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domingo, 22 de abril de 2018
“La dama y el vagabundo” tendrá película en imagen real
Uno de los clásicos más recordados de la factoría Disney, “La dama y el vagabundo” (“The lady and the tramp”), tendrá su versión en imagen real al estilo de los taquillazos “La Bella y la Bestia” o “Alicia en el País de las Maravillas”. La novedad, en este caso, será que la cinta se estrenará directamente para el servicio de streaming que la propia compañía lanzará en 2019, y que espera contar con entre 4 y 6 producciones originales y en exclusiva cada año. Charlie Bean, director fogueado en series de animación como “El laboratorio de Dexter”, y que el pasado 2017 debutó en el largometraje con “La Ninjago Película” será el encargado de esta producción que mezclará actores de carne y hueso con “chuchos” generados enteramente por ordenador. A la espera de más novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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domingo, 23 de abril de 2017
Crítica de "CENICIENTA" (2015)
Año: 2015. Dirigida por:
Kenneth Branagh (“Hamlet”). Intérpretes: Cate Blanchett (ganadora del Oscar por
“El aviador”), Lily James (Rose Aldridge en la serie “Downton Abbey”), Richard
Madden (Rob Stark en “Juego de Tronos”), Helena Bonham Carter (“El discurso del
rey”), Nonso Anozie (Xnoan Dxos en “Juego de Tronos”), Stellan Skarsgard (“La
caza del octubre rojo”), Sophie McShera (la serie “Downton Abbey”), Holiday
Grainger (la serie “Los Borgia”), Hayley Atwell (Peggy Carter en la serie de
Marvel “Agente Carter”), Derek Jacobi (“Gladiator”).
Presupuesto: 95 millones de dólares. Recaudación: 543 millones. Premios:
recibió una nominación a Oscar por Mejor Diseño de Vestuario.
El cuento: al
contrario que otras fábulas clásicas, la autoría de “Cenicienta” no tienen un
autor concreto, sino que forma parte del folklore popular de numerosas etnias y
generaciones. El mito de Rhodopis, documentado por el geógrafo griego Estrabón
en el siglo VII antes de Cristo y que versa sobre una esclava griega que llega
a casarse con el rey de Egipto se considera como la antecesora del personaje. La
versión más tradicional de la misma, no obstante, sería publicada por primera
vez en 1697 por Charles Perrault, y poco después por los Hermanos Grimm. La película
animada de Walt Disney, por su parte, estrenada en 1950 ayudó a reflotar el
estudio, que se encontraba al borde de la bancarrota, recibiendo además 3
nominaciones al Oscar y produciendo posteriormente dos secuelas directas al
mercado doméstico.
Sinopsis: Ela es
una joven optimista y feliz a quien la desgracia no tarda en visitar en forma
de la muerte de su madre siendo ella muy pequeña. Años más tarde, no obstante,
la muchacha será la primera en animar a su padre a que vuelva a contraer
matrimonio, por lo que pasará a tener una madrastra y dos hermanastras, mucho
más preocupadas en alcanzar una posición alta en la sociedad que en propiciar
la felicidad del padre de Ela. Cuanto éste, además, fallece durante uno de sus
trayectos mercantes, la tragedia se impone en la vida de la joven, pues su
madrastra y las dos hijas de ésta no dudan en empezar a tratarla como una
simple criada apodándola despectivamente “Cenicienta”. Un encuentro fortuito en
el bosque con el príncipe heredero y un posterior baile en el castillo, sin
embargo, podrán hacer que cambie al fin su suerte… merced a su pizpireta Hada
Madrina.
