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viernes, 24 de marzo de 2017

Crítica de "GREEN LANTERN" (2011)


Año: 2011. Director: Martin Campbell (“Casino Royale”). Guión: Greg Berlanti (productor de las series sobre DC del canal “The CW”) y los escritores de cómics Michael Green y Marc Guggenheim. Intérpretes: Ryan Reynolds (“R.I.P.D.”), Blake Lively (“Gossip Girl”), Peter Sarsgaard (“House of Cards”), Mark Strong (“RocknRolla”), Angela Bassett (“Malcom X”), Tim Robbins (“Arlington Road”), Geoffrey Rush (Barbosa en la saga “Piratas del Caribe”… ver  crítica), Michael Clarke Duncan (nominado al Oscar por “La milla verde”), Taika Waititi (conocido por su faceta como director, por ejemplo de la future “Thor Ragnarok”).  Presupuesto: 200 millones de dólares. Recaudación: 219 millones. Premios: ganó un “People´s Choice” al Superhéroe Favorito.


Franquicia: desde el fracaso de la que nos ocupa, Warner Bros y DC Comics han estado dándole vueltas al regreso cinematográfico del personaje. Primero se especuló con una posible película junto a “The Flash”, luego una inclusión como secundario en la inminente “Justice League” y ahora se ha fechado una “Green Lantern Corps” para 2020 con David S. Goyer como guionista y Geoff Johns como productor. En pantalla, esta vez, John Stewart y Hal Jordan serían los roles principales, y la lista de actores que aspiran a darles vida pasan por Bradley Cooper, Jake Gyllenhaal y… sí, Ryan Reynolds.

Sinopsis: el piloto de combate Hal Jordan se topa con un alienígena moribundo que le entrega un anillo que le otorga poderes utilizando la fuerza de la voluntad. Pronto, descubrirá que portarlo le convierte en miembro de un cuerpo de pacificación intergaláctico conocido como los “Green Lantern Corps”, lo que también conlleva enfrentarse a una amenaza que puede destruir la Tierra y todos los seres que ama. Sin tiempo para aprender el verdadero alcance de lo que le ha sido otorgado, Jordan deberá aprender a ser un héroe. Quizás… el más grande de todos.


Crítica: empecemos diciendo que “Linterna Verde” es una película entretenida y un acercamiento correcto al personaje de DC Comics. Dicho está. Pero vamos a ser crueles en esta crítica, porque la oportunidad que Warner Bros perdió para hacer de éste un nuevo icono entre el público no iniciado (máxime teniendo en cuenta el alto nivel y el lugar que ocupaba en esos tiempos en los cómics gracias a Geoff Johns) fue tal… que uno se pone de los nervios sólo de pensarlo. Y el principal problema es ése: que a los responsables de la película se les ve el plumero desde el principio esperando que ésta sea la primera de una trilogía o una nueva franquicia cinematográfica, razón por la que cometen el mismo error garrafal que en su día acució a “Daredevil”: aglutinar en un metraje de poco más de hora y media, no sólo el origen del héroe, el villano de turno y la relación amorosa ineludible… sino también Abin Sur, Parallax, los “Green Lantern Corps”, el planeta Oa, los Guardianes, Killowog… y todo el que pase por allí. Con lo cual, uno tiene la sensación de que la película va a todo trapo pero “pasando por encima” de todas las cosas. Y si uno “pasa por encima” de todo, pues se encuentra con un film que tiene unas escenas espectaculares para hacer unos tráilers acojonantes… pero un acabado final carente de alma (porque al personaje principal no se le da la oportunidad de resultar carismático al espectador, por muchos chistes que le hagas decir a Reynolds), falto de épica (porque la amenaza de turno, por muchos CGI que utilices, no termina de parecer tan terrorífica) y prescindible (porque en un argumento, puedes añadir todas las subtramas que quieras… pero si el espectador no sabe qué trama es la principal… todas acaban siendo secundarias). Vamos, que en este caso (aunque en otras ocasiones lo aplaudo), tirar por la calle de en medio no era una opción. O te curras una película de dos horas y media como “Batman Begins”… o haces una de hora y media limitándote al origen del héroe (y luego ya, si tiene suerte y se hace otra, te lo llevas al espacio y lo que quieras).


