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martes, 29 de agosto de 2017

Crítica de "FUGA DE CEREBROS 2: AHORA EN HARVARD"


Año: 2011. Director: Carlos Theron (“Es por tu bien”… ver crítica). Intérpretes: Adrián Lastra (la serie “Velvet”), Patricia Montero (la serie “Los hombres de Paco”), Paula Prendes (la serie “Gran Hotel”), Gorka Lasaosa (la serie “Amar es para siempre”), Alberto Amarilla (“El camino de los ingleses”), Canco Rodriguez (la serie “Aída”), Pablo Penedo (“La mula”), El Langui (doble ganador del Goya por “El truco del manco”), David Hasselhoff (la serie “Los vigilantes de la playa”), Loles León (la serie “Aquí no hay quien viva”), Mariano Peña (la serie “Allí abajo”). Presupuesto: 3 millones de euros. Recaudación: 120 millones.


Sinopsis: Alfonso Carbajosa, el hermano de Emiio (Mario Casas) es ahora el protagonista de la película, que ha heredado tanto su idea del amor… como la panda de amigos anormales. A todos los despiden de un Carrefour el mismo día que Alfonso descubre que su enamorada, Saray, se va a Harvard con una beca. Como no podía ser menos, todos se irán de nuevo a un campus extranjero, aunque la novedad esta vez será que allí, Alfonso encontrará a Marta, la chica de la que se enamoró cuando era niño y a la que perdió la pista.


Crítica: estaba por ver si la secuela de la película más taquillera del cine español en 2009 podría superar la pérdida de dos pesos pesados como Mario Casas (“Grupo 7”) y la bellísima Amaia Salamanca (“Gran Hotel”). La solución de sus responsables es apostar por dos chicas en lugar de una, y dotar de mayor protagonismo a los secundarios de la anterior. Claro que… vamos, no es que ésta sea una película como para que nadie pueda lucirse. Gamberrada tras otra, mucho humor escatológico y (al contrario de lo que podría parecer) poco sexo, quizás con la vista puesta en el mercado internacional, que no están tan acostumbrados a los desnudos integrales como en las pelis españolas. Y bueno, respondiendo a la pregunta con la que empezábamos la crítica… ni una cosa ni otra. “Fuga de cerebros 2” no es mejor que su predecesora… pero tampoco es peor. Tiene una producción elogiable y una factura técnica muy competente, pero el guión es flojito y buscando la carcajada fácil, algo que no consigue casi en ningún momento. A eso se le añaden todos los tópicos posibles, como los distintos “ligues” que los protagonistas van encontrando o la boda del final que hay que sabotear a toda costa. Las dos chicas del cast están bien en sus roles, aunque la suma de las dos no consigue olvidar a Amaia, y Adrián Lastra (“Primos”) se limita a repetir el esquemático papel de Casas en la cinta original. El comentado cameo de Hasselhoff, por otra parte, sabe a poco y quien gana puntos es Canco Rodríguez, el “gitano”, aunque sólo sea porque por momentos consigue hacer olvidar su desternillante encarnación de “Barajas” en la serie de Telecinco “Aída”. En resumen: no es que “Fuga de cerebros 2” sea mala; para ser honestos, cumple con lo que se le presupone. Pero es muy, muy limitada. Se puede entender como una versión castiza de las comedias gamberras de una década atrás, como “American Pie” o “Road Trip”, pero más allá de la composición de sus personajes, que se pueden asociar con la tradición “picaresca” autóctona, le falta un sello propio que realmente termine de identificarla como “nuestra”. La que hoy reseñamos es una de esas películas que basa su efectividad en una sucesión de tópicos, chistes fáciles y malentendidos de manual, cuya acumulación, por simple inercia, acaba produciendo, dependiendo de cada uno, la carcajada burda o la sonrisa cómplice (en otros, empero, también la vergüenza ajena). En el criterio personal estará valorar qué es lo que prefiere.


Memorable: el papel de El Langui, mc del grupo de rap “La Excepción”. Sobre todo en el gag del parque, haciéndose pasar por homosexual. Pese a sus limitaciones físicas, y a día de hoy, es uno de los que más “tablas” ha ido cogiendo en nuestra industria del entretenimiento.


