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sábado, 19 de mayo de 2018

“Pennyworth”, el mayordomo de Batman tendrá serie propia


Epix, la red de cable propiedad de MGM, ha puesto en marcha 10 episodios de una nueva serie titulada, “Pennyworth”. Se trata de una precuela de Batman que contará los orígenes de la historia del mejor amigo y mayordomo del superhéroe, Alfred Pennyworth. Basada en los personajes de DC creados por Bob Kane y Bill Finger, este proyecto no será un spin-off de “Gotham”, sino una historia completamente nueva que explorará los orígenes de Alfred como un ex soldado británico del SAS (Servicio Aéreo Especial británico) que forma una compañía secreta y trabaja con el multimillonario padre de Bruce, Thomas Wayne, en la Londres de 1960. Sean Pertwee, quien interpreta a Alfred en la recientemente renovada serie de FOX, no estará involucrado en el proyecto. Otros actores que se han puesto en la piel del personaje han sido, nada más y nada menos, que Michael Caine (en la trilogía dirigida por Christopher Nolan) y Jeremy Irons (en las películas relacionadas con “Justice League”). A la espera de más novedades sobre esta nueva ficción a estrenar en 2019, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

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domingo, 3 de septiembre de 2017

“Ahora me ves 3” podría llegar el próximo 2018


Summit Entertainment y Lionsgate ya trabajan en “Now You See Me 3” (“Ahora me ves 3”, en España), su franquicia de magos e ilusionistas que, con sus dos entregas anteriores en 2013 y 2016, recaudaron en todo el mundo casi 700 millones de dólares. Tanto es así que la nueva entrega podría llegar a finales del próximo 2018, pese a que todavía no se ha confirmado siquiera la participación de los actores de las anteriores: Jesse Eisenberg (“La red social”), Mark Ruffalo (“Foxcatcher”), Woody Harrelson (“Los Juegos del Hambre”), Morgan Freeman (“Cadena perpetua”) o Michael Caine (“Las normas de la casa de la sidra”), entre otros. Lo que sí sabemos es que Jon M. Chur, responsable de la segunda parte, ya habría firmado para volver a ejercer como director. A la espera de más novedades, desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

miércoles, 15 de marzo de 2017

Crítica de "INTERSTELLAR" (2014)


Año: 2014. Director: Christopher Nolan (“Origen”). Guión: Jonathan y Christopher Nolan. Intérpretes: Matthew McConaughey (“True Detective”), Anne Hathaway (“Los miserables”), Jessica Chastain (“La noche más oscura”), Michael Caine (“Las normas de la casa de la sidra”), Matt Damon (“The talented Mr Ripley”), Casey Affleck (“La muerte de Jesse James a manos del cobarde Robert Ford”), John Lithgow (Winston Churchill en “The Crown”), Wes Bentley (“American Beauty”), Topher Grace (“Predators”… ver crítica). Presupuesto: 165 millones de dólares. Recaudación: 675 millones. Premios: fue nominada a 5 premios Oscar, cosechando el de Mejores Efectos Visuales.


Curiosidades: el físico teórico Kip Thorne , cuyo trabajo inspiró la película, fue productor ejecutivo y actuó como consultor científico. Más tarde, él también escribió un libro tie-in, “La Ciencia de la Interestelar”. Thorne, que actualmente tiene 77 años, es amigo personal de Stephen Hawking y Carl Sagan, y su estudio intenta aclarar las implicaciones de las astrofísica en la teoría de la relatividad.


Sinopsis: en un futuro cercano, la Tierra ha llegado al colapso ante la falta de alimento, lo que ha llevado a una reconversión total del sistema: todos los habitantes del planeta dedican sus vidas única y exclusivamente al cultivo y recolección para la subsistencia de la especie. En esta anodina existencia se encuentra Cooper, un antiguo piloto de la NASA reconvertido en granjero, que tiene una estrecha relación con su hija Murphy, una chica mucho más inteligente que sus compañeros pero que, paradójicamente, se muestra temerosa de una especie de fantasma que tira los libros de la estantería en su habitación. Pero Cooper se verá obligado a tomar la decisión más difícil de su vida, separarse de Murphy, cuando inesperadamente descubre que el destino de toda la humanidad puede encontrarse en sus manos.