Crítica: la
consigna que le dieron a Branagh por parte del estudio era muy sencilla: estaba
haciendo la película definitiva de “Cenicienta” para las próximas generaciones,
de manera que pudiera preservarse en una cápsula del tiempo, así que si tenía
que gastar un poco más de dinero… sin problemas. Si bien es cierto que con
semejante premisa se puede pensar que cualquier podría hacer una buena
película, lo cierto es que considero a Branagh como un minucioso orfebre. En los
primeros años de su carrera, alcanzó el reconocimiento por sus adaptaciones de
las obras de William Shakespeare. Le resultó sencillo, ya que era un estudioso
del bardo inglés. Semejante procedimiento, el del estudio, ha llevado a cabo
posteriormente en otros de sus encargos de Hollywood que pudieran pensarse
menos aptos para él: la versión del “Frankenstein” de Mary Shelley, el poderoso
“Thor” de Marvel o la película que nos toca. ¿Y qué es “Cenicienta”? Pues un
cuento de hadas, un tanto ñoño, bastante rancio en su discurso y fantasioso en
el mejor sentido de la palabra, que es la cualidad de la que Branagh decide
partir para estirar del hilo cual madeja y hacer que un producto tan
encorsetado como el que nos ocupa fluya como la seda y consiga, incluso,
brillar en algunos momentos que pudieran parecer impensables. Baste decir que
los pasajes más conocidos por todos, como el baile en el castillo o la búsqueda
de la joven que encaje en el zapato no son los que más minutos ocupan en el
metraje. El peso recae en los orígenes del personaje principal, buceando en su
desdicha y su proceso de duelo, que aunque estereotipado y estirado al máximo,
consiguen su propósito de suscitar una oleada de compasión en el respetable,
quien cuando llega el momento de la verdad, sólo espera con toda devoción que las
cosas le salgan bien, aunque para ello debamos renunciar a la lucha por el
feminismo, el fin de los clichés y otro tipo de “batallitas meapileras” en las
que nos hemos entretenido los últimos años.
Resumiendo: hay
películas que podrían realmente reseñarse sin necesidad de verse. Y esto no es
algo negativo. Ofrecen lo que prometen… que no es, ni de lejos, lo que se puede
decir de la mayoría. Sin embargo, esta ausencia del factor sorpresa también
puede echar para atrás a quienes no claudiquen, de partida, con el punto de
partida de la propuesta en cuestión. Para todos aquellos escépticos que se
estén resistiendo, advertiré que “Cenicienta” es un entretenimiento ligero y
bien llevado a cabo, que apela al sentido de la magia tradicional del estudio
que se encuentra tras el proyecto, y si bien su historia es aparentemente anacrónica,
también es cierto que no está exento de otros muchos alicientes para hacerte
claudicar en su defensa.
Memorable: los
ratoncitos amigos de la muchacha, convertidos en unos personajes más del cuento…
y sobre todo, lo bien que se lo pasan las veteranas de la función: Helena
Bonham Carter transmutada en un hada madrina que parece haberse tomado un par
de carajillos de más, y una Cate Blanchett bordando el papel de “mala malísima”,
robando planos a diestro y siniestro.
Mejorable: como
está ocurriendo con el resto de adaptaciones de cuentos clásicos Disney en
películas de imagen real, la utilización de la banda sonora original suscita
debates a favor y en contra. En esta ocasión, sin embargo, no chirrían las
aportaciones en este sentido, y están justificadas en la trama.
Curiosidades:
Mark Romanek (responsable de, por ejemplo, “Retratos de una obsesión”), fue el
primer escogido para situarse tras las cámaras, si bien no tardó en abandonar
por diferencias creativas, ya que estaba ideando una versión mucho más oscura
de lo que Disney tenía en mente. De igual modo, Emma Watson (posteriormente, la
protagonista de la recién estrenada “La Bella y la Bestia”) era la primera
candidata para encarnar a “Cenicienta”, si bien el acuerdo no llegó a
concretarse. De este modo, se postuló a otras actrices como Margot Robbie
(Harley Quinn en “Escuadrón Suicida”), Alicia Vikander (la nueva “Lara Croft:
Tomb Raider”) y Saoirse Ronan (vista en “Brooklyn” o “Expiación”) antes de ser
adjudicado a James. La marca Swarovski realizó varios modelos de auténticos
zapatos de cristal, si bien ninguno de ellos fue realmente funcional, de manera
que hubieron de ser retocados digitalmente. El vestido de novia que aparece en
la última escena fue realizado por 16 personas y llevó más de 500 horas de
trabajo… que tuvieron que duplicarse toda vez que el primer modelo se quemó
cuando la actriz se acercó demasiado a una estufa y el original se prendió.
