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viernes, 25 de agosto de 2017

Crítica de "DOLOR Y DINERO" (2013)


Año: 2013. Título original: Pain & Gain. Director: Michael Bay (“Transformers”). Intérpretes: Mark Wahlberg (“Max Payne”), Dwayne Johnson (“G.I. Joe 2”… ver crítica), Anthony Mackie (Sam Wilson, “El Halcón”, en las películas de Marvel Studios), Ed Harris (“La roca”), Tony Shalhoub (“Hombres de negro”), Ken Yeong (“Resacón en Las Vegas”), Rebel Wilson (la serie de películas “Pitch Perfect/Dando la nota”), Peter Stormare (actualmente, en la serie de “American Gods”),. Presupuesto: 26 millones de dólares. Recaudación: 94 millones.


Basada en hechos reales: la película se basa en una serie de artículos publicados por Pete Collins y que recogían los hechos reales que inspiraron la película. Precisamente, la mayoría de críticas que recibió fueron en este sentido, ya que el film se tomaba las pertinentes “licencias artísticas” correspondientes a: simplificar la trama, “fusionar” varios personajes, eliminar otros, crear algunos nuevos, etc. Vamos, lo que se suele hacer en todos los largometrajes. Lo que pasa que si lo hace Michael Bay parece que es un delito.


Sinopsis: Daniel Lugo es un monitor de gimnasio adicto al fitness y obsesionado con el “american way of life”. Tras asistir a una conferencia de auto-ayuda y superación, Daniel ve claro que para conseguir su sueño necesita infringir la ley: raptar a un millonario y quitarle todo su dinero mediante la tortura. Para ello, contará con la ayuda de sus dos amigos: un expresidiario y otro bigoréxico con problemas eréctiles. El único problema para llevar su plan a buen puerto… es que los tres son unos completos idiotas.


Crítica: de lejos, es la película más barata de su director (no olvidemos que su primer largo, “Dos policías rebeldes”, de 1995, ya era una super-producción) y, desde luego, una de las mejores. Paradójicamente, podría hacerse una analogía con la filosofía de sus protagonistas y llegar a la siguiente conclusión: el tamaño no importa… sólo cómo lo utilices. Disfrazándose de los hermanos Cohen y su “Fargo”, con su mezcla de cine negro y comedia absurda, pero sin dejar de lado su estética videoclipera, Bay consigue por fin que su narrativa alocada tenga cierto sentido y el ritmo interno del film se asemeja al que el espectador percibe (no como en el resto de su filmografía, donde por mucha acción que se vea y mucho plano ralentizado supuestamente molón, uno se pregunta: “¿Pero es que no va a terminar nunca?”). Ejercicio además de maximización de recursos, porque la estética general que obsesiona a Bay sigue estando en pantalla a pesar de su escaso presupuesto: tiroteos, persecuciones, explosiones, reparto de lujo, super modelos ligeras de ropa, coches deportivos… Vamos, que si hay una película de Michael Bay que debas ver… desde luego tiene que ser esta. En resumen: comedia negra con facturación de alto standing, que se revela como una grata sorpresa muy entretenida. Ahora bien, todo hay que decirlo, Bay estuvo durante años “dando la murga” con este proyecto, argumentando que íbamos a ver “al auténtico Michael Bay”, dando a entender que sería un cambio radical de estilo con respecto a lo ya visto en su filmografía. Bueno… pues finalmente “Pain & Gain”, a nivel visual, es tan “superficial”, “videoclipera”, “cool” y “gratuitamente explícita”, como un catálogo de lencería o una revista de gimnasio. O bueno… como las películas de Michael Bay.