Crítica: “Sentido del humor: 75 por ciento” “Autodestrucción en diez… nueve…”. Salía uno del visionado de “Interestellar” agotado, como si acabase de correr una maratón. Y no es por las tres horas de metraje ni por la vibrante partitura de Hans Zimmer que te hacía saltar en la butaca. La última película de Christopher Nolan es una experiencia épica que exige mucho más de ti que el simple hecho de pagar una entrada y sentarte en la butaca de cine. Su epopeya galáctica te abre la mente, te vuela la cabeza y te la pone del revés, como si fuese un calcetín. El director es de los pocos realizadores que todavía entienden esto de hacer películas como una oportunidad de contar “la historia más grande jamás narrada”; una elección personal a la hora de enfocar su filmografía que bien podría llevarle al fracaso más absoluto (con los presupuestos que maneja, el día que se la pegue será de aúpa), pero que también te puede otorgar el mayor placer para un “cuentacuentos”: el de ver a la gente reír, llorar, encogerse en su asiento y, en resumen, emocionarse con tu propuesta. Y digo esto porque, haciendo una reflexión con un amigo, que salió del cine mucho menos maravillado que yo, la historia de “Interestellar” no deja de ser bastante simple (incluso recurrente, dentro de ese subgénero de la ciencia-ficción que podría considerarse “filosofía-ficción”) a pesar de su desenlace enrevesado. Es cierto, concedamos, que algunos giros de guión supuestamente sorpresas te los ves venir desde el principio (máxime si conoces los anteriores trabajos del autor); y también admitamos que el desenlace y epílogo de la cinta podría habérselos ahorrado y dejar otro donde el espectador pudiera formular sus propias hipótesis sobre lo que pasa al final del viaje (dicho esto porque, al dejarlo todo atado y bien atado, exige una complicidad con el espectador para que acabe claudicando con la peripecia). Todo esto podemos aceptarlo. Pero no deja de sumarle méritos al director. Porque un “cuentacuentos” es bueno… no sólo por las historias que cuenta… sino por “cómo” las cuenta. Y si en algo es maestro Nolan es en desestructurar sus películas para crear la quimera de puxxles complejos pero que no son más que una excusa narrativa para llevarte siempre por el camino que él decida.


En resumen: lo mejor que se puede decir de una cinta tan grandilocuente como ésta es, que después de tragarte sus tres horas de metraje, estarías dispuesto a verla otra vez desde el principio, dejándote con ganas de saber más sobre el complejo universo que despierta tu imaginación como cuando eras niño y jugabas con una caja de cartón. Una actividad, la de jugar, que uno pierde con los años y que nunca está de más que te sacudan para recordarte lo que es soñar.


Lo mejor: lo de los robots militares es una pasada y también esos otros mundos que los exploradores visitan, pero me quedo con ese plano donde el rostro de un McConaughey en estado de gracia va repasando los vídeos de sus hijos… que han crecido 23 años en apenas unos minutos.


Lo peor: hay muchos aspectos de la película que se tocan sólo tangencialmente y de los que a uno le gustaría saber más. Pero eso no tiene por qué ser necesariamente malo.



La frase: muchas veces se dice del cine de Nolan que resulta frío, arrogante, pretencioso y poco empático. Esta frase, en el tramo final de la historia, despertó no pocos sollozos en el pase al que asistí: “Porque mi padre me lo prometió”.

sábado, 18 de febrero de 2017

Tráiler español de "Un golpe con estilo"

Tres ganadores del Oscar: Alan Arkin (por “Pequeña Miss Sunshine”), Morgan Freeman (por “Million Dollar Baby”) y Michael Caine (por “Hannah y sus hermanas” y “Las normas de la casa de la sidra”) se unen para el remake de “Going in Style”, cinta que se estrenará en nuestras pantallas el próximo 12 de abril bajo el título de “Un golpe con estilo”. Las tres leyendas vivas de la interpretación sustituyen a George Burns, Art Carney y Lee Strasberg, que dieron vida a los mismos roles en la comedia del mismo nombre pero estrenada en 1979, escrita y dirigida por Martin Brest. En esta ocasión, es Zach Braff (actor al que recordaréis como el protagonista de la serie “Scrubs”) quien se pone tras las cámaras para narrar las peripecias de tres ancianos que deciden atracar un banco cuando ven que han invertido su fondo de pensiones en un fraude inmobiliario. Ya sólo por ver a estos tres tipos juntos en pantalla (recordemos que Freeman y Caine fueron el Lucius Fox y el Alfred Pennyworth, respectivamente, de la trilogía de Christopher Nolan sobre “Batman”) merece la pena pagar el precio de la entrada. Y desde Orgullo Fan… ¡seguiremos informando!

viernes, 17 de febrero de 2017

KINGSMAN: servicio secreto (2015)


Año: 2015. Escrita y dirigida por Matthew Vaughn (“Kick Ass”). Basada en: el cómic homónimo de Mark Millar y Dave Gibbons publicado en 2012. Intérpretes: Taron Egerton (“Legend”), Colin Firth (“El discurso del rey”), Samuel L. Jackson (“Pulp Fiction”), Michael Caine (“Las normas de la casa de la sidra”), Mark Strong (“Descifrando enigmas”), Mark Hamill (el Luke Skywalker de “Star Wars”), Sofía Boutella (pronto, en el “Star Trek: Beyond”), Jack Davenport (“Piratas del Caribe: En el fin del mundo”) y cameos del cantante Elton John o David Beckham. Presupuesto: 81 millones de dólares. Recaudación: 403 millones.