Mejorable: el sueño onírico con los copos de nieve cayendo sobre Lastra y Montero, desnudos. Todo lo bonito que tú quieras, pero no se entiende ni sirve para hacer creíble una relación que no llega a cuajar en el espectador.



Parafraseando: una de las animadoras acaba su ejercicio levantando la pierna ante las caras de los “loosers” hispanos, quienes no pueden dejar de fijarse en lo obvio: “A ésta le van a dar tres puntos de sutura en toda la cheesburguer”. 

sábado, 19 de agosto de 2017

Crítica de "La Saga Crepúsculo: AMANECER Parte I"


Año: 2011. Título original: The Twilight Saga. Breaking Dawn (Part I). Director: Bill Condon (“La bella y la bestia”… ver crítica). Guión: Melissa Rosenberg, basado en la novela de Stephenie Meyer. Intérpretes: Kristen Stewart (“Blancanieves y la leyenda del cazador”), Robert Pattinson (“La ciudad perdida de Z”), Taylor Lautner (“Sin salida”), Mackenzie Foy (“Interestellar”), Kellan Lutz (“Los mercenarios 3”), Peter Facinelli (“El estafador”). Presupuesto: 121 millones de dólares. Recaudación: 712 millones. Actualmente, es la película número 50 en la lista de las más taquilleras de la historia. Premios: fue nominada a 8 premios Razzies, si bien perdió (o ganó, según se mire) todas las categorías frente a “Jack y su gemela”.


Franquicia: las cinco películas que adaptan las cuatro novelas que componen la saga se estrenaron entre 2008 y 2011 y han recaudado más de 3300 millones de dólares en su conjunto. Desde el mismo lanzamiento de la última entrega se empezó a especular con una posible continuación o “reboot” futuro, ya que el estudio Lionsgate había comprado a Summit Entertainment, poseedores de los derechos, principalmente para quedarse con la franquicia, y no tenía mucho sentido dicho movimiento toda vez que la serie cinematográfica ya había llegado a su fin. Finalmente, en 2017, el principal responsable de Lionsgate confirmó este punto y adelantó que habría más películas tanto de “Crepúsculo” como de “Los juegos del hambre” en un futuro, si bien todavía no se han dado más detalles al respecto.


Sinopsis: Bella y Edward por fin sellan su unión con un enlace matrimonial y la pareja pasa la aluna de miel en Brasil. Allí, ocurrirá algo que parece imposible: Bella quedará embarazada de un ser mitad vampiro que comenzará a destrozarla desde dentro. De regreso a casa, se tendrán que encontrar además con la oposición del clan de hombres-lobo, que consideran a la criatura todavía no nata como una amenaza para la población. ¿De qué lado se pondrá Jacob?


Crítica: No estoy en contra de La Saga Crepúsculo, pero… ¿de qué va esta película? Adolece de los mismos males que “Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 1”. El final de cualquier saga debería ser una gran epopeya (a su manera), la culminación de todas las entregas anteriores en un toma y daca constante. En su lugar, “Amanecer” es un anti-clímax detrás de otro, sentando las bases para la última película, que se estrenará a finales de este año. Una estrategia que, a nivel comercial, les ha salido de maravilla (la película más taquillera de 2011) pero que en términos cinematográficos se antoja como un timo. Podrían haberse buscado otras fórmulas, como una película de tres horas en lugar de dos entregas de casi 120 minutos cada una. La trama, a la postre, tampoco es que ayude mucho a sus protagonistas. Stewart se pasa la mitad de la peli agonizando, con una cara de muerta que te hace preguntarte por qué demonios hay dos tipos peleando por ella. Y de Pattinson mejor no hablo, cada vez me da más grima con esa palidez… ¿soy yo o cada vez se parece más a Devon Sawa? El único que sigue ganando enteros es Taylor Lautner, aunque su rol de “perrillo faldero” (y nunca mejor dicho) tampoco tiene un peso importante hasta el tramo final del metraje. ¡Y sólo se quita la camiseta una vez! En resumen: tampoco es que en las entregas anteriores se hubiera propuesto mucha aventura o una odisea fantástica de altura. “Crepúsculo” es una historia de amor idílico y durante la primera mitad de la peli, “Amanecer” cumple con las expectativas. Pero el film habría sido, realmente, el mejor de toda la saga si se hubiera condensado en un solo largometraje. De otro modo, sólo es un “puente” hacia su segunda parte. El consenso general es unánime en este sentido y todos la señalan como la peor entrega de la saga… pese a ser también la más sangrienta. Aunque claro… no es el tiempo de sangre que a uno le gusta ver en pantalla grande.