Resumiendo: si no conoces el cómic en el que se basa y eres poco exigente, te entretendrá aunque no te dejará en la memoria un poso que vaya a durar mucho tiempo. Y si eres un friki como es mi caso… pues ya lo he dicho todo. Creo que ahora que hemos visto “Deadpool” y el empeño que el propio actor ha puesto en dicho proyecto para redimirse de la que nos ocupa, a todos nos hubiera encantado ver a Reynolds como el Green Lantern de “Justice League”. Desgraciadamente… no va a poder ser. ¿O quizás sí? Ya se sabe… “nunca digas nunca” en la ciudad de las estrellas.


Curiosidades: la idea de llevar al personaje había estado en desarrollo durante años, pero los vaivenes que dio el proyecto demuestran que no sabían muy bien qué hacer con él. El encargo se ofreció a Kevin Smith (que por aquellas fechas había terminado un borrador para un “Superman Lives” que nunca vio la luz), David S. Goyer (que había dirigido “Blade Trinity” y escrito el guión de “Batman Begins”) y… ¡Quentin Tarantino! Además, también se estuvo a punto de hacer una comedia al estilo de “La Máscara” de Jim Carrey, pero con Jack Black de protagonista. El mismo carrusel de nombres siguió para el papel principal que podría haber tenido las facciones del cantante Justin Timberlake o de Jared Leto, actor que actualmente es el Joker de “Suicide Squad”.


Memorable: la escena a mitad de los créditos finales, donde vemos a Siniestro poniéndose el anillo amarillo, que hace presagiar unos futuros “Siniestro Corps”… que me temo, nunca veremos. La intención de Warner y DC era emular lo que Marvel estaba haciendo con sus franquicias. A éste “Green Lantern” tendría que haberle seguido una peli sobre “Flash”, luego el “reboot” de Superman y finalmente la esperada “Liga de la Justicia”… para volver a empezar con un nuevo “Linterna Verde 2” y etc. Pero el fracaso de la que nos ocupa y el fallido intento de la ABC por una serie sobre “Wonder Woman” que se quedó en episodio piloto… hicieron a Warner Bros mirar de una maldita vez a lo que estaba haciendo Marvel y empezar a construir un universo cinematográfico “cohesionado”.


Mejorable: que no sabes qué destacar de la película. ¿Qué recordamos del primer “Superman”? La escena del helicóptero y el rescate de Lois Lane. ¿Del primer “Spiderman” de Sam Raimi? El beso bajo la lluvia entre Spidey y Mary Jane. ¿De “The dark knight”? Toda la caracterización de Ledger como el Joker y, especialmente, la escena del hospital volando por los aires. Pero… ¿escenas para el recuerdo de “Linterna Verde”?


El juramento: como Ryan Reynolds descubre pronto, no es ni “Hasta el infinito y más allá” ni “Por el poder de Greyskull”, sino el más solemne: “En el día más brillante, en la noche más oscura, ningún mal podrá escapar de mi vigía. Que aquellos que adoran el poder del mal teman ni poder… la luz de Green Lantern”.



Parafraseando: el alocado Hal Jordan cuenta a su colega friki su encuentro con el alien moribundo:  “Dijo que el anillo me ha elegido. Y que era un gran honor. Y una responsabilidad”. Su amigo le mira y responde: “¿Una responsabilidad? ¿Tú? A lo mejor en su planeta, “responsabilidad” significa… “capullo””.

sábado, 28 de enero de 2017

Crítica "GREEN LANTERN: renacimiento" (2004)


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Información editorial: reseña de “Green Lantern: Rebirth”, miniserie de 6 números realizada por Geoff Johns (guión) y Ethan Van Sciver (dibujo), publicada por DC Comics entre diciembre de 2004 y mayo de 2005. Fue un éxito de ventas, con una media de ciento cincuenta mil ejemplares cada número. Supuso el posterior relanzamiento de la colección con un nuevo número 1 y el mismo equipo creativo.