Curiosidades: el proyecto pudo llevarse a cabo controlando el presupuesto debido a que ni Bay, ni Wahlberg ni Johnson, los principales nombres asociados al mismo, cobraron un solo dólar por su implicación en el mismo. A cambio, firmaron un acuerdo para quedarse un porcentaje de los beneficios generados. Toda vez que la cinta no fue ni mucho menos un fracaso… pero tampoco fue un éxito a la altura de lo que suelen ingresar cada uno de los susodichos por su trabajo, muchos mentideros de Hollywood se atrevieron a afirmar posteriormente que la inclusión de Wahlberg en la franquicia de “Transformers” fue en gran medida motivada por la intercesión de Michael Bay; en parte como “compensación”, y en parte por la buena relación surgida entre ambos durante el rodaje de la que nos ocupa.


Memorable: el “cutre-patético” papel de Dwayne Johnson. Al final, si hacemos un vistazo a su filmografía, vemos que ha explotado más su vena cómica que la dramática. Incluso sus roles en muchas cintas de acción tienen rasgos caricaturescos. ¿Quién nos lo iba a decir, cuando apareció como un trasunto de “Conan, el bárbaro”, en la segunda entrega de “La Momia”?


Mejorable: los personajes femeninos de Bay siguen siendo meras muñecas Barbie con poco que decir… y mucho que enseñar (afortunadamente, por otro lado). También, y a tenor de las críticas que tuvo en este sentido, su poco rigor histórico, si bien no es algo que personalmente me preocupe cuando me siento a ver una película.



Parafraseando: un arranque de peli que engancha, con el plano subjetivo de Wahlberg haciendo abdominales y una vorágine que explota a continuación con redada, persecución y atropello incluidas: “Estoy fuerte… estoy cachas… estoy cañón… estoy bueno… Me llamo Daniel Lugo… y creo en el fitness”.

viernes, 11 de agosto de 2017

Tráiler español de "Operación Cacahuete 2: Misión salvar el parque"

¡Vuelven Surly y su banda en “Operación Cacahuete 2. Misión: Salvar el parque!” (“The Nut Job 2: Nutty by Nature”, en el original). Una vez más, desde Oakton, donde el malvado alcalde ha decidido demoler Liberty Park para construir un peligroso parque de atracciones. Surly y sus pintorescos amigos se unen para defender su hogar, derrotar al alcalde y salvar el parque. Tras la sorpresa de su primera entrega, que recaudó casi 3 millones de euros en nuestro país (120 millones en todo el mundo) hace ahora tres años, esta cinta independiente que ha dirigido Cal Brunker vuelve a nuestros cines el próximo 12 de octubre, en esta ocasión de la mano de Diamond Films España. En la V.O. cuenta con las voces de Will Arnett(la voz del Caballero Oscuro en “Batman LEGO Película”), Katherine Heigl (“Lío embarazoso”), Jackie Chan (“The Karate Kid”) y Peter Stormare (actualmente, en la serie “American Gods”, de Starz). Y recordad que desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

miércoles, 2 de agosto de 2017

Crítica de "WINDTALKERS" (2002)


Año: 2002. Dirigida y producida por: John Woo (“Blanco Humano”). Intérpretes: Nicolas Cage (“Ghost Rider”), Adam Beach (“Banderas de nuestros padres”), Christian Slater (“Amor a quemarropa”), Noah Emmerich (“El show de Truman”), Peter Stormare (actualmente, Czemobog en la serie “American Gods”), Mark Ruffalo (el Hulk de “Los Vengadores”), Jason Isaacs (Lucius Malfoy en la saga “Harry Potter”), Frances O´Connor (“Inteligencia Artificial”). Presupuesto: 115 millones de dólares. Recaudación: 77,5 millones. Premios: en unos curiosos premios a los mejores especialistas del año, ganó el concerniente a “Mejor Truco con Fuego”.


Fidelidad histórica: la cinta fue incluida en una particular lista de las 10 películas más “inexactas” en lo concerniente a conflictos bélicos. En ella figuraban también otras como “El patriota”, “Red Tails”, “Enemigo a las puertas”, “Pearl Harbor” o “En territorio hostil”. Insistimos que no es una lista que desmerezca los méritos artísticos de los largometrajes incluidos, sino únicamente la recreación de los hechos en que se inspiran.


