Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta cómics 2017. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cómics 2017. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de agosto de 2017

Crítica de "CIVIL WAR II" (2016)


Información editorial: reseña del crossover “Civil War II”, esencialmente de la serie limitada homónima de 8 números publicados entre junio y diciembre de 2016, cortesía de Marvel Comics, siendo obra de Brian Michael Bendis (guión), David Márquez (dibujos) y Justin Ponsor (color). Como suele ocurrir con este tipo de grandes eventos, hubo muchos one-shots, tie-ins y colecciones que se vieron afectadas por la historia. Tanto es así que, previamente, números de colecciones como “Lobezno”, “Invencible Iron Man” o “Ms Marvel” se publicaron bajo el epígrafe de “Road to Civil War II” (“Camino a la II Guerra Civil”), contando los hechos previos que derivan directamente en la miniserie. En España, fue editada por parte de Panini Comics entre septiembre de 2016 y marzo de 2017.


¡Estos no son mis héroes!: para quien se acerca a este título después de no haber leído nada en los últimos años (o que, directamente, nunca hayan cogido un tebeo en su vida y sólo tengan como referencia las películas), empezaremos diciendo que hay varios personajes que han cambiado mucho sus status quo. Por ejemplo, Steve Rogers sigue siendo el Capitán América… pero justo antes del evento se ha descubierto que siempre ha trabajado a las órdenes de la organización Hydra y conspirado contra el resto de sus compañeros Vengadores (si bien estoe s algo que el resto de héroes desconocen). Por otro, nuestro amigo y vecino SDpider-Man no es Peter Parker, sino el más étnico Miles Morales, que anteriormente era el Trepamuros del “Universo Ultimate”. Algo similar pasa con Hulk, que lleva años sin ser el alter ego de Bruce Banner… si bien hay un nuevo Hulk pululando por ahí con las facciones del niño super-inteligente, Amadues Cho. ¡Y Thor, el Dios del Trueno, es la antigua enfermera Jane Foster! Estos cambios, sin embargo, no impiden disfrutar del cómic en su totalidad.


Antecedentes: ante el inminente estreno de la película “Capitán América: Civil War”, Marvel consideró que era mala idea eso de no tener un título en el mercado con dicho nombre que atrajese la atención de aquellos que llegasen a las viñetas por primera vez tras quedarse asombrados en la pantalla grande. Sí, era mala idea no aprovecharse… máxime cuando el largometraje lo hacía a su vez de la miniserie homónima de 20006 que en su día tanto había atraído la atención de los medios. Por todo ello, planteó rápidamente la secuela, que básicamente se planteaba como una lucha de creencias entre el “determinismo” y la defensa del “libre albedrío”, suscitada por la aparición de un miembro de los Inhumanos, de nombre Ulyses, con la capacidad de predecir el futuro.


Historia: pese a que la utilización del poder de Ulyses parece una forma de garantizar que los héroes siempre triunfarán ante lo villanos, Tony Stark/Iron Man empieza a ponerlo en duda cuando, durante una batalla contra Thanos, su mejor amigo, Jim Rhodes/War Machine termina perdiendo la vida, y She-Hulk queda gravemente herida y en coma inducido. Stark hace responsable de lo ocurrido a Carol Danvers/Ms. Marvel y secuestra a Ulyses para averiguar cómo funcionan realmente sus poderes, pero antes de que pueda averiguarlo, el chico tiene una nueva visión de pesadilla donde contempla a un Hulk completamente fuera de control, asesinando a varios miembros de Los Vengadores. Cuando los Héroes Más Poderosos de la Tierra visitan a Bruce Banner para sondear la posibilidad de que dicha visión pueda llegar a ocurrir realmente… ¡Clint Burton/Ojo de Halcón mata a Banner con una flecha!


SPOILER: en el juicio posterior, Burton queda absuelto del cargo de asesinato cuando queda demostrado que fue el propio Banner quien le había pedido que, si algún día volvía a convertirse en el Gigante Esmeralda, Burton se adelantase y le asesinara con una flecha que el propio Banner había fabricado especialmente para dicho fin. Sin embargo, Stark no queda convencido con dicho veredicto y sigue culpando a Danvers, sobre todo cuando descubre que las predicciones de Ulyses tienen un porcentaje de error que podrían haber evitado las muertes de sus amigos. Una nueva predicción del inhumano, donde ve a Miles Morales/Spider-Man asesinar a Steve Rogers/Capitán América, en las escaleras del Capitolio, desata la batalla final entre partidarios de uno u otro bando (es decir: entre quienes consideran que el destino está escrito y los que defienden, por el contrario, que hay un margen para evitar lo que está por venir); pelea que finaliza cuando los Vigilantes, los seres superpoderosos que contemplan los grandes eventos de la historia, hacen acto de presencia para indicar que Ulyses es en realidad uno de sus miembros, por lo que el chico decide seguirles y abandonar el planeta. Sin embargo, la lucha ha dejado una terrible consecuencia en Iron Man, quien parece estar en estado comatoso y de alguna forma auto-inducido y ni tan siquiera el doctor Hank McCoy se atreve a hacer nada por intentar revertir su estado, pensando que podría provocarle daños mayores.