Antecedentes: desde su aparición en 1959, Hal Jordan había sido el portador del anillo de poder más famoso de la Silver Age, pero en 1994, como suele hacerse con otros personajes, DC decidió cambiar al personaje por otro más joven y sin tanto bagaje a sus espaldas, con la intención de captar a nuevos lectores. Así, se narraron una serie de historias donde Jordan enloquecía tras la destrucción de su ciudad natal, Coast City, y convertido en el villano Parallax, destruía la batería central de poder de los Guardianes, poniendo fin a los Green Lantern Corps y dejando a Kyle Rayner como único portador del anillo. Tras estos eventos vistos en “Hora Zero”, Jordan moría y posteriormente se convertía en la entidad conocida como “El Espectro”. Pero una vez más, las ventas mandan y, con la caída en picado del título en 2004, DC puso punto y final a la colección regular en el número 181 y contrató a Geoff Johns para traer de vuelta a Hal Jordan.

Argumento: Rayner descubre que Parallax, en realidad, era un parásito que se alimenta del miedo (dicha emoción, asociada con el color amarillo, de ahí que los Green Lantern no pudieran actuar contra dicho espectro de color), encerrado por los Guardianes dentro de la batería de poder y, desde ahí, contaminando a Jordan hasta el punto de haberle vuelto loco. Todo ello, orquestado por Siniestro, enemigo de Jordan, dado por muerto en los eventos de “Hora Zero” y que ahora regresa junto con Parallax para destruir lo que queda de los Green Lantern.

SPOILER: aunando sus fuerzas, Rayner, Kilowog, Guy Gardner y John Stewart consiguen detener a los villanos y resucitar a Hal Jordan, quien restaura a los Green Lantern Corps y se erige de nuevo como Linterna Verde… a pesar de la dudas de Batman.

Crítica: hay que quitarse el sombrero por la mera funcionalidad de este cómic, cuya existencia se justificaba únicamente como excusa para el regreso de un antiguo personaje, lo que en otras manos podría haber sido una chapuza y, gracias a Johns, se convirtió en un éxito de crítica y público, que puso de moda este tipo de eventos (tanto Flash como el Capitan America tuvieron sus “reborns”) y dando el pistoletazo de salida a una de las etapas más brillantes de Linterna Verde, quien de la mano del guionista se posicionó como uno de los pilares fundamentales de la editorial, algo que no ocurría desde muchos años atrás. Y es que, como digo, más allá de cumplir el trámite de resucitar al héroe, Johns lo que hizo fue un acto de retrocontinuidad sin parangón que sentó las bases de toda una nueva franquicia, simplemente restaurando los errores del pasado pero respetando lo que se había hecho con los personajes durante esos diez años. El cómic también aupó como “super star” a Van Sciver, dibujante que, personalmente, nunca ha sido santo de mi devoción, muy deudor de la época de los 70 y 80 (y, por tanto, con cierto regusto a “viejuno”), que sorprendentemente llama más la atención en sus splash page que en sus momentos más relajados, acertando eso sí, con la complicidad del guionista, en cerrar cada uno de los números con un “cliffhanger” a modo de splash page que te dejaba siempre con ganas de seguir leyendo el siguiente.

Conclusión: si quisiera ser malo, podría resumir diciendo que la lectura del cómic es innecesaria, puesto que el título de la saga ya dice todo lo que se necesita saber sobre la misma. Pero visto desde la distancia, “Renacimiento” fue el primer capítulo de una de las mejores etapas de un personaje en la historia del cómic, precursora de los “Sinestro Corps”, “El día más brillante” y todo lo que devino después. Por tanto, es fundamental para todo seguidor de los Green Lantern que se precie y para aquellos que disfruten de las buenas historias donde se trate con respeto todo el “background” editorial de un personaje. Además ¿qué coño? Estamos hablando de una obra donde se encuentra una explicación lógica a una de las taras más absurdas que haya tenido nunca un superhéroe: Linterna Verde podía crear con su anillo todo aquello que su mente imaginara… siempre y cuando no hubiese de por medio nada que tuviese color amarillo (¿?). sólo Johns podía sacarle partido a algo así.