Sinopsis: en 1943, en plena guerra contra Japón, el ejército de los Estados Unidos realiza pruebas con un nuevo código de cifrado basado en el lenguaje de los indios navajos. Enviados al campo de batalla por la toma de una isla que puede resultar clave, la misión secreta de dos soldados será actuar como escoltas de quienes comprenden y pueden comunicarse en dicho dialecto. Ahora bien… también deben procurar que el enemigo no consiga capturarlos y apoderarse así de tan valiosa herramienta estratégica. Aunque eso suponga acabar con la vida de sus propios compañeros.


Crítica: re-visionar década y media después de su estreno una película como “Windtalkers” me retrotrae a una época bastante bizarra de mi vida. Como buen buscador de reliquias en los videoclubs (recordemos, internet no era lo que es ahora) y de los cómics, me había pasado gran parte de mi adolescencia en pos de los títulos hongkoneses del cineasta como “The Killer” o “Hard Boiled”, de los que tanto había oído hablar. La noticia de su llegada a Hollywood fue, en su momento, una pequeña victoria personal para muchos, por tanto, que le habíamos idolatrado cuando no era nadie. Por estúpido que parezca, era como si “uno de los nuestros” (y no me refiero a la película de Scorsese) hubiese conseguido su sueño de triunfar en el cine. Por lo mismo, aplaudí a rabiar aquella “Misión Imposible II” que en realidad no había por donde cogerla. Pero es que, empero, “Windtalkers” tenía el aliciente (sí, ya sé que no podéis captar la ironía retroactiva de mis palabras) de estar protagonizada por Nicolas Cage, toda una estrella de “blockbusters” por aquel entonces gracias a la confianza que Jerry Bruckheimer depositó en él para cintas como “La roca”, “Con Air” o “60 segundos”. A todo ello, súmesele que los dramas bélicos volvían a estar de moda desde que a Spielberg le diese por “Salvar al Soldado Ryan” y tuvimos amplia cobertura con producciones del estilo “Pearl Harbor”, “Cuando éramos soldados” o “La delgada línea roja”, todas ellas tan distintas entre sí como cabría esperar pero con el mismo denominador común. Todo invitaba, pues, al optimismo. Craso error. Si no recuerdo mal, cuando la vi en cine, “Windtalkers” me hizo sestear. Ahora, muchos años después… ¡lo ha vuelto a hacer! Pero no sólo eso, sino que realza lo peor de toda aquella “fiebre bélica” y de la filmografía de sus dos principales reclamos. “Windtalkers” no sólo está llena de lugares comunes dentro del género, sino también de las propias películas de Woo. Algo, por otro lado, que en cualquier otro proyecto podría entenderse e incluso disfrutarse como un “sello de autor”, pero que aquí huelen a “cuerno quemado”. Un protagonista (Cage), tan traumatizado como para que llegue a ser imposible empatizar con él (y encima sobreactuado como pocos), un sentido de la lealtad y la amistad que raya en la homosexualidad, etc… De esto, por cierto, otro inciso importante. Es notorio el constante desprecio que el personaje de Cage siente hacia las mujeres, hasta el punto de que el rol de la enfermera que se insinúa bastante descaradamente dan un poco de vergüenza ajena. Nada de malo tendría, por tanto, si pudiésemos “entrar” un poco más en la personalidad del protagonista y descubrir… ¡oh, sorpresa!... que es abiertamente gay. Nada de malo, insisto. El problema es que esto no llega a concretarse, y la pose de Cage parece más la de que rechaza a la mujer porque “esto es la guerra, nena, y estoy traumatizado por cosas que tú no llegarías ni a entender, así que déjame en paz”. En fin… todo bastante rollo, la verdad. Pero también es cierto que era una película de John Woo. ¿A quién coño le importaba todo eso? Lo que queríamos era la acción. ¡Meeeek! Error de nuevo. “Windtalkers” no aporta nada nuevo en este sentido, y su epicidad acostumbrada aquí brilla por su ausencia, con un descontrol bastante palpable. Comparado, además, con la planificación que de este tipo de secuencias suelen hacer gente como Iñárritu, Nolan o incluso el Mel Gibson de “Hasta el último hombre”… Todo es bastante lamentable, la verdad. Y pese a que ambos han seguido trabajando después, en muchos sentidos se puede decir que la película que nos ocupa fue la cumbre en las carreras de director y protagonista. A partir de aquí (que no era mucho) todo fue cuesta abajo.