Curiosidades: desde el principio, la productora Summit Entertainment buscó un director de prestigio para encargarse de la última entrega de la franquicia. Antes de Condon, también fueron sondeados Sofia Coppola (“Lost in Translation”) y Gus Van Sant (“El indomable Will Hunting”). Éste último reveló después que había sido la primera vez desde la década de los ochenta que se enfrentaba a un proceso de cásting y que, en su opinión, no había sido seleccionado porque en este tipo de pruebas lo que los responsables esperan es que los realizadores se pasen cuarenta minutos alabando las cualidades del proyecto… en lugar de presentar una propuesta en firme sobre el desarrollo y el tratamiento a seguir. Por otro lado, y tras el estreno, muchos espectadores de todo el mundo manifestaron haberse sentido mal durante la escena del parto, una de las más controvertidas de la cinta, e incluso se produjeron ataques epilépticos debido al uso de las luces que se hace en ella. Fue el caso del dibujante Jim Lee (responsable de títulos como “X-Men”, “WildC.A.T.s” o “Justice League”), quien tuiteó que se vio obligado a salir de la proyección junto a su familia cuando su hijo, literalmente, empezó a vomitar durante el visionado.


Memorable: pues… ¿qué va a ser? La secuencia final donde (AVISO: SPOILER) vemos a Bella abrir los ojos inyectados en sangre; es decir: convertida en vampiro. Lo que no sabría cómo definir es la secuencia de la “noche de bodas”, donde la cama testigo de la consumación… termina rompiéndose ante la fogosidad del acto. ¡Ay, lo que les gusta a las chicas un buen “empotramiento”!


Mejorable: toda la escena del parto es bastante desagradable, está rodada con muy poco gusto estético. Seguro que a las parejas de novios que acudieron encantados a verla se les quitaron las ganas de hacerlo “a pelo”.



Parafraseando: Emmett, hermano de Edward, hace un brindis durante la boda: “Bella, espero que hayas dormido durante los últimos 18 años… porque tardarás en volver a hacerlo”. Y la cara de póker del padre de la chica, pensando que lo está diciendo porque se van a pasar las noches fornican… esto… haciendo ganchillo.

viernes, 24 de marzo de 2017

Crítica de "GREEN LANTERN" (2011)


Año: 2011. Director: Martin Campbell (“Casino Royale”). Guión: Greg Berlanti (productor de las series sobre DC del canal “The CW”) y los escritores de cómics Michael Green y Marc Guggenheim. Intérpretes: Ryan Reynolds (“R.I.P.D.”), Blake Lively (“Gossip Girl”), Peter Sarsgaard (“House of Cards”), Mark Strong (“RocknRolla”), Angela Bassett (“Malcom X”), Tim Robbins (“Arlington Road”), Geoffrey Rush (Barbosa en la saga “Piratas del Caribe”… ver  crítica), Michael Clarke Duncan (nominado al Oscar por “La milla verde”), Taika Waititi (conocido por su faceta como director, por ejemplo de la future “Thor Ragnarok”).  Presupuesto: 200 millones de dólares. Recaudación: 219 millones. Premios: ganó un “People´s Choice” al Superhéroe Favorito.


Franquicia: desde el fracaso de la que nos ocupa, Warner Bros y DC Comics han estado dándole vueltas al regreso cinematográfico del personaje. Primero se especuló con una posible película junto a “The Flash”, luego una inclusión como secundario en la inminente “Justice League” y ahora se ha fechado una “Green Lantern Corps” para 2020 con David S. Goyer como guionista y Geoff Johns como productor. En pantalla, esta vez, John Stewart y Hal Jordan serían los roles principales, y la lista de actores que aspiran a darles vida pasan por Bradley Cooper, Jake Gyllenhaal y… sí, Ryan Reynolds.