Parafraseando: en
su primer encuentro durante una cacería en el bosque, Cenicienta consigue
impedir que un venado acabe decorando con su ornamenta alguna de las paredes
del palacio, merced a una reflexión tan sencilla como difícil de rebatir: “No
permita que le hagan daño, por favor” “Hemos salido de caza, ¿entiende? Es lo
que se hace” “Que sea lo que se hace no es razón para que se siga haciendo”.
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miércoles, 12 de abril de 2017
Crítica de "FROZEN" (2013)
Año: 2013. Estudio:
Walt Disney Animation Studios. Directores: Chris Buck y Jennifer Lee. Basado
en: el cuento “The Snow Queen” (“La reina de nieve”) de Hans Christian
Andersen. Voces de: Kristen Bell, Idina Menzel, Jonathan Groff, Josh Gad,
Santino Fontana. Presupuesto: 150 millones de dólares. Recaudación: 1276
millones. Premios: dos Oscar (Mejor Película de Animación y Mejor Canción
Original por “Let it go”), Mejor Película de Animación en los Globos de Oro y
los BAFTA. Curiosidades: es el film número 53 dentro de los “Clásicos Disney”.
Historia: una de
las anécdotas poco conocidas sobre la película es que en realidad, la historia
de “La reina de hielo” iba a ser el primer largometraje animado de Walt Disney,
en la década de los 40, antes incluso de “Blancanieves y los siete enanitos”. El
proyecto después se reconvirtió en una mezcla de imagen real y animación para
un biopic centrado en la figura de Hans Christan Andersen, donde la factoría
del ratón Mickey haría algunas reinterpretaciones de los cuentos del autor, si
bien el posterior estallido de la II Guerra Mundial llevó a Disney a su
producción de propaganda bélica y el film “Hans Christian Andersen” se estrenó
en 1952 sin la participación del estudio, y como musical de imagen real, que
recibió 6 nominaciones a los Oscar. Un segundo intento tuvo lugar en la década
de los noventa y un tercero una década después, donde Pixar sería la
responsable, hasta que finalmente la producción de la película que hoy todos
conocemos se puso en marcha. En 2015, se anunció oficialmente una secuela con el
mismo director y productor sin que, de momento, se conozca la fecha de estreno.
Sinopsis: Anna y
Elsa son dos princesas marcadas por un terrible destino. Siendo niñas, Elsa
(que posee poderes de hielo) hiere a su hermana mientras juegan, teniendo que
solicitar la ayuda de las criaturas mágicas del bosque para sanarla. Esto hace
que Elsa permanezca encerrada hasta su madurez, sin entrar en contacto con
nadie. Pero el día de su coronación, en su 18 cumpleaños, su hermana Anna la
hace estallar al anunciarle que se ha prometido con Hans, un príncipe al que
apenas conoce. Desvelar sus poderes en público la hacen parecer una especie de
monstruo, por lo que Elsa huye al bosque. Hasta allí la seguirá Anna para
recuperarla, para lo cual contará con la ayuda de Kristoff, un excéntrico
comerciante y Olaff, un muñeco de nieve que posée vida propia.
