauds” y “Regrets
in your Tears”, los dos primeros con la colaboración de Lil Wayne, y con Drake
también participando en el segundo. Además, en su prolífica actividad desde que
empezó el año también se encuentran sus colaboraciones con la DNCE (la banda
del mediano de los otrora Hermanos Jornas) en el tema “Kissing Strangers”, y “Swalla”,
el hit para Jason Derulo cuyo videoclip es de los que se califican como “alto
voltaje”. Por último, también destacar su colaboración en “Do You Mind”, tema de
DJ Khaled donde se marca algunas estrofas junto a Chris Brown o Rick Ross,
entre otros. Por si fuera poco, en 2016 participó en un papel secundario en el
éxito cinematográfico de “La Barbería 3”, que sin duda marcará un punto de
inflexión en su carrera. Con más de 20 millones de sencillos vendidos a sus
espaldas y diez nominaciones hasta la fecha en los premios Grammy, no cabe duda
que el nuevo trabajo de Nicki será uno de los grandes acontecimientos del año. Desde
Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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martes, 18 de abril de 2017
Nicki Minaj prepara su cuarto álbum de estudio
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lunes, 17 de abril de 2017
Crítica de "CHRIS BROWN: X" (2014)
Información general:
reseña de “X”, sexto álbum de estudio de Chris Brown, lanzado por RCA records
en septiembre de 2014. Se compone de 17 temas con colaboraciones vocales de Lil
Wayne, R. Kelly, Usher, Brandy o Akon, entre otros. Antes del álbum, debido a
los contínuos retrasos por los problemas legales de Brown, se lanzaron los
singles promocionales “China Fine”, “Dont Think They Know” y “Love More” que,
finalmente, no forman parte del tracklist y se editaron en un EP aparte.
Posteriormente, se lanzaron “Loyal” y “New Flame”, que sí aparecen en el
trabajo. Debutó número 2 en la lista de Billboard, vendiendo más de cien mil
copias.
Crítica: “Tengo
una chica blanca con tetas falsas. La llevo conmigo a la bahía, con los ojos
cerrados, a fumar marihuana (…) Ella quiere follarse a todos los raperos”.
Chris Brown nunca ha sido un artista “real”; más bien, sus trabajos eran un
referente para ver por dónde iban los tiros del r&b en cada momento, pues
Brown se limita a hacer un “corta y pega” de lo más “cool” que estén haciendo
sus coetáneos, a la postre que los salpicaba con sus influencias de toda la
vida. Lo más elogiable que se puede decir de él es su capacidad para volver a
levantarse después de su caída en desgracia por el asunto Rihanna y el debacle
de su postrero “Grafitti”; aunque claro, habría que discutir si moralmente es
de aplaudir que haya tenido recursos (o los santos cojones) de volver al mundo
del entretenimiento tras haber sido condenado por malos tratos. Pero bueno… a
lo que vamos. Si en su álbum debut, Brown plagiaba la portada del “Thriller” de
Michael Jackson (además de sus coreografías), en “China Fime” se apropia de su
característico gritito y en “Add me in” hace lo propio con su forma de jugar
con los susurros y cambios de voz. Por otro lado, su pose en las letras de
misoginía mezclada con romanticismo cursi, que no eran más que una imitación de
R. Kelly, hacen que cuando éste aparece en “Drown in it” (una oda al
cunnilingus) sea difícil discernir quién es quien. Además, raya en lo absurdo,
auto-plagiándose en las bases de “Loyal” y “Come to do”. En general, “X” se
mantiene gracias a los “amiguetes” de los que ha sabido rodearse, dando un paso
más en su carrera: no sólo ha conseguido un estilo propio “mimetizándose” (por
no seguir con los símiles de “robando”) a otros artistas, sino que su nuevo LP
es un “que pase el siguiente”, desde Trey Sonz hasta la difunta Aaliyah, que le
hace los coros en otra canción que finalmente no se incluyó en el tracklist
final. Esto es especialmente llamativo, ya que la intención de Brown, según él
mismo confesó, era alejarse del AutoTunes y el resto de maquinitas para hacer
un homenaje a los años dorados del soul y la instrumentación orquestal más
clásica. Algo de eso había en “China Fine”, que suena al auténtico Jacko y al
Stevie Wonder de sus buenos años. Peeeeero… como el single no fue bien recibido
en las listas y pasó un año y medio entre su lanzamiento y el del propio disco…
pues volvemos a lo que hemos hecho en los dos discos anteriores, que es lo que
funciona, y los experimentos, como quien dice, para la Coca-Cola. O para otros
que tengan más redaños. En resumen: “X” no sentará cátedra en el panorama
musical actual, pero puede llegar a resultarte divertido. Además, es tan
extenso, que alguna pista habrá que te llame la atención.