Franquicia: el 6 de octubre de este 2017 llegará a las pantallas de todo el mundo de la secuela, “Kingsman: El círculo dorado” (“The Golden Circle”), de nuevo con Vaughn como director y nuevas incorporaciones como Julianne Moore, Halle Berry, Jeff Bridges o Channing Tatum, y donde la acción se trasladará a los Estados Unidos para presentarnos la filial norteamericana de los “Kingsman”.

Sinopsis: cuando uno de sus agentes muere en acto de servicio, la agencia de espionaje secreto conocida como “Kingsman” (más incluso que el MI5) inicia el proceso de selección de su nuevo miembro, al que invariablemente apodarán como un Caballero de la Mesa Redonda del Rey Arturo (Perceval, Galahad, Merlín…), que se complicará aún más cuando el excéntrico millonario Valentine inicie su propio proceso de “selección”, pero en este caso de toda la raza humana. ¿Podrá el joven Gary, crecido en los suburbios de Londres, salvar al mundo con la ayuda de su mentor, Henry, y su perrito JB?

Crítica: “Si salvas al mundo, podemos hacerlo por detrás”. Lo que aquí tenemos, amigos, es la esencia del género “palomitero” en estado puro. Tal y como he mencionado en otras ocasiones, hace tiempo que le cogí el “truco” a Mark Millar, autor de cómics experto en coger ideas ya muy “quemadas” y presentes en el imaginario colectivo de todos y darle una vuelta de tuerca enfatizando los aspectos más violentos y sexuales, en un producto que podría calificarse siempre como “irreverente” (con una “splash page” del careto del protagonista mirando directamente al lector y exclamándole “Que te jodan”, terminaba la miniserie “Wanted”, que también fue llavada al cine). En este caso, le toca ser “redefinido” al género de espías del estilo James Bond en su vertiente más juvenil, que ya ha sido socavado en otras ocasiones tales como “Agente juvenil”, “Alex Rider: Operación Strombreaker” o “Superagente Cody Banks”, sin olvidarnos de los “Spy Kids” de Robert Rodríguez. Conseguir pues sacar algo “nuevo” de una premisa tan trillada resulta complicado, máxime cuando el original en viñetas no era, que se diga, una de las mejores propuestas de Millar. Pero ahí tenemos a Vaughn y su buen saber hacer, mimando los pequeños detalles tanto en guión, como en puesta en escena y las multi-referencias de la “cultura pop”. Puede resultar algo absurdo que estos “pequeños detalles” marquen la diferencia, pero es fácilmente comprobable en lo decepcionante que fue “Kick Ass 2”, cuando Vaughn la dejó olvidada de la mano de Dios. El director de la también estimulante “X-Men Orígenes: First Class” (que también basaba parte de su encanto en la contextualización de la historia) “repesca” el espíritu “naif” de las primeras entregas del agente 007, toda vez que éstas se han contagiado de aquella moda que afectó también a los cómics tras la publicación de “Watchmen”, “Daredevil: Born Again” o “Batman: Año Uno” y que hizo de estos algo mucho más “oscuro”, “serio” y, dependiendo de a quien se le pregunte, “aburridos”. Afortunadamente, al envoltorio le acompaña el gran descubrimiento que resulta ser Taron Egerton, secundado de lujo por un plantel de “peña” apellidados Firth, Caine, Strong o Jackson, que son palabras mayores. El ingrediente más difícil de tragar puede resultar, precisamente, el archienemigo con problemas de dicción al que da vida un ya versado en estas lides Samuel L. Jackson, customizado en esta ocasión con gorras de béisbol y estética “a lo Bill Gates”, que resulta paradójico cuando, precisamente, en uno de los diálogos se hace notar que las mejores películas de James Bond eran aquellas donde la “némesis” estaba a la altura del héroe. Aquí, la verdad, es que el límite entre la amenaza que representa y la hilaridad de su caracterización, a veces se antoja como “peligrosa, pero bueno, tal y como los propios protagonistas se encargar de decir varias veces a lo largo del metraje: “Éste es otro tipo de película, colega”.

Resumiendo: una de las grandes sorpresas de este año, candidata a ser el “blockbuster tapado” del 2015, tal y como el anterior fue “Guardianes de la Galaxia”. Puede que algunos piensen que está orientada eminentemente para un target adolescente, pero lejos de ello, Vaughn hace que su calado sea mucho más “universal”. Recomendado para todos aquellos amantes de las parodias de altos vuelos y todo aquel que quiera divertirse sin prejuicios. Especialmente acompañado de amigos.