Sinopsis: el piloto de combate Hal Jordan se topa con un alienígena moribundo que le entrega un anillo que le otorga poderes utilizando la fuerza de la voluntad. Pronto, descubrirá que portarlo le convierte en miembro de un cuerpo de pacificación intergaláctico conocido como los “Green Lantern Corps”, lo que también conlleva enfrentarse a una amenaza que puede destruir la Tierra y todos los seres que ama. Sin tiempo para aprender el verdadero alcance de lo que le ha sido otorgado, Jordan deberá aprender a ser un héroe. Quizás… el más grande de todos.


Crítica: empecemos diciendo que “Linterna Verde” es una película entretenida y un acercamiento correcto al personaje de DC Comics. Dicho está. Pero vamos a ser crueles en esta crítica, porque la oportunidad que Warner Bros perdió para hacer de éste un nuevo icono entre el público no iniciado (máxime teniendo en cuenta el alto nivel y el lugar que ocupaba en esos tiempos en los cómics gracias a Geoff Johns) fue tal… que uno se pone de los nervios sólo de pensarlo. Y el principal problema es ése: que a los responsables de la película se les ve el plumero desde el principio esperando que ésta sea la primera de una trilogía o una nueva franquicia cinematográfica, razón por la que cometen el mismo error garrafal que en su día acució a “Daredevil”: aglutinar en un metraje de poco más de hora y media, no sólo el origen del héroe, el villano de turno y la relación amorosa ineludible… sino también Abin Sur, Parallax, los “Green Lantern Corps”, el planeta Oa, los Guardianes, Killowog… y todo el que pase por allí. Con lo cual, uno tiene la sensación de que la película va a todo trapo pero “pasando por encima” de todas las cosas. Y si uno “pasa por encima” de todo, pues se encuentra con un film que tiene unas escenas espectaculares para hacer unos tráilers acojonantes… pero un acabado final carente de alma (porque al personaje principal no se le da la oportunidad de resultar carismático al espectador, por muchos chistes que le hagas decir a Reynolds), falto de épica (porque la amenaza de turno, por muchos CGI que utilices, no termina de parecer tan terrorífica) y prescindible (porque en un argumento, puedes añadir todas las subtramas que quieras… pero si el espectador no sabe qué trama es la principal… todas acaban siendo secundarias). Vamos, que en este caso (aunque en otras ocasiones lo aplaudo), tirar por la calle de en medio no era una opción. O te curras una película de dos horas y media como “Batman Begins”… o haces una de hora y media limitándote al origen del héroe (y luego ya, si tiene suerte y se hace otra, te lo llevas al espacio y lo que quieras).


Resumiendo: si no conoces el cómic en el que se basa y eres poco exigente, te entretendrá aunque no te dejará en la memoria un poso que vaya a durar mucho tiempo. Y si eres un friki como es mi caso… pues ya lo he dicho todo. Creo que ahora que hemos visto “Deadpool” y el empeño que el propio actor ha puesto en dicho proyecto para redimirse de la que nos ocupa, a todos nos hubiera encantado ver a Reynolds como el Green Lantern de “Justice League”. Desgraciadamente… no va a poder ser. ¿O quizás sí? Ya se sabe… “nunca digas nunca” en la ciudad de las estrellas.


Curiosidades: la idea de llevar al personaje había estado en desarrollo durante años, pero los vaivenes que dio el proyecto demuestran que no sabían muy bien qué hacer con él. El encargo se ofreció a Kevin Smith (que por aquellas fechas había terminado un borrador para un “Superman Lives” que nunca vio la luz), David S. Goyer (que había dirigido “Blade Trinity” y escrito el guión de “Batman Begins”) y… ¡Quentin Tarantino! Además, también se estuvo a punto de hacer una comedia al estilo de “La Máscara” de Jim Carrey, pero con Jack Black de protagonista. El mismo carrusel de nombres siguió para el papel principal que podría haber tenido las facciones del cantante Justin Timberlake o de Jared Leto, actor que actualmente es el Joker de “Suicide Squad”.