Crítica: desde
que llegó Pixar a la factoría Disney, las películas más clásicas del estudio
habían pasado a un segundo plano, y sólo “Twisted/Enredados” tuvo un conato de
recuperar ese estilo, aunque el éxito no fue el esperado. Sin embargo, “Frozen”
sí que lo ha conseguido con creces. Es una película de Disney a la vieja
usanza: sus princesas, su adaptación de cuentos clásicos, sus personajes
inanimados que cobran vida y sus canciones cada cinco minutos. Ahora parece que
Disney ha re-inventado la rueda o descubierto la fórmula de la Coca-Cola…
cuando realmente lo que ha hecho es bucear en sus raíces. Pero claro, la
ventaja que tienen es que su audiencia es tan joven que quizás no hayan visto
“La bella durmiente”, “Blancanieves” o “La bella y la Bestia” (o las han visto,
pero estaban deseando recuperar ese estilo). Una buena construcción de
personajes (en esta ocasión, y sorprendentemente, los femeninos), un fino humor
que no parece infantil ni empalagoso, canciones pegadizas que no podrás dejar
de tararear durante semanas y la transmisión de unos valores poco explotados en
este tipo de películas: la relación, a menudo difícil, entre dos hermanas tan
parecidas como diferentes a la par. A este respecto, me parece tronchante la
lectura con connotaciones sexuales (algo, por otro lado, no ajeno a las
producciones animadas de la casa) sobre que Elsa es una representación del
colectivo LGTB, que el personaje en sí mismo supone un intento de “normalización”
de la homosexualidad por parte de Disney y que la canción de “Let It Go” habla
en realidad sobre salir del armario. Una “teoría de la conspiración” que es más
entretenida si cabe que la propia película y que, en el peor de los casos,
siendo cierta… ¿a quién le importa? ¿Se imaginan a un niño/a diciendo el día de
mañana que se “convirtió” (como si fuese cosa de arte de magia) en gay/lesbiana
a raíz de ver “Frozen”? Hombre, no digo yo que el visionado de la cinta en
bucle, como hacen la mayoría de infantes desde que salió el film, no derive con
el tiempo en algún trastorno de cualquier tipo (o más bien para los pobres
padres) que tienen que soportarlo, pero tanto como para eso… En fin.
Resumiendo: si te
parece que “Up” o “All E” tenían un trasfondo demasiado profundo… “Frozen” es
tu nueva película favorita. Para los demás… pues te parecerá una película
Disney “de las de toda la vida”; simpática pero carente de originalidad. Quizás,
eso sí, sea la primera producción de la factoría que realmente se entiende como
una “evolución” de sus fórmulas tradicionales pero acercándola más al estándar
de calidad que la Pixar de John Lassetter estableció desde la primera “Toy
Story”. No en balde, por algo es el susodicho actualmente el director creativo
de la compañía.
Memorable: sin
duda, el personaje de Olaff, el muñeco de nieve, que tiene los gags más
afortunados del metraje y pide a gritos su propio spin-off. Que, por cierto, el
actor que le pone voz en la V.O., Josh Gad, aparece de carne y hueso en la
nueva versión en imagen real de “La Bella y la Bestia” (ver crítica) como LeFou, un personaje que también ha dado mucho
que hablar por su orientación sexual.
Mejorable: ¿soy
yo… o la princesa Anna es un poco “choni”? Eso de llamar “cañón” a Hans nada
más conocerle y otro tipo de comportamientos más acordes con una poligonera que
con una princesa educada la delatan. Y eso que los responsables explican que
suavizaron el tono de la chica porque en el primer borrador le tiraba los tejos
de primeras a todo lo que se le pusiera por delante… aún después de estar
prometida.
Curiosidades:
bueno, son muchas, así que diré sólo unas pocas. Hablando de cifras, “Frozen”
es la cinta de animación más taquillera de todos los tiempos, así como la
película con más unidades vendidas en el mercado doméstico. Además, fue la
segunda más descargada ilegalmente en 2014 tras “El lobo de Wall Street”. El año
de su lanzamiento, Disney emitió una denuncia por plagio contra la película
canadiense “La leyenda de Sarila”, que tras un estreno sin pena ni gloria con
dicho título, se renombró a “Frozen Land” además de cambiar gran parte de su
estética en la promoción, con el claro objetivo de atraer la atención de los
fans de la cinta de Disney. Por otro lado, la demanda de merchandising fue tan
grande, que la mayoría de países se quedaron sin existencias durante meses, lo
que llevó a que la vente por internet de muñecas oficiales pudiese llegar a los
1000 dólares. Terminamos con la nota amable de los niños, muchos de los cuales
están literalmente enfermos con la película, viéndola una y otra vez y cantando
sus canciones de memoria. Entre los famosos que han confesado tener un vástago
con esta “frozenmanía” están David Cameron (el ex primer ministro británico) y
los actores Ben Affleck, Kevin Costner, Vince Vaughn o la actriz Amy Adams. Por
cierto, que el nombre de “Elsa” es uno de los más escogidos por los padres para
bautizar a sus retoños desde el estreno de la película.