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miércoles, 1 de marzo de 2017
LIL WAYNE: tha carter III (2008)
El “Pequeño Wayne” es el mc que, hoy por hoy, está tocado
por la varita de los dioses del flow, al igual que en otros momentos de la
historia del hip hop lo estuvieron leyendas como Tupac o Notorious B.I.G (y ojo
a las comparaciones). Esto ha hecho que, a pesar de sus problemas con la
justicia, sea el artista de moda, solicitado por toda la industria musical,
desde Chris Brown a Jennifer López, pasando por Kelly Rowland o tantos otros.
Pero todo eso comenzó con “Tha Carter III”, su sexto album de estudio publicado
en 2008 por Cash Money Records. Ya antes de este trabajo, Wayne estaba
considerado como la jóven promesa del hip hop, pero hasta la fecha lo era en
círculos estrictamente raperos. “TC3″ (para abreviar) fue el álbum destinado al
gran público, con colaboraciones potentes de un ábanico amplio de artistas, no
estrictamente ceñidos al hip hop… pero tampoco sin venderse o traicionarse a sí
mismo. T Pain, Jay Z, Babyface, Robin Thicke… Y claro, con estos elementos,
estaba claro que éste era el disco que el público esperaba. Vendió más de un
millón de copias en su primera semana, se colocó como número uno y llegó hasta
los tres millones de copias a finales de ese mismo año, ganando un Grammy al
Mejor Disco de Rap y lanzando cuatro singles: “Lollipop”, “A Milli”, “Got
Money” y “Mrs Officer”. Musicalmente, el disco define muy bien el estilo de
Wayne, dividido entre temas más hardcore y otros que coquetean con el r&b o
incluso el pop. Es un trabajo maduro (no hay que olvidar que era su sexto disco
ya) pero a la vez sigue con ese flow risueño, juguetón e infantil (claramente
destacado en uno de los mejores temas: “Mr Carter”). Entre las bases hay
algunas sorpresas, como el sampler de “Dont let me be misunderstood” del grupo
Santa Esmeralda, incluido en la banda sonora de Kill Bill Vol. 1. Pero lo que
más destila el conjunto del trabajo, ya sea sobre un beat gangsta o unos
acordes melódicos de guitarra, es que Lil Wayne se comunica en hip hop. Para él
es su lenguaje, más allá del idioma. Le sale con una naturalidad que asombra;
en muchos momentos, parece totalmente improvisado, como si le hubieran abierto
el micro y hubiesen grabado lo primero que le surgía por la mente (que,
obviamente, no sería así). En fin, que si alguien quiere saber cómo empezó a
fraguarse la leyenda de uno de los mejores mc de la actualidad, sin duda “TC3″
es el mejor momento en su carrera para asomarse. No era el primero, y quizás
tampoco el mejor, pero sí el más ecléctico. Lil Wayne en estado puro. Ah, y por
si lo dudabas, “Lollipop” va sobre mamadas, sí. Pero luego en “Comfortable” se
muestra tan tierno diciéndole a su chica que la va a hacer sentir como Beyoncé,
que uno se pregunta cuál es su carácter real y cual es la pose que interpreta. O
quizás tenga una dualidad bastante acusada. ¿No la tenemos todos?