Memorable: la escena a mitad de los créditos finales, donde vemos a Siniestro poniéndose el anillo amarillo, que hace presagiar unos futuros “Siniestro Corps”… que me temo, nunca veremos. La intención de Warner y DC era emular lo que Marvel estaba haciendo con sus franquicias. A éste “Green Lantern” tendría que haberle seguido una peli sobre “Flash”, luego el “reboot” de Superman y finalmente la esperada “Liga de la Justicia”… para volver a empezar con un nuevo “Linterna Verde 2” y etc. Pero el fracaso de la que nos ocupa y el fallido intento de la ABC por una serie sobre “Wonder Woman” que se quedó en episodio piloto… hicieron a Warner Bros mirar de una maldita vez a lo que estaba haciendo Marvel y empezar a construir un universo cinematográfico “cohesionado”.


Mejorable: que no sabes qué destacar de la película. ¿Qué recordamos del primer “Superman”? La escena del helicóptero y el rescate de Lois Lane. ¿Del primer “Spiderman” de Sam Raimi? El beso bajo la lluvia entre Spidey y Mary Jane. ¿De “The dark knight”? Toda la caracterización de Ledger como el Joker y, especialmente, la escena del hospital volando por los aires. Pero… ¿escenas para el recuerdo de “Linterna Verde”?


El juramento: como Ryan Reynolds descubre pronto, no es ni “Hasta el infinito y más allá” ni “Por el poder de Greyskull”, sino el más solemne: “En el día más brillante, en la noche más oscura, ningún mal podrá escapar de mi vigía. Que aquellos que adoran el poder del mal teman ni poder… la luz de Green Lantern”.



Parafraseando: el alocado Hal Jordan cuenta a su colega friki su encuentro con el alien moribundo:  “Dijo que el anillo me ha elegido. Y que era un gran honor. Y una responsabilidad”. Su amigo le mira y responde: “¿Una responsabilidad? ¿Tú? A lo mejor en su planeta, “responsabilidad” significa… “capullo””.

viernes, 3 de marzo de 2017

Crítica de "LAS AVENTURAS DE TINTÍN: El secreto del unicornio"


Año: 2011. Productor: Peter Jackson (“El Hobbit”). Director: Steven Spielberg (“Caballo de batalla”).Basado en: el personaje de cómic creado por Hergé.Música: John Williams (“Tiburón”).  Intérpretes: Jamie Bell (“Billy Elliot”), Daniel Craig (James Bond desde “Casino Royale”), Andy Serkis (Gollum en “El señor de los anillos”), Simon Pegg (“Star Trek”), Nick Frost (“Blancanieves y la leyenda del cazador”). Presupuesto: 135 millones de dólares. Recaudación: 374 millones. Premios: entre otros, fue nominada a un Oscar por la Mejor Banda Sonora, y fue la primera película que no era de Pixar en ganar el Globo de Oro a la Mejor Película de Animación.

Secuelas: mucho se ha rumoreado sobre las siguientes entregas de la aspirante a franquicia, si bien es cierto que todas las fechas de estreno se han ido posponiendo sin que a día de hoy haya una idea clara de cuándo llegará (si llega) una secuela. Parece ser, no obstante, que la base del guión para dicha película serían los álbumes “Las siete bolas de cristal” y “El templo del sol”, mientras que “El loto azul” o “Aterrizaje en la luna” quedarían para la tercera. De igual modo, se desconoce la implicación de Peter Jackson en la cinta. Desde un principio, se dijo que tanto él como Spielberg se irían turnando en la saga, si bien otras informaciones señalan a Jackson únicamente como productor ejecutivo, ya que quiere centrarse en otros proyectos.

Sinopsis: el joven reportero Tintín y su inseparable perro Milú se ven envueltos en una terrible persecución cuando adquieren la maqueta de un barco que podría ser la clave para dar con el tesoro del pirata Rackham El Rojo. Ayudados por el alcohólico capitán Haddock, el devenir de la aventura les llevará hasta Marruecos.