Crítica: tal y como suele ocurrir en este tipo de mega-eventos, “Civil War II” parte de una premisa interesante, pero acaba un tanto desdibujada y decepcionando en parte conforme van pasando los números, alargada en exceso y concluyendo con un anti-clímax que se antoja más como un “deux ex machina” para salir del paso que como un plan realmente concebido desde el principio y destinado a sacudir los cimientos de la editorial. Tanto es así que, a excepción de las muertes señaladas (que, eso sí, son de pesos pesados conocidos por el gran público), sus acontecimientos apenas tienen incidencia en el futuro de la mayoría de colecciones. Algo, por otro lado, que nunca sabemos si es bueno o malo, porque los fans siempre nos estamos quejando de las injerencias de este tipo de crossovers que impiden a los autores de las series regulares desarrollar sus planes para con sus cabeceras de manera totalmente libre. Una vez más, las grandes contradicciones que asolan a los lectores de cómics. Por todo ello, y sobre todo porque las comparaciones son odiosas y la primera “Civil War” tuvo un impacto a todos los niveles infinitamente superior, Bendis se llevó un palo detrás de otro tras la publicación completa de la miniserie,, si bien no estoy totalmente de acuerdo en las críticas hacie el guionista, por tanto en cuanto la historia es sencilla de seguir, interesante en muchos sentidos, juega con varias subtramas de las colecciones individuales de varios personajes… y sí, termina siendo prescindible para aquellos que no sean muy entusiastas de este tipo de cruces, pero… ¿no es esto bueno, precisamente, para dicho tipo de aficionado? Además, el arte de David Márquez es sencillamente una delicia. No sólo sale victorioso de tener que plasmar en cada número a lo más granado de todo el Universo Marvel (que, ya de por sí, es difícil), sino que se me antoja como una suerte de Travis Charest “cumplidor” con los plazos de entrega, y el realismo que imprime a cada viñeta no tendría nada que envidiar a una película con actores de carne y hueso (es más, seguro que dicha película sería mucho más “artificial” que los dibujos de Márquez). Podemos concluir que, pese a que artísticamente pueda tener sus detractores con causa justificada, en lo que respecta a su objetivo como acontecimiento de gran alcance publicitario para Marvel y la demanda que este tipo de historias tiene por parte de los fans (básicamente: que aparezcan muchos superhéroers dándose de tortas en cada número), cumple con creces. Será pues, la opinión personal de cada uno quien salve de la picota al producto resultante… o lo envíe de cabeza a la guillotina. Eso sí, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

jueves, 17 de agosto de 2017

Crítica de "X-MEN BLUE: Lo más extraño"


Click sobre las imágenes para ampliar.
Información editorial: reseña de los números 1 al 6 USA del nuevo título “X-Men: Blue”, editados originalmente entre abril y junio de 2017 por Marvel Comics, obra de Clullen Bunn (guión), Jorge Molina, Ray-Anthony Height y Ramón Bachs (dibujos), y que en España empezaron a ser publicados por Panini Comics a partir del número 52/1 de la renombrada “Patrulla X: Azul”, a partir de agosto y a razón de dos números americanos por ejemplar, al precio de 4.25 euros.


Antecedentes: tras la guerra entre inhumanos y mutantes, Marvel decidió relanzar la lína de los “X-Men” bajo el epígrafe de “ResurrXion”, siendo su cabeza de lanza los equipos “Azul” y “Oro” (ver crítica). Mientras que ésta última recuperaba el espíritu noventero que imprimiesen en su día Chris Claremont y Jim Lee, “Blue” sigue los pasos del grupo original creado en los sesenta por Stan Lee y Jack Kirby, traídos desde el pasado hasta nuestros días para que las nuevas generaciones de mutantes comprueben con sus propios ojos cómo era el sueño primigenio de Xavier para la convivencia entre ellos y los humanos… y como lo han pervertido (ver crítica). Así, y toda vez que la posibilidad de regresar a su línea temporal parece haberse esfumado, el grupo liderado por Marvel Girl (la joven Jean Grey) y compuesto de Cíclope, Ángel, el Hombre de Hielo y la Bestia, inicia una nueva andadura en solitario buscando su propio lugar en el nuevo Universo Marvel.


Historia: tras una pelea contra Juggernaut y su compinche, Tom “El Negro” Cassidy, los X-Men regresan a su base para toparse con… ¡Magneto! Pero tranquilos, porque ahora el bueno de Erik Lesnherr es el mentor de los pupilos del Profesor X, y las misiones de los chicos consisten en algo tan sencillo y a la vez difícil como luchar contra mutantes que sigan suscitando el odio entre humanos y portadores del gen X. De esta manera, no tardarán en vérselas con un renacido Bastión y su horda de Centinelas, y con… ¿Lobezno?