Curiosidades: tanto Nicolas Cage como Christian Slater habían trabajado anteriormente con el realizador. El primero, en “Cara a Cara”, y el segundo en “Broken Arrow”. Y es que Woo siempre ha tenido fama de tener actores “fetiche” como en su día lo hiciese con Chow Yun Fat, quien también llegó a la Meca del Cine precisamente por el calado que entre el público habían llegado a tener dichas cintas. El realizador también fue el primero en explotar (con el permiso de Tarantino) la vertiente como villano de John Travolta, gracias a las dos películas anteriormente citadas donde compartió cartel con los mencionados Cage y Slater.


Memorable: sin duda, la premisa argumental de la que parte la historia. Introducir, dentro de un conflicto bélico, una minoría tan poco representada dentro de este género (y del cualquier otro, ya puestos, si exceptuamos obviamente al western) como los nativos americanos. Lástima que su papel quedase, en la práctica, reducido a un rol bastante secundario e incluso, si me apuran, prescindible.


Mejorable: hay una escena que ejemplifica bastante bien los defectos del Woo narrador y lo mal entendida que está la película en las escenas que no tienen que ver con batallas. En el primero encuentro entre Cage y el indio con el que le han emparejado, Cage le espeta: “Me estás tapando la vista”, y se nos inserta un primer plano de un pájaro que no tiene nada que ver ni con la escena, ni con la película ni con nada. Vamos, un plano recurso que habían buscado entre los rollos de metraje porque algo tenían que poner. Exportado eso al campo de batalla… es un auténtico caos. Nada se entiende realmente y todo se monta de tal manera que parezca que las explosiones y las ráfagas de metralleta darán algo de sentido al contexto. Muy mal, en serio.


Parafraseando: una de esas reflexiones acerca de las ironías del tiempo y de la guerra que bien merecen unas líneas: “¿Sabes? “Caballo Blanco” me salvó el pellejo. ¿Qué habría pensado de eso George Armstrong Custer? Recuerdo a mi abuelo sentado en el porche y hablándome de matar indios como quien habla de matar alimañas o conejos. Contaba que le pagaban tres dólares por cada oreja comanche. No sé. Da que pensar. A lo mejor dentro de quince años nos sentamos a la misma mesa que los nipones, bebemos su “sake”, charlamos con ellos y buscamos a otros a los que zurrar”. “Piensas demasiado”. “Es la primera vez que me lo reprochan”.

lunes, 15 de mayo de 2017

RENOVADA: "American Gods" tendrá segunda temporada


Pese a haberse emitido tan sólo tres episodios, “American Gods” ya se ha convertido en una de las sorpresas televisivas de este 2017 y al canal Starz le ha faltado tiempo para confirmar oficialmente su renovación por una segunda temporada. Basada en la novela homónima del guionista de cómics Neil Gaiman publicada en 2001, y desarrollada para televisión por Bryan Fuller (responsable también de la catódica versión de “Hannibal”) y Michael Green (guionista de “Logan”, la recién estrenada “Alien: Covenant” o las futuras “Blade Runner 2049” y la nueva adaptación de “Asesinato en el Orient Express”), la ficción que en España podemos ver gracias al servicio de Amazon Prime, cuenta la alianza entre los Viejos Dioses para luchar contra la amenaza que suponen los Nuevos (representados por el dinero o la tecnología), si bien hay muchos más elementos y matices en la obra original que la han llevado a ser considerada como una “Juego de Tronos” superheróica. Ian McShane, Crispin Glover, Ricky Whittle, Emily Browning, Peter Stormare o Gillian Anderson son algunos de los actores de un reparto muy coral que ahora reciben la buena noticia de saber que también estarán en la parrilla de la temporada 2018. Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