Crítica: todos tenemos un día malo. La primera vez que visioné “Las aventuras de Tintín”, tanto yo como el amigo que me acompañaba nos quedamos durmiendo. Años después, azuzado por el buen aprecio que tengo a Spielberg, le he dado otra oportunidad… sólo para constatar que su híbrido “carne animado” es un auténtico tostón, carente completamente del alma que le insufló a su día a Indiana Jones (y por el cual, tras el estreno, hace más de treinta años, el rey Midas del cine tuvo conocimiento de la existencia del personaje y quiso desde entonces adaptarlo). A pesar de condensar tres álbums en un solo largometraje, la historia de esta primera cinta (en la que se presuponía que iba a ser una trilogía, pero nadie ha vuelto a hablar de las continuaciones) parece demasiado poco y necesaria de ser rellanada con subtramas absurdas o repeticiones soporíferos de situaciones (la incoherente escena donde Tintín se cuela en el castillo… para nada). Los constantes gags de “slapstick”, que en ocasiones también son simpáticos, acaban pareciendo como esos viejos payasos de circo que uno ve ya con más “asco pena” que auténtica comicidad, y a pesar de su “novedosa” tecnología, el conjunto final tiene un aire retro que algunos considerarán “naif”, pero que yo directamente califico de “viejuno”.

Resumiendo: Tintín, Spielberg, Jackson… un argumento donde se habla de tesoros y piratas… ¿cómo podía salir algo malo? Pues salió. Prefiero pensar que fue producto de una falta de verdadero interés (sólo hay que ver el anticlímax final para sacar conclusiones) a que realmente el bueno de Steven se está acercando a la jubilación, como pronostican otros. Fuera como fuese, el mismo año que éste “Tintín” artificioso, nos llegó también su “War Horse” que, tampoco es de lo mejorcito que haya rodado, pero desde luego le da cien patadas a la que nos ocupa.

Memorable: al margen de la parodiada persecución en motocicleta, los títulos de crédito animados (animados de verdad) y el guiño del personaje siendo dibujado por un artista callejero (en teoría, el propio Hergé) hacían presagiar algo bueno. Error.

Mejorable: ni la cuarta de Indy ni éste Tintín. La mejor mezcla que Spielberg hizo de ambos fue esa joya reivindicable de “Átrapame si puedes”. Aquí, los estúpidos Hernández y Fernández me sacaron de quicio. Desde la compra de Lucasfilm por parte de Walt Disney, se habla de una nueva entrega sobre el arqueólogo más famoso de todos los tiempos. Y aunque en un principio se especuló con un reinicio, ahora todo parece indicar que tanto Steven como Harrison Ford repetirán como director y protagonista, respectivamente. Con ello, una vez más, parece que la continuidad de “Tintín” queda en segundo plano.


Parafraseando: otro de los grandes problemas del film. Ocurra lo que ocurra, el protagonista es una especie de McGiver que borra el “factor riesgo in crescendo” tan necesario para todo film de aventuras que se precie: “Malas noticias, capitán. Tenemos sólo una bala” “¿Y las buenas noticias?” “Que tenemos una bala”.

jueves, 16 de febrero de 2017

Crítica de "WARRIOR" (2011)


Año: 2011. Título original: Warrior.Director: Gavin O´Connor (“Cuestión de honor”). Intérpretes: Joel Edgerton (“Exodus: dioses y reyes”), Tom Hardy (“Mad Max: Fury Road”), Jennifer Morrison (“El ultimo escalón”), Nick Nolte (“Hotel Rwanda”), Maximiliano Hernández (“Capitán América: El soldado de invierno”), Frank Grillo (“Anarchy: La noche de las bestias”). Presupuesto: 25 millones de dólares. Recaudación: 25 millones. Premios: Nick Nolte fue nominado al Mejor Actor de Reparto. Curiosidades: está previsto que este mismo mes de octubre se estrene en Bollywood un remake con el título de “Brothers”.

Sinopsis: a punto de cumplir mil días sobrio, un ex combatiente de Vietnam y ex entrenador de lucha que pasa sus días escuchando el audio-libro de “Moby Dick” ve cómo su hijo pequeño, Tommy Riordan, regresa a casa después de más de diez años sin verle. Su regreso le da esperanzas de recomponer la familia que él mismo destruyó, pero su hijo mayor, Brendan Conlon, un profesor de física con problemas financieros, no está muy por la labor. No obstante, el destino les volverá a unir en “Sparta”, un torneo de artes marciales mixtas cuyo premio es de cinco millones de dólares y donde viejos secretos del pasado saldrán a la luz.