SPOILER: el joven equipo de mutantes acuden a la aparición de una snueva signatura señalada por Cerebro y es así como topan con un amnésico Jimmy Hudson (el hijo de Lubezno del “Universo Ultimate”). La aventura, posteriormente, les llevará a luchar contra los nuevos Merodeadores, equipo formado por las versiones alternativas de Mercurio, Mach II, Armadura y Guradian, quienes reclaman a Jimmy como miembro de su equipo, y a las órdenes de Miss Siniestro. La propia Siniestro hará acto de presencia durante la contienda para confirmar que está reclutando mutantes de distintas líneas temporales, y terminará presagiando un aciago futuro para Jean, antes de ordenar a sus Merodeadores que se retiren, permitiendo que Jimmy se quede con los “X-Men”. De esta manera, con un miembro más, los chicos se acaban instalando en la isla de Madripur, donde posteriormente deberán luchar contra los “Rakhsa”, un grupo que actúa inspirado por el Lobezno original. Al margen de estos acontecimientos, lo que los jóvenes no saben es que su supuesto mentor, Magneto, parece estar construyendo una máquina del tiempo para devolverlos a su línea temporal original.



Crítica: si os soy sincero, no tenía ninguna fe en este título cuando supe que Cullen Bunn iba a ser su guionista. El escritor había demostrado ser un dialoguista penoso, hasta límites de vergüenza ajena, y hasta la fecha no había escrito nada que, en líneas generales, pudiera considerarse como destacable. Puede que “X-Men: Blue” sea esa obra que le demandábamos. De entrada, ya es bastante significativo el hecho de que un equipo tan “demodé” como los X-Men originales acaben siendo un reflejo de la lucha de las minorías (que fue el precepto seguido en su día por Lee & Kirby, si bien curiosamente no incluyeron a ningún miembro representantes de tales etnias en la formación). Ahora, no sólo Jean Grey es una líder feminista fuerte, sino que el quinteto (hasta la llegada de Jimmy Hudson) también suma entre sus filas a un personaje de orientación homosexual (Bobby Drake, el Hombre de hIelo, por si hay algún despistado que todavía no lo sabía). Efectivamente, los detractores podrán decir que ninguna de estas dos revalidas son mérito de Bunn, sino que las “heredó” de las etapas anteriores, pero es asombroso cómo estos cambios en los caracteres clásicos se ven conjugados aquí de forma divertida, original y orgánica. Sin duda, se sienten mucho más “reales” y dignos de la franquicia que sus hermanos del equipo “Oro”. Incluso la recuperación de anquilosados parámetros como la inclusión en el equipo de un Lobezno sin memoria y el consiguiente triángulo amoroso que se establece entre éste, Cíclope y Jean Grey, se antojan ahora como algo que, lejos de estar pasado de moda, nos recupera el espíritu de la serie original. Por no decir que ahora dicho “triángulo” es más bien un “cuadrado” o un “pentágono”, ya que el resto de compañeros de Marvel Girl (a excepción del mencionado Drake, lógicamente) parecen estar encandilados por la chica. ¡Y cómo no estarlo! La evidencia de que las dinámicas de grupo son el punto fuerte de esta cabecera la encontramos también en los piques entre Scott y Hunak por el uso que éste último hace de la magia, o la buena sintonía de la propia Bestia con el Hombre de Hielo, y sus bromas incansables en medio de las batallas. Y, si alguno pudiera pensar que Magneto, personaje fetiche del guionista, iba a restarle protagonismo a los jóvenes de la colección, también se equivocaba. El Amo del Magnetismo tiene un papel relevante en el título y sus planes en la sombra nos tienen en vilo, pero sus intervenciones hasta la fecha son contadas. Sin duda, Bunn ha aprendido por fin los mecanismos del oficio. Punto y aparte sería el tema de la doble aparición mensual de la serie, que lastra un poco el ritmo, por tanto en cuanto es evidente que el escritor tiene que meter más “relleno” en la historia troncal que tiene para con el grupo, pero bueno… es la moda imperante tanto en Marvel como en DC Comics, esto de sacar sus cabeceras de manera quincenal, y en todos los casos el resultado es el mismo. Mención especial merece el arte de Jorge Molina. Mientras que su trabajo en la franquicia de “Star Wars” parecía un tanto encorsetado por la obligatoriedad de asemejarse a los homólogos de la pantalla grande, se nota que aquí siente la libertad para explotar su estilo en un mundo más colorido y superheróico, con cierta semejanza, diría yo, al Alan Davis de sus buenos tiempos. Es obvio que el trabajo del dibujante mexicano es uno de los alicientes de la colección, y la principal duda es si la alternancia en los lápices con otros dibujantes mermarán el resultado final del mismo, pues ya en el número que cierra esta reseña, su sustitución por Ray-Anthony Height denotan un claro cambio en el tono visual (a peor), que afortunadamente el español Ramón Bachs consigue suplir en sus páginas. Con todo, la valoración final es más que positiva y convierten a “X-Men: Blue” en la serie mutante que a día de hoy debes seguir. Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

martes, 15 de agosto de 2017

Crítica de "BATMAN: Yo soy suicida" (2017)


Click sobre las imágenes para ampliar.
Información editorial: reseña de “I Am Suicide”, segundo tomo recopilatorio de la nueva andadura “Rebirth” del Hombre Murciélago, que recopila los números originales de “Batman, Volumen 3, 9 al 15 USA”, editados por DC Comics entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, obra de Tom King (guión), Miker Janin y Mitch Garads (dibujos). En España, ECC Ediciones los sacó al mercado entre los números 60/5 al 63/8 de la cabecera de “Batman”, entre abril y julio de este 2017.