domingo, 16 de abril de 2017

Keanu Reeves se pasa a la televisión


Keanu Reeves, conocido por cintas de acción como “The Matrix”, “Speed”, “Le llaman Bodhi” o “Constantine”, se pasa a la televisión como estrella de 'Swedish Dicks: Private Investigators', una sitcom para canal Pop TV. Esta ficción de origen sueco supone el primer gran papel en la pequeña pantalla del actor canadiense, que cuenta con una dilatada carrera cinematográfica. Se trata de una importación del país escandinavo, que se estrenó por primera vez en el servicio de streaming Viaplay, y que ahora será distribuida en todo el mundo por Lionsgate. Además, se ha confirmado ya que tendrá una segunda temporada. En los 10 episodios que componen la primera temporada de “Sweedish Dicks”, el intérprete aparecía con el papel recurrente de “Tex Johnson”, si bien no era el principal protagonista. Tal honor recae en Peter Stormare, conocido, por ejemplo, por la ficción “The Blacklist”, quien además es creador de esta nueva serie junto a Glenn Lund, firmando ambos como “Hermanos Vikingos”, y el cómico Johan Glans, que dan vida a un exdoble de cine y un DJ sueco que abren una empresa de detectives privados. El actor de 53 años triunfa actualmente en la cartelera con “John Wick: Pacto de sangre”, secuela que ha recaudado ya 181 millones en todo el mundo y que apunta a trilogía. Con respecto a su papel más conocido, el de Neo en la trilogía de las hermanas Wachowski, recordar que Warner Bros anunció recientemente la puesta en marcha de la que podría ser una precuela (ver noticia), si bien en principio se descarta que Reeves repita su famoso rol como Mesías de la humanidad frente a la invasión de las máquinas. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando! 

sábado, 4 de marzo de 2017

Crítica de "Infiltrados en la universidad" (2014)


Año: 2014. Título original: 22 Jump Street. Directores: Phil Lord y Chris Miller (La LEGOpelícula”). Intérpretes: Jonah Hill (“Moneyball”), Channing Tatum (“Magic Mike”), Peter Stormare (“Fargo”), Ice Cube (“xXx 2”), Amber Stevens (“The Amazing Spiderman”), Wyatt Russell (“Cowboys & Aliens”), Jillian Bell (“Adictos al trabajo”). Presupuesto: 65 millones de dólares. Recaudación: 331 millones. Curiosidades: secuela de “Infiltrados en clase” (“21 Jump Street”) adaptación de la serie homónima que en España conocimos como “Jóvenes policías” y que supuso el primer papel importante de Johnny Depp.

Sinopsis. Los inspectores de policía Morton Schmidt y Greg Jenko meten la pata al intentar atrapar a un narcotraficante conocido como “Fantasma”, de modo que su superior no duda en enviarles de nuevo a una misión secreta donde, en esta ocasión deberán infiltrarse dentro de una universidad para encontrar a quien está pasando la nueva droga de diseño “wi-fi” entre los alumnos. ¿Podrá su relación sobrevivir al caso?

Crítica: el chiste entre dos contrapuntos físicos siempre ha funcionado: Laurel y Hardy, Burt Lancaster y Terence Hill o Arnold Schwarzenegger y Danny de Vito son buena prueba de ello. Por eso, conscientes de que el chiste ya es viejo, “22 Jump Street” le da una vuelta de tuerca y juega con la idea de que una pareja profesional (de cómicos o de polis) puedan regirse por los mismos códigos de una pareja… sentimental (y lógicamente, en este caso, homosexual). Este recurrente gag, en todas sus formas, funciona de maravilla a lo largo de todo un metraje que nunca se toma en serio a sí mismo, consciente por otro lado de su existencia como mera secuela (otro de los gags que funcionan: jugar con el hecho de que lo único que tienen que hacer es “lo mismo… pero con más dinero”). Puede que Lord y Miller se estén beneficiando de la falta de pretensiones de sus proyectos, pero nuevamente vuelven a fabricar un producto desternillante, con algunas situaciones muy absurdas pero que funcionan perfectamente (impagable el “combate final” entre Jillian Bell y Hill, un “anti-clímax” que juega con los dobles sentidos como nadie). De destacar también es la forma en la que Tatum se entrega para la causa, olvidándose completamente de su aureola de nueva estrella del cine mundial (sin ir más lejos, este mismo año suena para los Oscar por su papel en “Fox Catcher”), demostrando una química de lujo con su compañero de reparto… a la par que teniendo sus momentos de lucimiento, haciendo “parkour” en repetidas ocasiones. Aunque también podría ser que el mérito en este caso fuese para Hill, un actor que a la chita callando se ha convertido en el complemento ideal para gente de la talla de Brad Pitt, Leo DiCaprio o el propio Tatum.