sábado, 18 de febrero de 2017
NICKI MINAJ: pink friday (deluxe edition, 2010)
Información general:
reseña del album debut de la cantante Nicki Minai, lanzado al Mercado en
noviembre de 2010 por Young Money Entertainment, después de un par de maquetas
abaladas por Lil Wayne que la permitieron participar en singles de artistas
como Usher o Mariah Carey y negociar un contrato por el que se quedaba con
todos sus derechos, tanto de imagen como de canciones. Producido por CashMoney,
el disco vendió siete millones de copias en todo el mundo (dos de ellas en
Estados Unidos) y se editaron siete singles: “Your Love”, “Check it out”,
“Right Thru Me”, “Moment 4 Life”, “Fly” y “Super Bass”. Se editaron varias
versiones del álbum, con temas inéditos, con lo que el tracklist podía variar
de las 13 a las 19 pistas. Contó con colaboraciones vocales de Eminem, Drake,
Rihanna, Natasha Bedingfield, will.i.am y Kanye West.
Crítica: estamos
hablando de la rapera más exitosa desde Lauryn Hill y Missy Elliott, y eso ya
de por sí son palabras mayores. De hecho, “Pink Friday” se posicionó como
número 2 en la lista de Billboard desde el momento de su lanzamiento, sólo
superado por el “My Beautiful…” de Kanye West. Todo ello, sin embargo, no quita
de la mente de uno la sensación de que Nicki Minai ha inventado el “rap chicle”
y muchas de sus contribuciones parecen una pose o parte de una campaña de
marketing (como ese alter ego masculino y gay llamado Roman que no es sino una
copia del Slim Shady de Eminem). Sin contar, claro, con los samplers de
canciones muy conocidas por el imaginario colectivo, lo que hacen que, desde la
primera escucha, “Pink Friday” sea uno de esos discos que tarareas como si
fuese un greatest hits al uso. No obstante, al César lo que es del César. Nicki
Minai es una de esas apariciones en la industria musical que ocurren muy de
cuando en cuando y que la sacuden con aires frescos y divertidos. La rapera
originaria de Puerto España (en Trinidad y Tobago) tiene un flow rico y
descarado, pero además tiene algo que el resto de sus rivales no pueden hacer:
sabe cantar, y eso le permite transmutarse en muchas “Nickis” distintas. No
sólo es una chica chunga criada en el barrio de Queens, en New York, sino
también una geisha que le canta al amor y a las ganas de divertirse de una
chica joven como si de una Cindy Lauper se tratase. Y es que la Minai parece
haber hecho caso del consejo que en su dia Notorious B.I.G le diera a Lil Kim
(rapera con la que, por cierto, Minai mantiene una ruidosa guerra a través de
los medios de comunicación): “No rapées como si fueras un hombre. Ningún tío
quiere escuchar eso. Haz que me ponga cachondo”. La única forma de mantenerse
viva durante mucho tiempo en el difícil mundo del hip hop es ser versátil. Seamos
sinceros: Julio Iglesias puede tener sesenta años y seguir con lo “soy un
truhán, soy un señor”, pero dudo mucho que 50 Cent pueda llegar a esa edad y
mantener la pose de “yo era un camello al que tirotearon en la calle”. Por eso
Minai, desde el principio, se dirige hacia una audiencia mucho más amplia y
trata de llamar la atención con sus estilismos y sus “otras yo”. Pero para eso,
claro, lo primero es la música. Y lo cierto es que “Pink Friday” es un disco
maravilloso. Quizás uno de los mejores de todos los tiempos en la categoría de
“Álbum Debut de Artista Hip Hop Femenina”. ¿Qué ocurrirá en el futuro? Bueno,
lo cierto es que poco importa. Como dije al principio, Minai ha inventado el
“hip hop chicle”: usar… disfrutar… ¿y tirar? En el buen sentido, se entiende.
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