Antecedentes: tal y como vimos en la anterior reseña, “Yo soy Gotham” (ver crítica), Tom King, guionista que ha llamado la atención del público con su trabajo para el sello Vértigo en “Sheriff of Babylon”, o en Marvel con “The Vision”, iniciaba su etapa con el Cruzado Enmascarado presentando a dos personajes que se autoproclamaban como héroes de su ciudad, bajo las identidades secretas de “Gotham” y “Gotham Girl”. Al final de la aventura, y debido a la manipulación del Psico-Pirata, el primero de ellos sucumbiría a sus bajos instintos y fallecería, con lo que Batman decidiría hacerse cargo de la chica, hermana del anterior y también afectada por fuertes pesadillas creadas por el Psico-Pirata.


Historia: la República Caribeña de Santa Prisca, fortificación de Bane (uno de los enemigos más letales del Caballero Oscuro) ha sido el lugar que el Psico-Pirata ha escogido para huir, tras lo acontecido en los hechos anteriores. Con el fin de lograr infiltrarse en la ciudadela con éxito, Batman no tiene más remedio que entrar en el Manicomio Arkahm y formar su propio “Escuadrón Suicida” junto a Selina Kyle/Catwoman, El Ventrílocuo y Tigre de Bronce. Y aunque la misión no es fácil, finalmente logran acceder al reino de Bane y… ¡un momento! ¿Será capaz Catwoman de traicionar a todo el equipo?


SPOILER: cuando Batman rechaza el ofrecimiento de Bane por someterse al influjo del Psico-Pirata y aliviarse de todos sus traumas, la lucha entre ambos se produce sin cuartel, y finalmente descubrimos que la traición de Selina sólo fue una medida de distracción, y tanto es así que aprovechará el momento propicio para entrar en la pelea y romperle la espalda a Bane de una patada, poniendo fin a la contienda. Ya de regreso a Gotham, y con la amenaza del Psico-Pirata detenida, Batman recuerda a Catwoman que debe entregarla a la justicia para acatar la pena de muerte que cae sobre ella debido a la acusación de haber matado a 237 personas, mediante una explosión que destruyó el orfanato donde ella se crió. Tras pasar una noche de amor y pasión, Catwoman huye, no sin antes hacerle partícipe de que ella no fue realmente la responsable de la detonación, sino una amiga de la infancia de quien se siente responsable.



Crítica: al igual que ocurriese con el arco anterior, tengo que fruncir un poco el ceño ante las luces y sombras que sigue presentando esta colección. Si bien el trabajo de King en cuanto a la caracterización de personajes es bastante buena y las premisas argumentales son, a priori, apetecibles de leer, en el núcleo de sus historias siguen habiendo bastantes cosas que no conjugan como deberían. En principal detalle a resaltar de la que nos ocupa es, precisamente, que el equipo que Batman forma con alguno de los componentes de su galería de villanos es, a la postre, tan inútil como innecesario. Será el Caballero Oscuro quien tenga que hacerlo todo, lo que implica enfrentarse a horas de cientos de hombres armados hasta los dientes (que, ya de por sí, es un poco surrealista). Todo ello, partiendo de la base que, en situaciones normales, habría intentado contar con la colaboración de otros compañeros más fiables como Nightwing o similares, pero bueno… Si la cosa es tan “peligrosa” como se nos intenta hacer creer, es lógico que el Cruzado Enmascarado no quiera poner las vidas de sus amigos en peligro (si bien en el pasado tampoco es que le haya importado mucho, la verdad), pero…. ¡coño, que hagan algo! De entrada, todo este concepto se me antoja más a un intento de conexión con los lectores recién llegados, debido a que la “Suicide Squad” y todo la que la rodea están de moda por el estreno el año pasado de la película. Aún y así, del experimento se salva Catwoman, a quien por fin King trata con el peso que se merece y le da el testigo de “novia perfecta” para el “caballero de Gotham”, si bien para que esto nos lleve a algún lugar debería seguir trabajando con el personaje en arcos sucesivos, y que no se quede en un “coitus interruptus” (aunque tranquilos, que ella y Bats SÍ “consuman” al final de penúltimo capítulo). Algo parecido pasa con “Gotham Girl”, personaje al que dije que me gustaría seguir viendo por el título pero que, a excepción de una página y pese a ser “la excusa” que da pie a la aventura… brilla por su ausencia en todo el arco. ¿En resumen? Que la etapa de King parece querer llegar a algún sitio… pero todavía no llega. Con todo, el siguiente gran arco de la serie lo ha titulado “I am Battle”. Eso puede ser anecdótico o puede que signifique algo. Lo digo porque el primero se llamó “I am Gotham”, el que nos ocupa es “I am Suicide”, y el próximo “I am Battle”. A lo mejor es una tontería eso de denominar cada historia como “I am Algo”, pero quizás haya un cuidadoso plan a largo plazo que enlace todos los arcos y cuya magnitud sólo pueda ser contemplada cuando todos se hayan publicado. Pudiera ser. De momento no es, desde luego, el inicio que Snyder & Capullo tuvieron en el anterior volumen, pese a que ya sé que las comparaciones son odiosas. Y por cierto, hablando de dibujantes, hemos perdido a David Finch, no sé si definitivamente. Nos quedamos, eso sí, con Janin, que parece querer mimetizarse un poco con el estilo del anterior y abrazar el trazo grueso. O quizás es consciente del estilo más oscuro que esta cabecera requiere. Al igual que con King… “alegre ma non troppo”. Esto es: que me gusta… pero a ratos. Me ha gustado mucho más en trabajos anteriores. Que duda cabe, no obstante, que seguiremos informando.