Parafraseando:
normalmente no pondría esto en este apartado, pero tengo que reconocer que
desde que vi la película no paro de repetir: “Hazme un muñeco de nieve… anda
vamos a jugar… ahora ya no te puedo ver, no sé muy bien qué ha podido pasar. Éramos
inseparabales… y ahora ya no… No lo logro comprender… Hazme un muñeco de nieve…
o lo que sea me da igual”… que es un verso de una de las primeras
canciones de la peli. Una melodía tan sencilla como efectiva.
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jueves, 6 de abril de 2017
Michael Keaton podría unirse al "Dumbo" de Disney
Actualmente en nuestra cartelera con “El fundador” y pronto
como el nuevo villano de “Spider-Man: Homecoming” (ver tráiler), el actor de 66 años Michael Keaton podría unirse al
reparto de la adaptación en imagen real de “Dumbo”. Si bien lo de “imagen real”
debería ser puesto en entredicho pues según todas las fuentes, la cinta de Walt
Disney sólo contaría con tres actores humanos: los hasta ahora confirmados
Danny De Vito y Eva Green y el mencionado Keaton. Nominado al Oscar por “Birdman
(o la inesperada virtud de la ignorancia)” y protagonista en el elenco de la
ganadora del Oscar “Spotlight”, Keaton se reuniría de nuevo con uno de sus
directores fetiche, Tim Burton, quien le escogió en sus inicios para los éxitos
“Beetlejuice” (de la que el propio Burton planea una secuela desde hace
tiempo), “Batman” y “Batman vuelve”. Además, también se cambiarían las tornas
con esta última, pues según las informaciones, en “Dumbo” tanto De Vito como
Keaton darían vida a dueños de circo, siendo uno considerado como “bueno” y
otro como “malo”, en una curiosa analogía con los roles de Bruce Wayne y El Pingüino
que ambos interpretasen en aquella. Recordemos que el último proyecto de estas
características basado en un clásico Disney, “La Bella y la Bestia” (ver crítica), todavía está en nuestra
taquilla y ya cuenta con 900 millones recaudados en todo el mundo. Desde Orgullo
Fan… ¡seguiremos informando!
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miércoles, 22 de marzo de 2017
Crítica de "La Bella y la Bestia" (2017)
Año: 2017. Productora:
Walt Disney Pictures. Director: Bill Condon (“La Saga Crepúsculo”). Intérpretes:
Emma Watson (Hermione Granger en “Harry Potter”), Dan Stevens (Matthew Crawley
en la serie británica “Downton Abbey”), Luke Evans (“Drácula: La leyenda jamás
contada”), Kevin Kline (“Un pez llamado Wanda”), Josh Gad (“Frozen”), Ewan McGregor
(pronto en la tercera temporada de “Fargo”), Stanley Tucci (“Transformers: La
era de la extinción”… ver crítica), Ian McKellen (Gandalf en “El Hobbit”… vercrítica), Emma Thompson (“Sentido y sensibilidad”). Presupuesto: 160 millones
de dólares. Recaudación: 379 millones (hasta la fecha).
Clásicos Disney:
como todos sabemos, es la adaptación en imagen real de la película de animación
del mismo nombre estrenada en 1991, que a su vez era una adaptación del cuento
de hadas homónimo de Jeanne-Marie Duprince Bautencort, del siglo XVIII. Ni es la
primera, ni tampoco será la última en esta nueva moda de llevar de nuevo a la
gran pantalla los clásicos de su factoría con actores de carne y hueso (o seres
creados por ordenador). Antes ya tuvimos a “Alicia en el País de las Maravillas”,
“Maléfica”, “Cenicienta” o “El libro de la selva” (ver crítica), y pronto llegarán “Dumbo”, “Mulan”, “Aladdin” o “La
sirenita”.
Sinopsis: la joven
Bella es un bicho raro en el pequeño pueblo donde reside: se pasa el día
leyendo y no acepta la proposición de casarse con Gastón, el soltero más
pretendido de la comunidad. Pronto, su vida cambia cuando su padre es atrapado
en un castillo donde eternamente reina el invierno, habitado por una grotesca
bestia y una corte de súbditos en forma de objetos animados, todos ellos presas
de un antiguo maleficio que les va haciendo poco a poco menos “humanos” de lo
que ya de por sí son. Bella accede a ocupar el lugar de su padre, y poco a
poco, la imagen que tiene de su captor irá cambiando al descubrir que la
belleza de éste… reside en su interior.