Resumiendo: si eres de esos a los que les gustan las comparaciones puras y duras… sí, “Infiltrados en la universidad” es mejor que su antecesora (y también recaudó cien millones más de dólares). Ideal para pasar un rato divertido… solo o acompañado. Una “buddy movie” auto-paródica que se eleva por encima de la media precisamente por transmitir la sensación de que es una película “entre colegas”. Química, por cierto, que va más allá de esta saga, pues Tatum y Hill ponen las voces a Superman y Green Lantern, respectivamente, tanto en “La LEGO Película” como en “Batman La LEGO Película”. ¡Una peli para ellos ya, please!

Memorable: el despiporre final de los títulos de crédito, la prueba más evidente de que no se toman en serio a sí mismos, mostrando las “futuras continuaciones” (que podrían llegar a los “40 y pico Jump Street”), amén de videojuegos, figuras de acción y demás merchandising. Además, cobra nueva relevancia ahora que sabemos que la franquicia se va a ampliar con un croosver con la otrora trilogía “Men in Black”, y un spin-off protagonizado únicamente por chicas.

Mejorable: si no te gusta el humor “grueso”, puede que no te siente tan bien esta película que también contiene algunos toques de humor “negro” (en más de un sentido). pero vamos… que en este tipo de películas, lo mejor que puedes hacer es estar dispuesto a reírte de todo, incluso de ti mismo. La conversación de Tatum con su nuevo colega de gimnasio, insistiendo en que van a “traspasar los anales” y haciendo un gesto al más puro estilo “fish fucking”… desternillante.


Parafraseando: aunque no deja de ser un gag tomado prestado de “Colega, ¿dónde está mi coche?”, su humor sigue funcionando. Total… ¿la chavalería que acuda a ver esta película se van a acordar de aquel film? Posiblemente, ni siquiera lo hayan visto: “¿Qué has dicho cuando has lanzado la granada?” “Algo molón” “Ya, pero… ¡qué has dicho?” “Algo molón” “Sí, pero… ¿el qué?” “Eso: algo molón”.

lunes, 13 de febrero de 2017

Tráiler en español de "John Wick 2: Pacto de Sangre"

Lionsgate ha lanzado el que probablemente sea el mejor avance que vayamos a ver de 'John Wick: Pacto de sangre', secuela de esa otra 'John Wick' que, esta vez, y por cortesía de eOne Films Spain, los españoles si tendremos la oportunidad de descubrir en la gran pantalla. Recordemos que la cinta, dirigida por Chad Stahelski esta vez en solitario, llegará a los cines norteamericanos el próximo 10 de febrero, mientras que en España tendremos que esperar hasta el 5 de mayo para poder verla... ¿en sesión doble con la primera?. Keanu Reeves (Neo en “Matrix”) repite como protagonista, mientras que John Leguizamo (“Atrapado por su pasado”), Ruby Ross (“xXx: Reactivated”… ver crítica), Peter Stormare (“Fargo”), Ian McShane (“Hércules”), Laurece Fishburne (“Passengers”… ver crítica) o el rapero Common (visto en la serie “Infierno sobre ruedas”) se suman a la acción. Y nunca mejor dicho, porque la secuela la promete por un tubo. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!