sábado, 12 de agosto de 2017

Crítica de "SUPERMAN: El entrenamiento del Super Hijo"


Click sobre las imágenes para ampliar.
Información general: reseña del arco “Trials of the Super Son”, publicado entre los números de “Superman, volumen 4, 7 al 13 USA), por parte de la editorial DC Comics entre noviembre de 2016 y febrero de 2017, cortesía de Peter J. Tomasi y Patrick Gleason (guiones), y Doug Mahnke, Jorge Jiménez y el propio Gleason (dibujos). En España, ECC Ediciones, al igual que hizo con otras cabeceras, decidió utilizar una doble numeración para continuar con la anterior y a la vez subrayar el relanzamiento de toda la línea de DC Comics, de manera que la saga se encuentra entre los números 60/5 al 62/7 de la cabecera “Superman”, a razón de dos números norteamericanos por cada uno de su equivalente patrio, publicados entre abril y junio de 2017, al precio de 3,25 euros el ejemplar


Antecedentes: tal y como vimos en la reseña de “Hijo de Superman” (ver crítica), el Hombre de Acero que todos queríamos y amábamos está de regreso en el Universo DC post-“The New 52”… ¡pero no viene solo! Esto es así porque ahora vive en una humilde granja junto a su novia de toda la vida, Lois Lane, y el hijo que tuvo con esta, Jonathan Samuel Kent. Los tres pretendían vivir en el anonimato y completamente apartados de la vida superheróica, pero los acontecimientos narrados en dicha saga atrajeron de nuevo la atención de la opinión pública y la noticia de que Superman estaba de vuelta corrió por todo el planeta como un reguero de pólvora. Así pues, Clark no tendrá más remedio ahora que entrenar a su hijo para que aprenda a ser un “Superboy” digno.


Historia: pronto, Superman descubre que su nueva vida familiar es difícil de compaginar con su alter ego como Hombre de Acero, y apenas puede pasar tiempo con Lois y Jonathan, ni tan siquiera una tranquila noche en la feria. Días después, intentando ayudar a su hijo para un proyecto de ciencias, ambos dos y su perro Krypto acaban siendo transportados a una misteriosa isla con monstruos gigantes y dinosaurios que se niegan a la extinción. Allí se topan con William Storm, el único superviviente de “Los Perdedores”, que lleva atrapado en esa isla desde la II Guerra Mundial y ni siquiera tenía constancia de que ésta había finalizado. Gracias a su ayuda, Clark y Jonathan conseguirán regresar a la Fortaleza de la Soledad, si bien Storm decide permanecer en la isla para evitar que los monstruos escapen.


SPOILER: tras un primer encontronazo con Robin (Damian Wayne, el hijo de Batman) y la nueva NoBody (Maya Ducard, hija del anterior NoBody, a quien Damian asesinó en el pasado), Batman y Superman deciden que por el bien de sus hijos, lo mejor que pueden hacer es enseñarles a que sepan trabajar juntos, motivo por el que les envían a una misión en la montaña para recuperar sus respectivos trajes, secundados por NoBody y la “criatura dragón” Golliat, que es una suerte de mascota para Damian. Finalmente, los chicos cumplen su cometido y son bautizados por Alfred como… “¡los Super Hijos!”. Aún tendremos tiempo de disfrutar de una aventura más, cuando Lois se ve sin querer metida de por medio en una cacería de Frankenstein y su Novia, en pos de un alien buscado por media galaxia y que responde al nombre de Kroog, que se camufla entre la comunidad donde ahora residen Superman y su familia, haciéndose pasar por una humana. Después de ayudar en la captura del invasor, Superman regresa a casa y contempla cómo Jonathan ha caído rendido en la cama. Y es que… ¡son demasiadas aventuras para un niño, por “Super” que sea!