Crítica: Bueno,
pues… qué bonito todo, ¿no? Ya sabéis: nace una ilusión, tiemblan de emoción…
Pues va a ser que no. Debo confesar que no recuerdo haber visto la película
original de los noventa. No estoy seguro, no obstante. Si la vi, desde luego no
tengo muy presente el recuerdo de dónde, cuándo ni con quién. Y, sin embargo,
podría haberlo hecho, ya que en mi mente siempre he tenido muy claro la presentación,
el nudo y el desenlace de la historia. Y me sé las canciones, y le pongo nombre
al candelabro, etc. Vamos, que es una de esas películas (la original, digo) que
no te hace falta haber visto para “saber” que ya la has visto, bien sea porque
narra una historia sabida por todos o porque te la han hecho tragar a trozos
con el paso de los años y lo único que debes hacer es rellenar los huecos. Bueno,
pues algo así pasa con la versión en imagen real que se estrenó el pasado fin
de semana. Voy a ir más allá: durante los últimos meses, ante el revuelo causado
por el lanzamiento de sus primeros avances en forma de tráilers y el anuncio de
su magnífico elenco, me picó la curiosidad y estuve tentado varias veces de
repescar de algún modo la cinta de dibujos animados. Y luego pensé: “¿Para qué?”.
Efectivamente, una vez visto el largometraje de Bill Condon, queda patente que
nunca más hará falta ver su referente más directo, como si la Disney estuviese
torpedeándose a sí misma. No es ya sólo el hecho de que la historia sea la misma,
de que utilicen las mismas canciones, la misma escenografía, el mismo vestuario…
es que Condon lleva aquí esta nueva moda de “revisionados” a sus últimas
consecuencias, copiando plano a plano el film original. He de confesar que
estuve varias veces entretenido durante el pase de la película preguntándome
por qué aparecían dos guionistas acreditados en los títulos de crédito… y sobre
todo, preguntándome cuánto dinero habrían cobrado por lo que, a todos los
efectos, no es más que un “copia y pega” del metraje ya rodado en su día. Pero es
que, además, los añadidos de la nueva versión juegan en su contra. Las nuevas
canciones no hacen sino convertir la película, en un musical en toda regla, lo
que echará para atrás a todo aquel que no claudique con el género. Además, la
media hora de metraje extra no sirve para que veamos realmente la química entre
quienes deberían ser sus protagonistas, por lo que el famoso desenlace en torno
a la supuesta verdad de que la belleza está en el interior se antoja como una
frase sacada de una galleta de la suerte china, del todo inverosímil. Para más
inri, los secundarios “animados” como el reloj, el “candelero” (parafraseando
al revés a la gran Sofía Mazagatos) y etc, pierden expresividad en su paso por
los CGI, y… ¿soy yo o la fotografía de la película es demasiado “oscura”? Sí,
habrá quien me justifique esto por el rollo de la maldición y demás, pero para
mí no tienen excusa. La cinta original, independientemente de que la haya visto
en algún momento y la recuerde o no, era una luminosa adaptación de un cuento
de hadas tradicional. La nueva encarnación en imagen real es un
incomprensiblemente oscuro plagio de dicha cinta. Un tiro en el pie de la
Disney en toda regla.
Resumiendo: hace
un par de semanas, tomando cervezas con un amigo, me comentó que había tenido
la feliz idea de ponerle a sus hijas otro clásico de Disney (en este caso, “El
rey león”) durante un domingo por la tarde. La broma le había costado tener que
tragarse cuatro veces en bucle las aventuras de Simba y compañía, pues sus
pequeñas no se cansaban de verla, a pesar de que sabían ya todo lo que pasaba. Sobre
ese principio se han basado los ejecutivos de la Disney. A los retoños de la
casa no les importa volver a ver lo mismo una vez, y otra, y otra… La cosa es,
que quien compra las entradas y las palomitas son los padres. Pero bueno…
mientras la caja registradora siga sonando, ¿qué más da? “La Bella y la Bestia”
no ha hecho sino hacer aún más grande aquella “Alicia…” de Tim Burton, que era
una “conversión” de su clásico precedente, pero
a la par era desconcertantemente original. La fórmula, no obstante, con
la lluvia de millones, la ha depurado la propia Disney para que sea más… “manufacturable”.