Crítica: se estrenó un año después que “The Fighter” (David O. Russell, 2010) y esta pasada temporada tuvimos también “Foxcatcher” (Bennett Miller, 2014), y en medio de ambas, no sólo cronológicamente, se encuentra “Warrior”, película que ya es de culto y que misteriosamente no llegó nunca a estrenarse en España ni ha sido repescada por ningún distribuidor de DVD O Blu-Ray, a pesar deser posiblemente el film que al hecho del hoy tan de moda Tom Hardy una estrella emergente. Esta cinta sobre la disciplina de artes marciales mixtas podría encuadrarse dentro del subgénero de torneos al estilo de “Contacto sangriento”, “The Quest” o “Campeón de campeones” (curiosamente, no suelen ser tan habituales en países de gran tradición en las artes marciales, quizás porque este tipo de historias evidencian más el “sueño americano” del hombre que, saliendo de la nada, llega a lo más alto), pero tiene muchos alicientes más para ser tenida en cuenta, y no sólo por la brillante presencia de Nick Nolte. De forma muy hábil, casi sibilina, el guión va presentando a distintos contendientes al certamen donde tendrán que batirse, lo que crea distintas némesis a las que tendrán que reducir más allá del hecho de que todos sepamos que el duelo final será fraticida. De la misma manera, el que desde un principio se nos hacer ver como favorito, el introspectivo y atormentado ex marine al que da vida Hardy, va dejando paso poco a poco a su hermano en la ficción, quien se gana a pulso poco a poco el corazón de todos, lo cual suscita un interesante debate interno en el espectador, pues ambos tienen nobles motivos para salir victoriosos del envite. No llego a entender el por qué de la marginalidad de esta película (salvo el deseo expreso de que se convierta, realmente, en una de esas películas cuya magia radique en parte en su difícil acceso, algo que se me antoja difícil de entender pues sería un suicidio comercial), salvo el hecho de que ambas producciones (“The Fighter” y la que nos ocupa) salieron con muy poco margen de diferencia y la primera tenía nombres más llamativos en aquel momento, entendiéndose quizás que la segunda había salido “a rebufo” de la anterior. Uno de esos fallos que de tanto en tanto ocurren en Hollywood, pues no sólo los actores están impresionantes en sus roles (lo del aspecto visual de Hardy, que mantendría para “The Dark Knight Rises”, es de órdago) sino también el realizador, O´Connor, quien marca visualmente las diferencias entre los hermanos con sus combates (los del uno, fugaces como un relámpago; los del otro, sufridos y trabajados), al tiempo que en el encuentro entre ambos en medio de la noche opta por abrir el encuadre para subrayar lo alejados que están el uno del otro (y no sólo a nivel físico). Todo ello para terminar en un clímax a lo “Rocky” que hará las delicias de los amantes de este tipo de propuestas, donde (ahora sí) todos los tópicos se cumplen, incluido ese épico plano final donde ambos avanzan por el pasillo, sujetándose el uno al otro.

Resumiendo: “Warrior” es de esos films que hay que ver sí o sí, aunque sólo sea porque algún día se hablará de Tom Hardy como la bestia parda que es gracias a su papel aquí, o porque puede que sea la última vez que veamos una nominación de Nolte.

Memorable: aunque no llegan a estar del todo explotados, la inclusión de Mad Dog y Koba como oponentes al título. Sobre todo el segundo, ese ruso que recuerda al Ivan Drako de la saga “Rocky” y cuya sombra se va notando por todo el metraje hasta llegar al punto de temerle sin decir una sola palabra.

Mejorable: quizás porque tira hacia delante con demasiadas vías de atención, hay algunos aspectos que no llegan a estar del todo claros y que realmente no sabemos si son intencionados. Es el caso del rol de Nolte, que aparece a chispazos pero cuya función en todo el proceso de entrenamiento y torneo no quedan del todo claros.