Crítica: ya lo he señalado en otras ocasiones, pero incidiré en ello una vez más: los fans somos inconformistas por naturaleza y cambiamos de opinión con la misma facilidad que de calzoncillos o bragas. Y es que, si en la reseña del primer arco argumental de esta nueva andadura del “Super” destacaba que no me importaría que se siguiese indagando en la vertiente “familiar” del kryptoniano… ¡tras la lectura de estos números pienso exactamente lo contrario! A ver, tranquilos, no se me desmadren. Este “nuevo” Hombre de Acero sigue teniendo ese espíritu “naif” que me atrapó en los primeros números y que introducen un elmento fresco y novedoso en un personaje tan anquilosado como el que nos ocupa. El problema es que uno se para a pensar en que llevamos casi un año de andadura en la nueva colección… y prácticamente no ha pasado nada. Además, el título parece más un tebeo de “Superboy” que de su padre, y los dos números que comparte junto a Robin son un intento descarado de vendernos la nueva serie que ambos protagonizan en este nuevo universo “Rebirth”. Como colofón tenemos otros dos ejemplares donde se nos presenta a Frankenstein y su Novia (de la cual, por cierto, ignoraba su existencia), que son bastante prescindibles y no se me antojaban, a priori, como caracteres que “casen” bien con un tipo como Superman. Vamos, que la colección adolece de un gran villano que ponga a prueba al que, se presupone, es el superhéroe más poderoso del Universo DC. Quizás en los próximos números esa “sombra” que se deja ver por algunas viñetas y que parece estar tras los monstruos con implantes cibernéticos, haga acto de presencia y resulte una amenaza potente (por favor, que no sea Lex Luthor, sólo pido eso), pero de momento a este Superman sólo le ha faltado ponerse a bajar gatitos de los árboles como si fuese un simple bombero. Afortunadamente, el dibujo de cada número sigue siendo tan espectacular como destaqué en la anterior reseña, y esto hace que el título siga siendo sobresaliente, aunque sólo sea porque cada plancha es una pequeña obra de arte. A poco que afinen un poco más con las tramas y descubramos si realmente hay un plan a largo plazo con los personajes, en lugar de estas “slices of life”, puede que “Superman” termine… ¡oh, verbigracia!... de despegar del suelo y coger vuelo. Desde Orgullo Fan… seguiremos informando.


sábado, 22 de julio de 2017

JUSTICE LEAGUE: Las máquinas de la extinción


click sobre las imágenes par ampliar.
Información editorial: reseña de “Las máquinas de la extinción”, primer arco argumental de “Justice League: Rebith” números 1 al 5 USA, obra de Bryan Hitch (guión) y Tony S. Daniel, Jesús Merino y el propio Hitch (dibujos). En España, ECC Ediciones publicó la saga entre los números 56/1 al 59/4 de la colección en formato grapa, entre diciembre de 2016 y marzo de 2017, con una doble numeración en la cabecera para remarcar el nuevo epígrafe bajo el que se engloban todas las series del Universo DC Comics a partir de ahora.

Antecedentes: tras “La Guerra de Darkseid” y la llegada de “Renacimiento” (un nuevo “reseteo” de toda la línea editorial, que cerraba así con “Los Nuevos 52”, si bien mezclaba los acontecimientos allí narrados con algunos conceptos clásicos de sus héroes), la colección de la “Justice League” perdía a Geoff Johns como capitán del barco pero ganaba para la causa a Bryan Hitch, dibujante británico responsable de gran parte del éxito de títulos como “The Authority” o “The Ultimates”, que se hacía cargo de los guiones para narrar una nueva encarnación de “la Liga” formada por: Superman (el original, previo a “The New 52”, ahora padre de familia), Batman, Aquaman, The Flash, Cyborg/Vic Stone… y la nueva dupla de “Green Lanterns” de la Tierra en la figura de los inexpertos Jessica Cruz y Simon Baz.

Historia: una serie de seísmos sacuden a todo el planeta previo a la llegada de una nave extraterrestre y la aparición de unos extraños seres gigantescos que vaticinan el Fin del Mundo y que parecen representar los poderse de los miembros de la “Justice League”, así como ostentar la capacidad de “robar” momentáneamente dichas habilidades a alguno de los integrantes de la misma. Pese a sus reticencias iniciales al no fiarse de este “nuevo/viejo” Superman, Batman no tiene más remedio que acabar pidiéndole ayuda al Hombre de Acero para que viaje al centro del planeta e intente detener las máquinas primigenias que parecen dispuestas a acabar con la Tierra.

SPOILER: los miembros de la “Justice League” se ven obligados a luchar contra las amenazas desde varios frentes: por un lado, los Green Lanterns intentan detener la llegada de más naves invasores desde su mismo origen; del otro, Wonder Woman intenta razonar con los enemigos desde su interior, al haber sido absorbida por uno de los seres gigantes; y ante la ausencia de Superman, Cyborg, Flash y Batman hacen lo que pueden para contener las amenazas en la superficie. Finalmente, Aquaman utiliza unos “cristales del zodíaco” confinados en un museo atlante para darles el toque de gracia con la inestimable ayuda de Superman, que reaparece desde el centro del planeta para utilizar sus propias máquinas contra los extraterrestres. Con la amenaza destruida, el grupo vuelve a separarse, si bien todos tienen la sensación de que no tardarán en reunirse de nuevo. ¿La respuesta de Superman? “Seguiré en contacto”.