Y a la vista está. Ya lo dice la propia Bella: “¿Se puede ser feliz si no se es
libre?”
Memorable: la
lista de actores que participan en el proyecto. En cualquier otra producción, y
con el mismo elenco de actores, su sóla presencia ya justificaría la puesta en
marcha de cualquier película. No obstante, y teniendo en cuenta que la mayoría
de nosotros veremos la cinta en su versión doblada al castellano… lo que vais a
disfrutar de la presencia de muchos de ellos tal y como les conocéis, se limita
a un par de minutos. Inclusive, a la mayoría os costará reconocerlos cuando
llegue el momento, con esas pelucas y esos atavíos.
Mejorable: la
polémica que ha suscitado la cacareada inclusión del primer personaje
abiertamente gay en una película de Disney se convierte en una mala broma (para
algunos) tras el visionado de la cinta, por tanto en cuanto dicha condición
sexual es más un objeto de burla que una reivindicación de la libertad de
elección sexual en sí misma. No creo yo, sin embargo, que el tono general de la
película diese para otra cosa que no fuese lo que tenemos. Va acorde con el
resto de elementos un tanto “infantiloides”. Mejores ocasiones habrá (en todos
los sentidos) para darle su sitio al colectivo dentro de la industria del
entretenimiento.
Curiosidades:
Warner Bros llevaba años desarrollando una adaptación en imagen real del cuento
original, con Guillermo del Toro como realizador (cuando se encontraba en la
producción de “Pacific Rim”) y con Watson como protagonista (cuando ella
estrenaba la última entrega de “Harry Potter y las Reliquias de la muerte”). Finalmente,
el proyecto se canceló cuando Disney anunció que haría la adaptación en imagen
real de su película de dibujos, algo con lo que dudosamente iban a poder
competir. De forma un tanto extraña para los estándares de Hollywood, la
factoría del ratón Mickey siguió contando con la actriz como protagonista ideal
del proyecto, si bien Del Toro se desmarcó pronto del mismo, aduciendo que su
idea sobre la película era mucho más oscura y barroca de lo que habría sido con
Disney.
Parafraseando: al
margen de estériles polémicas y rasgaduras de vestimentas fuera de tono, la
pareja formada por Gastón y su escudero son un dúo cómico muy agradecida dentro
del tono encorsetado del resto del metraje. Me estuve riendo un buen rato con
la forma en que su Sancho Panza tiene de tranquilizar a su amo: “¡Gastón,
alto! Respira… piensa en cosas bonitas: como la guerra… sangre… explosiones…
montones de viudas” “Viudas…” “Sí, sí… eso es”.
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viernes, 3 de febrero de 2017
"Campanilla" será interpretada por Reese Witherspoon para Disney
A sus 41 años, la ganadora del Oscar por “En la cuerda floja”
(“Walk the line”), Reese Witherspoon, interpretará al hada Campanilla en un
spin-off del clásico Disney “Peter Pan”, que podría estrenarse en 2018. En la
cinta veremos cómo es el mundo donde se crió el personaje y aspectos nunca
vistos hasta la fecha del País de Nunca Jamás creados por J.M. Barrie en la
célebre obra de teatro. Witherspoon está actualmente en las carteleras
prestándole su voz a uno de los personajes de “¡Canta!” (ver crítica) en la V.O., pero llevaba unos años dosificando mucho
sus proyectos y centrándose más en su faceta como productora. Fue así como
consiguió su segunda nominación a los Oscar por “Alma Salvaje” en 2014. Para terminar,
recordemos que ayer mismo os hablamos de otro proyecto de la factoría Walt
Disney muy parecido al que hoy nos toca reseñar, pero que se centra en el
personaje de Cruella de Vil y que será interpretado por Emma Stone (ver noticia). Desde Orgullo Fan…
¡seguiremos informando!
jueves, 2 de febrero de 2017
Emma Stone será la "Cruella" de Disney
Hace unos días os mostrábamos el tráiler final de la
adaptación en imagen real de “La Bella y la Bestia” (ver tráiler), al tiempo que también os avanzamos la intención de
Walt Disney Pictures por hacer lo propio con otro de sus emblemáticos clásicos,
“Aladdin” (ver noticia). Pues bien,
no será ni mucho menos lo último que escucharéis sobre el tema, porque la
factoría del ratón Mickey ha dado luz verde a toda clase de proyectos en este
sentido.