Parafraseando: tras no saber nada el uno del otro desde hace casi veinte años, Tommy y Brendan tienen un revelador reencuentro en la playa donde el segundo le muestra fotos de sus hijas: “¿Por qué veo fotos de gente que no conozco?” “Porque son mi familia” “¿Y tú quién coño eres?” “Soy tu hermano” “¿Eres marine? No sabía que hubieras estado en los marines” “No estuve en el ejército” “Bien, en ese caso no eres mi hermano. Porque mi hermano era un marine”.

miércoles, 18 de enero de 2017

PIRATAS DEL CARIBE: en mareas misteriosas


Año: 2011. Producida por: Walt Disney Pictures y Jerry Bruckheimer. Director: Rob Marshall (“Chicago”). Intérpretes: Johnny Depp (“El llanero solitario”), Geoffrey Rush (“El discurso del rey”), Penélope Cruz (“La niña de tus ojos”), Ian McShane (“Hercules”),Astrid Berges-Frisbey (“El sexo de los angeles”),  Sam Claflin (“Los juegos del hambre: Sinsajo”), Judi Dench (“Skyfall”), Oscar Jaenada (“Noviembre”) y el guistarrista Keith Richards. Presupuesto: 370 millones de dólares. Recaudación: 1045 millones.


Curiosidades: supuso el reencuentro diez años después de “Blow” de Ted Demme, para Depp y Cruz. En su día, con la actriz recién llegada a Hollywood, se habló de romance. En esta ocasión, no obstante, los rumores no se repitieron. La española acababa de iniciar su relación con Javier Bardem y ya esperaba a su primer hijo, motivo por el que tuvo que ser sustituida en algunas escenas por su hermana, Mónica Cruz.


Sinopsis: Jack Sparrow acude a Londres para rescatar a un antiguo camarada, y allí descubre que hay un impostor haciéndose pasar por él y reclutando tripulación para una peligrosa empresa. Sparrow se reencuentra así con Angelica, un viejo amor del pasado, y sin saber muy bien cómo acaba enrolado en el navío del padre de ésta, “La venganza de la Reina Ana”, pues el susodicho es ni más ni menos que Barbanegra. Todos en busca de la fuente de la eterna juventud descubierta por Ponce de León, a cuyo fin se une también Hector Barbosa, ahora al servicio de “Su Majestad”.


Crítica: me pasa con la que nos ocupa lo mismo que con la última de Indy: puedes decir que las anteriores son mejores o que no capta el espíritu de la trilogía original… pero la sigo prefiriendo antes que a una burda imitación. “Piratas 4” (para abreviar) no es más que un entretenimiento tan gigante como el Hollywood actual pueda pagar, lleno de escenas de acción que ninguna otra industria puede siquiera soñar y parajes exóticos de todo el mundo. Es cierto que la concatenación de secuencias espectaculares, al igual que sucede con otros blockbusters, acaban provocando la desconexión con los mismos; que Barbanegra no resulta la némesis que este tipo de películas debiese tener; que Angelica no resulta acertada como contrapunto romántico del protagonista (en mi opinión, porque “rompe” la esencia del mismo: siempre he dicho que Sparrow es claramente de orientación homosexual), etc. Todo ello es verdad, pero no es menos cierto que Depp sigue haciendo gracieta con esa especie de dibujo animado que ha compuesto y que ya es un icono mundial reconocible, y que en el género de aventuras (y concretamente, en el subgénero de “piratas”) no hay nada que pueda siquiera llegar a hacerle sombra. ¿Prescindible dentro de la saga? Hombre, veníamos de una tercera entrega que no era ni mucho menos para tirar cohetes. Es más, yo pondría “En mareas misteriosas” por delante de aquella, así que… Que cada cual juzgue, pero dudo que puedas renunciar al placer de verla varias veces cada vez que vuelvan a programarla por televisión. Considerarlo un placer culpable, si queréis.


Resumiendo: si pretendía ser el inicio de una nueva trilogía, “Piratas 4” falla en su intento, pues ninguno de los nuevos aportes cimenta las bases para construir una nueva epopeya más compleja. No obstante, su calado en taquilla fue incontestable y lejos de la debacle de otras franquicias, demuestra que, a poco que se pongan, sigue teniendo alicientes para continuar alimentando al público con sus historias.


Lo mejor: la persecución por las calles de Londres es sencillamente memorable, junto al terrorífico ataque de las sirerenas, precedido por una tensa calma onírica.
Lo peor: la subtrama entre el misionero y la sirena cautiva, que vienen a suplir la historia de amor de Bloom y Neighthley… y no llegan ni a la suela.

La frase: una muestra de que el humor negro no es solamente propiedad de Depp: “Date prisa, papá, que nos perderemos la ejecución” “No es una ejecución, pequeña: es un jicio. La ejecución será esta tarde”.