Crítica: comienzo algo irregular del que sin duda debería ser el buque insignia de la editorial, si bien no sabemos si es la propia DC la que “obliga” al principal responsable de la colección a ser más bien convencional y dejarse de experimentos vacuos. Nunca he sido un gran fan del Hitch dibujante (ni de Alan Davis, su principal referente, ya puestos), pero es cierto que me había ido ganando con los años y la estética de “superproducción hollywoodense” que suele imprimir a sus planchas bien podrían agradecerse en un título como el que nos ocupa. Sin embargo, apenas le tenemos en el primer número de esta saga, y si bien Daniel y Merino continúan por la misma senda impidiendo que se pueda echar en falta al británico, también es de recibo señalar que a nivel gráfico no hay nada especialmente memorable. Queda pues evaluar al Hitch narrador de historias, y he de decir que tampoco me ha entusiasmado lo suficiente como para caer rendido a sus pies. Alumno aventajado en todo lo que hace, Hitch parece una mezcla de Grant Morrison y Mark Millar… aunque el resultado es insuficiente comparado con lo que uno u otro hubiesen firmado. Hay algunas escenas de batallas que merecen la pena, algunas pinceladas de caracteres bien tratados (las sempiternas dudas del Hombre Murciélago frente al tipo de la “S” en el pecho, la inexperiencia de los nuevos Green Lanterns…), pero el conjunto parece precipitado y sin una sensación real de peligro, llegando a un final que incluso podríamos considerar como incomprensible, por tanto en cuanto acabamos sabiendo tanto sobre la supuesta amenaza y sus responsables como la que teníamos antes de la publicación del primer número. Es decir, absolutamente nada. Aunque quizás la pata que más cojea de esta primera aventura es la constatación de que Hitch no tiene ni la más remota idea de lo que hacer con Aquaman. Arthur pasa las tres cuartas partes de la historia separado de sus compañeros y luchando contra no se sabe bien qué en el fondo del océano, para llegar en los instantes finales y sacarse de la manga una solución al problema que ni siquiera se molestan en aclarar. No es, con todo, el peor arco argumental que hayamos leído sobre estos personajes, y los responsables en el proyecto tienen crédito suficiente como para demostrar en futuras entregas que el margen de mejora es amplio, pero… no sé. No es uno de esos cómics que yo recomendaría como imprescindibles a mis amistades. Todavía no, al menos. Aunque por supuesto… seguiremos informando.

jueves, 13 de abril de 2017

Crítica de "INHUMANOS vs X-MEN"


Click sobre las imágenes para ampliar.
Información general: reseña del evento “Inhumanos vs X-Men”, y en especial de la miniserie principal de 6 números publicada por Marvel Cómics entre noviembre de 2016 y marzo de 2017, obra de Jeff Lemire, Charles Soule (guiones) y Leinil Francis Yu, Javier Garrón (dibujos). Si bien, y como suele ocurrir en este tipo de acontecimientos, la trama tenía repercusiones y se ampliaba en varios “tie-ins” que afectaban a otros títulos como “All New X-Men”, “Deadpool & the Mercs for Money”, “Extraordinary X-Men”, “Uncanny Inhumans” o “Uncanny X-Men”, aunque su lectura no era esencial para seguir la historia principal.


Antecedentes: en la saga anterior “Death of X”, los X-Men descubrían que las “nieblas terrígenas” que otorgan sus poderes a la raza de los Inhumanos y que, por ende, les define como tales, es venenosa para los mutantes. Un problema de proporciones catastróficas para los otrora discípulos del difunto Charles Xavier, toda vez que ahora hay dos grandes nubes de dichas nieblas esparciéndose por el globo terráqueo y amenazando las vidas de todos los nacidos con el genoma X. Para impedir la pandemia, Cíclope (el original, pues recordemos que en la actualidad también se encuentra en la misma realidad temporal el joven Scott Summers del pasado) no dudará en desintegrar una de las nubes, si bien su acto será considerado como una agresión por parte de Rayo Negro, el líder de los Inhumanos, quien acabaría matando a Cíclope como represalia. Tras esto, Hank McCoy/la Bestia decide quedarse en Nuevo Attilan para intentar encontrar una solución al problema, trabajo en el que se ha empleado durante los últimos meses antes del comienzo de esta historia.


Principal: finalmente, y por desgracia, la Bestia ha llegado a la conclusión de que no hay cura para el efecto que produce en los mutantes la exposición a as nieblas, que además llegarán a ocupar toda la superficie del planeta en el plazo de dos semanas, motivo por el que se reúne con los principales líderes de los distintos grupos (Magneto, Emma Frost, Pícara, Tormenta, Forja y la contrapartida joven del propio Hank McCoy) para comunicarles la noticia y plantearles las opciones que se le ocurren: trasladar a todos los mutantes a otro planeta o dimensión donde puedan escapar de la nube terrígena… o quedarse en la tierra y perecer. Sin embargo, y habiendo previsto dicha contingencia, sus compañeros han estado trabajando en los últimos meses en una acción bélica que, si bien no es una declaración de guerra en sí misma, sí dejará fuera de combate a los Inhumanos mientras ellos destruyen la nube que aún les amenaza. De esta manera, Medusa y la mayoría de los habitantes de Nuevo Attilan acaban confinados en el Limbo, mientras Emma Frost se ocupa de Rayo Negro, Jean Grey y Fantomex hacen lo propio con Karnak y Magneto desarticula a Gorgon.