Memorable: la batalla en la iglesia al más puro estilo “Matrix Reloaded” entre Neo y los múltiples “agentes Smith” (sustituidos aquí por Galahad y unos feligreses hiper-enloquecidos), con el “Free bird” de Lynyrd Skynyrd, de fondo. Sencillamente brutal, junto al resto de coreografías de la película

Mejorable: hay algún punto que raya la “auto-parodia”, lo que podría echar por tierra el equilibrio del resto del conjunto, y por el contrario también se echa en falta algún desarrollo más de ciertos secundarios.


Parafraseando: en la gran prueba final bara decidir quién será el nuevo agente “Kingsman” (ojo SPOILER: consistente en decidir pegarle un tiro o no a un inocente perrito que han tenido que cuidar desde que empezaron su adiestramiento), el líder de la agencia le pregunta al novato más aventajado por el nombre de su mascota: “Se llama JB” “¿James Bond?” “No” “¿Jason Bourne?” “No… Jack Bauer”.

viernes, 3 de febrero de 2017

Crítica de "The Dark Knight Rises" (2012)


Año: 2012. Título español: El caballero oscuro. La leyenda renace. Director: Christopher Nolan (“Origen”). Intérpretes: Christian Bale (“The prestige”), Tom Hardy (“Mad Max: Fury Road”(, Anne Hathaway (“Los miserables”), Joseph Gordon-Lewitt (“Looper”), Marion Cotillard (“La vida en rosa”), Michael Caine (“La huella”), Gary Oldman (“Dracula”), Morgan Freeman (“Sin perdón”), Juno Temple (“Maléfica”), Liam Neeson (“Infierno blanco”). Presupuesto: 250 millones de dólares. Recaudación: 1.08 billones..  Basado en: la cinta tiene guiños a sagas de las viñetas como “La caída del murciélago”, “Tierra de nadie” o “El hijo del demonio”.

Sinopsis: ocho años después de la muerte de Harvey Dent, la ciudad de Gotham parece haber acabado con toda la delincuencia merced a su ejemplo y Batman solo es un recuerdo, con un Bruce Wayne que permanence aislado en su mansión como un ermitaño, sufriendo las secuelas físicas de sus años como justiciero. Pero la aparición de un psicópata llamado Bane y una ladrona enfundada en traje de cuero, le harán salir de su letargo.

Crítica: una película de Batman sin Batman. Ese es el principal mérito… pero también defecto de la última entrega de la trilogía de Nolan. ¿Es una crítica al capitalismo? ¿Una apología del fascismo? ¿Formaba parte de la campaña electoral de Obama para su re-elección? Todas estas preguntas se plantearon durante su estreno y, sinceramente… ¿a quién le importan? “The Dark Knight Rises”, como mero producto de entretenimiento, es a un tiempo la peor entrega de las tres y el final idóneo para la saga. Por ejemplo, sale perdiendo al comparar a los villanos, donde es imposible hacer olvidar a Heath Ledger, convertido ya en mito. Pero la pericia de Nolan es tan grande que él mismo es consciente de que superar a su predecesora es una tarea demasiado difícil, así que “siembra el caos” (y nunca mejor dicho) en el “status quo” del personaje para que constantemente tengamos esa sensación de inexorable final épico. Un Bruce Wayne mermado, un Batman demonizado, un comisario Gordon ha punto de presentar su dimisión, una sociedad que se resquebraja y saca lo peor de sí a las primeras de cambio… Y un final donde todo se cierra y, a la vez (¡oh, sorpresa!) deja las puertas abiertas a una posible continuación que todos sabemos que no ocurrirá. Warner y DC deberían ser muy tontos para continuar el legado desde este punto, máxime teniendo en cuenta que el público de hoy en día está acostumbrado a los remakes y los reboots.

Resumiendo: hay ocasiones en donde las cosas terminan como tienen que terminar, a pesar de que te quede una sensación de vacío. “TDKR” es exactamente así: tan épica, maravillosa y decepcionante como todos esperábamos.

Memorable: la secuencia de inicio con el secuestro en el avión y la detonación en el campo de fútbol. Son, ¿para qué engañarnos?, lo más espectacular del metraje.

Mejorable: las peleas cuerpo a cuerpo siguen pareciendo cutres y torpes y, en líneas generales, el personaje de Marion Cotillard nunca termina de funcionar. Mucho menos como “final sorpresa”.


Parafraseando: en otro de los puntos fuertes del film, la estupenda Selina Kyle de Hathaway se infiltra en la guarida de un mafioso para robar “la tábula rasa”, un programa que permite borrar del mapa a quien lo desée: “Eres una estúpida zorra” “Nunca me habían llamado estúpida”.