Una de las más avanzadas sería una precuela de “101 dálmatas”
centrado en el personaje de la villana, Cruella de Vil, que estaría
protagonizada por Emma Stone, actriz de plena actualidad por el estreno de la
nominadísima “La la land”, pero que previamente ya habíamos visto en
superproducciones como “The Amazing Spider-Man” o trabajando al lado de
directores tan prestigiosos como Alejandro González Iñárritu (“Birdman”) o Woddy
Allen (“Irrational Man”).
Cruella de Vil fue la villana del clásico animado de Disney
de 1961, siendo más tarde interpretada por Glenn Close en la película de acción
real de 1996 y en su secuela del año 2000, '102 Dálmatas'. El personaje fue
creado en 1956 en el libro de Dodie Smith, 'The Hundred and One Dalmatians',
siendo después introducido en otra de sus obras, la menos conocida secuela de
ciencia-ficción, 'The Starlight Barking'. Dese Orgullo Fan… ¡seguiremos
informando!
miércoles, 1 de febrero de 2017
Tráiler final en español de "La Bella y la Bestia"
127 millones de reproducciones en apenas 24 horas, adaptación
del clásico Disney de 1991 que enamoró a todos y recibió varias nominaciones a
los Oscar (incluyendo, por primera vez en la historia para una cinta de
animación, Mejor Película), reparto de lujo… ¿qué más se puede decir?
Pues poco, la verdad. Que, hasta el estreno el próximo 17 de
marzo, nos tendremos que conformar con el tráiler. Como sabéis, Bill Condon (“Crepúsculo”)
dirige y Emma Watson (“Harry Potter”), Dan Stevens (“Downton Abbey”), Luke
Evans (“Drácula: la leyenda jamás contada”), Kevin Kline (“In & Out”), Evan
McGregor (“Star Wars – Episodio I: La amenaza fantasma”), Ian McKellen (“El
Hobbit”), Stanley Tucci (“Spotlight”) o Emma Thompson (“Sentido y sensibilidad”)
interpretan presencial o vocalmente, según les corresponda. Y si os gusta esta
traslación a imagen real, estáis de enhorabuena, porque aún están por llegar “Dumbo”,
“Pinocho” o “La sirenita”. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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jueves, 26 de enero de 2017
Will Smith y Tom Hanks podrían estar en el "Dumbo" de imagen real
Will Smith (Deadshot en “Suicide Squad”) y Tom Hanks
(recientemente, en “Sully”), negocian formar parte del elenco de la versión en
imagen real de “Dumbo”, que Tim Burton (“Big Fish”) está desarrollando para
Walt Disney Pictures con vistas a su estreno en 2018 o 2019. El primero de los
intérpretes daría vida al padre de un grupo de niños que entablan amistad con
el paquidermo que da título a la historia, mientras que el segundo sería el
villano de la función. Sería la primera vez que ambos coinciden, si bien sus
nombres también sonaron hace unos meses para encabezar el reparto edel thriller
“Triple Frontier”.
Recordemos que Burton fue el realizador que comenzó con gran
éxito hace unos años la moda de las conversiones en carne y hueso de los
clásicos Disney, con aquella “Alicia en el País de las Maravillas” que rompió
records con más de mil millones en todo el mundo, y que posteriormente han
seguido otras como “Cenicienta” o “El libro de la selva”. El proyecto de hacer
lo propio con “Dumbo” es uno de los más ansiados por la factoría del ratón
Mickey, pues no en vano fue la cuarta producción del estudio, allá por 1941, y
basada en el cuento homónimo de Helen Aberson, convirtiéndose desde su estreno
en uno de los personajes más queridos por varias generaciones de niños y
adultos. Desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!
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