Secundario: de las escaramuzas, sin embargo, acaban escapando los jóvenes Iso e Inferno, quienes se las ingenian para ponerse en contacto con Kamala Khan/Ms Marvel, y ésta a su vez con el resto de “Nohumans” del planeta con la intención de poder organizarse y contraatacar. Por su lado, los miembros de la Familia Real neutralizados también consiguen desembarazarse del ataque mutante, con lo que todo queda dispuesto para una batalla final entre ambas facciones donde la raza que pierda quedará invariablemente condenada a la extinción.


SPOILER: al enterase de que X-Men luchan por evitar la muerte de toda su especie, la propia Medusa decide destruir la nube de niebla terrígena que sobrevuela el planeta, si bien esto no pone fin a la batalla, pues el verdadero propósito de Emma Frost era vengar la muerte de Cíclope. La conocida como “Reina Blanca” se las ingenia para controlar a varios de los miembros de ambos bandos e insta al resto para que continúen luchando, al tiempo que utiliza a unos gigantescos Centinelas para matar a decenas de jóvenes Inhumanos. La unión de los dos partidos en la contienda y el apoyo de la Antorcha Humana consiguen hacer que cese la disputa, si bien antes de que se pueda ajusticiar a Frost, Kaos/Havok aparece para teletransportarse con ella a un lejano y desconocido lugar. Como consecuencia de lo ocurrido, a partir de este momento los grupos de X-Men integrarán también entre sus filas a miembros de los Inhumanos que permita limar asperezas entre ambas razas. Sin embargo, lo más relevante es que la destrucción de la nube terrígena supone que a partir de entonces, los jóvenes Inhumanos no podrán ser expuestos como es tradición a sus efectos, de manera que puedan despertar sus poderes latentes y convertirse en meta-humanos.



Crítica: cuando Marvel anunció su nuevo gran evento mutante, todo parecía indicar que era un intento por repetir el éxito comercial de “Avengers vs X-Men” (ver crítica) e intentar que de una vez por todas la franquicia recupere el brillo de antaño. Unos intentos, por cierto, que son bastante inútiles por una sencilla razón: la impersonalidad que afecta a las cabeceras con una “X” en el título durante los últimos años es consecuencia, casi exclusivamente, de que ya no hay un solo tío que se encargue de escribirlas todas, como en su día pasase con Chris Claremont. Éste era un escritor que, sin duda, tenía muchos defectos, pero al menos mantenía el mismo tono y cohesión entre toda la familia mutante. Algo parecido haría Bendis hace unos años con la “Edad Heroica”, si bien no consiguió emular dichos réditos en su reciente paso por la franquicia. Títulos, además, que se vieron muy condicionados por injerencias externas a los autores encargados de su desempeño, pues el “acoso y derribo” que se ha llevado a cabo en los últimos tiempos por posicionar a los Inhumanos por encima de los personajes más clásicos sólo se puede entender como que Marvel quiere sublimar a estos últimos por el simple hecho de que los derechos cinematográficos de “los otros” están en propiedad de 20th Century Fox, y los “jerifaltes” entienden que todo lo que sea continuar dando lustre a los Lobezno y compañía no es sino una forma de promocionar “gratuitamente” unas películas de las que no reciben unos beneficios directos. Pero en fin… no me enrollo más. tal y como decía, “IvX” parecía ser una copia de “AvX” y, para bien o para mal… lo es. Por tanto, su premisa es bastante simple y su historia intrínseca, sorprendentemente, también (quizás incluso demasiado). Algo, no obstante, que se agradece, por tanto en cuanto no hay subtramas que enreden la cosa más de lo que es ni es obligada la compra de ningún otro título para disfrutar de lo esencial. Por tanto, el resultado es un “blockbuster” comiquero entretenido y cuya acción y dramatismo, además, va “in crescendo”… hasta sucumbir en un desenlace convencional y poco afortunado. Al igual que suele ocurrir en este tipo de sagas, de nuevo tenemos a un personaje importante que cambia completamente su forma de ser y de actuar en las últimas décadas hasta parecer un insulto para su bagaje anterior, mientras que el “versus” de la portada se demuestra como innecesario cuando hasta los propios personajes acaban concluyendo con diálogos del tipo “Pero… ¿por qué no lo habéis dicho antes?” que parecen una broma de mal gusto para el lector. Concluiremos también diciendo que se entiende como un mal menor que los lápices de la miniserie se repartan entre dos dibujantes (lo ideal hubiese sido sólo uno, pero también es cierto que hemos visto crossover similares donde metían mano siete u ocho), si bien es un tanto incomprensible la elección de Garrón para complementar al excelso Francis Yu, pues sus estilos son como la noche y el día y, si bien no tiene malas maneras, la comparación entre ambos se antoja como que Garrón es el “relleno” indispensable para que el otro pueda cumplir con los plazos de entrega de, al menos, la mitad de ejemplares. En resumen: uno de esos eventos para vender cómics (¿acaso no lo son todos?) que no obstante tiene más puntos a su favor que en contra, quizás porque las expectativas generadas a su alrededor no eran tampoco muy altas. Se agradece la concreción, simplicidad y el buen uso de sus recursos. Se le echa en cara, por el contrario… pues todo lo demás. Eso sí… seguiremos informando.